Parámetros Antropométricos de Referencia en Población Anciana

La vejez es un acontecimiento inevitable y de gran repercusión en la vida de las personas. El envejecimiento constituye un problema a nivel mundial, a la vez que una preocupación para los gobiernos, por los elevados niveles de crecimiento del sector de población donde se incluye, y el incremento de gastos y servicios que se requiere para su bienestar.

En nuestro país, el proceso de envejecimiento se ha ido acelerando por el descenso de la fecundidad, la natalidad y la mortalidad. Numerosos estudios han revelado que para el año 2025 la población de adultos mayores aumentará un 10 % aproximadamente, constituyendo el 22 % de su población total, y ya no solo será el país más envejecido del continente, sino uno de los más envejecidos del mundo con índices comparables con los de los países conceptualizados como desarrollados.

El deterioro del estado nutricional no es un hecho repentino, sino que se va instaurando progresivamente por determinados eventos causales-sociales, psicológicos o médicos- que repercuten directamente y de manera negativa en su situación de salud. El proceso de envejecimiento, tanto en el hombre como en el resto de los mamíferos, trae acoplado significativos cambios corporales, por lo que una aplicación clínica de la composición corporal de la población anciana es muy necesaria a los efectos de evaluar su estado nutricional.

Existen numerosos métodos, de mayor o menor complejidad, para estimar la composición corporal y realizar la evaluación nutricional; no obstante, el enfoque antropométrico continúa siendo la vía alternativa elegida para la mayoría de las investigaciones, no solo porque resulta de fácil acceso y aplicable a todas las personas, sino por lo inocuo, lo confiable y lo poco costoso del método.

Ilustración esquemática de las principales medidas antropométricas a tomar en adultos mayores (peso, altura de rodilla, longitud hombro-codo, circunferencias, pliegues cutáneos).

La imposibilidad de obtener la medición precisa de la estatura ante los cambios de la edad, exige su sustitución por medidas alternativas en alta correlación con ella, que están menos afectadas que los de la zona del tronco, para ser utilizadas como una medida independiente para estimar la estatura. Se hallaron las ecuaciones de mejor ajuste para la predicción de la estatura, lo cual permite proponer las dimensiones alternativas (braza, hemibraza derecha, hemibraza izquierda y la combinación de la altura de la rodilla con la longitud hombro-codo, entre otras), aplicables en diferentes circunstancias a personas en las que se requiera de una valoración de su estado, y donde no sea posible o recomendable obtener directamente la talla.

Métodos de Evaluación Antropométrica

De los métodos antropométricos, el más utilizado para evaluar el estado nutricional es el índice de masa corporal (IMC), dado por la sencillez de su medición, que lo hace aplicable en grandes grupos de población y su fácil interpretación. Tiene mucha importancia para la epidemiología nutricional por el riesgo que constituyen para la salud los valores extremos asociados a él.

No obstante a la efectividad que ha tenido el empleo indistinto de cada una de estas variables antropométricas para medir el estado nutricional, es preciso saber que la combinación de todas ellas es un indicador todavía más preciso del estado de nutrición. Por ello, se realizó una evaluación del estado nutricional aplicando variables antropométricas para precisar el estado de nutrición, atendiendo a su comportamiento por sexo y grupos de edades.

Variables Antropométricas Clave

  • Índice de Masa Corporal Estimado (IMCest): Se calcula como peso (Kg) / estatura (m²). Se utilizan ecuaciones de predicción de la talla cuando esta no puede ser medida directamente.
  • Porcentaje de Grasa Corporal (PGC): Se estima utilizando la fórmula de Siri (1956) y la densidad corporal según Deurenberg.
  • Índice Cintura-Cadera (ICC): Se obtiene de la relación entre la circunferencia de la cintura y la circunferencia de la cadera.

La investigación se realizó en una muestra de adultos mayores pertenecientes al Policlínico Docente "Van Troi", del municipio Centro Habana, teniendo en cuenta que es uno de los de mayor envejecimiento poblacional con un 22,7 % del total de su población ubicado en ese grupo etáreo.

El problema de investigación se planteó a partir de la siguiente interrogante: ¿cuál es el estado nutricional de los adultos mayores comprendidos en las edades de 60 a 79 años pertenecientes al Policlínico Docente "Van Troi", utilizando variables antropométricas, según sexo y grupos de edades? El objetivo fue determinar el estado nutricional, utilizando variables antropométricas, de esos pacientes en el período comprendido de septiembre de 2002 a junio de 2003.

Metodología del Estudio

Se realizó una investigación descriptiva de corte transversal. El universo lo constituyó el total de 6 203 personas de uno y otro sexo comprendidas en las edades de 60 hasta 79 años, lo cual representa el 19,2 % del total de la población de esta área de salud. La muestra quedó conformada por 410 de ellos (195 del sexo masculino y 215 del sexo femenino), lo cual se corresponde con el 6,6 % del universo de los ancianos en las edades entre 60 y 79 años.

Para dar salida al objetivo de investigación, se recogieron las variables siguientes: edad, sexo y variables antropométricas.

Clasificaciones Utilizadas

  • Clasificación del IMCest (según FAO, 1994):
    • Deficiencia energética crónica grado III: < 16,0
    • Deficiencia energética crónica grado II: 16,0 - 16,9
    • Deficiencia energética crónica grado I: 17,0 - 18,4
    • Normal o aceptable: 18,5 - 24,9
    • Sobrepeso grado I: 25,0 - 29,9
    • Sobrepeso grado II: 30,0 - 39,9
    • Sobrepeso grado III: ≥ 40,0
  • Clasificación del PGC (según Bray, 1972):
    • Muy poca grasa: masculino < 10% y femenino < 15%
    • Delgado: masculino: 10-15% y femenino: 15-20%
    • Normopeso: masculino: 16-19% y femenino: 21-24%
    • Sobrepeso: masculino: 20-25% y femenino: 25-30%
    • Obeso: masculino: > 25% y femenino: > 30%
  • Clasificación del ICC (según Seidel, 1985):
    • Inferior: masculino: ≤ 0,94 y femenino: ≤ 0,78
    • Intermedio: masculino: 0,95-0,99 y femenino: 0,79-0,84
    • Superior: masculino: ≥ 1,0 y femenino: ≥ 0,85

Se realizó una entrevista personal y se utilizó la historia de salud familiar y la historia clínica individual. Las dimensiones tomadas fueron: el peso, la altura de la rodilla, la longitud hombro-codo, la circunferencia de la cintura, la cadera, así como los pliegues cutáneos del tríceps, del bíceps, subescapular y suprailíaco. A partir de las mediciones se calculó el IMCest, la grasa corporal total y el ICC. De acuerdo con los resultados obtenidos se determinó el estado nutricional de estos ancianos.

Gráfica de barras comparando el estado nutricional según IMC estimado en hombres y mujeres ancianos, mostrando predominio de peso aceptable en hombres y sobrepeso en mujeres.

Resultados de la Evaluación Antropométrica

Estado Nutricional según el Índice de Masa Corporal Estimado (IMCest)

En el sexo masculino, se observó una mayor frecuencia de pacientes con peso aceptable o normal (53,3 %). Al analizar el comportamiento entre los grupos de edades, las frecuencias en la categoría de peso aceptable fueron muy similares en los distintos grupos, excepto en el de 70-74 años, donde hubo una marcada disminución. A pesar de que existen variaciones del estado nutricional con la edad, las diferencias no fueron estadísticamente significativas (estadístico G = 20,128 n.s.).

En el sexo femenino, un porcentaje elevado de mujeres presentó un sobrepeso de algún grado (51,6 %), con un predominio del sobrepeso grado I en un 27,4 %. A medida que aumenta la edad, disminuyen las ancianas clasificadas como sobrepeso grado I, excepto en el grupo de 65-69 años. Existen variaciones del estado nutricional con la edad que resultaron ser estadísticamente significativas (estadístico G = 42,077 para todo el conjunto, g.l. = 18**, el conjunto completo es significativo).

Estado Nutricional según el Porcentaje de Grasa Corporal (PGC)

Al analizar el estado nutricional a través del PGC, se comprobó que en el sexo masculino existe un predominio (70,6 %) de los individuos clasificados como obesos. Estos porcentajes totales presentan variaciones por grupo de edad, observándose en los obesos que el mayor valor (82,2 %) se da en el grupo de 60-64 años, y a partir de entonces se presenta una franca disminución hasta el grupo de 75-79 años (64,7 %). A pesar de que existen variaciones del estado nutricional con la edad, las diferencias no fueron estadísticamente significativas (estadístico G = 8.057 n.s.).

En las mujeres se corrobora, igualmente, que en la categoría de obeso se encuentra el mayor porcentaje de individuos (44,6 %). Tomando en consideración los grupos de edades, se aprecia que las obesas aumentan a medida que envejecen. A pesar de que existen variaciones del estado nutricional con la edad, las diferencias no fueron estadísticamente significativas (estadístico G = 19.659 n.s.).

Gráfica de barras comparando el estado nutricional según PGC en hombres y mujeres ancianos, mostrando un alto porcentaje de obesidad en ambos sexos.

Distribución de la Grasa Corporal según el Índice Cintura-Cadera (ICC)

En el sexo masculino, el 62,1 % de los sujetos investigados presentan una distribución inferior de la grasa. Cuando se comparan los grupos de edades, se constata que existe un aumento notable de la frecuencia de individuos con distribución inferior de la grasa del primero al último grupo estudiado. A pesar de que existen variaciones de la distribución de la grasa con la edad, las diferencias no fueron estadísticamente significativas (estadístico G = 4,287 n.s.).

El comportamiento en el sexo femenino es muy diferente, pues predominan las mujeres con una distribución de la grasa superior (44,2 %). El análisis por grupos de edades revela una tendencia a la disminución de las frecuencias en las clasificadas de superior, cuando se comparan los grupos extremos. A pesar de que existen variaciones de la distribución de la grasa con la edad, las diferencias no fueron estadísticamente significativas (estadístico G = 9.082 n.s.).

Gráfica de barras comparando la distribución de la grasa corporal según ICC en hombres y mujeres ancianos, mostrando predominio de distribución inferior en hombres y superior en mujeres.

Discusión de los Resultados

La evaluación antropométrica del estado nutricional se realizó inicialmente con el IMCest, empleando los puntos de corte de la FAO. Según la literatura, datos de países industrializados demuestran que después de los 70 años existe un detrimento en las cifras promedio de IMC en ambos sexos. Por otra parte, el IMC del adulto mayor incluye el efecto de la declinación de la estatura por el proceso involutivo, así como por el detrimento de la cantidad y proporción de masa muscular y tejido adiposo, además de su redistribución.

Resultados similares a los de este estudio se encontraron en una investigación realizada por autores cubanos, en la que se evaluó el estado nutricional de 230 adultos mayores residentes en el municipio Marianao. Dicha investigación arrojó que la mayoría de los ancianos que componen la muestra de estudio, tanto hombres como mujeres, se clasificaron como peso aceptable o normal, lo cual difiere del presente estudio, en el que las mujeres se ven mayormente representadas en la categoría de sobrepeso.

Para ser más exactos, en la evaluación del estado nutricional del individuo no solo es recomendable utilizar el IMC, sino también el PGC. En los adultos mayores es importante realizar estas mediciones y compararlas con el IMC, para establecer una evaluación más precisa del estado nutricional del anciano. Con la medición de los pliegues cutáneos, se determina la grasa corporal de un individuo. En la actualidad, se reconoce que esta se incrementa con la edad, aunque otros autores refieren que con la adultez los valores de los...

Evaluación del Estado Nutricional (Antropometría)

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