La participación social es un pilar fundamental del envejecimiento activo y un tema de creciente interés debido al progresivo envejecimiento poblacional. Su disminución puede tener profundas repercusiones en la salud y el bienestar de las personas mayores. En este contexto, comprender los factores que inciden en esta participación y las consecuencias de su ausencia es crucial para promover un envejecimiento saludable e inclusivo.

La Soledad y su Impacto en la Población Mayor
La Soledad como Problemática Psicosocial
En la actualidad, la soledad se ha identificado como una grave problemática psicosocial que afecta a las personas mayores. Esta repercute negativamente en la salud física y mental, en la calidad de vida e incluso es un condicionante de la morbimortalidad. La investigación reciente destaca la naturaleza subjetiva y psicosocial de esta problemática, debido a su estrecha asociación con la calidad de los vínculos sociales.
Estudios en el extremo norte de Chile han buscado comprender la relación entre la participación social y los sentimientos de soledad en personas mayores. Los resultados evidencian que la soledad es una problemática común, asociada a situaciones familiares y sociales desfavorables, al aislamiento y a una insuficiente participación social.
La Participación Social como Pilar del Envejecimiento Activo y Exitoso
La participación social constituye uno de los pilares del envejecimiento activo. Este ha ganado espacio en las ciencias gerontológicas como un paradigma deseable, tanto en términos individuales como sociales.
Definición y Dimensiones del Envejecimiento Exitoso
Rowe y Kahn, en 1987, incorporaron el concepto de "envejecimiento exitoso", haciendo alusión a tres formas de envejecer: usual, patológico y con éxito. Posteriormente, agregaron una definición operacional que incluye: a) una baja probabilidad de padecer enfermedades o invalidez, b) alta capacidad de funcionamiento físico y cognitivo, y c) un alto compromiso con la vida, tanto en términos de relaciones interpersonales como en participar en actividades productivas.
Las fortalezas de esta propuesta teórica radican en centrar el envejecimiento desde un óptimo funcionamiento físico, cognitivo y social, más que como una etapa de declive o pérdida progresiva e irreversible de las capacidades. El envejecimiento con éxito es un concepto multidimensional que contiene y trasciende la salud física y mental, incorporando distintos factores biológicos, psicológicos y sociales. Los elementos más analizados en el envejecimiento exitoso suelen ser: condiciones de salud, funcionamiento físico y cognitivo óptimo, afecto positivo y participación social.
Beneficios de la Participación Social
La participación social es un factor protector en edades avanzadas, al propiciar el envejecimiento activo, la integración social e incluso la calidad de vida. Sus beneficios son múltiples: biológicos, psicológicos y sociales, y además se potencian entre ellos (por ejemplo, una mejor salud física repercute en una mejor salud mental).
La socialización es crucial para evitar el aislamiento social, mejorando así el estado físico y emocional de las personas mayores. Además, tiene efectos beneficiosos sobre dolores articulares, control de enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes, y contribuye a la reducción de la depresión y la ansiedad.
Entre los beneficios directos de la participación social se encuentran:
- Adquirir autoconciencia.
- Desarrollar autonomía (aprender a decidir por sí mismo).
- Desempeñar roles sociales (se aprende la responsabilidad y eso permite insertarse en la sociedad).
- Aprender a manejarse en el medio social (al conocerse a uno mismo, puede interactuar adecuadamente con los demás y ahorra muchos conflictos).
La participación social es, por tanto, una fuente de apoyo social (en este caso, comunitario), dado que la agrupación le otorga a la persona que participa apoyo emocional, apoyo instrumental y apoyo informativo. Asimismo, la red de apoyo comunitario actúa como recurso protector o amortiguador en situaciones de estrés, promoviendo una mejor salud física, mental y el bienestar, especialmente durante la vejez.
II Foro de Envejecimiento sobre participación social
Asociación con el Envejecimiento Exitoso: Evidencia de Estudios
Diversos estudios confirman una relación positiva entre la participación social y el envejecimiento exitoso. En el caso específico de Chile, una investigación con una muestra de 777 personas mayores chilenas de la región de Arica y Parinacota, utilizando el Inventario de Envejecimiento Exitoso (SAI), confirmó esta asociación. Los resultados mostraron diferencias estadísticamente significativas entre quienes participan y quienes no participan en el proceso de envejecer con éxito, indicando que quienes participan en grupos sociales envejecen con éxito.
Más específicamente, el estudio reveló que las personas mayores que participan en organizaciones comunitarias presentan:
- Un mejor desempeño funcional en actividades básicas diarias (85% vs. 74% de los no participantes) y se adaptan mejor a los cambios físicos de su cuerpo (74% vs. 62%).
- Mayores factores intrapsíquicos, sintiéndose más capaces de afrontar su envejecimiento (69% vs. 60%), buscando soluciones a problemas (72% vs. 62%), siendo creativos (64% vs. 55%) y disfrutando más de cosas nuevas (69% vs. 51%), además de tener un carácter más agradable y positivo (61% vs. 52%).
- Una mayor vinculación trascendental con sus seres queridos fallecidos (67% vs. 58%) y sienten que su vida es mejor de lo que esperaban (67% vs. 51%), aunque los no participantes prefieren tener pocos amigos cercanos a muchos superficiales (78% vs. 70% de los participantes).
- Una mayor espiritualidad, pasando más tiempo en actividades religiosas (39% vs. 26%) y valorando más la relación con un ser superior (73% vs. 51%).
- Mayor propósito y satisfacción vital, sintiendo que su vida tiene sentido (79% vs. 66%), estando más satisfechos con su vida (75% vs. 62%) y sintiendo que tienen un propósito en la vida (72% vs. 59%).
Estos hallazgos demuestran que la participación social es un recurso psicosocial relevante en la intervención social gerontológica, dada su asociación positiva con el bienestar general de las personas mayores.
Factores Influyentes en la Participación Social de las Personas Mayores
La participación social está determinada por variables personales, comunitarias y ambientales, destacando el papel central de los síntomas depresivos para comprender la integración social de las personas mayores chilenas en zonas rurales.
La Diversidad en la Vejez y la Discapacidad
La diversidad en la vejez representa un tema incipiente en América Latina y el Caribe, donde se ha privilegiado una perspectiva homogeneizadora. Un estudio que aborda las trayectorias de envejecimiento y la participación social de personas mayores con discapacidad en cinco regiones de Chile, busca comprender los factores que influyen en la participación social de este grupo.
Este estudio, basado en relatos biográficos y experiencias profesionales, utiliza el Modelo de Desarrollo Humano - Proceso de Creación de Discapacidad (HDM-DCP) para revelar cómo la interacción entre elementos individuales y sus contextos puede promover la participación o la exclusión social.
Factores Personales
En relación con los factores personales que influyen en la participación social, se destacan:
- La trayectoria de discapacidad.
- La salud mental.
- La autodeterminación y el uso de ayudas técnicas.
Si bien las personas entrevistadas enfrentan obstáculos en su participación social, también ejercen su agencia y autodeterminación, desplegando estrategias que refuerzan su autonomía. Se observan diversas vivencias en términos de trayectorias de discapacidad, las cuales, sumadas a sus identidades y preferencias, conforman prácticas participativas singulares. Las personas mayores entrevistadas son conscientes de las dificultades estructurales y afrontan la participación social con una capacidad de agencia.
Factores Ambientales
Continuando con los aspectos ambientales, emergen tres temas cruciales:
- Las redes de apoyo.
- La accesibilidad del entorno.
- Los discursos discriminatorios.
Dada la inadecuación o insuficiencia de los servicios y apoyos institucionales, es determinante para las personas mayores poder contar con el apoyo de redes cercanas para superar numerosos obstáculos en sus desplazamientos hacia las actividades de participación social. Aunque las personas entrevistadas manifiestan su capacidad de agencia y resistencia, también verbalizan sentirse una carga para sus redes de apoyo social y experimentar situaciones de edadismo (infantilización y sobreprotección).
Consecuencias de la Disminución de la Participación Social
La disminución de la participación social impacta negativamente en el envejecimiento exitoso. Cuando las personas mayores no participan activamente, se reduce su funcionalidad física, cognitiva y social, disminuyendo sus posibilidades de envejecer de manera saludable. También se ve afectada su salud física y mental, aumentando el riesgo de soledad, aislamiento y otras problemáticas psicosociales.
La evidencia de una revisión sistemática de 40 artículos sobre los efectos de la participación social en adultos mayores, agrupó los efectos en salud física, salud mental, y aspectos sociales y económicos. Los principales efectos reportados de la participación se vinculan a una disminución de la mortalidad y de la necesidad de cuidados a largo plazo, a la prevención del deterioro cognitivo, así como a una mejora en la salud autoevaluada, y en la socialización e integración social de personas mayores.
La disminución de estos beneficios representa una consecuencia directa de la reducida participación social, posicionándola como una herramienta de lucha a favor de la integración social de las personas mayores y en contra del "paradigma del viejismo".
Estrategias para Fomentar la Participación Social
Es fundamental seguir avanzando en conocimientos situados respecto de las experiencias de las personas mayores e identificar posibles medidas que promuevan su participación en la sociedad, particularmente desde el ámbito de las políticas públicas, así como de las representaciones y prácticas en materia de accesibilidad universal.
Es fundamental ofrecer atención personalizada, descubriendo los hábitos y aficiones de los mayores para proporcionarles opciones que se adapten a sus gustos. Existen diversas actividades que pueden realizar los mayores para aumentar la socialización, como unirse a un casal, participar en juegos como la petanca, o hacer un puzle en compañía. También hay centros de día donde los mayores pueden pasar la mañana atendidos junto a otros mayores.
Mantener a las personas mayores activas física, mental y socialmente es una firme idea para promover su bienestar.