Las actividades de expresión corporal para niños sirven para vencer la timidez, desarrollar las habilidades motrices y estimular la creatividad. Y, además, en los pequeños, para pasarlo genial. La expresión corporal es una destreza básica en Educación Física y un vehículo de lenguaje. Más allá de entrenar para ser fuertes, ágiles y rápidos, podemos educar el cuerpo para bailar, sentir y comunicar. Estas actividades son especialmente beneficiosas para niños con discapacidad, fomentando su desarrollo integral.

La Expresión Corporal: Un Lenguaje Universal y Herramienta Esencial
Tanto en niños como en adolescentes, las actividades de expresión corporal ofrecen múltiples ventajas. Estas prácticas permiten a los niños explorar su cuerpo y sus posibilidades de movimiento, lo cual es fundamental para el crecimiento personal y la interacción social. Para los niños con discapacidad, la expresión corporal se convierte en una vía crucial para fortalecer la conexión mente-cuerpo y aceptar su propia imagen.
Beneficios Clave de las Actividades de Expresión Corporal
Las actividades de expresión corporal contribuyen significativamente a:
- Tomar conciencia del cuerpo.
- Desarrollar habilidades motrices.
- Controlar los propios movimientos.
- Mejorar el equilibrio.
- Establecer conexión entre mente y cuerpo.
- Valorar el cuerpo y acoger la propia imagen.
- Aceptar todas las posibilidades corporales, también las discapacidades.
- Aprender a cuidar del cuerpo y de la salud.
- Estimular la creatividad, la imaginación y la espontaneidad.
- Conectar asignaturas como Lengua, Matemáticas y Música.
- Vencer la timidez.
- Favorecer el desarrollo personal y la educación emocional.
¿Qué es la EXPRESIÓN CORPORAL? ║ Medios para su desarrollo en la niñez
Conciencia Corporal: Fundamento del Movimiento y la Identidad
La conciencia corporal es una habilidad primordial que permite a los niños conocer su cuerpo y cómo se maneja este en diferentes situaciones. Existen diversos tipos de ejercicios para mejorar el esquema del cuerpo en la infancia y reforzar el control de todos los aspectos que influyen en la ejecución de los movimientos. Este conocimiento es aún más relevante en el contexto de la discapacidad, donde la conexión con el propio cuerpo puede requerir un apoyo adicional.
¿Qué es la Conciencia Corporal?
Cuando hablamos de conciencia corporal nos referimos a las habilidades para controlar el propio cuerpo y desarrollar movimientos conscientes y coordinados para interactuar con objetos y personas en todo tipo de espacios y circunstancias.
Se trata de una habilidad esencial para el desarrollo motor infantil, ya que a través de la experiencia del propio movimiento, los menores constituyen su esquema perceptivo-motriz, lo que finalmente les permite construir la identidad personal. Por tanto, tomar conciencia del propio cuerpo es esencial desde edades tempranas para que los bebés y niños conozcan las posibilidades y limitaciones del movimiento corporal, ya que ese es el punto de partida para ejecutar acciones e interacciones con el mundo que les rodea.
Además, es importante resaltar que el hecho de tomar conciencia del propio cuerpo está ligado a otros aspectos. Por ejemplo, se estimula el desarrollo cognitivo, que permite recibir y gestionar la información. Mientras que, a nivel físico y motor, se potencia el reconocimiento de las partes del cuerpo para saber dirigirlas y darles un correcto funcionamiento. Igualmente, tomar conciencia del propio cuerpo también implica factores socioemocionales, ya que se desarrolla la capacidad de regular el movimiento y los límites para interactuar con los demás de forma adecuada.
¿Cómo se Desarrolla el Control del Propio Cuerpo en la Infancia?
Entre los primeros conocimientos que adquieren los bebés, destacan las sensaciones iniciales que se refieren al propio cuerpo. A través del mismo, el recién nacido empieza a experimentar con el tacto, la movilización o a través de las distintas percepciones visuales y auditivas. Este tipo de acciones son las que le permiten, de forma progresiva, identificar su esquema corporal y organizar sus movimientos de manera adecuada. El proceso que lleva a la toma de conciencia corporal en los niños pasa por las siguientes fases:
Establecimiento del esquema corporal
El esquema corporal responde a la representación mental sobre el propio cuerpo, ya sea en reposo o en movimiento. Inicialmente, el bebé observa y reconoce como suyas cada una de sus partes del cuerpo, con la ayuda de los padres y de su entorno, quienes van dándole indicaciones (nombrando las distintas zonas corporales, por ejemplo) para reforzar ese conocimiento.
Desarrollo de la imagen corporal
Esto es la capacidad que desarrolla el pequeño de visualizar mentalmente su cuerpo y de reconocer sus funciones y posibilidades de movimiento.
Toma de conciencia sobre el propio cuerpo
Llegados a este punto, el niño toma conciencia de su propio cuerpo, conociendo su efecto en el espacio y en su interacción con los demás. Es decir, los menores son conscientes, por ejemplo de que si se mueven rápida y desenfrenadamente, pueden golpearse o de que si dan muchos giros seguidos, pueden llegar a marearse, entre otras habilidades que van identificando en su desarrollo.

Juegos de Expresión Corporal Adaptados para Niños con Discapacidad
El control del cuerpo y el conocimiento sobre sus posibilidades, así como la mejora del esquema corporal en la infancia, pueden estimularse a través de diferentes técnicas y ejercicios de conciencia corporal para niños. Las siguientes actividades son una buena oportunidad para enseñarles el esquema corporal, la coordinación y la interacción social, y pueden ser adaptadas para incluir y beneficiar a niños con diversas discapacidades, ajustando las reglas, el ritmo o los materiales según las necesidades individuales.
Actividades Divertidas para Explorar el Movimiento y la Creatividad
Presentamos 10 actividades de expresión corporal para niños de infantil y primaria, que pueden ser modificadas para simular ser dinosaurios, aprender a moverse muy lento o bailar hasta con las orejas.
Globos
Esta actividad de expresión corporal es por parejas. Un niño es un globo y el otro, el inflador. Para inflarlo, tiene que mover los brazos de su compañero de arriba a abajo y soplar. Cuanto más inflado esté, el niño actuará como un globo. Si el profesor dice, ¡viento! se moverá por toda el aula. El compañero lo puede desinflar dándole un abrazo, y el globo desinflado caerá poco a poco al suelo. Esta actividad fomenta la interacción física y la imaginación.
¡Palomitas!
Los niños están tumbados en el suelo. De repente, se convierten en palomitas que se están cocinando. Si nunca han visto cómo se cocinan las palomitas, podemos enseñarles una demostración y traer una bolsa de palomitas. El juego consiste en moverse, saltar y expandirse como los granos de maíz al cocinarse. Es excelente para la motricidad gruesa y la liberación de energía.
Vamos de paseo
El docente camina con los niños en el aula o en un espacio abierto, diciendo distintas ideas: «Vamos de paseo… ¡a la montaña!». Y, entonces, tienen que actuar como si estuvieran en una montaña. «Vamos de paseo… ¡a la piscina!», «… ¡al zoo!», «… ¡a la biblioteca!». Esta actividad estimula la imaginación y la adaptación motriz a diferentes escenarios.
Números
Los niños caminan libremente en un espacio abierto. El profesor dice un número y ellos tienen que correr y agruparse en grupos de ese número. Si dice 2, por parejas; si dice 10, en grupos de 10 personas, etc. Ayuda a la socialización, el conteo y la rapidez de respuesta.
Pintores
El docente explica que tiene el codo manchado de pintura azul y, cuando toca con su codo una parte del cuerpo de un niño, este estará manchado de pintura. Los niños pueden simular limpiar la pintura de forma divertida. Este juego es útil para el reconocimiento de las partes del cuerpo y la interacción táctil.
Carrera de tortugas
Esta actividad de expresión corporal para niños consiste en echar una carrera entre todos. Pero gana quien llegue el último. Si alguien se para o retrocede, es eliminado. Tienen que moverse, aunque muy lento. Esta actividad, además de ser muy divertida, ayuda a adquirir conciencia del propio movimiento y el control de la velocidad.
El hada
Con música, los niños bailan libremente por el aula. El docente es un hada mágica o un mago con poder de convertir a un niño en algo distinto. Para eso, se acercará a los niños y les dirá al oído: «Ahora eres un dinosaurio (o un futbolista, el sol, un perro, una palomita…)». El niño seguirá bailando, pero representando aquello en lo que le ha convertido el hada. Fomenta la creatividad, la imitación y la expresión libre.
Escultura
En este juego de expresión corporal también se baila. Pero, en varios momentos, la música para. Cuando se para, todos tienen que convertirse en una estatua. El docente dará recompensas -puntos o pegatinas, por ejemplo- a las esculturas más divertidas. Y se reanuda la música de nuevo. Desarrolla el control postural y la imaginación en la quietud.
Bailar por partes
Esta vez, solo se puede bailar con la parte del cuerpo que anuncie el docente. Por ejemplo: «¡La cabeza!», «¡Los pies!», «¡El brazo derecho!», «¡La oreja!». Esta actividad de expresión corporal es especialmente divertida y una buena oportunidad para enseñarles el esquema corporal de forma segmentada.
El chipi-chipi
Todos los niños están de pie en círculo y dan palmas. El docente comienza a andar dentro del círculo, saltando, al ritmo de una canción: "El chipi-chipi. Ayer fui al pueblo a ver a la Mari, la Mari me enseñó a bailar el chipi-chipi." El profesor se detiene y se para a bailar el chipi-chipi ante el niño que más cerca tenga. Es un baile muy sencillo. Y continúa cantando: "1. baila el chipi-chipi, 2. baila el chipi-chipi, 3. baila el chipi-chipi, pero báilalo bien." Ahora el docente y el niño ante el que ha bailado, andan y saltan dentro del círculo cantando la misma canción. Cada uno se vuelve a parar delante de un niño y repite la misma dinámica. Se van haciendo parejas, hasta que todos los niños han bailado el chipi-chipi. Es un juego perfecto para el recreo y fomenta la coordinación rítmica y la integración grupal.

Actividades para Mejorar el Esquema Corporal y la Conciencia del Cuerpo
Estas son algunas actividades que permiten ejercitar la capacidad de tomar conciencia sobre el propio cuerpo en la infancia y, además, de una forma amena y divertida para los pequeños:
Canciones o cuentos para identificar las partes del cuerpo
Emplear canciones o cuentos es una de las mejores técnicas para promover la conciencia y el control corporal en la infancia. La idea es que a través de estos recursos, los niños aprendan las diferentes partes del cuerpo, experimentando con su propia figura o con la de sus compañeros, y moviendo las partes corporales que se van indicando. Refuerza el lenguaje y el conocimiento corporal.
El juego del espejo
Dos niños se ponen uno enfrente del otro y uno de ellos copia el movimiento de su compañero. Para reforzar el aprendizaje también se puede proponer que en cada movilización el pequeño nombre en voz alta la parte del cuerpo que está tocando en ese momento. Desarrolla la observación, la imitación y la verbalización del esquema corporal.
Las estatuas
Se trata de bailar de forma divertida y al ritmo de la música, pero cuando esta se para, los niños deben quedarse como estatuas en la posición más extraña posible y quienes adopten la postura más original suman más puntos. En este juego también puede aplicarse otra variante, que consiste en proponer que al bailar solo se movilice una parte corporal determinada, dejando el resto del cuerpo totalmente inmóvil. Mejora el control muscular y la creatividad estática.
El juego del pañuelo
La actividad consiste en hacer dos grupos, en que cada uno de los participantes tiene un número, pero en este caso, se cambia por una zona del cuerpo. Es decir, cuando el monitor diga, por ejemplo, ¡brazo!, los dos contrincantes que tengan asignada esa parte corporal, deberán correr a coger el pañuelo para llevárselo a su campo y sumar puntos a su equipo. Fomenta la orientación espacial, la velocidad de reacción y la identificación corporal.
El número corporal
El juego del número corporal también es otra propuesta estupenda para mejorar el esquema corporal en niños. Se pueden proponer variantes donde el maestro va citando números y los niños deben formar grupos usando partes de su cuerpo para representar esos números (por ejemplo, 2 manos juntas para "2"). Este juego, al igual que los anteriores, es un recurso valioso para el desarrollo psicomotor y la interacción cooperativa.
¿Qué es la EXPRESIÓN CORPORAL? ║ Medios para su desarrollo en la niñez
Esperamos que estas actividades de expresión corporal y conciencia del cuerpo te sirvan para estimular la imaginación de tus alumnos, soltar el cuerpo y favorecer su desarrollo integral, promoviendo la inclusión y el bienestar de todos los niños, incluyendo aquellos con discapacidad.
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