Los Ancianos y el Pastor en la Iglesia

La presencia de ancianos bíblicamente calificados es crucial para la salud de la iglesia, que es “columna y sostén de la verdad” (1 Ti 3:15). Los ancianos fieles fortalecen las iglesias y contribuyen a la preservación y el avance del evangelio.

Esquema de la estructura de liderazgo en una iglesia bíblica

El Rol y la Importancia de los Ancianos

Los ancianos no son simplemente una junta directiva; son pastores, remunerados o no, que aman a la iglesia y la dirigen a través de la consejería, la enseñanza, el discipulado individual, la predicación y la oración. Su labor es esencial para el desarrollo de una iglesia saludable.

Confusión y Desafíos en el Liderazgo

Mark Dever, al asumir la posición de pastor principal de la Iglesia Cristiana Unida de Dubai (UCCD) en 2005, enfrentó desafíos abrumadores. Los ancianos, aunque amaban al Señor, estaban dirigidos por diferentes teologías y filosofías ministeriales, enfocándose en programas y problemas de estacionamiento en lugar de en los asuntos centrales del ministerio de ancianos. Muchas iglesias se encuentran confundidas sobre el liderazgo, desviándose hacia modelos corporativos o tendencias de moda, lo que puede llevar a un lento declive de la vida espiritual.

La Biblia como Guía Principal

Para establecer un liderazgo bíblico, es fundamental enseñar la Biblia. Es necesario demostrar que el líder está bajo autoridad, comprometiéndose a una predicación expositiva regular y consecutiva que disipe cualquier idea de agendas ocultas. Distribuir buena literatura sobre liderazgo bíblico y dialogar individualmente con las personas, llevándolas a pasajes en Hechos, 1 Timoteo, Tito, Santiago y 1 Pedro, ayuda a mostrar la pluralidad de líderes espirituales llamados “ancianos” u “obispos” en la iglesia primitiva. La Biblia es la guía de nuestra fe y nuestra forma de vivir, y nos dice cómo debe estar organizada una iglesia.

La Formación y Cualificación de los Ancianos

Los pastores no crean a otros ancianos; es el Espíritu Santo quien los designa (Hch 20:28). Por ello, además de la enseñanza y capacitación, los líderes de la iglesia deben dedicarse a la oración.

Discipulado Intencional

Los pastores pueden expresar amor de muchas maneras, siendo una de las más importantes reunirse individualmente con potenciales ancianos para un discipulado intencional. Esta mayordomía implica enseñar, pero en un grado mayor, similar a la crianza. Como observan Colin Marshall y Tony Payne, es un proceso profundo y basado en relaciones humanas. El apóstol Pablo enfatizó que “el propósito de nuestra instrucción es el amor” (1 Ti 1:5), un amor que se multiplica en la vida de una iglesia.

Paciencia y Observación a Largo Plazo

Entrenar a los ancianos se asemeja más a la agricultura que al montaje de una fábrica. Thabiti Anyabwile aconseja sabiamente: “Ten paciencia y fíjate en aquellos hombres que evidencian el deseo a lo largo del tiempo. Observa a un hombre. Anímalo. Observa el deseo en los tiempos fructíferos, en los tiempos áridos, cuando está lleno de gozo y cuando está triste”. Es crucial adoptar una visión de largo plazo en la formación de ancianos, recordando el pasaje “No impongas las manos sobre nadie con ligereza” (1 Ti. 5:22). La formación de ancianos lleva tiempo.

Liderazgo de ancianos y la iglesia

Calificación por la Escritura

Jamieson, en su libro El camino para ser pastor (The Path to Being a Pastor), exhorta a cambiar la pregunta “¿Estoy llamado?” por “¿Estoy calificado?”. Para aquellos que están más avanzados en el proceso y comienzan su trabajo pastoral, ofrece consejos sobre la ambición piadosa, aliento para quienes están pasando por el proceso de candidatura y un llamado a atesorar a Cristo por encima de su ministerio.

Los requisitos para los ancianos se encuentran claramente en 1 Timoteo 3 y Tito 1. Es importante notar que, según 1 Timoteo 2, no es la voluntad de Dios que las mujeres sirvan como ancianas, lo que se basa en la orden de la creación. La lista de características en 1 Timoteo 3 (y Tito 1) es notable por ser, en su mayoría, virtudes que se esperan de todos los cristianos, con la excepción de la capacidad de enseñar (1 Timoteo 3:2). Estas virtudes, como ser intachable, sobrio, hospitalario, no pendenciero y buen administrador de su casa, son cruciales para el testimonio de la iglesia. No debemos seguir patrones mundanos al elegir líderes, sino buscar hombres con carácter, reputación y capacidad, que se enfoquen en los demás, no en sí mismos ni en el dinero.

La Pluralidad de Ancianos

Los dos nombres más comunes en el Nuevo Testamento para este cargo eran episcopos (supervisor) y presbuteros (anciano). Aunque históricamente se asocia a los ancianos con los presbiterianos, los primeros congregacionistas ya en el siglo XVI enseñaban que la vejez era un cargo en la iglesia del Nuevo Testamento. Los ancianos se encontraban en iglesias bautistas en América a lo largo del siglo XVIII y XIX. W.B. Johnson, el primer presidente de la Convención Bautista del Sur, defendió fervientemente la idea de la pluralidad de ancianos en una iglesia local. La práctica de cultivar este tipo de liderazgo decayó, pero la discusión bautista acerca de revivir este cargo bíblico continuó, y hoy se observa un retorno a esta práctica por buenos motivos.

Evidencia Bíblica de la Pluralidad

  • El Nuevo Testamento se refiere a ellos normalmente como “ancianos” en plural (e.g. Hechos 16:4; 20:17; 21:18; Tito 1:5; Santiago 5:14).
  • En Hechos 11:30, 14:21-23, 15, 16:4, 20:17, 21:28, 1 Timoteo 4:14, 5:17, Tito 1:5, Santiago 5:14 y 1 Pedro 5:1, la palabra "ancianos" aparece en plural.
  • Las únicas excepciones son Juan 2 y 3, donde el escritor se refiere a sí mismo como “el anciano”, y 1 Timoteo 5, que habla de jurisprudencia eclesiástica en caso de acusación contra un anciano.

Básicamente, la situación en el Nuevo Testamento es que normalmente existe un cuerpo de ancianos dentro de la autoridad local, no un único anciano. Alistair Begg escribe: «El liderazgo en la iglesia siempre debe ser compartido - esa es una de las razones por las que el modelo apostólico era nombrar a una pluralidad de ancianos en lugar de a un anciano solitario en todas las iglesias (Hechos 14:23)». Dios tiene un propósito en todo lo que hace, y debemos honrar su plan para el gobierno de la iglesia.

Distinciones Clave en el Liderazgo

Ancianos y Personal de la Iglesia

Muchas iglesias modernas han confundido a los ancianos con los trabajadores de las iglesias. Los trabajadores de las iglesias son personas elegidas para trabajar a tiempo completo en ellas y a menudo reciben formación eclesiástica. Si bien algunos trabajadores pueden ser ancianos, las constituciones de algunas iglesias exigen que la mayoría de los ancianos no estén al servicio de las iglesias, para que la congregación sienta el peso de la responsabilidad de ver surgir ancianos de su propio seno.

Ancianos y Diáconos

En la práctica, muchas iglesias han confundido los roles de los diáconos y los ancianos. La labor de los diáconos, como se ve en Hechos 6, está relacionada con los detalles prácticos del día a día de una iglesia: administración, mantenimiento y cuidado de los miembros con necesidades físicas. Esto es para mantener la unidad y el ministerio de la Palabra. Al comparar las listas de capacidades de los ancianos y los diáconos en 1 Timoteo 3, las similitudes son notables. Sin embargo, en Hechos 6:2, los apóstoles declaran: “No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios para servir a las mesas”, lo que subraya que el ministerio de la Palabra de Dios es fundamental para la responsabilidad de los ancianos. Su papel es fundamentalmente dirigir al pueblo de Dios enseñando la Palabra de Dios, a través de la proclamación pública y de vidas ejemplares.

El Pastor Principal dentro del Cuerpo de Ancianos

Aunque la Biblia no enseña directamente la figura de un pastor mayor junto con o dentro del grupo de ancianos, sí podemos concebir un papel distinto para aquel que sea el principal profesor público de la iglesia. En el Nuevo Testamento, las palabras elder (anciano), overseer (supervisor) [obispo] y shepherd (pastor) se usan indistintamente para referirse al mismo grupo de personas (Hechos 20:17 y 28). Sin embargo, existieron hombres como Timoteo o Tito que se movían y servían como ancianos, mientras otros eran escogidos de la congregación local. También hubo quienes trabajaban a tiempo completo para la congregación (1 Timoteo 5:17-18; Filipenses 4:15-18) y otros con ocupaciones seculares.

La pluralidad de ancianos ofrece grandes beneficios para la iglesia, incluyendo una supervisión compartida que protege a la iglesia del culto a la personalidad y de malas decisiones, además de proveer apoyo al pastor líder. La razón principal para organizar el liderazgo de la iglesia local con una pluralidad de ancianos no se basa en beneficios pragmáticos, sino en honrar el plan de Dios para el gobierno de la iglesia. Según 1 Pedro 5:1-4, la responsabilidad del pastor es proveer comida, protección, disciplina y amor, una tarea imposible de lograr por sí sola. Tener una pluralidad de pastores, que son iguales en posición, es crucial. La Biblia enseña claramente que las iglesias del Nuevo Testamento deben ser dirigidas por los ancianos. Negar la pluralidad de ancianos es cuestionar la suficiencia de las Escrituras como única autoridad en la vida de la iglesia, ya que, aunque haya razones pragmáticas para tenerlos, también las hay para no tenerlos, como la posibilidad de desacuerdos o de que un pastor principal se sienta aminorado.

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