La historia de Luis Carroza es un testimonio de superación y la búsqueda de conocimiento en un contexto de adversidad. A pesar de haber crecido bajo la tutela del Servicio Nacional de Menores (Sename) y enfrentar múltiples desafíos personales, Luis persigue su sueño de estudiar filosofía.
Una Infancia Marcada por el Sename y Desafíos Familiares
Si bien Luis Carroza es el segundo de su familia, fue el primero en ser llevado a un centro del Sename. A su llegada al número 660 de la avenida 21 de mayo, Luis vio por primera vez las dos casonas que componían el Hogar Enrique Callejas del Servicio Nacional de Menores. El Hogar Enrique Callejas, cuyo sostenedor era la Corporación Obra de María Madre de la Misericordia, constaba de una casa de dos pisos para los niños más pequeños y de otra de un piso para los adolescentes.
Ausencia Familiar y Vínculos Rotos

Las visitas que recibía Luis de parte de Elizabeth, su madre, eran esporádicas, mientras que su padre en cierto punto dejó de ir a verlo. En su círculo familiar, tuvo que enfrentarse al hecho de que se llevaran a dos de sus hermanas y a un hermano en adopción. Luis se juntó con la gente de los tribunales de familia para poder volver a verles, pero le negaron la solicitud. Ese deseo es compartido por su madre, Elizabeth Costelli, quien expresó: "Yo quedé muy mal cuando me quitaron a mis hijas y a mi niño, alguien me castigó, porque nunca me dijeron las cosas cómo eran. Yo ya los perdí, no los puedo ver. Los llevo en mi corazón, con todo lo lindo que pasé con ellos."
Otro de los ámbitos que ha marcado su vida familiar ha sido el abuso. Su hermano mayor, conocido en la región como "Tony Cuco", fue encarcelado en 2014 por abusar de un menor. Luego, debido a su retraso mental, fue internado en el Hospital Psiquiátrico de Putaendo. Él no ha salido de Quillota, según Luis, por miedo a que lo puedan matar. A pesar de estas difíciles experiencias, Luis mantiene una perspectiva de superación: "He pasado hartas cosas. Lo de mi hermano mayor, de mi abuelo, de mis otras hermanas, la familia en general. Igual todo me ha dolido muchísimo, pero tengo que salir adelante. Sacar algo positivo de ellos, eso me enseñaron de chico."
Desempeño Académico y el Impacto del Sistema
Luis pasó por colegios quillotanos como el San Pedro Nolasco, el Cumbres De Boco y el Valle de Quillota. Siempre tenía promedios sobre 6, pero lo único que era capaz de echar abajo esa marca era cuando sufría alguna caída en un ámbito personal. En sus últimos años de educación media, sus buenas notas le valieron el beneficio de contar en el hogar con una pieza para él y otra para sus estudios.
El Cierre del Hogar y la Carta al Sename
Cuando le contó a su hermano pequeño -el único que vivió con él en el hogar-, éste empezó a hacer desórdenes y romper vidrios. La noticia devastó a Luis, ya que nuevamente le estaban quitando a sus hermanos. Tomó un lápiz y escribió una carta al Sename en representación de todos los niños que vivían en el hogar Enrique Callejas. En ella manifestaba: "No queremos ir de casa en casa por decisiones que toma una persona con un supuesto poder y que esa decisión influya crucialmente en nuestras vidas y nuestro futuro." Además, expresó su sentir personal: "Para mí, este es un proceso muy complicado, porque debo tomar decisiones que afectan a mi desarrollo personal y profesional y todo esto obstaculiza el cierre de las etapas que superé, desde el desarraigo de mi familia inicial hasta ahora la separación de mi familia actual."

Carroza no recuerda muy bien cuáles fueron las razones de por qué se guardó esa carta para sí mismo, pero, tal como expuso en la misiva, el cierre del centro influyó en su desarrollo personal y profesional, ya que los resultados de la primera vez que dio la PSU (Prueba de Selección Universitaria) distaron bastante de los que esperaba.
El Llamado Irresistible de la Filosofía
Betsabé Araya fue una de las personas que vio directamente cómo la situación del Enrique Callejas afectaba a Luis y lo obligaba a preguntarse cosas. Su profesora relata: "Toda su vida se preguntó cosas, pero nunca supo que eso era filosofía. En algún momento él pensaba que iba a salir de cuarto y que no iba a hacer nada. No tenía metas. Yo creo que la filosofía ayudó al Luis, pero al principio lo complicó un poco porque nunca le daba respuestas."
Descubriendo una Pasión
Araya agregó que "Filosofía es de las pocas asignaturas que van más allá de la memoria y ayudan a la reflexión. También ayuda a los alumnos a enfrentarse al futuro, a la ética y la moral. Luis es un ejemplo, tuvo un año malo porque tenía que salir al mundo de verdad, sobrevivir." Según relata Araya, Luis era el alumno más crítico de su clase y siempre buscaba otros textos para profundizar los contenidos. Después le gustaba seguir discutiendo en los pasillos con su profesora. Ella le veía el potencial para convertirse a futuro en profesor de filosofía, pero se contenía para no influir en lo que el niño quisiera hacer con su vida.
“Hay que aprender a planear nuestra vida, no a planificarla”. EP6: El desafío de las Incertidumbres
Superando Obstáculos para Estudiar Filosofía
Luis Carroza, mientras conversa sobre la etapa que se le viene, no puede evitar sonreír. Estaba a punto de lograr su meta universitaria. Sin embargo, Luis había olvidado -"de pavo", según asegura- postular durante el primer período al beneficio de la gratuidad, a pesar de cumplir todos los requisitos. Otro tema era la matrícula. El amigo que lo acompañó, Sebastián Alarcón, quien había sido uno de sus educadores en sus tiempos en el Sename, tenía el dinero justo para pagarla, y así lo hizo.
Por mientras, Luis espera que se resuelva bien su postulación a la gratuidad -política que considera "básica" para cualquier sociedad- y se prepara con libros como "El Crepúsculo de los Ídolos" de Nietzsche, "Diálogos" de Platón y "Disciplinas y saber" de Foucault.
La Filosofía como Herramienta de Emancipación y Sabiduría
Sobre el debate acerca de la pedagogía de la filosofía en Chile, Luis afirma: "Yo apoyo a todos los profes que ejercen esa pedagogía en todo Chile. Cuando iba en el colegio, en el humanista tenían todo el rato Filosofía. Romper con todo eso sería sacarnos una parte a nosotros, una parte crítica de cada persona. Yo creo que no quieren hacernos pensar, sino ponernos otras necesidades más banales, materiales, momentáneas. La filosofía te da sabiduría, ganas de vivir, te hace reflexionar y preguntarte cosas sobre tu existencia."
Enfrentándose a la presión de elegir una carrera "más rentable", Luis recuerda: "A mí me decían lo mismo: 'No vas a tener pega / Vas a ser pobre / Vas a hacer cualquier cosa menos filosofía'." Su respuesta es clara y motivadora: "Yo les digo que nada que ver, que hay que puro darle. A mí me gusta que la filosofía te dé respuestas y preguntas, y quiero estudiarla para crear en las personas ese ámbito crítico de emanciparse con sabiduría."