El Rol Fundamental de la Matrona en los Cuidados Paliativos y Perinatales

Los cuidados paliativos representan un enfoque esencial de la atención en salud, centrados en mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Esta disciplina requiere un equipo multidisciplinar que trabaje de manera coordinada para abordar las necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales de las personas que enfrentan enfermedades que limitan o amenazan la vida. En este contexto complejo, la figura de la matrona, con su formación especializada y su cercanía al ciclo vital femenino y neonatal, emerge como un pilar fundamental, especialmente en áreas de alta vulnerabilidad y en los cuidados paliativos perinatales.

El Desafío Emocional en los Cuidados Paliativos

Los profesionales de la salud que trabajan en cuidados paliativos a menudo se enfrentan a desafíos emocionales significativos. Algunos de los problemas encontrados son sentimientos negativos que repercuten en ellos como consecuencia del entorno donde se están brindando los cuidados paliativos. El riesgo de padecer el síndrome de burnout es más frecuente cuando experimentan situaciones de importancia y de frustración emocional. Esto subraya la necesidad de apoyo psicológico y estrategias de afrontamiento para todo el equipo asistencial, incluyendo a las matronas.

Infografía sobre el burnout y el bienestar en profesionales de la salud

La Matrona como Pilar en Contextos de Crisis y Vulnerabilidad

Las matronas y matrones están en la primera línea de respuesta en contextos humanitarios, emergencias y crisis que afectan a las Américas. Su capacidad de brindar hasta el 90% de los servicios esenciales de salud sexual, reproductiva, materna y neonatal (SRMNA), incluso en escenarios de infraestructura mínima, las convierte en protagonistas indiscutibles. Los contextos humanitarios, las emergencias sanitarias y las múltiples crisis que atraviesan las Américas -desde desastres naturales hasta pandemias y desplazamientos forzados- ponen en riesgo de manera desproporcionada la salud SRMNA. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han reiterado que estos servicios no pueden interrumpirse en tiempos de crisis: los partos continúan, las mujeres requieren acceso a anticoncepción y las complicaciones obstétricas no esperan.

Impacto del Cambio Climático y la Respuesta de las Matronas

El cambio climático emerge como una amenaza creciente: olas de calor, inundaciones y desplazamientos forzados impactan directamente en los embarazos, aumentando el riesgo de parto prematuro, hemorragias y complicaciones hipertensivas. Un estudio reciente de la Confederación Internacional de Matronas (ICM) reveló que más del 75% de las matronas encuestadas en distintos continentes ya perciben cómo la crisis climática afecta la salud de las comunidades que atienden, y muchas de ellas reportan que las mujeres se ven obligadas a tener sus partos sin asistencia por inaccesibilidad de los servicios.

Innovaciones y Resiliencia en Tiempos de Crisis

Existen evidencias previas del trabajo regional de las matronas, que permitieron sistematizar 22 iniciativas dirigidas por matronas en toda la región de América Latina y el Caribe durante la pandemia de COVID-19 de 2020-2021. Este trabajo ilustra cómo las matronas profesionales de países como Chile, Argentina y México mantuvieron los servicios esenciales de salud sexual y reproductiva frente a los confinamientos y el desvío de recursos. Las matronas se posicionaron en el centro de la respuesta para garantizar la continuidad de la atención prenatal, el parto, el posparto y la anticoncepción. El informe destaca las innovaciones, como la atención prenatal a distancia y los protocolos de parto en el hogar, y pide que se refuerce la partería en los planes de emergencia sanitaria.

Matronas brindando atención en un campamento de refugiados

El Rol Integral de las Matronas en Salud Pública y Derechos

En toda la región, las matronas y matrones no solo proveen cuidados clínicos, sino que además educan, acompañan y fortalecen la resiliencia de las comunidades. Su rol va más allá de la atención del parto: son líderes en salud pública, defensoras de derechos y agentes estratégicos en la construcción de sistemas de salud preparados para cualquier crisis. La evidencia es clara: sin matronas y matrones no es posible garantizar la continuidad de la atención en contextos de crisis. Traducir este conocimiento en acción exige fortalecer tanto sus competencias como los sistemas de salud donde se insertan.

Es urgente que los países de América Latina y el Caribe integren explícitamente a las matronas y matrones en sus planes nacionales de preparación y respuesta a emergencias. Esto incluye protocolos claros de derivación, acceso a transporte en situaciones críticas y provisión de insumos esenciales para atender partos y emergencias obstétricas en condiciones adversas. La formación profesional también debe adaptarse. Las Competencias Esenciales para la Práctica de la Partería de ICM (2024) ofrecen un marco para incorporar habilidades en gestión de emergencias, respuesta humanitaria y cuidados culturalmente pertinentes en la educación inicial y continua. Este enfoque asegura que las matronas y matrones puedan brindar atención segura no solo en hospitales, sino también en albergues temporales, comunidades aisladas o zonas afectadas por desastres.

Además, es necesario reconocer que el trabajo de las matronas y matrones trasciende lo clínico. En crisis humanitarias, ellas y ellos brindan apoyo psicosocial, ayudan a restablecer la confianza comunitaria y actúan como vínculo entre los servicios de salud y las familias. En comunidades desplazadas o afectadas por el cambio climático, su rol en salud sexual y reproductiva -incluyendo acceso a anticoncepción, prevención de infecciones de transmisión sexual y apoyo a la lactancia- resulta vital para reducir riesgos a largo plazo. Finalmente, invertir en matronas y matrones es una estrategia costo-efectiva y sostenible. Son protagonistas silenciosas en medio de crisis humanitarias, desastres naturales y emergencias sanitarias. Su capacidad de brindar cuidados seguros, culturalmente pertinentes y costo-efectivos, incluso en condiciones de extrema vulnerabilidad, las posiciona como un recurso estratégico imprescindible para la resiliencia de los sistemas de salud en América Latina y el Caribe. La OPS y la OMS han hecho reiterados llamados a garantizar la continuidad de la atención SRMNAH en toda circunstancia, y la Confederación Internacional de Matronas (ICM) ha enfatizado que sin matronas no hay cobertura universal ni equidad.

Cuidados Paliativos Perinatales: Un Campo Crucial para la Matrona

Los cuidados paliativos perinatales son una rama compleja y profundamente humana de la sanidad, cuyo objetivo no es curar, sino proporcionar atención integral y compasiva a los recién nacidos con enfermedades amenazantes para la vida, y también a sus familias. Incluso puede alcanzar a los niños que están todavía en el útero de la madre. En este escenario, la figura de la matrona (o enfermera especializada en el contexto perinatal) emerge como un pilar fundamental, desempeñando un papel insustituible más allá de la asistencia técnica y clínica.

Tras el diagnóstico de una enfermedad grave en el bebé, ya sea desde el embarazo o después del nacimiento, el impacto emocional es devastador. El dolor, la incertidumbre y el miedo se convierten en compañeros constantes. En este contexto, las matronas/enfermeras son el eslabón esencial que conecta al paciente, la familia y el equipo médico. Su trabajo no se limita a los aspectos clínicos, sino que abarca el apoyo emocional y psicológico. El rol de las matronas/enfermeras de cuidados paliativos perinatales es mucho más que estar junto a una incubadora 24/7. Tienen una posición privilegiada para observar las dinámicas familiares, identificar necesidades no expresadas y proporcionar un apoyo constante. Ninguna otra figura del equipo multidisciplinar puede ofrecer la misma cercanía. Su trabajo también reside en la capacidad para humanizar un momento profundamente doloroso, donde el vínculo y el cariño pueden prevalecer sobre la tragedia.

Diagrama del modelo de atención de cuidados paliativos perinatales

La Necesidad de Formación Específica en Cuidados Paliativos Perinatales

La falta de formación específica en cuidados paliativos perinatales es una grave carencia. Las matronas/enfermeras se ven obligadas a formarse «sobre la marcha», adquiriendo conocimientos a través de la experiencia o en formaciones más orientadas a pacientes adultos que a neonatos o niños. Esto deja en evidencia una necesidad urgente de crear programas formativos específicos. Es necesario preparar a las matronas y enfermeras para afrontar de manera más estructurada los retos de los cuidados paliativos perinatales. La matrona/enfermera no solo es la encargada del cuidado físico de estos pacientes, sino que se convierte en una importante aliada de las familias, acompañando en los momentos más difíciles y ayudándoles a encontrar sentido y dignidad en cada paso del camino. Las matronas son el corazón de los cuidados paliativos perinatales.

Marco de Acción de la Matrona en Chile: De la Tradición a la Neonatología

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los asistentes de parto cualificados como profesionales acreditados que han recibido una formación tanto teórica como práctica que los capacita para la asistencia de las gestaciones, partos y puerperios no complicados; además de identificar, tratar y derivar las complicaciones ya sean maternas y/o neonatales. En el mundo, esta definición hace referencia a profesionales matronas, obstetrices, obstetras, entre otros. En Chile, el término utilizado para ambos géneros es matrona y matrón, denominación aceptada por la OMS, la Confederación Internacional de Matronas y el Colegio de Matronas y Matrones de Chile.

Evolución y Marco Legal del Rol de la Matrona en Chile

El marco legal chileno vigente estipula que los servicios prestados por los profesionales matronas/es corresponden a la atención de la gestación, parto, puerperio y del recién nacido. Junto a esto se adiciona lo presentado dentro de la norma general administrativa N°21 “Administración del cuidado de profesionales matronas y matrones para la atención cerrada”, la que determina que el profesional a cargo de la atención de la mujer con procesos gineco-obstétricos y el recién nacido es la matrona o matrón; quien cumple su rol en los servicios y/o unidades de hospitalización de obstetricia, ginecología, neonatología, urgencia gineco-obstétrica y pabellón quirúrgico gineco-obstétrico en los establecimientos hospitalarios de alta, mediana y baja complejidad.

En sus inicios, en los años 60 del pasado siglo, los servicios de neonatología estuvieron a cargo de profesionales enfermeras, hasta que matronas y matrones se fueron capacitando tanto en el pre como en el postgrado para la atención del recién nacido sano y con patologías, logrando instaurar estas unidades como campo laboral no exclusivo. Esto brindó un enfoque de continuidad en la atención, pues son los encargados de conocer los antecedentes de la pregestación, gestación y parto; considerando de esta forma un enfoque de asistencia perinatal. Es importante mencionar que actualmente en Chile existen servicios de neonatología en los que trabajan profesionales como matronas y matrones, ya sea de manera exclusiva o compartiendo rol de manera simultánea en la unidad. Este modelo es único en la región y en el mundo, y ha favorecido de gran manera la atención de recién nacidos sanos y con patología, logrando una de las tasas de mortalidad infantil más bajas de Latinoamérica, siendo de 7,4 niños fallecidos por cada mil nacidos vivos.

Análisis de las Conductas de Matronas en Unidades Neonatales en Chile

A pesar de la integración de matronas y matrones en la neonatología, existe escasa evidencia publicada de su actuar dentro de las unidades. Si bien hay diversos protocolos locales de manejo de patologías, estos no especifican el profesional que realiza dichas acciones. Por lo que un estudio reciente tuvo como propósito recopilar información con respecto a lo que en la clínica llevan a cabo los profesionales matrona y matrón, y así, de esta forma, evidenciar la participación que estos poseen en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) como la unidad de tratamientos intermedios neonatales (UTIN) del país. El estudio se llevó a cabo en las unidades de neonatología de los hospitales San José y San Juan de Dios, de Santiago de Chile, entre los meses de abril y noviembre del año 2019, con la participación de 32 profesionales.

Resultados del Estudio: Acciones Exclusivas y Conductas Clave

De un total de 121 acciones, 76 de ellas (62,8%) son realizadas en ambas unidades solo por matronas y matrones. Por unidad, se observa que en UCI, las acciones ejecutadas exclusivamente por matronas y matrones corresponden a 85 (70,24%). Mientras que en UTI, las matronas y matrones ejecutan exclusivamente un total de 78 acciones, las que corresponden a un 64,46%. El porcentaje restante de acciones en ambas unidades son ejecutadas por otros profesionales de la unidad (enfermeras/os).

Considerando aquellas acciones que poseían un porcentaje de ejecución mayor o igual al 70%, además de agrupar aquellas que se relacionaban con un mismo fin, se definieron nueve conductas de ejecución por matronas y matrones en ambas unidades. Entre estas, es crucial destacar la inclusión de los cuidados paliativos y el manejo del dolor, lo que confirma el papel directo de las matronas en este ámbito:

  • Ingreso del recién nacido a la unidad: Comprende acciones desde informarse de los antecedentes del recién nacido hasta la estabilización de este en su unidad.
  • Valorar condición neonatal: Incluye acciones como valorar antecedentes, examen físico, evolución del recién nacido y toma de exámenes.
  • Manejo clínico de recién nacido con patología: Comprende desde traslado, instauración de tratamientos de acuerdo a la patología del neonato, manejo perioperatorio, y evaluación según la patología.
  • Manejo administrativo de recién nacido con patología: Involucra el registro, gestión y coordinación de los diferentes procedimientos que requiere el recién nacido.
  • Alta del recién nacido de la unidad: Comprende desde lo administrativo, educación y refuerzo de indicaciones médicas.
  • Manejo nutricional del recién nacido: Corresponde a acciones que comprenden la preparación y la administración de nutrición por vía enteral y/o parenteral.
  • Educar e informar a padres y/o cuidadores del recién nacido: Sobre procesos administrativos, cuidados y necesidades del neonato.
  • Promover aseo y confort del recién nacido: Involucra supervisión y realización de muda, cambios y protección de puntos de apoyo, cuidados paliativos y manejo del dolor.
  • Prevención y Control de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud: Comprende lavado de manos y uso de precauciones estándar en casos necesarios.

Cabe destacar que existen acciones consideradas como transversales en UCI y UTI, estas son corroborar el brazalete (96,87% y 93,75%), respectivamente; toma examen PKU-TSH (96,87% y 93,7%), prepara la vacuna BCG (68,75% y 71,87), administra la vacuna BCG según indicación médica (90,62% y 93,75%), registra la administración de la vacuna BCG (93,75% en ambas).

Gráfico de barras: Porcentaje de acciones exclusivas de matronas en UCIN y UTIN

Implicaciones y Modelo Innovador

Estos resultados muestran un modelo de trabajo innovador a lo que se realiza en el ámbito internacional, donde, como refleja la evidencia, son los profesionales enfermeros y enfermeras quienes hacen labores clínicas similares a las efectuadas por matronas y matrones en estos hospitales. La existencia de matronas realizando una parte significativa de las acciones en unidades neonatales, incluyendo cuidados paliativos, sugiere la necesidad de estudiar este modelo en profundidad para abrir la neonatología como campo de trabajo para matronas en otros países.

La Matronería Moderna y el Ciclo Vital de la Mujer

La práctica de la matronería moderna incluye el compromiso de cada profesional por actualizar constantemente sus conocimientos y técnicas, así como de promover la investigación para aumentar la producción de evidencia científica que genere nuevos conocimientos para la disciplina. Por otra parte, Chile, con sus cambios de perfil demográfico y epidemiológico, sumado esto a las actualizaciones de los Programas de Salud, ha visibilizado nuevos roles a la matronería que van desde el acompañamiento durante todo el ciclo vital de la mujer (relacionado con el descenso de la fecundidad y la mortalidad, más el aumento en la esperanza de vida al nacer), la prevención y tratamiento de enfermedades transmisibles (VIH, SIDA, ITS), la violencia hacia las mujeres (de género, sexual, física y psicológica) y las necesidades de salud de las y los adolescentes.

Las universidades, y por ende los profesionales que trabajan en la formación de futuros colegas, están llamados a dar respuesta a estas nuevas condiciones, utilizando estrategias y metodologías novedosas que propicien el desarrollo de habilidades y competencias genérico-transversales que incentiven la reflexión, la comunicación asertiva, la empatía y el trabajo en equipo como mínimos tangibles de una atención de salud centrada en las personas. Las demandas sociales deben ser atendidas desde una perspectiva diversa, intercultural y de respeto.

“Hay una actitud paternalista en el sistema médico ” | GENTE QUE CUENTA

tags: #matronas #en #cuidados #paliativos