En 2021, las diez causas principales de defunción a nivel mundial totalizaron 39 millones de fallecimientos, lo que representó el 57% de los 68 millones de muertes registradas. Estas causas están predominantemente asociadas a dos esferas principales: las enfermedades cardiovasculares (como las cardiopatías isquémicas y los accidentes cerebrovasculares) y las enfermedades respiratorias (incluyendo COVID-19, enfermedad pulmonar obstructiva crónica e infecciones de las vías respiratorias inferiores). La pandemia de COVID-19 emergió como la segunda causa principal de defunción a escala global en ese año.
Las causas de defunción se pueden agrupar en tres categorías generales: enfermedades transmisibles (infecciosas, parasitarias, y afecciones maternas, perinatales y nutricionales), enfermedades no transmisibles (crónicas) y lesiones.
Principales Causas de Defunción a Nivel Mundial
A nivel global, en 2021, siete de las diez causas principales de defunción correspondieron a enfermedades no transmisibles, las cuales fueron responsables del 38% de todas las defunciones y del 68% del total de las diez causas principales.
Enfermedades No Transmisibles como Causa Principal
La cardiopatía isquémica se consolidó como la causa principal de defunción a escala mundial, siendo responsable del 13% de todas las muertes. Entre el año 2000 y 2021, esta enfermedad experimentó el mayor aumento en número de defunciones, pasando de 2,7 millones a 9,1 millones.
La COVID-19, una causa de defunción de aparición reciente, se cobró 8,8 millones de vidas en 2021, provocando que prácticamente todas las demás causas descendieran en el ranking. El accidente cerebrovascular y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, que anteriormente ocupaban el segundo y tercer lugar, pasaron a ser la tercera y cuarta causa, respectivamente, representando aproximadamente el 10% y el 5% del total de muertes.
Las infecciones de las vías respiratorias inferiores se mantuvieron como la enfermedad transmisible más mortal a nivel mundial (excluyendo la COVID-19), situándose como la quinta causa de defunción. A pesar de su persistencia, el número de defunciones asociadas a estas infecciones disminuyó considerablemente, cobrándose 2,5 millones de vidas en 2021, lo que supone 370.000 menos que en el año 2000.
Otros aumentos significativos se observaron en enfermedades no transmisibles. El número de fallecimientos por cáncer de tráquea, bronquios y pulmón se incrementó de 1,2 millones en 2000 a 1,9 millones en 2021, ubicándose en el sexto lugar. La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia figuraron como la séptima causa de defunción en 2021, con 1,8 millones de muertes. Es importante destacar que estas enfermedades afectan de forma desproporcionada a las mujeres, representando el 68% de los fallecidos.
La diabetes también se mantuvo entre las diez causas principales, tras un notable aumento porcentual del 95% desde el año 2000. Por otro lado, enfermedades como el VIH y el sida, que antes figuraban entre las diez principales, han visto una drástica reducción de muertes (61%), pasando del séptimo lugar en 2000 a la 21ª posición en 2021. De manera similar, las muertes por enfermedades diarreicas cayeron un 45%, descendiendo de la sexta a la decimotercera causa principal.
Las enfermedades renales experimentaron un aumento significativo, pasando del 19º al noveno lugar, con un incremento del 95% en el número de fallecimientos entre 2000 y 2021.

Principales Causas de Defunción por Grupo de Ingresos
El Banco Mundial clasifica las economías en cuatro grupos de ingresos: bajo, mediano bajo, mediano alto y alto. Las causas de mortalidad varían significativamente entre estos grupos.
Países de Ingresos Bajos
En los países de ingresos bajos, la probabilidad de morir por una enfermedad transmisible es considerablemente mayor que por una no transmisible. A pesar del descenso global, ocho de las diez causas principales de defunción en 2021 en estos países correspondieron a enfermedades transmisibles, incluyendo paludismo, tuberculosis y VIH/sida. No obstante, el número de fallecimientos por estas causas ha disminuido. El mayor descenso se observó en el VIH/sida, con un 63% menos de muertes en 2021 respecto a 2000. Las enfermedades diarreicas también son una causa importante, ocupando el séptimo lugar en 2021, aunque han registrado una caída del 38% en muertes entre 2000 y 2021.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es particularmente infrecuente en países de ingresos bajos, no figurando entre las diez causas principales, a diferencia de otros grupos. La COVID-19 ocupó el sexto lugar en esta clasificación, con 258.000 defunciones, el puesto más bajo en comparación con otros grupos de ingresos.
Países de Ingresos Mediano Bajos
En este grupo, las diez causas de defunción se dividen equitativamente: cinco enfermedades no transmisibles y cinco transmisibles. La COVID-19 se situó en primer lugar con más de cuatro millones de fallecimientos en 2021. La diabetes ha aumentado su incidencia, pasando del 14º al octavo lugar, con un incremento de más del 100% en el número de muertes desde 2000. La tuberculosis y las enfermedades diarreicas siguen siendo problemas importantes, aunque experimentaron un descenso del 47% en el número absoluto de fallecimientos entre 2000 y 2021. La cardiopatía isquémica mostró el mayor aumento en términos absolutos, pasando de más de 1,4 millones de muertes en 2000 a 3,2 millones en 2021. El VIH y el sida descendieron del séptimo al 19º lugar.
Países de Ingresos Mediano Altos
Se ha registrado un notable incremento en los fallecimientos por cáncer de pulmón, con un aumento de 442.000 personas, más del doble que en los otros tres grupos de ingresos combinados. El cáncer de estómago sigue teniendo una alta incidencia, figurando entre las diez causas principales únicamente en este grupo. Las muertes por cardiopatía isquémica aumentaron en más de 1,4 millones, el segundo mayor incremento absoluto. En 2021, la cardiopatía isquémica se situó en segundo lugar, muy cerca de los accidentes cerebrovasculares.
Excluyendo la COVID-19, solo una enfermedad transmisible, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, se encuentra entre las diez causas principales de defunción, ocupando el octavo lugar en 2021.
Países de Ingresos Altos
En estos países, el número de defunciones por las diez enfermedades principales ha aumentado desde 2000, principalmente debido al envejecimiento de la población. Excepcionalmente, las cardiopatías isquémicas, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer de estómago han visto disminuir sus cifras totales de fallecimientos entre 2000 y 2021 (en un 15%, 18% y 19%, respectivamente). Estos son los únicos grupos en los que las muertes por estas tres enfermedades han descendido.
A pesar de la disminución, la cardiopatía isquémica y los accidentes cerebrovasculares continúan entre las tres primeras causas de defunción, con un total combinado de más de 2,6 millones de muertes en 2021. Las muertes por cardiopatías hipertensivas están en aumento, con una incidencia que se ha más que duplicado desde 2000, pasando del 16º al décimo lugar.
Las muertes por enfermedad de Alzheimer y otras demencias se han multiplicado casi por cuatro desde 2000, ocupando ahora el cuarto lugar y amenazando con superar a los accidentes cerebrovasculares. La COVID-19 se cobró 1,2 millones de vidas, ascendiendo al segundo lugar en 2021. Al igual que en los países de ingresos medianos altos, solo otra enfermedad transmisible, la infección de las vías respiratorias inferiores, figura entre las diez causas principales.

Mortalidad Infantil: Causas y Factores Influyentes
La mortalidad infantil, definida como la muerte de niños menores de cinco años, es un indicador clave del bienestar infantil y refleja la calidad de los sistemas de salud, las condiciones socioeconómicas y el acceso a servicios básicos. La mortalidad neonatal (niños menores de 28 días) es un área donde los avances han sido lentos, siendo las complicaciones del parto y los nacimientos prematuros las principales causas.
Causas Principales de la Mortalidad Infantil
La mayoría de los casos de mortalidad infantil se deben a causas prevenibles o tratables, afectando especialmente a los niños más vulnerables. Las más habituales incluyen:
- Enfermedades infecciosas como la neumonía, la diarrea y la malaria.
- Complicaciones durante el parto, como la asfixia neonatal y las infecciones.
- Nacimientos prematuros (bebés nacidos antes de las 37 semanas de gestación).
- Desnutrición, que debilita el sistema inmunológico.
- Falta de acceso a atención médica básica.
Factores que Influyen en la Mortalidad Infantil
La mortalidad infantil está influenciada por diversos factores:
- Falta de acceso a atención médica adecuada: Insuficiente atención prenatal o postnatal de calidad para madres y bebés.
- Desnutrición: Debilita el sistema inmunológico infantil.
- Acceso limitado a agua potable y saneamiento: Incrementa el riesgo de enfermedades como la diarrea.
- Condiciones socioeconómicas: La pobreza limita el acceso a atención médica, alimentos nutritivos y condiciones de vida saludables.
- Emergencias humanitarias y conflictos: Interrumpen los servicios de salud y proliferan enfermedades prevenibles.

Mortalidad en Ancianos: Caídas y Factores de Riesgo
En personas mayores de 65 años, las caídas son la principal causa de muerte relacionada con lesiones y la séptima causa principal de todas las muertes. Anualmente, más de 14 millones de adultos mayores informan caídas, resultando en aproximadamente 9 millones de lesiones. La tasa de muerte por caídas ajustada por edad ha aumentado un 41% entre 2012 y 2021. Las caídas son más comunes en mujeres y en entornos rurales.
Etiología de las Caídas en Ancianos
Las caídas en personas ancianas suelen ser el resultado de una interacción compleja de factores:
- Factores intrínsecos: Deterioro de la función relacionado con la edad (visual, sensorial, motora, cognitiva), trastornos crónicos y agudos, y efectos adversos de fármacos. La debilidad muscular y el deterioro cognitivo son predictores importantes.
- Factores extrínsecos: Riesgos ambientales, como superficies resbaladizas o entornos no familiares.
- Factores situacionales: Relacionados con la actividad específica, como apresurarse para ir al baño, estar distraído o usar escaleras.
El predictor más consistente de una caída es una caída previa. Los médicos deben preguntar activamente sobre caídas, ya que muchos ancianos son reacios a informarlas por miedo a perder su independencia.
Evaluación de Riesgos de Caídas
La evaluación del riesgo de caídas se centra en identificar factores de riesgo para implementar estrategias preventivas. Incluye:
- Anamnesis y examen físico: Revisión de caídas previas, condiciones de salud, medicamentos, y examen para identificar debilidades, problemas de equilibrio, o déficits neurológicos.
- Pruebas de desempeño: Como la prueba de levantarse y andar (Timed Up and Go) o la Evaluación de la Movilidad Orientada al Desempeño, para evaluar la marcha, el equilibrio y la fuerza.
- Pruebas de laboratorio: Solo cuando se sospechan causas específicas como anemia, deshidratación o trastornos cardíacos.
Medidas preventivas como la educación, ejercicios para mejorar la fuerza y el equilibrio, y adaptaciones en el hogar son cruciales para reducir la incidencia y las consecuencias de las caídas.
Prevención de caídas en el Adulto Mayor
Importancia del Conocimiento de las Causas de Defunción
Conocer las causas de defunción es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas. La medición de la mortalidad anual ayuda a evaluar la eficacia de los sistemas de salud y a dirigir los recursos hacia las áreas más necesitadas. Los datos de mortalidad pueden orientar la asignación de recursos no solo en salud, sino también en sectores como transporte, alimentación y medio ambiente.
La pandemia de COVID-19 ha subrayado la importancia de invertir en sistemas de registro civil y estadísticas vitales para un recuento diario de defunciones y para guiar las labores de prevención y tratamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) desarrolla normas y mejores prácticas, como la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), para asegurar la recopilación y notificación de datos oportunos y exactos sobre las causas de defunción.
La recopilación y análisis sistemáticos de datos de alta calidad, desglosados por edad, sexo y ubicación geográfica, son esenciales para mejorar la salud y reducir la mortalidad y la discapacidad a nivel mundial. Las Estimaciones Mundiales de la Salud de la OMS proporcionan datos exhaustivos y comparables sobre diversos indicadores de salud.
