La recesión gingival, o pérdida de encía, es un problema común de salud bucodental que afecta significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen, siendo más frecuente a partir de los 40 años. Cuando se produce en los dientes anteriores, además de un problema estético por la sensación de alargamiento dentario, la recesión gingival constituye un problema clínico importante debido a la pérdida de inserción de la raíz en el hueso. Es más, muchas veces no solo se desplaza la encía, también lo hace el hueso que soporta al diente, provocando una movilidad anómala de este y, en ocasiones, su pérdida.
Los cambios por el envejecimiento ocurren en todas las células, tejidos y órganos del cuerpo, afectando todas las partes del cuerpo, incluyendo los dientes y las encías. El hecho de alcanzar la tercera edad supone un aumento del riesgo de desarrollar ciertas enfermedades bucales e infecciones. Ciertas afecciones médicas que son más comunes en los adultos mayores y tomar ciertos medicamentos también pueden afectar la salud oral.
Cambios Bucales Asociados al Envejecimiento
A medida que envejecemos, ocurren ciertos cambios lentamente en nuestros cuerpos:
- Las células se renuevan a una tasa más lenta.
- Los tejidos se vuelven más delgados y menos elásticos.
- Los huesos se tornan menos densos y fuertes.
- El sistema inmunitario puede volverse más débil, por lo que se puede presentar una infección más rápidamente y la sanación toma más tiempo.
Estos cambios afectan el tejido y el hueso en la boca, lo que incrementa el riesgo de problemas de salud oral en los años posteriores.
Resequedad de la Boca (Xerostomía)
Los adultos mayores tienen un riesgo mayor de presentar resequedad de la boca, lo que puede ocurrir debido a la edad, el uso de medicamentos o ciertas afecciones médicas. La saliva juega un papel importante en el mantenimiento de la salud oral, protegiendo los dientes de las caries y ayudando a las encías a permanecer saludables. Cuando las glándulas salivales en la boca no producen suficiente saliva, esto puede aumentar el riesgo para:
- Problemas para degustar, masticar y tragar.
- Úlceras bucales.
- Enfermedad de las encías y caries dentales.
- Infección por hongos en la boca (candidiasis).
Su boca puede producir un poco menos de saliva a medida que envejece, pero los problemas médicos que se presentan en los adultos mayores son las causas más comunes de resequedad de la boca. Muchos medicamentos, tales como algunos usados para la presión arterial alta, el colesterol alto, el dolor y la depresión, pueden disminuir la cantidad de saliva que se produce, siendo esta probablemente la causa más común de resequedad de la boca en los adultos mayores. Los efectos secundarios del tratamiento del cáncer y afecciones médicas como la diabetes, el accidente cerebrovascular y el síndrome de Sjögren también pueden afectar la capacidad para producir saliva.
Problemas con las Encías
Las encías retraídas son comunes en los adultos mayores. Esto ocurre cuando el tejido de las encías se separa del diente, exponiendo la base o la raíz del diente. Esta exposición facilita la acumulación de bacterias y causa inflamación y caries dentales. Toda una vida cepillándose los dientes con demasiada fuerza puede causar que las encías se retraigan. Sin embargo, la enfermedad de las encías (enfermedad periodontal) es la causa más común de encías retraídas.
Enfermedad Periodontal
La gingivitis es un tipo prematuro de enfermedad de las encías que ocurre cuando la placa y el sarro se acumulan e irritan e inflaman las encías. La enfermedad de las encías grave se denomina periodontitis, y esta puede llevar a la pérdida dental. Ciertas afecciones y enfermedades comunes en los adultos mayores pueden ponerlos en riesgo de enfermedad periodontal, incluyendo:
- No cepillarse ni usar hilo dental todos los días.
- No recibir atención dental regular.
- Fumar.
- Diabetes.
- Resequedad de la boca.
- Sistema inmunitario debilitado.
La enfermedad periodontal es una infección bacteriana que daña el tejido de las encías y los huesos que sostienen los dientes. A medida que la enfermedad progresa, las encías se retraen y se alejan de los dientes.
Caries Dentales
Las caries dentales ocurren cuando las bacterias en la boca (contenido en placa) convierten los azúcares y los almidones de los alimentos en ácido. Este ácido ataca el esmalte dental y puede llevar a caries. Las caries son comunes en los adultos mayores hoy en día, en parte debido a que más adultos están conservando sus dientes para toda la vida. Ya que los adultos mayores a menudo tienen encías retraídas, es más probable que las caries se desarrollen en la raíz del diente. La resequedad de la boca también causa que las bacterias se acumulen en la boca con más facilidad, llevando a caries dental.
Cáncer Oral
El cáncer oral es más común en las personas mayores de 50 años y es casi tres veces mayor en hombres que en mujeres. El tabaquismo y otros tipos de uso de tabaco son la causa más común de cáncer oral. El consumo excesivo de alcohol junto con el uso de tabaco aumenta en gran medida el riesgo para cáncer oral. Otros factores que pueden aumentar el riesgo para cáncer oral incluyen:
- Infección por el virus del papiloma humano (VPH).
- Higiene dental y oral deficiente.
- Tomar medicamentos que debilitan el sistema inmunitario (inmunosupresores).
- El roce como resultado de dientes ásperos, dentaduras postizas o rellenos por un largo período de tiempo.
Causas Específicas de la Recesión Gingival
La retracción de las encías puede tener diversas causas, desde prácticas dentales inapropiadas hasta factores genéticos. Las causas de la pérdida de encía pueden ser múltiples. En nuestra boca viven millones de bacterias. Estas, unidas a la saliva y restos de alimentos que dejamos sobre nuestros dientes, forman una película pegajosa que llamamos biofilm.
Acumulación de Placa y Sarro
La acumulación de bacterias debajo de las encías provoca gingivitis y periodontitis. Cuando la placa bacteriana y el sarro se acumulan durante mucho tiempo sobre los dientes se produce la inflamación de las encías. Notaremos que se vuelven rojas, sangran y duelen con el cepillado. La periodontitis, en este estadio, no solo inflama la encía, sino que el hueso que rodea al diente, así como el ligamento periodontal, ya están afectados. El hueso y, por consiguiente, la encía que rodea al diente, se va retrayendo, dejando visible parte de la raíz del diente. Esta pérdida de encía favorece además la sensibilidad dentaria al frío y al calor, al quedar parte de la raíz al descubierto. Estas patologías no solo pueden afectar a los dientes naturales, sino que también pueden afectar a los implantes, con la consiguiente pérdida de hueso alrededor de los mismos.
Técnicas de Cepillado Agresivas o Incorrectas
El cepillado agresivo o incorrecto, el uso de cepillos de cerdas duras y los movimientos bruscos pueden desgastar el tejido gingival. Si te cepillas los dientes con demasiada fuerza o con un cepillo de cerdas duras, puedes dañar el tejido de las encías y causar su retracción. Por otro lado, el cepillado agresivo también genera inflamación y sangrados en el tejido gingival.
Factores Genéticos y Predisposición
Algunas personas pueden estar predispuestas a la recesión gingival debido a la genética. Las personas con antecedentes familiares que presentaban con frecuencia enfermedades en las encías tienen predisposición a desarrollar retracción de las mismas.
Hábitos Nocivos
El tabaco, ya sea en forma de cigarrillos o de productos de tabaco sin humo, puede dañar los tejidos de las encías y provocar su retracción. El consumo de bebidas alcohólicas de manera frecuente y una mala higiene bucal también contribuyen. El bruxismo (rechinar los dientes) es otro culpable común que no solo afecta las encías, sino que también genera dolor de cuello, rotura y desgaste de las piezas dentales.
Otros Factores
- Prótesis mal ajustada: Puede generar inflamación crónica y recesión de las encías.
- Ortodoncia: El uso de ortodoncia para corregir los dientes y la mordida, como pueden ser los brackets, puede producir pérdida en las encías debido a los movimientos que genera.

Consecuencias de la Recesión Gingival
La recesión gingival no solo tiene un impacto estético, sino que también puede tener consecuencias significativas para la salud bucodental y general.
Sensibilidad Dental
Si las encías se retraen, la raíz del diente queda expuesta. Esto puede provocar sensibilidad dental, ya que la raíz no está protegida por el esmalte dental.
Pérdida de Dientes
La recesión gingival puede provocar la pérdida de dientes, especialmente si se debe a la enfermedad periodontal. La periodontitis a la larga provoca la pérdida de hueso y de los tejidos que sostienen los dientes.
Aumento del Riesgo de Caries
La retracción de encías aumenta el riesgo de desarrollar caries y enfermedades periodontales, ya que la raíz expuesta es más vulnerable.
Mal Aliento Constante
La acumulación de bacterias en las bolsas periodontales puede causar halitosis.
Impacto en la Salud Vocal
La exposición de las raíces dentales puede influir en la calidad de la voz y provocar molestias al hablar. Además, la sensibilidad dental resultante puede afectar la capacidad de pronunciación.
Síntomas y Diagnóstico
Detectar la retracción de las encías en sus etapas iniciales es esencial. Pequeñas señales como el sangrado durante el cepillado, la inflamación persistente y la apariencia de dientes más largos deben ser tomadas en serio. Ignorar estas señales puede llevar a problemas más graves, incluyendo la pérdida de dientes.
Síntomas de la Enfermedad de las Encías
- Mal aliento constante.
- Encías rojas o inflamadas.
- Dolor o sangrado en las encías.
- Dolor al masticar.
- Dientes flojos.
- Dientes sensibles.
- Encías retraídas o dientes que se ven más largos de lo normal.
Diagnóstico Profesional
Cuando el paciente va al consultorio dental, el dentista o higienista:
- Examinará las encías para ver si hay alguna señal de inflamación.
- Usará una “sonda”, que es un tipo de regla muy pequeña, para ver si hay bolsas alrededor de los dientes y medirlas. En una boca sana, normalmente la profundidad de estas bolsas es de 1 a 3 milímetros. Por lo general, esta prueba no causa dolor.
- Hará preguntas sobre la historia médica para determinar si hay otras enfermedades o factores de riesgo (como el hábito de fumar o la diabetes) que pudieran contribuir a la enfermedad de las encías.
El profesional de la salud dental también puede:
- Hacer radiografías para ver si hay alguna pérdida de hueso.
- Referirlo a un periodoncista; el periodoncista es un especialista en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de las encías y puede darle opciones de tratamiento que el dentista no ofrece.
Los dentistas pueden identificar de forma rápida una retracción de encías durante una revisión rutinaria. Muchos expertos también solicitan radiografías panorámicas o periapicales para diagnosticar correctamente enfermedades periodontales. El dentista debe determinar la cantidad de recesión que existe en el tejido gingival. Para esto, miden con una sonda la distancia desde la unión amelocementaria hasta donde está ubicado el margen gingival. Se menciona una Clase II, donde la retracción de las encías se extiende más allá de la línea mucogingival.
Tratamiento de la Recesión Gingival
El objetivo principal del tratamiento es controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamiento varían, y dependerán de la gravedad de la enfermedad de las encías. Cualquier tipo de tratamiento requiere que el paciente tenga un buen cuidado diario en su casa. La recesión gingival lamentablemente no es posible revertirla en forma natural. Una vez que las encías se retraen no vuelven a crecer, salvo en casos muy leves e iniciales en los que se elimina rápidamente la causa que provocó el problema, como un mal cepillado.
Limpieza Dental Profesional y Tratamientos No Quirúrgicos
En los casos de encías retraídas leves, una limpieza dental profesional puede ser suficiente para eliminar la placa bacteriana y el sarro que contribuye a la recesión gingival. Esta es una primera fase donde se removerá el sarro depositado sobre las raíces de los dientes y el tejido inflamatorio de las bolsas. Se conoce también como raspado y alisado radicular, donde el dentista retirará cuidadosamente la placa y el sarro debajo de la línea de la encía. Los enjuagues bucales antibacterianos ayudan a tratar la recesión de encías. El dentista podría recetar antibióticos para prevenir una nueva infección, que podrían usarse solos o en combinación con otros tratamientos.
Cirugía Mucogingival
En casos más avanzados, será preciso recurrir a la llamada cirugía mucogingival para reparar y cubrir las áreas afectadas. Los procedimientos más habituales en estos casos son los injertos o los colgajos.
Injerto de Tejido Conectivo
El injerto de tejido conectivo se realiza bajo anestesia local y generalmente se completa en una sola sesión. El procedimiento comienza con la limpieza y desinfección de la zona afectada de las encías retraídas. Luego, el dentista o periodoncista realiza una pequeña incisión en el tejido de las encías para crear un bolsillo. A continuación, se toma un pequeño trozo de tejido conectivo del paladar o de un donante y se inserta en el bolsillo, cubriendo la raíz del diente expuesta. El tejido se fija en su lugar con suturas quirúrgicas y se espera que se integre con el tejido circundante. Aunque pareciera que este tratamiento es complicado y doloroso, por lo general, suele ser bastante predecible, rápido y no resulta molesto para el paciente. Con el injerto de encía, la salud bucal puede ser restaurada con precisión.
Cirugía de Reducción de Bolsas (Raspado en Colgajo)
También conocida como raspado en colgajo o cirugía de reducción de bolsas, es una limpieza profunda más extensa para ayudar a eliminar la acumulación de bacterias y sarro. Este procedimiento trata de reparar el tejido de la encía. El dentista realiza una incisión en la encía para crear el colgajo y elimina el tejido dañado e inflamado.
Injerto Óseo
En un injerto óseo, el especialista dental utilizará fragmentos del propio hueso del paciente, hueso sintético o hueso donado para reemplazar el hueso dañado.

Prevención de la Pérdida de Encía
Prevenir las infecciones gingivales y la recesión de encías es sencillo. Sin importar cuál es su edad, los cuidados dentales adecuados pueden mantener sus dientes y encías saludables. El presidente del Consejo General de Dentistas insiste en que es fundamental acudir regularmente a revisión odontológica para que el dentista pueda detectar a tiempo cualquier patología.
Higiene Oral Adecuada
- Cepillado dental: Cepíllese los dientes dos veces al día con un cepillo dental de cerdas suaves y pasta dental con flúor. El cepillado dental después de cada comida resulta imprescindible e inexcusable, sobre todo antes de irse a la cama. Para un cepillado correcto, se recomienda usar dentífrico con flúor y elegir un cepillo de dientes suave que no dañe el esmalte ni las encías. Adopte una técnica de cepillado suave.
- Uso de hilo dental: Use hilo dental al menos una vez al día. El uso de la seda dental es fundamental para remover la placa bacteriana antes de que cause problemas de inflamación y pérdida de encía.
- Enjuagues bucales: Utilice enjuagues bucales apropiados, especialmente si tiene tendencia a desarrollar infecciones en las encías, caries u otros problemas de salud bucal.
Visitas Regulares al Dentista
Acuda al dentista para chequeos regulares. Visite a su dentista por lo menos una vez al año para revisión de rutina. La revisión dental por parte de un profesional es una de las mejores prácticas preventivas para detectar a tiempo cualquier problema de salud.
Estilo de Vida Saludable
- Alimentación equilibrada: Evite bebidas dulces y endulzadas con azúcar.
- Evitar el tabaco y el alcohol: No fume ni use tabaco. Disminuya el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas, ya que estos elementos perjudican su salud bucal.
Manejo de Condiciones Específicas
- Resequedad bucal: Si los medicamentos están provocando resequedad de la boca, hable con su proveedor de atención médica para ver si usted puede ser capaz de cambiar los medicamentos. Pregunte acerca de la saliva artificial u otros productos para ayudar a mantener su boca húmeda.
- Manejo del estrés y bruxismo: Controlar el estrés y la ansiedad le ayudará a tratar este mal hábito, evitando el rechinamiento de los dientes.
- Cuidado de prótesis dentales: Limpiar y mantener adecuadamente la prótesis dental. Para ello, existen cepillos especiales y productos para su limpieza, que eliminan la suciedad, evitando la abrasión y el desgaste. La prótesis debe limpiarse por separado, cepillándose los dientes sin ella. También debe retirarse a la hora de dormir, para permitir que los tejidos descansen y puedan ser regenerados durante la noche.
Si existe algún indicio de que algo anda mal con el tejido de sus encías, como dolor de diente, encías rojas o inflamadas, resequedad de la boca, úlceras bucales, parches blancos o rojos en la boca, mal aliento, dientes flojos o dentaduras postizas que no están bien ajustadas, no dude en comunicarse con su dentista.