El vínculo entre los adultos mayores y sus mascotas es mucho más que una simple compañía. Para muchas personas de edad avanzada, tener una mascota puede marcar una diferencia significativa en su calidad de vida. Las mascotas ofrecen amor incondicional, compañía y un sentido de propósito, elementos que son esenciales para el bienestar físico, emocional y mental. Los numerosos beneficios de tener una mascota para personas mayores son evidentes y están comprobados científicamente. En este artículo, exploraremos los múltiples beneficios que las mascotas pueden aportar a los adultos mayores y cómo elegir la mascota ideal para esta etapa de la vida.
Beneficios Comprobados de las Mascotas para Adultos Mayores
Cuidar del bienestar físico y emocional de las personas mayores es prioritario para una magnífica atención. Las mascotas se han convertido en buenas aliadas para mejorar la calidad de vida de los mayores que viven en residencias o usuarios que asisten a centros de día. Diversos estudios científicos y experiencias en centros especializados respaldan los efectos positivos que los animales pueden tener en la salud y el bienestar de los mayores.
Mejora de la Salud Física
Una de las razones más significativas para que los adultos mayores consideren tener una mascota es el impacto positivo que tienen en la salud física. El contacto con mascotas puede tener un impacto directo en la salud cardiovascular. Un estudio publicado en Circulation por la American Heart Association (2013) concluyó que tener mascotas (especialmente perros) está asociado con una menor presión arterial y niveles de colesterol, así como un menor riesgo de enfermedades del corazón. Esto se debe a la combinación de actividad física moderada y la reducción del estrés que generan las interacciones con los animales.
El simple hecho de pasear a un perro diariamente fomenta el ejercicio en personas mayores. Este tipo de actividad ligera, pero constante, es ideal para mantener la movilidad y flexibilidad. Está demostrado que en aquellos hogares en los que hay una mascota se fortalece el sistema inmunitario, ya que estamos más expuestos a los microbios del entorno. Además, no es poco conocida la capacidad que tienen muchos perros de detectar enfermedades.

Bienestar Emocional y Psicológico
La compañía de animales tiene un efecto positivo en la salud mental de las personas mayores. A medida que las personas envejecen, pueden enfrentar sentimientos de soledad, ansiedad y depresión. La interacción con mascotas ayuda a reducir los niveles de cortisol (hormona del estrés) y a aumentar la producción de otras hormonas como la serotonina, dopamina y oxitocina, neurotransmisores asociados con la felicidad y relajación. Un estudio de la Universidad de Missouri (2016) demostró que acariciar a un perro durante al menos 15 minutos puede generar estos efectos positivos.
Para los adultos mayores que viven solos, una mascota puede ofrecer una compañía constante, lo que reduce significativamente los sentimientos de soledad y aislamiento. Compartir el día a día con una mascota proporciona mucha compañía, ayudando a mitigar el síndrome del nido vacío que afecta a muchos de nuestros mayores cuando los hijos abandonan el hogar. Son el mejor medicamento para la tristeza y la depresión, y su presencia crea un ambiente relajado y acogedor, reduciendo los niveles de tensión y favoreciendo el estado de ánimo.
Terapia asistida por perros | Noticias de Yucatán
Estimulación Cognitiva y Sentido de Utilidad
Las mascotas también desempeñan un papel importante en la estimulación cognitiva de los adultos mayores. Realizar tareas rutinarias relacionadas con el cuidado de una mascota, como alimentarla, limpiarla o sacarla a pasear, mantiene a los adultos mayores activos tanto física como mentalmente. Paloma Soto explica que estimulan la percepción y la atención constante en el otro, al estar pendientes de si tomó agua, si comió, si está decaído, lo que mantiene en un estado de alerta y preocupación. Esto es particularmente beneficioso para residentes con demencia o Enfermedad de Alzheimer, ya que la terapia asistida con animales mejora la atención y reduce el nerviosismo en personas con deterioro cognitivo, según un estudio publicado en Aging & Mental Health (2019).
Cuidar de una mascota también da a los adultos mayores un sentido de responsabilidad y propósito, elementos clave para mantener un estado mental saludable. Volver a sentirse "útiles" al cuidar de un animal es un gran aliciente para ellas, ya que muchas veces se sienten apartadas y poco necesarias. El simple hecho de alimentar o pasear a una mascota puede crear una estructura diaria que ayuda a combatir la depresión y la ansiedad, favoreciendo el mantenimiento de una rutina. La mascota resultará ser un incentivo para afrontar un nuevo día.
Promoción de Relaciones Sociales
Las mascotas actúan como fomentadores de interacciones sociales. Pasear a una mascota, especialmente a un perro, puede ser una excelente oportunidad para socializar. Al visitar parques o simplemente caminar por el barrio, los adultos mayores pueden interactuar con otras personas, fomentando nuevas amistades y manteniendo sus habilidades sociales en buen estado. En centros de día y residencias, los animales pueden fomentar conversaciones y actividades grupales, fortaleciendo los lazos entre residentes y cuidadores. Un estudio realizado por Anthrozoos (2018) mostró que los animales en entornos grupales mejoran la cohesión social.
Sensación de Seguridad
En casos de sordera o de algún tipo de limitación, la compañía animal puede ser de gran ayuda a la hora de avisar a la persona mayor de ciertas situaciones que puedan llegar a ser peligrosas. Las mascotas, principalmente los perros, velan por la seguridad de su amo, aportando seguridad al hogar y a la persona mayor.
Claves para Elegir la Mascota Ideal para Personas Mayores
No todas las mascotas son adecuadas para las personas mayores. Es importante elegir una mascota que se ajuste a las necesidades y capacidades físicas del adulto mayor. Expertos coinciden en que antes de adoptar es fundamental pensar qué tipo de animal se adecúa a las necesidades y rutinas de la familia. La elección dependerá de la movilidad de la persona y del estilo de vida que desee llevar.
Perros: Compañeros Activos
Los perros suelen ser mascotas más recomendables para personas con buena condición física, ya que requieren cuidados adicionales como paseos. Además, suelen tener más actividad que otro tipo de mascotas como los gatos. En caso de elegir un perro, se recomiendan razas no agresivas y con un tamaño pequeño o mediano para que no suponga una carga para el cuidador, si este es una persona mayor. Es interesante analizar bien el estilo de vida de la persona mayor para que la personalidad de su nuevo compañero vaya acorde con ella.

Gatos: Compañía Independiente
Los gatos son animales que se adaptan muy bien al interior de las casas y, si la persona mayor no tiene mucha movilidad, no hará falta que lo saque a pasear, tan solo jugar con ellos y ocuparse de su cuidado. En cuanto a la limpieza de, por ejemplo, el arenero, se comercializan bandejas higiénicas que incluso se limpian solas. Además, en cuanto a los juguetes de los gatos, hay muchos que no requieren que la persona mayor vaya detrás.
Pájaros: Pequeños Compañeros
En caso de que la persona mayor tenga una movilidad muy reducida, un pájaro puede ser una buena solución. Aunque necesitará cuidados, no requiere tanto tiempo como otro tipo de mascota. El gasto de mantenimiento y cuidados será mucho menor y no necesita mucho espacio. No obstante, aunque pueda parecer que no, le hará compañía a su cuidador con su canto y presencia.
Compromiso y Responsabilidad: Lo que Debes Saber
Tomar la decisión de tener una mascota es el comienzo de un compromiso. En el momento en que decides adoptar o comprar una mascota, te comprometes a ofrecerle seguridad, afecto y protección. Valora sus necesidades y compáralas con las tuyas, recordando escoger una mascota cuyo carácter y necesidades vaya acorde con tu estilo de vida.
Aspectos Importantes a Considerar
- Fuerza física requerida: Si bien todas las mascotas requieren tiempo y esfuerzo, hay algunas que necesitan de mayor fuerza y capacidad física. Por ejemplo, un perro grande y con mucha energía tirará con mayor fuerza de la persona cuando salga a dar un paseo.
- Implicación económica: Ninguna mascota va a resultar "barata". No solo se trata de adoptarla, sino del coste económico de sus cuidados (veterinario, comida, accesorios, juguetes, aseo, etc.).
- Preferencias individuales: Tener en cuenta los gustos y preferencias del adulto mayor es imprescindible para que la mascota aporte la motivación y compañía deseada.
- Alimentación adecuada: Deben llevar una alimentación correcta. Muchos de los alimentos que consumimos pueden ser muy perjudiciales para tu mascota. Por ejemplo, el consumo de uvas puede provocar insuficiencia renal en perros, la cafeína y teobromina del chocolate pueden ser tóxicas y las cebollas y los ajos pueden provocar anemia hemolítica.
- Establecer rutinas: Marca unas rutinas y obligaciones. Los inicios nunca son fáciles; tu mascota tardará un tiempo en adaptarse a la vida de tu familia. Es esencial seguir una rutina y establecer límites claros.
- Red de apoyo: Es esencial tener un plan en caso de que el adulto mayor no pueda cuidar de su mascota temporal o permanentemente. Contar con una red de apoyo es crucial para garantizar que la mascota esté bien cuidada en todo momento.
Consulta Profesional
Lo más importante al final del día será consultar con un profesional (veterinario o especialista en comportamiento animal). Ten claras las limitaciones de la persona (físicas, emocionales, posibilidad de ayuda si la persona no puede…) y sus necesidades (compañía, cariño, cuidados…). Cuéntale todo ello al profesional y déjate asesorar. Cuanta más información tengas antes de tomar la decisión, mejor.
El cariño y fidelidad que proporciona tener un animal en casa no es algo a lo que haya que renunciar conforme nos vamos haciendo mayores, ¡todo lo contrario! El vínculo entre los adultos mayores y sus mascotas no solo proporciona compañía, sino que mejora la salud física, emocional y mental de manera profunda. Las mascotas ayudan a combatir la soledad, proporcionan una estructura diaria y pueden incluso estimular la mente, contribuyendo al envejecimiento saludable. ¡No dudes en explorar opciones de adopción en refugios locales y encontrar a tu nuevo compañero de vida!