Mostradores de Recepción Accesibles y la Inclusión en Edificios

Vivir en comunidad, ya sea en un edificio o en un entorno urbano compartido, implica una serie de desafíos y beneficios. Si bien la convivencia puede traer consigo la conveniencia de tener vecinos y la sensación de seguridad, también presenta dificultades como las esperas en ascensores o el ruido. Sin embargo, la experiencia de vivir en comunidad no es uniforme para todos. Las personas mayores y aquellas en situación de discapacidad a menudo enfrentan obstáculos adicionales, ya que la infraestructura y los procedimientos existentes no suelen considerar sus necesidades específicas.

Según datos del censo poblacional de 2017, los adultos mayores (mayores de 65 años) suman 2.200.000 personas en todo el país, con una mayor concentración en la Región Metropolitana, Valparaíso y Biobío. Por otro lado, un censo del SENADIS indica que aproximadamente el 16.7% de la población se encuentra en situación de discapacidad, y de este grupo, un 38% pertenece a la tercera edad. A pesar de que la discapacidad se clasifica en moderada o severa, más del 70% de las personas con discapacidad en Chile trabaja y posee un contrato indefinido, aunque su salario promedio ronda los $416.377 CLP mensuales. Considerando que un departamento de una habitación en Santiago Centro puede costar alrededor de $350.000 CLP más gastos comunes y servicios, sin incluir medicamentos o insumos especiales, este salario resulta extremadamente bajo.

César Oviedo, residente en silla de ruedas en un edificio en Santiago, confirma la dificultad de encontrar un departamento accesible y la necesidad de una rigurosa administración presupuestaria para cubrir gastos adicionales. "Trato de ajustar mi presupuesto y no gastar de más, pero obviamente una persona con discapacidad tiene gastos que una persona sin discapacidad no tiene", comenta.

Infografía sobre estadísticas de población con discapacidad y adultos mayores

La Accesibilidad como Pilar de Inclusión Social

Actualmente, el Reglamento de Copropiedad Inmobiliaria o Ley de Copropiedad Inmobiliaria no contempla artículos específicos sobre consideraciones para personas en situación de discapacidad o de la tercera edad. Esto puede generar dificultades significativas para nuestros vecinos y conciudadanos, especialmente si viven solos. Ante esta realidad, surge la pregunta: ¿Cómo podemos, como comunidad, apoyarnos mutuamente?

Marco Normativo de Accesibilidad en Edificaciones

La Ley N° 20.422 promulgada en 2010 sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad establece requisitos para que tanto edificaciones como el espacio público sean inclusivos. En 2015, el Decreto Supremo N° 50 (D.S. 50) modificó la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC) para incorporar requisitos de accesibilidad.

Estas modificaciones incluyeron nuevos términos en el Art. 1.1.2 de la OGUC, como «Accesibilidad Universal», «Diseño Universal», «Huella podotáctil», «Ruta accesible» y «Símbolo Internacional de Accesibilidad (SIA)».

Requisitos Generales para Edificaciones según la OGUC (Artículo 4.1.7)

La Ordenanza General de Urbanismo y Construcción establece requisitos de Accesibilidad Universal en su Art. 4.1.7, que abordan varios aspectos:

  • Ruta accesible: Los edificios deben contar con una ruta accesible que conecte el espacio público con los accesos, recintos de uso público, vías de evacuación, servicios higiénicos, estacionamientos accesibles y ascensores. La norma especifica anchos de puertas, rutas y pasillos, desniveles y áreas frente a escaleras.
  • Rampas: Se definen requisitos de pendientes máximas, anchos, largos, cambios de dirección, resaltes de borde y barandas.
  • Ascensores: Se establecen requisitos para dimensiones interiores de la cabina, ancho de puerta, botones de comando, pasamanos, espejos, señales audibles, tiempos de detención, mecanismos de prevención de cierre de puertas y separación entre cabina y piso. También se incluyen plataformas elevadoras y salvaescaleras.
  • Puertas de acceso: Con condiciones definidas de ancho libre de paso, resistencia al impacto y sistema de apertura. Se especifican también puertas interiores.
  • Mesones de atención: Deben cumplir requisitos de diseño en ancho, altura y área libre bajo el mesón para permitir el desplazamiento de sillas de ruedas. Se indican también requisitos para accesos con torniquetes o barreras.
  • Servicios higiénicos: Deben cumplir condiciones de diseño en acceso, tipo de puerta, sentido de apertura, distribución, tipo y dimensiones de artefactos sanitarios, distancia a muros, espacio de transferencia lateral, simbolización y accesorios de baño.
  • Exigencias para recintos con Carga de Ocupación superior a 50 personas: Deberán contar con un servicio higiénico con acceso independiente.
  • Teléfonos públicos: Deben cumplir con lo indicado en el Art. 2.2.8 de la OGUC.

Estos requisitos deben ser revisados detalladamente por el arquitecto de cada proyecto, quien elaborará el Plano y Memoria de Accesibilidad correspondientes. El Art. 4.1.7 indica que "Todo edificio de uso público y todo aquel que sin importar su carga de ocupación, preste un servicio a la comunidad, así como las edificaciones colectivas, deberán ser accesibles y utilizables en forma autovalente y sin dificultad por personas con discapacidad, especialmente por aquellas con movilidad reducida." Esto incluye edificios de uso público (con Carga de Ocupación > 100 personas) y aquellos que prestan servicios a la comunidad, como centros de salud, educativos, locales comerciales y edificios colectivos de vivienda. El cumplimiento de los requisitos de Accesibilidad Universal es obligatorio y no opcional, evaluándose en cada proyecto la correcta aplicación de estas exigencias.

Definiciones Clave de Accesibilidad

  • Persona con discapacidad: Aquella que, debido a deficiencias físicas, mentales o sensoriales, y al interactuar con barreras en el entorno, ve restringida su participación plena y efectiva en la sociedad.
  • Persona con movilidad reducida: Persona que, por causa de su discapacidad, presenta dificultad para acceder o utilizar el transporte público o espacios.
  • Fácil acceso: Característica que permite el ingreso seguro, igualitario y autónomo a todo medio de transporte o espacio por parte de personas con discapacidad y movilidad reducida.
Esquema de las principales regulaciones de accesibilidad en edificaciones

Garantizando la Accesibilidad en la Vida Comunitaria

Promoviendo la Inclusión en Comunidades desde el compromiso con el bienestar y la calidad de vida de los residentes, se proponen una serie de recomendaciones para fomentar la inclusión.

Adaptaciones en Espacios Comunes y Estructura del Edificio

La accesibilidad a las áreas comunes y la estructura general del edificio son aspectos fundamentales para garantizar la inclusión.

  • Acceso a Espacios Comunes: Algunos edificios ubican sus áreas comunes en la planta baja, mientras que otros las tienen en la terraza. En este último caso, los residentes en silla de ruedas o con muletas pueden acceder en ascensor, pero si el área de acceso presenta peldaños o escaleras, su entrada se verá dificultada. Si un área común fue construida originalmente sin considerar la accesibilidad, la administración, junto con el comité y la comunidad, puede iniciar un proyecto interno de adaptación.
  • Puertas de Acceso: Para residentes en silla de ruedas, es recomendable que el ancho de las puertas en espacios comunes o en sus departamentos sea de al menos 90 cm. Si el marco de la puerta no permite alcanzar esta medida, se puede considerar su eliminación.
  • Ascensores Accesibles: Idealmente, un ascensor debería permitir que una persona en silla de ruedas pueda girar en 360°, lo que requiere una medida mínima de 1.50 m de ancho y fondo. Además, si el ascensor no indica los pisos o el estado de las puertas, se recomienda añadir un sistema de señalización audible que beneficie a las personas ciegas.
  • Caminos en Jardines: En ocasiones, los caminos en jardines incluyen piedras u ornamentos decorativos. Sin embargo, la ausencia de senderos lisos y estables, como el cemento, puede dificultar la movilidad de vecinos en silla de ruedas o con alguna dificultad motora. Se prefieren caminos lisos, sin desniveles ni elevaciones, y se debe evitar que la única opción sea el césped, ya que dificulta la movilidad de personas con bastón o silla de ruedas.
  • Cerraduras Ergonómicas: Las cerraduras horizontales son más prácticas y ofrecen un mejor agarre que las circulares, facilitando la apertura y cierre de puertas para los miembros de la comunidad. Se recomienda considerar, si es posible, cubrirlas con silicona para mejorar aún más su uso.

César Oviedo señala: "Muchas veces no es solo que me guste el sitio o esté en buena zona, sino que además debo ver la accesibilidad al edificio, la estructura del mismo, y detalles mínimos como el ancho de las puertas o la altura de los muebles de cocina." Refiriéndose a su propio departamento, comenta sobre el baño y el balcón: "En este depto en particular el baño es mi verdadera complicación. Su tamaño y distribución no fueron pensados para una persona en silla de ruedas. Pero me las arreglé (aunque eso me costará el depósito del arriendo). Y bueno el balcón terminó siendo mi bodega porque por su tamaño es imposible salir a ver algo allí."

Fomento del Lenguaje Inclusivo y Apoyo a Residentes Vulnerables

  • Identificación y Apoyo a Residentes Vulnerables: Es fundamental identificar a las personas con discapacidad o de la tercera edad que residen en el edificio, especialmente a aquellas que viven solas y podrían necesitar ayuda adicional. Conocer sus circunstancias y escuchar sus necesidades puede marcar una diferencia sustancial en su calidad de vida. Pequeñas adaptaciones, como la instalación de una baranda o la renovación de superficies antideslizantes, pueden requerir poco esfuerzo e inversión, pero brindar un gran apoyo. Además, dependiendo del reglamento de copropiedad, los conserjes podrían asistir a estos residentes entregando sus compras en la puerta, evitando que tengan que desplazarse si les resulta tedioso.
  • Fomento del Lenguaje Inclusivo: Es importante promover el uso de un lenguaje correcto e inclusivo entre todos los trabajadores del edificio. El SENADIS ofrece guías completas sobre los términos adecuados para referirse a personas con discapacidad. Capacitar al personal sobre cómo referirse adecuadamente a cada realidad es crucial. Se puede utilizar el diario mural para publicar una lista de términos relevantes, promoviendo así el conocimiento y la adopción de un lenguaje adecuado por parte de todos los residentes.

César Oviedo destaca el apoyo recibido por parte de la administración y conserjería de su edificio: "Los conserjes están al tanto de mi situación por lo que me facilitan las cosas dentro de lo que cabe. Creo que me he sentido muy a gusto con mi estadía aquí."

Accesibilidad universal: Barreras físicas y en la movilidad

El Mostrador de Recepción Accesible: Un Elemento Clave para la Inclusión

Los escritorios o muebles de recepción y conserjería a menudo son imponentes, pero no siempre funcionales. Como se menciona en la OGUC, los mesones de atención deben cumplir requisitos de diseño en ancho, altura y área libre bajo el mesón para permitir el desplazamiento de sillas de ruedas. La necesidad de mobiliario inclusivo llevó al desarrollo de soluciones como el Mostrador de Recepción Adaptado para Personas con Movilidad Reducida.

Diseño y Funcionalidad del Mostrador Adaptado

El Mostrador de recepción adaptado para personas con movilidad reducida es una solución funcional e inclusiva pensada para garantizar el acceso cómodo y seguro a personas en silla de ruedas o con movilidad limitada. Su estructura está diseñada cumpliendo criterios de accesibilidad y ergonomía. Se recomienda considerar mobiliario con una altura media de aproximadamente 80 cm, para que todos los residentes, independientemente de su estatura, puedan interactuar cómodamente con el conserje.

Este mobiliario está fabricado con tablero de aglomerado melamínico de alta resistencia, garantizando durabilidad y adaptabilidad a diversos entornos de oficina. El puesto de recepción debe tener muy en cuenta las necesidades del visitante, prestando especial atención a las alturas de los mostradores para asegurar que tanto personas de pie como en silla de ruedas puedan interactuar de manera confortable. La mesa ha de dejar un espacio libre por debajo del tablero de cómo mínimo 70 cm y una profundidad libre de 60 cm.

Estos mostradores están disponibles en diversas medidas frontales (como 80cm, 100cm, 120cm, hasta 200cm) y en la parte adaptada (60cm, 80cm, 100cm), con opciones de color para el sobre del mostrador (Blanco, Roble, Nogal, Gris grafito) y la posición de la parte adaptada (Derecha o Izquierda, mirando desde dentro), ofreciendo flexibilidad para diferentes espacios y necesidades. Es una fabricación nacional que enfatiza la calidad y el diseño accesible.

Diseño de un mostrador de recepción accesible con dimensiones clave

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