El Valor de las Amistades Intergeneracionales: Un Puente entre Jóvenes y Mayores

Tener amigos y amigas es una de las grandes bendiciones que nos puede regalar la vida. Sentirnos acompañados en la vorágine cotidiana por personas a las que elegimos, más allá de nuestro entorno familiar, es una fortuna que, en tiempos de pandemia y soledad, adquirió aún más valor emocional. Sin embargo, a medida que avanza la existencia, para algunos adultos mayores es más difícil entablar nuevas relaciones. Una de las razones tiene que ver con el edadismo o viejismo, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como los estereotipos, los prejuicios y la discriminación hacia las personas en función de su edad.

En ese marco, las amistades intergeneracionales entre la juventud y los mayores aparecen como una sana alternativa para hacerle frente a esta situación que, según los registros de la OMS, la padece una de cada tres personas. Estas relaciones no solo enriquecen la vida de ambos grupos, sino que también contribuyen a una sociedad más inclusiva.

Beneficios Mutuos y Desafíos del Edadismo

Revalorización y Aprendizaje Recíproco

Las amistades intergeneracionales logran que los mayores se sientan útiles y revalorizados. Según el psicólogo Alexis Alderete, "estas amistades se dan -en el caso de los jóvenes- más que nada después de la adolescencia, específicamente a partir de los 20 años, porque los adolescentes se suelen relacionar entre pares". Agregó que lo que se manifiesta es el concepto de maestro y alumno, donde "a la persona grande le encanta brindar los conocimientos que tiene, mostrar un camino y herramientas. Entonces se siente útil y revalorizado para aportar algo más allá de su trayectoria".

La revalorización es una de las grandes bondades de estas relaciones, sobre todo teniendo en cuenta la predominancia del viejismo en el mundo. El experto afirmó que "las amistades intergeneracionales mejoran la autoestima de los adultos porque promueven la recuperación de la confianza en sí mismos, además de reivindicar la importancia de estas personas en la sociedad por el impacto positivo que tienen para los jóvenes".

Por su parte, la psicóloga Sol Buscio consideró que estos vínculos "tienen una retroalimentación y pueden ser hasta más verdaderos", ya que ambas partes "se enriquecen y se vuelven más resilientes a partir de la experiencia del otro: se da un intercambio de valores y de ideas que nutre a las personas". De acuerdo con Alderete, "la persona mayor se puede sentir más rejuvenecida en esta clase de relaciones porque aprende nuevos retos, se adapta a diferentes códigos de convivencia y esto le genera beneficios tanto cerebrales como emocionales, mientras que el joven puede ir descubriendo el papel que va a tener en la sociedad".

Los beneficios para las personas mayores incluyen cambios positivos de humor, un aumento significativo de la vitalidad, la autoestima, la motivación, la valía personal y la sensación de ser necesitados. De esta forma, afrontan mucho mejor la enfermedad mental y desarrollan habilidades sociales, empáticas y de memorización. En cuanto a las personas jóvenes, se sienten más alegres y agradecidos por el apoyo de los adultos en la resolución de problemas, e impulsan sus habilidades de planificación. Los ancianos son una gran fuente de sabiduría, basada en experiencias vividas durante años, que los jóvenes deben aprovechar para adquirir más conocimientos y empatía.

Esquema de beneficios mutuos en amistades intergeneracionales

Combatir Estereotipos y Promover la Inclusión

Según la OMS, uno de cada tres adultos mayores sufre discriminación por su edad. Sol Buscio se refirió a "los estereotipos que hay en relación a la vejez y a la imposición social que dicta que, al llegar a determinada edad, los lazos se van perdiendo". Analizó que "no tendríamos que estar condicionados por la edad ni por mandatos sociales", y lamentó que "son muy pocos los que se abren a relacionarse con personas de distintos grupos etarios".

Un estudio realizado por expertas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Tampere, en Finlandia, y de la Escuela de Trabajo Social del Trinity College de Dublín, Irlanda, postuló que la amistad intergeneracional promueve el cuidado, el disfrute y la pertenencia en formas alternativas. "Argumentamos que estas relaciones entre generaciones son un conducto importante para la inclusión social", indicaron. Uno de los encuestados valoró: "Las personas son personas: no llevamos nuestras fechas de cumpleaños alrededor del cuello".

La investigación describió que estos lazos "desafían las normas de edad y las interpretaciones estereotipadas de lo que las personas jóvenes y mayores 'deben' hacer y ser", porque ambas partes se unen "en actividades compartidas y forman amistades que son mutuamente significativas y agradables". El término 'edadismo', acuñado por Robert Butler en la década de los 60, hace referencia a prejuicios y estereotipos que afectan a las personas mayores, con graves consecuencias para su salud física, bienestar emocional, autoestima y derechos de participación social.

Para Marta, voluntaria que acompaña a Blanca, de 93 años, la edad es solo un elemento que determina algo muy especial en su amistad: la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos de un tiempo presente que disfrutan juntas, pero, también, de otras épocas que Blanca ha vivido. En su interacción, no hay una actitud protectora o que pueda infantilizar a Blanca, lo que demuestra un respeto fundamental en este tipo de relaciones.

Infografía sobre la prevalencia del edadismo y sus consecuencias

La Amistad a Través de las Etapas de la Vida

Evolución de las Redes Sociales

La amistad se vive de diferente forma en las diferentes etapas de la vida. Mientras en la adolescencia y la juventud se exploran constantemente nuevos vínculos, cuando aparecen las obligaciones laborales y familiares, la reducción del tiempo de ocio a menudo conlleva una pérdida del tiempo y la intensidad con amistades. Frecuentemente, los amigos que tenemos son los que adquirimos de acuerdo al contexto social, lo que causa que sea común que tengan la misma edad que nosotros. Esto puede generar un distanciamiento de las personas mayores.

Comparadas con la gente joven, existe una diferencia importante en cómo las personas mayores escogen y mantienen sus amistades. Mientras que los jóvenes tienden a buscar activamente nuevos contactos, las personas mayores deliberadamente achican sus redes sociales, afirma Katherine Fiori, profesora de Psicología de la Universidad Adelphi, en Nueva York. Aunque esta reducción tiene ventajas importantes, también presenta desventajas que deben ser consideradas.

Gráfico comparativo: expansión versus reducción del círculo social por edad

La Teoría de la Selectividad Socioemocional

Una ventaja de cultivar círculos más pequeños es que los lazos cuidadosamente seleccionados que quedan tienden a ser de alta calidad. Según Fiori, "a medida que las personas envejecen, su perspectiva del futuro cambia, esencialmente tienen menos tiempo de vida". Por ello, "sus prioridades cambian y tienden a enfocarse en metas socioemocionales", un fenómeno conocido como la teoría de selección socioemocional. Los adultos más jóvenes ven su futuro como expansivo y se concentran en desarrollar nuevas conexiones, mientras que los adultos más viejos priorizan pasar tiempo con las personas que los conocen bien, reduciendo sus conexiones para enfocarse en lazos estrechos a medida que se acercan a la muerte.

El Efecto de la Positividad y los Horizontes Temporales

Los investigadores han encontrado que, como parte de ese proceso de reducción, los adultos mayores incluso eliminan de sus redes sociales a sus conocidos menos cercanos. Esto incrementa la llamada "densidad emocional" de su círculo social, creando un grupo más pequeño e íntimo. Además, los adultos mayores tienden a ser más indulgentes y positivos con esos contactos seleccionados, buscando disfrutar más de la vida y el tiempo que les queda juntos. Este enfoque en la alegría armoniza con otros descubrimientos sobre el papel del optimismo en la edad avanzada, conocido como el "efecto de positividad", donde los adultos más viejos tienen una actitud más positiva y se enfocan en los eventos y recuerdos más positivos.

Este efecto de enfocarse en relaciones más íntimas, alegres y positivas no es exclusivo de la vejez. Un estudio de 2016 reveló que, cuando a las personas jóvenes se les insta a pensar sobre la fragilidad de la vida y el tiempo limitado que tienen en la Tierra, también cambian sus metas sociales de una estrategia expansiva a una más enfocada. Durante la pandemia de COVID-19, este efecto fue particularmente extremo, con personas de todas las edades favoreciendo relaciones emocionalmente significativas. "Las investigaciones sugieren que las diferencias etarias en motivación social ampliamente documentadas reflejan horizontes temporales más que la edad cronológica", indica un estudio, lo que significa que el tiempo que pensamos que nos queda afecta nuestra estrategia social más que nuestra edad real.

Foto de personas mayores riendo juntas, transmitiendo optimismo

Fomentando Nuevas Conexiones en la Madurez

La Importancia de la Apertura

Aunque cultivar lazos estrechos es valioso, los investigadores consideran que es fundamental mantenerse abierto a nuevas amistades. Katherine Fiori y sus colegas han descubierto que reducir demasiado la red social no es necesariamente saludable, ya que no hay evidencia que indique que enfocarse exclusivamente en lazos estrechos sea beneficioso para la salud mental o física a cualquier edad. "Las amistades son muy beneficiosas para el bienestar de las personas a lo largo del trayecto de sus vidas, y en parte se debe a que las relaciones diferentes juegan papeles diferentes", apunta Fiori. Nuestros lazos más estrechos brindan apoyo social, emocional y fundamental, pero otras funciones igualmente importantes, como el estímulo intelectual o la diversión, suelen provenir de diferentes tipos de lazos. La clave es que las amistades son voluntarias, no relaciones obligatorias.

Amistades como Familia Elegida

Algunas amistades pueden llegar a ser tan estrechas que la palabra misma no es suficiente para transmitir la profundidad de la relación, llegando a sentirse como un hermano o hermana. Los amigos se pueden convertir en "parientes ficticios", ofreciendo la calidez y confiabilidad de la familia, así como el placer de la amistad, señala Fiori. "El parentesco no debería reducirse solamente a la consanguineidad o el matrimonio", considera, explicando que cuando una persona se convierte en pariente, esa relación puede volverse más obligatoria. En la comunidad LGBTQ+, las personas podrían depender de "familias seleccionadas" o "intencionales" como apoyo a medida que envejecen, especialmente la generación mayor que pudo haber sufrido discriminación o rechazo familiar. Las personas que optan por no tener hijos también suelen depender más de amigos que de parientes biológicos en la vejez.

Ilustración de un grupo diverso de amigos de diferentes edades interactuando

Calidad sobre Cantidad: El "Número Mágico"

Alexandra Thompson, académica investigadora en Salud Mental de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, enfatiza que la clave está en escoger calidad sobre cantidad: "No se trata de tener cientos de amigos", indica. Sus estudios de doctorado exploraron el número óptimo de amigos para el bienestar psicológico en adultos mayores, encontrando que tener cuatro amigos cercanos era el número ideal, sin beneficios sustanciales más allá de eso. "Se trata de cómo instamos a las personas a que establezcan conexiones de buena calidad, cercanas, íntimas, o reforzar las conexiones que ya tienen, para aumentar esa calidad y profundidad de la intimidad, para que obtengan esos beneficios y diferentes tipos de provisiones sociales de sus amistades actuales", afirma Thompson.

Obstáculos y Soluciones para la Conexión Intergeneracional

Retos para los Adultos Mayores

Así como hay aspectos positivos del envejecimiento en las relaciones, los adultos mayores enfrentan una variedad de obstáculos que pueden dificultar el conocer personas, comenta Fiori. Ellos no cuentan con las oportunidades sociales tradicionales de la escuela, la universidad o el lugar de trabajo. También pueden lidiar con la tristeza y la soledad por haber sobrevivido a una pareja o amigos queridos. El declive de la función cognitiva o las dificultades de movimiento pueden añadir más trabas. Además, si una persona es naturalmente introvertida, el acercarse a nuevas personas puede resultar abrumador. El género también juega un papel, ya que típicamente los hombres mayores reportan más aislamiento social que las mujeres, quienes a menudo actúan como "mantenedoras de parentesco", conservando lazos más fuertes con amistades y familia.

El Poder de la Autopercepción y las Habilidades Sociales

Fiori señala que un factor importante es la propia percepción del envejecimiento. "Si alguien se dice: 'Me estoy deteriorando y ya nadie quiere ser mi amigo. No me queda nada por que vivir', ese tipo de persona no va a estar saliendo a tratar de hacer nuevas amistades, pero alguien que tenga una percepción más positiva de la vejez, sí". Ella sugiere que los tratamientos cognitivos pueden ser útiles para combatir esto, ayudando a los adultos mayores a tener una percepción más positiva del envejecimiento. "La autopercepción del envejecimiento puede dar paso a una profecía autorrealizada", de modo que quienes creen que la edad avanzada conlleva el riesgo de volverse solitario invierten menos en relaciones. En cambio, quienes ven su edad bajo una luz más positiva invierten más en ellas, con consecuencias positivas en el bienestar. Además, "a lo largo del tiempo, las personas adquieren habilidades sociales. Los adultos mayores son más hábiles socialmente que los adultos más jóvenes", lo que los prepara mejor para evitar conflictos.

Foto de una persona mayor participando activamente en un grupo

Oportunidades para el Encuentro y la Actividad

A pesar de los obstáculos biológicos que pueden influir en las capacidades sociales, es posible iniciar relaciones profundas y enriquecedoras más allá de los 60. Se demuestra cada día en actividades organizadas en centros sociales para mayores, gimnasios, clubes de baile, o nuevas plataformas de amistades sénior como Vermut, una aplicación donde proponen planes (teatro, cine, paseos, cenas, deporte). Ana Miquel, usuaria de 66 años, explicó que "se generan conexiones con personas de edades y gustos parecidos". Ante el nuevo escenario demográfico y la nueva longevidad, surgen infinidad de propuestas que enriquecen la vida de los sénior, como universidades para mayores, voluntariado, talleres y viajes con un nuevo enfoque. Es fundamental aprovechar estas oportunidades que brinda la sociedad actual.

Alexandra Thompson aboga por ofrecer oportunidades sociales. Trabajó en el programa Every Move Matters (Todo movimiento importa), que combinaba actividad física con socialización para adultos mayores. Los participantes afirmaron que las sesiones eran divertidas y el 81% experimentó una mejoría, como una reducción de la sensación de soledad. La tecnología también juega un papel crucial: el acceso a internet puede ser beneficioso para el bienestar de los adultos mayores, especialmente si experimentan deterioro físico, ofreciéndoles una amplia gama de oportunidades para la conexión y el aprendizaje.

Elena Arnaiz - Convivencia Intergeneracional

Ejemplos Concretos de Vínculos Significativos

Marta y Blanca son un ejemplo inspirador de amistad intergeneracional. Blanca, con problemas de audición, se sienta cerca de Marta, quien le facilita la conversación con empatía y paciencia, sin prisa ni una actitud protectora que pueda infantilizarla. Marta valora la mente abierta de Blanca, quien, para su época, decidió casarse a los 32 años por elección propia, buscando divertirse de joven antes que nada. Blanca explica que "no quería casarme joven porque veía a otras que se habían casado jóvenes y les había ido mal. Y yo sabía que quería divertirme de joven, que para lo demás había tiempo".

Marta disfruta escuchando a Blanca, quien tiene buena memoria y le cuenta muchas cosas de su vida y de épocas pasadas. Ambas han descubierto muchos gustos y aficiones comunes, a pesar de la diferencia de edad, lo que demuestra que "la diferencia de edad no hace que no podamos entendernos".

  • Música: Verbenas vs. Festivales
    • Blanca: "Me gustaba ir a los bailes y las fiestas de verano con las amigas y las vecinas. Íbamos y veníamos juntas andando. No me movía yo bien en los valses… a mí lo que me gustaba era el pasodoble".
    • Marta: "A mí me encanta la música, soy muy melómana. En el coche, en casa, estoy siempre escuchando música".
  • Lectura: Historias Sagradas vs. Novelas de Distopía
    • Blanca: "Las historias que me gustaron siempre mucho fueron las de las enciclopedias, las historias sagradas. Esas vidas que llevaban… había mucha complicación y mucha trama ahí".
    • Marta: "En verano aprovecho para leer porque tengo más tiempo".
  • Cine: Las Películas del Oeste
    • Algo que han descubierto recientemente Blanca y Marta es que las dos son grandes amantes del cine y, en concreto, de las películas del Oeste. Entre sus planes para después del verano está buscar alguna película del actor preferido de Blanca y verla juntas.
    • Blanca: "Me gustaban mucho las del Oeste. Pero no las de tiros, ¿eh? Había un actor que se llamaba Alan Ladd, un actor que murió ya hace muchos años, que me gustaba mucho. Hacía siempre de bueno y me gustaban mucho sus películas".
    • Marta: "A mí también me gustan las películas del Oeste. Recuerdo una que se llamaba ‘Grupo Salvaje’, de un director que se llamaba Sam Peckinpah, porque años después unos amigos le pusieron a su grupo de música ese nombre".

Además de estas aficiones compartidas, Marta le ha propuesto a Blanca un plan muy especial: volver a cenar en el restaurante cerca de la Plaza Mayor de Madrid donde Blanca celebraba su aniversario cada mes de mayo con su marido. "Nos gustaba mucho aquel sitio, pero desde que falleció Luis no he vuelto", explica Blanca, lo que demuestra la profunda conexión emocional que han forjado.

Foto de Marta y Blanca conversando animadamente, mostrando su amistad

El Impacto Profundo de la Amistad en la Salud y Bienestar

Los vínculos sociales profundos y de calidad mejoran nuestra salud y esperanza de vida, según el Harvard Study of Adult Development, el estudio longitudinal más largo conocido sobre la vida humana, liderado por Robert Waldinger. Una revisión y metaanálisis de estudios longitudinales publicada en BMC Public Health muestra que los adultos mayores con redes sociales sólidas experimentan un declive cognitivo más lento. En el mismo sentido, una investigación del English Longitudinal Study of Ageing concluyó que la soledad y la falta de integración social se asocian a un aumento significativo del riesgo de demencia.

Es sorprendente uno de los datos: las personas que mantienen vínculos cercanos presentan niveles más bajos de cortisol -la hormona del estrés- y un sistema inmunitario más resistente. Estimulan su memoria y su atención mediante la interacción social, lo que se traduce en una especie de gimnasia cognitiva cotidiana. El esfuerzo de cultivar amistades vale la pena, ya que sus ventajas en la vida adulta y la vejez van más allá del bienestar psicológico, incluyendo mejor función cognitiva y salud física. Las investigaciones señalan consistentemente que las amistades son tan importantes como los vínculos familiares a la hora de predecir el bienestar. Un metaanálisis que recopiló estudios de observación de unos 309.000 individuos encontró que las personas con relaciones sociales adecuadas tienen un 50% más de probabilidad de supervivencia. Las amistades también pueden ser una fuente de estabilidad, especialmente relevante ante el alejamiento de la "familia nuclear" tradicional y el aumento de estructuras familiares más complejas.

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