La Vida de los Adultos Mayores: Solos o Acompañados

El envejecimiento de la población es una realidad demográfica global y un reto significativo para los sistemas de seguridad social, asistencia sanitaria y cuidado de las personas mayores. En Chile, esta tendencia se ha hecho evidente con una esperanza de vida de 80,7 años y cerca de 4 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa casi el 20% de la población. Se estima que para el 2050, las personas mayores de 60 años alcanzarán el 32% de la población del país. La ley 19.828 (2002), con modificaciones de la ley 21.144 (2017), define la "tercera edad" entre los sesenta y ochenta años, y la "cuarta edad" a partir de los ochenta años.

Gráfico de proyección de envejecimiento poblacional

Situación Actual de los Adultos Mayores en Chile y la Necesidad de Apoyo

La creación del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) en 2002, con la ley N°19.828, tuvo como principal tarea contribuir a mejorar la calidad de vida de los adultos mayores. Sin embargo, a pesar de su intención de promover un envejecimiento digno, activo y saludable, su alcance es limitado. Esto se evidencia en la cantidad de adultos mayores en desamparo, sin una vida digna y la escasez de residencias.

Según la última encuesta Casen (2022), aproximadamente 220 mil personas mayores en Chile se encuentran en situación de pobreza, y de estas, solo 12 mil están ingresadas en hogares sin fines de lucro. Menos del 1% de las personas mayores del país están institucionalizadas. A nivel nacional, existen alrededor de mil residencias formales y un número similar de residencias informales, mientras que SENAMA gestiona solo 19 en todo el país.

#Entrevista Situación de las personas adultas mayores en el Perú

El Impacto de la Soledad y el Abandono

Un estudio de la Universidad del Desarrollo en conjunto con la caja Los Andes (2022) informa que el abandono es uno de los principales factores que afectan la salud mental del adulto mayor. De los cerca de 2,85 millones de adultos mayores en Chile, 410 mil viven solos. Germán Laffentz, del mismo estudio, subraya la necesidad de que los sectores público y privado velen por el bienestar de los adultos mayores, con un enfoque particular en su inclusión social y su aporte a la sociedad.

Infografía sobre el impacto de la soledad en la salud mental de los adultos mayores

Propuesta para un Ministerio del Adulto Mayor (MIDEMA)

Ante las deficiencias del sistema actual, se propone la creación de un Ministerio del Adulto Mayor (MIDEMA). Este nuevo organismo tendría como objetivo fundamental satisfacer las necesidades más urgentes de los adultos mayores, como un mayor acceso a medicamentos, mejores pensiones y una salud digna y de calidad. El Ministerio actuaría como una secretaría de estado, colaborando con la Presidencia en el diseño, coordinación y evaluación de planes, y promoviendo el bienestar del adulto mayor.

Entre sus funciones, el Ministerio propondría iniciativas legales, reglamentarias y administrativas, y evaluaría su aplicación, siempre con el fin de asegurar la seguridad, dignidad e integración de los adultos mayores. Además, realizaría informes anuales sobre la situación de abandono e indigencia a nivel nacional y regional.

Organización y Financiamiento del Ministerio

La estructura interna del Ministerio sería determinada por un reglamento, considerando al menos las divisiones de Planificación y Control de Gestión, y Políticas de Dignificación. Se propone también la creación de un Fondo para el Adulto Mayor, administrado por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), con el propósito de financiar proyectos nacionales, regionales o locales, programas y actividades de educación y difusión para fortalecer la dignidad del adulto mayor.

La Realidad Global: Personas Mayores que Viven Solas

El número de personas mayores que viven solas es una tendencia demográfica global en constante crecimiento, asociada al envejecimiento de la población, los cambios en la estructura familiar y el aumento de la esperanza de vida.

Estadísticas y Factores Causales

  • En la Unión Europea, más del 33% de las personas mayores de 65 años viven solas, con cifras aún más altas en mujeres mayores de 75 años (superando el 40%).
  • En España, más de 2 millones de personas viven solas, una gran parte de las cuales son mujeres mayores, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
  • En los Estados Unidos (2023), alrededor del 28% (16,2 millones) de los adultos mayores vivían solos, incluyendo un 22% de hombres mayores y un 33% de mujeres mayores. Este porcentaje aumenta con la edad, alcanzando aproximadamente el 42% en mujeres mayores de 75 años. Más de la mitad (59%) de los adultos mayores de 65 años en la comunidad vivían con su cónyuge o pareja.

Los principales factores detrás de este fenómeno incluyen:

  1. Aumento de la esperanza de vida: Las personas viven más años, aumentando la probabilidad de vivir solas en etapas avanzadas.
  2. Cambios en la estructura familiar: Familias más pequeñas y dispersas geográficamente reducen la convivencia intergeneracional.
  3. Viudedad y pérdida de pareja: Principal causa de vida en solitario, especialmente en mujeres, ya que los hombres suelen fallecer antes o tienen mayor probabilidad de volverse a casar. En 2023, el 29% de las mujeres mayores eran viudas.
  4. Preferencia por la autonomía: Muchas personas mayores eligen seguir viviendo en su hogar.

En Chile, el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo detalla que más de medio millón de adultos mayores chilenos viven solos. Un 14.6% de la población mayor de 60 años vive sola, una cifra que ha aumentado significativamente en los últimos cinco años debido a la disminución de las tasas de fecundidad. Además, el 50% de los mayores no conoce a alguien que pueda ayudar a conseguir trabajo, lo que resalta la necesidad de fortalecer las redes de apoyo.

Implicaciones de Vivir Solo

El hecho de que tantas personas mayores vivan solas tiene implicaciones directas en varios niveles, aunque es crucial matizar que vivir solo no siempre es sinónimo de riesgo, sino que el problema surge ante la falta de apoyo adecuado.

Salud Física y Mental

Vivir solo puede aumentar el riesgo de:

  • Soledad no deseada: Un sentimiento doloroso y temido, distinto de la soledad objetiva (falta de compañía).
  • Depresión: Especialmente tras la pérdida de la pareja.
  • Deterioro cognitivo.
  • Problemas de salud no detectados a tiempo: Debido a la falta de supervisión.
  • Debilidad del sistema inmunológico, dolores de cabeza, problemas cardíacos y digestivos, dificultades para dormir.

La OMS ha señalado que la soledad puede tener un impacto en la salud similar al de otros factores de riesgo como el tabaquismo o la obesidad. En el plano psicológico, puede llevar a baja autoestima y, en casos extremos, ideas suicidas.

Mayor Riesgo en Situaciones de Emergencia

Cuando una persona mayor vive sola, situaciones como una caída o un problema médico pueden tardar en ser detectados o atendidos, lo que convierte la seguridad en el hogar en un factor crítico.

Impacto en las Familias

La vida en solitario de los mayores también genera un "estrés invisible" en los familiares, caracterizado por preocupación constante, necesidad de llamadas frecuentes y una sensación de incertidumbre.

Condiciones Económicas y Nutrición

Las personas mayores que viven solas suelen presentar condiciones económicas menos favorables. Además, debido a limitaciones físicas o a que la alimentación es una actividad social, algunas no se preparan comidas completas y balanceadas, lo que hace de la desnutrición un problema frecuente.

Factores Causales de la Soledad en la Vejez

La soledad en los mayores es una realidad favorecida por diversas crisis asociadas al envejecimiento:

  • Crisis de identidad: Generada por un conjunto de pérdidas que deterioran la autoestima.
  • Crisis de autonomía: Dada por el deterioro físico y las limitaciones en las actividades de la vida diaria (AVD).
  • Crisis de pertenencia: Experimentada por la pérdida de roles y grupos sociales debido al retiro laboral o limitaciones físicas.

Experiencias particularmente duras que contribuyen a la soledad incluyen:

  • El Síndrome del nido vacío: El abandono del hogar por parte de los hijos.
  • Relaciones familiares pobres: Escasez de interacción con los hijos en cantidad e intensidad afectiva.
  • La muerte del cónyuge: Principal desencadenante del sentimiento de soledad, con un gran impacto emocional, material y en la gestión del tiempo y las tareas del hogar.
  • La salida del mercado laboral (jubilación): Genera tiempo libre que a menudo no se sabe cómo ocupar, pérdida de poder adquisitivo y deterioro de las relaciones sociales.
  • La falta de actividades placenteras: No realizar actividades lúdicas que reemplacen el vacío dejado por el aumento del tiempo libre.
  • Los prejuicios sociales: La percepción de la vejez como una etapa de improductividad, inutilidad o dependencia.

Estrategias y Recursos para Superar la Soledad

Combatir la soledad no es solo responsabilidad del adulto mayor o la familia, sino de la sociedad en su conjunto. Es fundamental sensibilizarse y desarrollar programas terapéuticos de prevención y control de la soledad y la depresión.

Recursos Personales/Individuales

Las estrategias para afrontar la soledad varían, pero algunas actividades que pueden ayudar incluyen:

  • Desarrollo de actividades domésticas.
  • Consumo de medios como televisión y radio.
  • Retorno o aumento de las prácticas religiosas.
  • Comunicaciones telefónicas.
  • Asistencia a centros destinados a mayores (clubes, centros de día).
  • Participación en actividades culturales, turísticas o de ocio.
  • Formación de segundas parejas.

Recursos Familiares

  • La familia como principal soporte social: Las relaciones y el amparo en los seres queridos son clave. El rol de abuelo puede fortalecer las relaciones familiares.
  • Apadrinamiento de mayores: Programas donde familias o personas voluntarias visitan o llaman a mayores en residencias con escasa o nula red familiar, cubriendo sus necesidades afectivas.

Recursos Sociales

  • Redes de amistad: Un núcleo de amistades para intercambiar información y realizar actividades de ocio es muy importante.
  • Actividades de voluntariado: La solidaridad y el deseo de ayudar a otros, así como la satisfacción de sentirse útil, son cruciales. El Plan Gerontológico (1993) y el Plan de Acción para las Personas Mayores (2003-2007) recomiendan promover la participación de los mayores en el voluntariado.
  • Teleasistencia moderna: Soluciones como el reloj de teleasistencia de SeniorDomo permiten solicitar ayuda en cualquier momento, localización GPS, seguimiento de salud (pulso, saturación), recordatorios de medicación y comunicación directa con familiares o profesionales, brindando una completa sensación de seguridad.

Es fundamental que los médicos alienten a los adultos mayores que viven solos a mantener actividad física e interacciones sociales regulares, y que recomienden servicios de asistencia social y atención domiciliaria cuando sea necesario. Un dispositivo de emergencia puede asegurar que reciban ayuda si la necesitan.

Desde la pandemia de COVID-19, muchos proveedores de salud mental y asistencia social han ampliado su cobertura y servicios gracias a la tecnología, lo que representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores.

tags: #personas #adultas #mayores #que #vivan #solas