Los Grupos Vulnerables: Estrategias para su Eliminación, Soluciones y Apoyo

La vulnerabilidad es la cualidad de ser vulnerable, es decir, susceptible de ser lastimado o herido, ya sea física o moralmente. Este concepto se relaciona estrechamente con la situación social, política, económica y cultural de las personas. Una persona vulnerable es aquella que tiene un ambiente personal o familiar debilitado, y su principal causa es la desigualdad de oportunidades.

Como un derecho humano intrínseco para todos, la comunidad internacional reconoce la necesidad de diseñar y aplicar sistemas de protección social de conformidad con el principio de inclusión social. Esto subyace a la necesidad particular de incluir a las personas en la economía informal, tal como se establece en la Recomendación núm. 202, párrafo 3e. Por lo tanto, los sistemas de entrega de servicios deben estar particularmente a tono con los desafíos y obstáculos que enfrentan los grupos vulnerables y desfavorecidos, y tomar medidas especiales para protegerlos.

Un Enfoque de Derechos Humanos en la Protección Social

Un enfoque de la protección social basado en los derechos humanos requiere que los Estados presten especial atención a las personas que pertenecen a los grupos más desfavorecidos y marginados de la sociedad. Esto implica garantizar un trato no discriminatorio y adoptar medidas proactivas que permitan a quienes sufren una discriminación estructural (por ejemplo, las minorías étnicas o los pueblos indígenas) disfrutar de sus derechos.

La acción afirmativa y otras medidas proactivas deben apuntar a disminuir o eliminar las condiciones que generan o perpetúan la discriminación, y a contrarrestar los estigmas y los prejuicios. La Observación General 20 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) recomienda el uso de una variedad de leyes, políticas y programas, incluidas medidas especiales para combatir la discriminación.

Las medidas que adopten los Estados deberían prestar atención a los problemas específicos de derechos humanos que surgen en relación con, por ejemplo, el género, la edad, la discapacidad, la migración y el desplazamiento.

Identificación y Atención a Grupos Vulnerables Específicos

La desigualdad y la discriminación permean gran parte de los desafíos de la Agenda 2030 y el desarrollo social inclusivo. La inclusión social y laboral efectiva de todas las personas, reflejada en su empoderamiento, participación, vida digna y bienestar progresivo, deben ser garantizados para la población en su totalidad. Para ello, es necesario que el quehacer político responda de manera oportuna a los grupos en situación de vulnerabilidad.

Entre los grupos en situación de vulnerabilidad que requieren atención especial se encuentran:

  • Niños, niñas y adolescentes.
  • Personas jóvenes.
  • Personas mayores.
  • Mujeres.
  • Pueblos indígenas y población afrodescendiente.
  • Personas con discapacidad.
  • Personas que habitan en zonas rezagadas.
  • Personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTIQ+).
  • Migrantes y aquellos desplazados por conflictos.
  • Poblaciones afectadas por los desastres y el cambio climático.
Infografía sobre los diversos grupos vulnerables y las intersecciones de sus vulnerabilidades

Mujeres y Desigualdad de Género

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), en sus artículos 7, 10, 11, 12, 13 y 16, exige a los Estados Partes no solo que garanticen que las mujeres disfruten de su derecho a la seguridad social en condiciones de igualdad con los hombres, sino también que adopten medidas especiales apropiadas para proporcionar a las mujeres igualdad de oportunidades en la vida pública, la educación, el empleo, la atención médica, la vida económica y social, el matrimonio y las relaciones familiares.

Para corregir las desventajas asociadas con el género, tanto los programas de protección social contributivos como los no contributivos deben ser sensibles al género. Esto significa programas contributivos que toman en cuenta los factores que impiden que las mujeres hagan contribuciones iguales, como la participación intermitente en la fuerza de trabajo debido a responsabilidades de cuidado y resultados salariales desiguales. La Observación General 19 del CESCR señala que los programas no contributivos deberían considerar que las mujeres tienen más probabilidades de vivir en la pobreza que los hombres y, a menudo, tienen la responsabilidad exclusiva del cuidado de los niños.

En cualquier caso, los Estados tienen la obligación de tener en cuenta toda la gama de derechos de la mujer. La CEDAW (Artículo 5) señala que los Estados deben tomar medidas apropiadas para modificar los patrones sociales que otorgan un estatus diferencial a hombres y mujeres, y también asegurar la igualdad de las mujeres en las áreas rurales (Artículo 14).

Niños, Niñas y Adolescentes

Desde una perspectiva de derechos humanos, los programas de protección social también deberían ser sensibles a los niños en su diseño, implementación y evaluación. La Convención sobre los Derechos del Niño (Preámbulo, artículos 2 y 23 en particular) enfatiza que se debe respetar el interés superior de los niños en todo momento y que se deben atender sus necesidades especiales.

Un programa de protección social sensible a los niños es aquel que garantiza los derechos del niño y tiene en cuenta todos los factores que pueden colocar a los niños en una posición vulnerable. Se requiere que los programas tengan en cuenta los riesgos y vulnerabilidades específicos de edad y género en cada etapa de la vida, especialmente considerando las necesidades de las familias con niños. Deben establecerse disposiciones especiales para los niños que carecen de cuidado parental y para los que están marginados dentro de sus familias debido a su género, discapacidad, etnia, estado de VIH/SIDA u otros indicadores de identidad. Para lograr estos fines, es necesario considerar cuidadosamente las dinámicas intrafamiliares, incluido el equilibrio de poder entre hombres y mujeres.

Personas con Discapacidad

Las personas con discapacidad enfrentan diversos impedimentos para el disfrute de sus derechos humanos, por lo que los programas de protección social deben emplear la mayor sensibilidad con respecto a sus necesidades. Los programas deben garantizar su cobertura efectiva y el acceso a los beneficios de protección social, los servicios de apoyo, así como a la información relacionada con la tecnología de asistencia y otras facilidades. Este requisito se establece en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD, Artículo 4).

Foto de personas con discapacidad participando activamente en la sociedad

Otros Factores de Vulnerabilidad

Otras características, como la etnia, el estado de salud, la orientación sexual o la ubicación geográfica, también pueden impedir el disfrute por parte de algunas personas de su derecho económico, social y cultural, incluido su derecho a la seguridad social. Cada una de estas características debe tenerse en cuenta cuando se diseña e implementa un programa de protección social.

La Pobreza como Manifestación de Vulnerabilidad Extrema

Acabar con la pobreza en el mundo sigue siendo uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos. Las consecuencias de la pandemia de COVID-19 y el resto de factores socioeconómicos que se han agravado en los últimos años, hacen todavía más difícil la lucha contra la pobreza, la cual es imprescindible desde un punto de vista ético y humanitario.

Según cifras del Banco Mundial en 2022, la tasa de pobreza extrema en el mundo fue de un 10,5%, lo que supondría unos 838 millones de personas que vivían con menos de tres dólares al día. Además, el último Informe de Pobreza Multidimensional, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2024, reveló que de los 112 países analizados, 1.100 millones de personas vivían en pobreza multidimensional, y más de la mitad eran menores de edad.

Causas Profundas de la Pobreza

Las causas de la pobreza en el mundo son muchas y muy diversas, con muchas de ellas históricamente heredadas y agravadas por el paso del tiempo:

  • Conflictos bélicos y violencia: Según el Global Hunger Index (GHI) 2025, son la principal causa del aumento del hambre en el mundo, lo que a su vez provoca pobreza general.
  • Efectos del cambio climático y desastres naturales: Tormentas más fuertes, sequías más largas, inundaciones más frecuentes y olas de calor con temperaturas cada vez mayores hacen que, donde existe mayor vulnerabilidad, los efectos sean aún más graves. Los desastres naturales se traducen en pérdidas de cultivos, ganado e infraestructuras, reduciendo drásticamente la producción de alimentos básicos.
  • Carencia de asistencia médica adecuada: Más de la mitad de la población mundial en 2021 (más de 4.500 millones de personas) no tenía cobertura total de servicios esenciales de salud. Los elevados gastos sanitarios, cuando no existen servicios de salud pública gratuitos, generan que muchas personas gasten más de lo que pueden en temas médicos. Una población enferma es menos productiva, y la malnutrición (en cualquiera de sus formas) acarrea graves consecuencias en la salud de las personas adultas.
  • Falta de acceso a educación: La educación es una herramienta fundamental para salir del círculo de la pobreza. Según la UNESCO, si todas las personas adultas completaran la educación secundaria, unos 420 millones de personas podrían salir de la pobreza.
  • Falta de acceso a agua potable y saneamiento: No tener acceso a agua limpia y segura multiplica los riesgos de enfermedades, lo que interrumpe el acceso a educación o empleo y perpetúa la pobreza.
  • Deficiencias nutricionales en la alimentación: La alimentación es fundamental para el desarrollo de las personas y su participación en la vida económica y social. El Global Hunger Index 2025 muestra un estancamiento en la lucha contra el hambre, siendo esta a la vez causa y consecuencia de la pobreza. Los 1.000 primeros días de vida son cruciales para el desarrollo básico de los niños y niñas, y una buena nutrición juega un papel esencial.

¿Qué es la pobreza?

Soluciones y Estrategias para Eliminar la Vulnerabilidad

La inclusión de aquellos que están en desventaja y marginados es el primer paso, pero no es suficiente. La provisión de servicios sociales de calidad que necesitan los diferentes grupos es igualmente importante. Para acabar con la pobreza y reducir la vulnerabilidad, se necesitan múltiples medidas planteadas como una estrategia a nivel nacional, clasificando los distintos colectivos vulnerables y aplicando las medidas precisas para cada uno de ellos.

El Rol Crucial de la Educación

La educación es la herramienta más importante para romper el círculo de la pobreza y supone un importante impulso para generar más y mejores oportunidades en la infancia y adolescencia. Garantizar el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad a todo el alumnado es el primer paso para poner en sus manos un futuro lejos de la pobreza y lleno de oportunidades. El derecho a la educación es inderogable, lo que significa que los Estados no pueden limitar temporalmente su realización durante un estado de emergencia.

La UNESCO ha elaborado documentos que analizan cómo proteger y hacer valer el derecho a la educación de los refugiados. Además, trabaja para que la comunidad internacional actúe con miras a minimizar los efectos nocivos de las situaciones de emergencia, ya que la normativa de derechos humanos se aplica en todos los contextos.

Cooperación Internacional y Proyectos de Desarrollo

La cooperación internacional o los proyectos de desarrollo, son los mejores caminos para acabar con la pobreza. Este tipo de acciones a medio-largo plazo tienen por objetivo atajar sus causas desde diversos frentes. Por ejemplo, en Ayuda en Acción trabajan desde 1981 para erradicar la pobreza en 18 países, desarrollando planes de gestión de riesgos y prevención de desastres, acompañando a migrantes, fomentando la agricultura sostenible, el cuidado de los suelos y la reforestación, y garantizando el acceso a fuentes de agua segura.

Fomento del Pleno Empleo y Oportunidades de Ingresos

El pleno empleo es el primer paso y el más importante para disminuir las desventajas con las que parten ciertas personas. Generar nuevas oportunidades que permitan a las familias obtener ingresos es fundamental para combatir la pobreza.

Servicios de Ayuda Directa y Social

Las soluciones para la pobreza pasan por los servicios de ayuda directa y social hacia las personas que lo necesitan. Identificar y abordar el hambre como una prioridad es crucial, siendo la primera de las 10 soluciones para la pobreza que se suelen identificar.

Sensibilidad de Género en Programas

La pobreza tiene rostro de mujer y la desigualdad de género es una barrera más que impide a las mujeres salir de la pobreza. Trabajar en género debe ser transversal a cada una de las actuaciones de desarrollo y protección social.

Gestión de Riesgos y Adaptación al Cambio Climático

Para acabar con la pobreza, también es necesario apoyar a las poblaciones más empobrecidas a que reduzcan su vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático, mediante planes de gestión de riesgos y prevención de desastres.

Medidas Concretas y Ejemplos de Apoyo

La inclusión social y laboral efectiva de todas las personas debe ser garantizada, lo que implica que la formulación de políticas responda de manera oportuna a los grupos en situación de vulnerabilidad. La provisión de servicios sociales de calidad es tan importante como la inclusión inicial.

Programas de Protección Social Sensibles a Grupos

Para lograr la inclusión, los programas de protección social deben tener la mayor sensibilidad con respecto a las necesidades de las personas con discapacidad, garantizando su cobertura efectiva y el acceso a los beneficios, servicios de apoyo e información sobre tecnología de asistencia. La inclusión no es suficiente, se requiere que los programas de protección social también sean sensibles a los niños en su diseño, implementación y evaluación, considerando los riesgos y vulnerabilidades específicos por edad y género.

Guías de Atención Especializada

En el marco del segundo Plan Nacional de Derechos Humanos, algunas instituciones se comprometen a mejorar la atención a personas que pertenecen a grupos de especial protección. Por ejemplo, la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile presentó la primera "Guía de Atención a Grupos Vulnerables" para su personal, con recomendaciones prácticas orientadas a la entrega de un trato digno y respetuoso a niños, niñas y adolescentes, mujeres víctimas de violencia, personas con discapacidad, adultos mayores, migrantes, pueblos originarios y personas LGBTIQ+. Esta guía, elaborada con la colaboración de diversas instituciones, busca que el personal policial identifique las necesidades de quienes se acercan a un cuartel y brinde una atención integral y digna.

Proyectos de Empleabilidad

Proyectos específicos, como el de la Comunidad de Madrid para mejorar la empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad, atienden a beneficiarios con cobertura de alimentos para ellos y sus familias, y con cursos e itinerarios para que puedan acceder al mercado laboral.

Protección del Derecho a la Educación en Contextos Específicos

Refugiados

Con más de 20,7 millones de personas refugiadas en la actualidad, son numerosos los desafíos en relación con el acceso, la calidad y la equidad educativa. Sin embargo, la educación desempeña un papel fundamental para garantizar que los refugiados puedan desarrollarse plenamente, encontrar un trabajo y contribuir a la sociedad.

Grupos Minoritarios y Pueblos Indígenas

Las minorías y los pueblos indígenas necesitan un sistema educativo que respete sus necesidades culturales, lingüísticas y religiosas y les permita prosperar y llevar una vida plena. Esto incluye la introducción de garantías legales, la adaptación de los contenidos educativos y las prácticas de enseñanza a sus especificidades culturales, así como la garantía de una educación bilingüe e intercultural y la asignación de un presupuesto específico. El periodo comprendido entre 2022 y 2032 ha sido proclamado como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, con el objetivo de concienciar sobre su importancia para el desarrollo sostenible, la construcción de la paz y la reconciliación.

Contextos de Emergencia

La educación es un derecho humano al que todos tienen derecho, en todo momento. Sin embargo, en las situaciones de conflicto y en los contextos de emergencia, los Estados suelen tener dificultades para garantizar y proteger este derecho, en particular para los grupos vulnerables ya marginados. La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la carencia de resistencia de los sistemas educativos, acentuando las desigualdades ya existentes, las pérdidas de aprendizaje, el deterioro de salud y bienestar, y la deserción escolar.

Durante las situaciones de emergencia, la educación, aunque no se considera generalmente como algo que puede salvar vidas, es vital para la estabilidad, la protección emocional y física, así como la continuidad, y puede ayudar a todos los afectados a reintegrarse en la sociedad y prevenir otros acontecimientos similares.

El Compromiso del Ciudadano

La erradicación de la pobreza no solamente depende de la administración pública, instituciones y ONG. Luchar contra esta lacra también está en tu mano. Realizar actividades como voluntariado es imprescindible para que en conjunto se puedan alcanzar metas concretas, incluso de forma virtual. Además, a través de donaciones es posible afrontar proyectos a largo plazo que ayudan a comunidades enteras. Las desigualdades crecerán si no se pone freno a las causas y factores que alimentan la pobreza.

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