La valoración antropométrica en la población anciana es un campo complejo debido a los cambios fisiológicos inherentes al envejecimiento, que influyen significativamente en la composición corporal. Estos cambios afectan la determinación precisa del estado nutricional, el establecimiento de patrones de referencia y los puntos de corte para diversos indicadores antropométricos.

Indicadores Antropométricos y sus Limitaciones en el Anciano
Índice de Masa Corporal (IMC)
El IMC es un indicador confiable en adultos jóvenes por su correlación con el peso e independencia de la talla. Sin embargo, en el adulto mayor, esta relación no es tan estrecha. Los cambios fisiológicos, como la redistribución de la grasa subcutánea hacia la región abdominal y la disminución de la estatura (por encogimiento vertical, colapso vertebral y curvatura de la columna como lordosis o cifosis), pueden llevar a estimaciones imprecisas del estado nutricional. Por esta razón, no existe un punto de corte único para el IMC en ancianos.
- La "Nutrition Screening Initiative" recomienda intervención nutricional para ancianos con un IMC menor de 24 o superior a 27.
- Un IMC inferior a 24 indica desnutrición, mientras que uno superior a 27 sugiere obesidad y riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles.
- Bray GA y Gray DS sugieren puntos de corte de IMC adecuado para ancianos de 55 a 64 años entre 23-28 kg/m², y para mayores de 65 años entre 24-29 kg/m².
El Tercer Estudio Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES III), realizado entre 1988 y 1994 con ancianos no institucionalizados, consideró un IMC adecuado según el género. La Escuela de Londres de Medicina Tropical e Higiene, en 1999, publicó gráficas específicas para la población adulta mayor, basándose en la envergadura del brazo en lugar de la talla de pie, dado que la longitud de los huesos largos de brazos y piernas no se ve afectada por la edad y es una técnica segura y confiable en el anciano. Estas gráficas incluyen diferentes grupos étnicos (africanos, asiáticos no chinos, norte y sudamericanos y descendientes de europeos).
Indicadores Peso/Edad y Talla/Edad
El indicador peso para la edad, muy válido en niños menores de un año, carece de importancia en el anciano. El proceso de envejecimiento no depende exclusivamente de la edad, sino de factores genéticos, sociales y biológicos. Por ello, dos ancianos de la misma edad no pueden tener el mismo peso ideal, ya que los cambios en su composición corporal son principalmente biológicos. La estatura en el anciano también carece de utilidad para evaluar el estado nutricional, ya que el peso promedio de hombres y mujeres se incrementa en la edad media (50-65 años), se estabiliza alrededor de los 65 años en hombres y disminuye posteriormente, mientras que en mujeres la estabilización ocurre casi 10 años después y el aumento de peso es mayor.
Existen patrones de valoración antropométrica en el anciano basados en estos indicadores, como las gráficas de Ohio (1984) y NHANES III, que presentan puntos de corte.
Indicador Peso/Talla
Las relaciones Peso/Talla se han usado tradicionalmente como indicadores antropométricos únicos del estado nutricional del adulto. Sin embargo, en el anciano, los índices derivados de estas relaciones no son pertinentes, ya que no especifican de qué componente estructural (magro o graso) se deriva la relación, lo cual es crucial para determinar la obesidad y el riesgo de morbilidad y mortalidad. El estudio NHANES III (1988-1994) interpretó el índice Peso/Talla, aunque con la limitación de establecer solo tres percentiles (15, 50 y 95), lo que genera rangos amplios y limita su aplicabilidad.
Circunferencia Media del Brazo (CB)
Los cambios en el perímetro de la parte media del brazo reflejan con mayor precisión que el peso corporal el aumento o disminución de las reservas tisulares de energía y proteínas. Help Age y la Escuela de Londres sugieren que conocer el valor de la CB puede ser suficiente para determinar el estado nutricional del adulto mayor, aunque sus valores varían según la ubicación geográfica y el género. El NHANES III también estableció valores de referencia para la circunferencia media del brazo.
Evaluación de la Reserva Grasa y Composición Corporal
Pliegue Cutáneo del Tríceps
La evaluación de la reserva grasa a través del pliegue cutáneo del tríceps en adultos mayores presenta limitaciones debido a los cambios fisiológicos, los patrones de distribución regional de la grasa, la menor elasticidad de la piel y la atrofia de los adipocitos subcutáneos. Por estas razones, este no es un parámetro confiable para evaluar la reserva grasa en el anciano.
Circunferencia de la Cintura
Las medidas de las diferentes circunferencias corporales en adultos mayores proporcionan una estimación más confiable de los depósitos de grasa. Esto se justifica por los cambios en los patrones de distribución de grasa, que se desplazan de las partes periféricas a las centrales con la edad. La acumulación de grasa abdominal tiende a ser mayor en hombres y aumenta con la edad. La toma de estas medidas es sencilla y requiere equipo poco sofisticado.
Si bien hasta finales de los noventa la relación cintura-cadera elevada (mayor de 1.0 en hombres y 0.85 en mujeres) se aceptaba como método para identificar adultos con acumulación de grasa abdominal y mayor riesgo de morbimortalidad, el último informe de la Organización Mundial de la Salud (1997) demostró que la circunferencia de la cintura por sí sola ofrece una correlación más práctica de la distribución de la grasa abdominal y una mejor asociación con procesos de salud-enfermedad. Es una medida conveniente, simple, independiente de la talla y estrechamente correlacionada con el IMC, la masa grasa intraabdominal y la grasa corporal total. Sin embargo, se requieren más investigaciones sobre puntos de corte en personas mayores de 60 años y de diferentes etnias.
Medición de circunferencia de cintura
Circunferencia de la Pantorrilla
La circunferencia de la pantorrilla en ancianos ha demostrado ser una medida más sensible a la pérdida de tejido muscular que la del brazo, especialmente ante la disminución de la actividad física. La Organización Mundial de la Salud recomienda su uso para valorar el estado nutricional en el anciano, junto con la circunferencia del brazo, ya que se mantiene relativamente estable en la edad avanzada y es un indicador indirecto y confiable de los niveles de masa muscular debido a su bajo contenido graso.
Un estudio realizado en 2004 con 86 adultos mayores hospitalizados en Bogotá encontró que la circunferencia de la pantorrilla es una medida antropométrica confiable para determinar el estado nutricional, mostrando correlación significativa con la circunferencia muscular del brazo (r 0.735, p<0.0001), el IMC (r 0.706, p<0.001) y la masa libre de grasa (r 0.661, p<0.0001), así como con el diagnóstico nutricional establecido mediante las tablas NHANES III. La investigación reportó una sensibilidad del 61% y especificidad del 95% al tomar como punto de corte 31 cm, destacando su naturaleza económica, no invasiva y de bajo requerimiento de equipo.
Determinación del Riesgo Nutricional
Mini Nutritional Assessment (MNA)
El Mini Nutritional Assessment (MNA) es una herramienta validada para evaluar el estado nutricional de adultos mayores, originalmente en Francia y Nuevo México (1992). Sus resultados se correlacionan con la función inmune y la morbilidad. El objetivo del MNA es identificar el riesgo de malnutrición para facilitar una intervención nutricional temprana sin necesidad de equipo especializado, buscando las causas de la desnutrición para permitir intervenciones multidimensionales que corrijan los factores de riesgo y mejoren el estado nutricional y de salud. Contempla:
- Valoración antropométrica
- Valoración global (estilo de vida, medicación y movilidad)
- Valoración dietética (ingesta y consumo de alimentos)
- Valoración global subjetiva (autopercepción de salud y estado nutricional)
Un estudio realizado en 2005 con 101 adultos mayores de un centro diurno en Bogotá buscó correlacionar el diagnóstico nutricional del MNA con otros patrones.