Dinámica Financiera en Parejas y Solteros: Deuda, Ahorro y Gestión Económica

La situación financiera de las personas es un indicador clave de bienestar económico, y su análisis revela patrones interesantes en función del estado civil. Si bien la percepción común podría sugerir que las parejas, con mayores cargas familiares, acumulan más deuda, estudios recientes presentan un panorama matizado que explora tanto los desafíos del sobreendeudamiento como las ventajas y complejidades de la gestión económica en diferentes estructuras familiares.

Radiografía de la Morosidad: ¿Quiénes son los Deudores con Alta Mora?

Un informe elaborado por Equifax en colaboración con la Universidad San Sebastián revela datos significativos sobre la morosidad en el país. Se estima que poco más de 653 mil personas, que representan el 16,5% de todos los deudores morosos, tienen deudas superiores a los $3 millones. La deuda promedio para este grupo se ubica en los $12 millones, concentrándose la mayor parte de estas obligaciones en la banca, donde la deuda promedio del grupo alcanza los $8 millones, vinculándose, por ejemplo, con las deudas hipotecarias.

Perfil Demográfico de los Deudores con Alta Mora

La caracterización demográfica de este grupo de deudores con compromisos impagos por sobre los $3 millones muestra un perfil predominante:

  • El 61% son hombres y el 39% son mujeres.
  • Un 48% son personas solteras.
  • Un 8% están separados judicialmente o divorciados.
  • Un 41% son casados.

Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, destaca que "que casi la mitad de los deudores con alta mora sean solteros sugiere que el sobreendeudamiento no necesariamente está asociado a mayores cargas familiares, sino a decisiones individuales en un entorno de crédito más accesible pero de ingresos aún inestables". En este sentido, el académico añadió que "el mercado laboral continúa mostrando fragilidades, con una tasa de desempleo en torno al 8% y aumentos salariales reales acotados, generando un desajuste entre endeudamiento e ingresos disponibles".

infografía sobre el perfil demográfico de los deudores con alta morosidad

El Matrimonio y la Estabilidad Financiera

Contrario a la idea de que la vida en pareja implica automáticamente una mayor carga de deuda, varios estudios sugieren que las uniones estables pueden fomentar una mayor estabilidad financiera. Según el estudio sobre dividendo demográfico en mención, los hombres y mujeres que se casan y permanecen unidos trabajan más duro, de modo más inteligente y ganan, en conjunto, más dinero que sus pares no casados, aunque no necesariamente siempre implique que haya dos ingresos.

Proyectos Comunes y Comportamiento Prudente

"Tener una pareja y una familia genera más proyectos comunes que hacen que las personas se esfuercen más, como comprar una casa, viajar, adquirir bienes y servicios", comenta el profesor Andrés Salazar, de la Universidad de la Sabana. Datos de países como Israel, Italia, México, Colombia y Estados Unidos evidencian que los casados devengan un sueldo superior, entre el 10 y 24 por ciento, que los solteros. Para los hombres y mujeres, por igual, el matrimonio fomenta el comportamiento financiero prudente, tanto en mayores tasas de ahorro como en una superior acumulación de activos.

Impacto Económico de las Familias Estables

Estas familias estables que ganan, ahorran y gastan más impactan la actividad económica. Es estudio determinó que hay sectores que se benefician más en el corto plazo, como la industria de las aseguradoras, las empresas de productos y servicios para el hogar, de aseo y cuidado personal, alimentos, reparación y mantenimiento.

No obstante, en el rubro elementos para mascotas los hogares de casados sin hijos realizan los mayores gastos, señala el estudio. La destinación de dinero para comprar juguetes crece en los padres casados, pues están más dispuestos a gastar en sus hijos y en una cantidad mayor que en los hogares de un sólo padre o madre, donde los ingresos son bastante menores. El profesor Bradford Wilcox, de la Universidad de Virginia y coautor del informe mencionado, afirma que "los padres casados prefieren gastar en pañales o en el último juguete de moda y en educación privada comparado con otros tipos de hogar".

gráfico de barras comparando los ingresos de casados y solteros en diferentes países

La Persistencia del Matrimonio y el Apoyo Familiar

A pesar de los cambios sociales, el matrimonio sigue siendo una opción valorada en la mayoría de los países. En los 29 países que hicieron parte del estudio hay acuerdo sobre la conveniencia de que los niños vivan con un padre y una madre, excepto en Suecia, donde únicamente el 47 por ciento afirman que un niño necesita de los dos junto para vivir feliz, según datos consultados del World Values Survey (Encuesta Mundial de Valores). En Colombia, el porcentaje es de 86.

La población de la gran mayoría de países encuestados considera que el matrimonio no es una institución pasada de moda. En América Latina y del Norte, entre el 70 y 80 por ciento de la población lo consideran vigente. Algo similar sucede en Europa, incluyendo a Francia que tiene el menor nivel de aceptación de la institución matrimonial (64 por ciento). En el mundo asiático esta aceptación es todavía superior a la europea con valores mayores a 75 por ciento: China 88 por ciento, India 80 por ciento, Japón 94 por ciento. Hasta Australia y Nueva Zelanda consideran en más de 80 por ciento al matrimonio una institución vigente.

Este informe se elaboró con datos de la Encuesta Mundial de Valores de EE. UU. y estadísticas de las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud de 29 países, entre ellos: China, India, Japón, Inglaterra, Italia, Francia, España, Argentina, Colombia y Chile.

Medidas para Fomentar la Familia y la Estabilidad Demográfica

El estudio sugiere algunas medidas clave para fomentar la familia y así lograr la estabilidad demográfica:

  1. Las empresas deberían utilizar su influencia cultural para respaldar campañas educativas y publicitarias amigables con la familia.
  2. Los países deberían incrementar el acceso a salud sin obstáculos económicos y propender por una educación a lo largo de la vida para fortalecer los fundamentos de la vida familiar.
  3. Las políticas públicas deberían apoyar el matrimonio y la paternidad responsable.

LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA EN LA SOCIEDAD

El Choque Financiero del Divorcio

A pesar de los beneficios potenciales del matrimonio, el divorcio representa un impacto financiero considerable para las parejas y sus hijos, quienes deben adaptarse a vivir en dos hogares. El estudio "Fair Shares Project", el primer estudio representativo a nivel nacional que examinó los acuerdos financieros de parejas que se divorcian en Inglaterra y Gales, reveló que la mayoría de las parejas tienen niveles muy modestos de bienes para dividir.

Activos Limitados y Desigualdades en la División

De hecho, el 17% de los divorciados en la encuesta no tenían ningún activo, mientras que el 23% terminaron sin nada o solo con deudas después de su divorcio. Ese impacto puede ser particularmente duro y duradero para las mujeres mayores y las que tienen hijos. Es posible que las parejas tengan menos riqueza para dividir de lo que se cree: el 28% de los divorciados en el estudio vivían en viviendas alquiladas y, por lo tanto, aparte de su pensión, tenían muy poco capital para dividir. No sorprende, entonces, que el 21% terminara con una cantidad inferior a £25.000 (27.101.500 pesos chilenos).

El valor neto medio de los activos, incluidas propiedades y pensiones, que poseían las parejas que se divorciaban cuando se divorciaron era de £135.000 (146 millones de pesos), incluidos aquellos que no tenían nada o solo deudas. Más de una cuarta parte (28%) tenía activos por debajo de £100.000 (108 millones de pesos), mientras que solo el 9% tenía más de £1 millón a su disposición.

Nuestro estudio encontró que las esposas generalmente tenían ingresos más bajos que sus maridos durante el matrimonio, generalmente debido a las responsabilidades de cuidado de los niños que les impedían trabajar a tiempo completo. Esto significaba que las esposas que se divorciaban normalmente habían acumulado fondos de pensiones más pequeños que sus maridos, lo que apunta a mayores dificultades financieras en el futuro. Los datos del gobierno del Reino Unido también muestran que las madres dedican más tiempo que los padres a tareas domésticas no remuneradas y al cuidado de los niños.

Desconocimiento Financiero y Consecuencias a Largo Plazo

La ley permite que un cónyuge asigne derechos sobre su pensión a su expareja en caso de divorcio. Esto puede utilizarse para ayudar a compensar que uno de los cónyuges haya perdido su contribución a una pensión debido a responsabilidades de cuidado. Sin embargo, nuestro estudio encontró que solo el 11% de los divorciados que aún no se habían jubilado habían llegado a un acuerdo de participación en la pensión, y de ellos, solo una quinta parte (22%) compartía la pensión en partes iguales. Esta falta de consideración de las pensiones parecía reflejar una falta general de conocimiento o comprensión de ellas, e incluso de sus finanzas en general.

Casi cuatro de cada diez (38%) divorciados sintieron que habían tenido poco conocimiento de las finanzas de su ex durante el matrimonio. Un tercio no conocía el valor de su propia pensión. Y el 10% no conocía el valor patrimonial (cuánto de la hipoteca se había cancelado) de la antigua vivienda conyugal. Esto significaba que estaban potencialmente en una posición débil a la hora de negociar con su ex sobre cómo repartir sus activos.

No obstante, el 12% de los encuestados dijeron que no habían buscado información ni asesoramiento cuando se divorciaron, y solo un tercio había recurrido a un abogado para que les ayudara a hacer sus arreglos financieros. Muchos divorciados se sintieron disuadidos por el miedo a las costas legales. Contrariamente a la idea errónea popular, cuando se incurrió en costos legales o de mediación, los costos fueron relativamente modestos: el 24% de los divorciados tuvo que encontrar menos de £1.000, y otro 18% tuvo costos entre £1.000 y £3.000. Solo el 9% incurrió en costes de £10.000 o más. Sin embargo, incluso los costos modestos pueden hacer que la ayuda legal esté fuera del alcance de algunas personas.

El impacto a largo plazo de hacer un mal trato lo demuestran nuestros datos que comparan los ingresos de los hogares de los divorciados en el momento de la encuesta, hasta cinco años después de su divorcio. Las mujeres divorciadas, en particular las madres y las de mayor edad, tendían a estar en peor situación que los hombres, incluso cuando habían encontrado nuevas parejas. Por ejemplo, solo el 29% de las mujeres con hijos dependientes y el 22% de las mujeres mayores de 50 años sin hijos tenían un ingreso familiar superior a £35.000, en comparación con el 45% y el 32% de los hombres.

La ley que se aplica a las consecuencias económicas del divorcio tiene 50 años. Una propuesta de ley para que existiera una presunción legal clara de que los bienes conyugales deberían dividirse 50/50, no reflejaría las necesidades o prioridades de la mayoría de los divorciados. Solo el 28% había dividido sus activos aproximadamente en partes iguales; la mayoría se centró en quién necesitaba más los activos o los dividió según quién era el propietario legal. Para esos divorciados, la “justicia” radicaba en satisfacer sus necesidades o recuperar lo que habían aportado al matrimonio, no en dividir un pastel muy pequeño en dos mitades aún más pequeñas. Se cree que no es la ley sustantiva lo que necesita reformarse, sino los medios por los cuales los divorciados pueden acceder a asesoramiento y ayuda.

infografía sobre la distribución de activos tras un divorcio

El Costo de Vivir Solo: Una Realidad Económica en España

Vivir solo en España ya no es una decisión personal, sino también económica. Según un análisis elaborado por Raisin, el gasto medio por persona es un 86% mayor cuando se vive solo que cuando se comparte hogar en pareja. El cálculo parte de una realidad sencilla: muchos gastos no se duplican cuando se vive en pareja. El alquiler, la hipoteca, la conexión a internet o ciertos suministros son costes prácticamente fijos.

Lejos de ser un fenómeno minoritario, los hogares unipersonales representan una parte creciente de la estructura social española. Los datos oficiales ayudan a entender la magnitud del fenómeno. La vivienda es la partida más pesada dentro del presupuesto doméstico, lo que explica que no repartirla tenga un impacto desproporcionado. El problema: el salario medio está muy lejos de este umbral. En pocas palabras, desde el punto de vista estructural, esto implica que el sistema económico está diseñado, de facto, para hogares compartidos. La brecha se amplifica en el mercado inmobiliario. El análisis de Raisin fija en 1.176 euros mensuales el coste medio del alquiler de una vivienda de 80 metros cuadrados en España.

El impacto no es solo financiero. No obstante, lo más destacado es que un 21 % cree que su relación cambiaría si mejorara su situación financiera y un 11 % afirma que, en esa situación, terminaría con su pareja. De acuerdo, quizá España no “odia” a los solteros en un sentido literal, pero las políticas de mercado y las decisiones políticas asociadas hacen que vivir solo implique pagar una prima considerable.

gráfico de barras comparando el gasto mensual per cápita en hogares unipersonales y en pareja en España

Gestión Financiera en Pareja: Abordando la Deuda y los Gastos Comunes

En muchas parejas, el dinero puede convertirse en un tema delicado. La disputa puede aparecer, por ejemplo, por una deuda, no por su mera existencia, sino por no conocerla bien: no saber cuánto se debe, a qué tipo de interés está, qué cuota se paga cada mes o cuándo vence. Cuando hablamos de deuda, no nos referimos a una financiación planificada, como puede ser un préstamo para comprar un coche o un préstamo de estudios, con intereses bajos, cuotas asumibles y sin impagos. En este tipo de deuda, es habitual que una de las dos personas prefiera callárselo a la otra, ya sea por vergüenza o para no preocupar. Pero ese silencio suele salir caro: mientras no se afronta el problema, los intereses siguen acumulándose.

La Comunicación como Herramienta Preventiva

"Hablar de dinero, y especialmente de deudas, no implica necesariamente discutir", matizan desde HelpMyCash. "En realidad, es una forma de tomar decisiones conscientes. Las parejas que incorporan estas conversaciones de manera regular no lo hacen porque todo vaya perfecto, sino para evitar que los problemas crezcan en silencio", añaden.

Aunque una deuda esté a nombre de una sola persona, sus consecuencias acaban entrando en la vida de los dos. Al principio se nota en decisiones pequeñas: desde planear unas vacaciones hasta calcular cuántos días podéis permitirnos sin que uno tenga que renunciar o, peor, tirar de más crédito para pagarlas. Con el tiempo, el impacto suele escalar a decisiones mayores. Por ejemplo, comprar una vivienda: si esa persona no logra ahorrar por la carga de sus deudas, el proyecto se retrasa indefinidamente.

LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA EN LA SOCIEDAD

Estrategias para una Gestión Compartida Efectiva

Entender la deuda del otro no significa cargar con ella como si fuera propia, pero sí incorporarla a la planificación común. En la práctica, eso puede implicar que, durante un tiempo, uno de los dos aporte más al presupuesto compartido para que la pareja pueda reducir ese saldo que está lastrando. El problema llega cuando esa ayuda se vuelve indefinida, sin objetivo ni reglas, y acaba convirtiéndose en rescates recurrentes -por ejemplo, tapando descubiertos mes tras mes-. Ahí aparecen el desgaste y la frustración.

La recomendación es "pactar límites y condiciones: cuánto se ayuda, durante cuánto tiempo y qué cambios se esperan a cambio de ese apoyo", señalan desde HelpMyCash. Antes de abrir una cuenta conjunta, pedir un préstamo a nombre de ambos o firmar una hipoteca, es aconsejable entender cómo afecta esa deuda existente a la capacidad de endeudamiento.

Existen diversos modelos de gestión financiera en pareja, y la elección del más adecuado depende de cada situación individual:

  • Una opción es que las nóminas vayan a una cuenta conjunta, y de ahí se asigne una cantidad a cada uno para sus gastos personales, sin necesidad de dar explicaciones. Lo que se gasta de esa asignación es decisión individual. Este modelo puede simplificar la gestión y fomentar un sentido de equipo, pagando todo desde la cuenta común.
  • Otra opción es que cada uno tenga su cuenta bancaria y una tercera en común a la que cada uno aporte el mismo tanto por ciento del total que gana. Esto se considera más justo, permitiendo independencia financiera mientras se cubren los gastos comunes.

Independientemente del modelo elegido, el objetivo principal es que el dinero no sea un problema en la relación, logrando que las diferencias económicas no se conviertan en una problemática, sino que se gestionen de forma eficaz para el bienestar de ambos.

tags: #personas #en #pareja #mayor #deuda #que