La creación de espacios diseñados para el bienestar de los adultos mayores es una tendencia creciente que se enfoca en su conexión con la naturaleza y el fomento de actividades terapéuticas. Esta visión se ha ampliado para incluir programas que unen a distintas generaciones, revelando profundos beneficios para niños y personas de la tercera edad.
La Importancia del Bienestar en la Tercera Edad
Los entornos que promueven el bienestar de los adultos mayores son fundamentales en la actualidad. Un ejemplo de esta iniciativa es la construcción de un nuevo jardín terapéutico en el Pequeño Cottolengo de Cerrillos, destinado a sus residentes.
Jardín "San José": Un Oasis de Bienestar
El Jardín "San José", ubicado en el hogar del mismo nombre, acoge a 36 adultos y adultos mayores con diversas discapacidades psíquicas y físicas. El Padre Claudio Chávez, sacerdote del Pequeño Cottolengo de Santiago, destacó que el jardín está diseñado pensando en el bienestar de los residentes, quienes merecen lo mejor, especialmente en esta etapa de sus vidas.
Cristián Glenz, director ejecutivo de la institución, añadió que este nuevo jardín se suma a otros proyectos en desarrollo dentro de los hogares. El Jardín San José contará con una superficie de 440 m², incluyendo una pérgola central para protección solar, senderos con accesibilidad universal para usuarios de sillas de ruedas, y barandas y bancos a lo largo de su recorrido para mayor seguridad.
Además, el jardín albergará una variedad de especies vegetales que garantizarán verdor y color durante todo el año, emitirán diferentes aromas y atraerán aves, mariposas y otros insectos inofensivos, creando un ecosistema vibrante.
Adyacente al hogar, se construirá una galería techada de 100 m² con grandes ventanales. Este espacio permitirá a los residentes conectarse visualmente con la naturaleza cuando las condiciones climáticas les impidan salir al exterior.

Proyectos Inspiradores de Jardines Terapéuticos
En el Hogar Elisa Luna de Mora, en Temuco, se inauguró el jardín "El Refugio de los Sueños". Este proyecto, posible gracias a la colaboración de la Fundación Amigos de los Mayores, empresas, organizaciones y voluntarios, fue diseñado con amor y dedicación para las residentes.
El cuidado y riego de plantas medicinales en estos jardines no solo ofrece a las personas mayores un momento de conexión con la naturaleza, sino que también estimula su memoria, refuerza su concentración y mantiene su mente activa. Estos espacios llenos de vida y significado demuestran el poder de la colaboración por una causa común.
Jardines Terapéuticos: Un Oasis para el Bienestar Integral
La naturaleza es reconocida por sus múltiples beneficios, aportando calma y belleza. En el caso de los adultos mayores, el contacto con las plantas y espacios verdes ayuda a recuperar autonomía, mejorar el estado anímico y abrazar un propósito. Un jardín terapéutico es un entorno diseñado específicamente para procurar el bienestar físico, mental y emocional de sus usuarios.
Aunque comúnmente se encuentran en hospitales, residencias de mayores o centros de rehabilitación, su presencia se extiende a comunidades, escuelas y parques públicos.
Beneficios para la Salud Física y Mental
- Beneficios Físicos: Actividades como plantar, regar o pasear en un jardín terapéutico mejoran la fuerza, flexibilidad, circulación y coordinación. También pueden contribuir a reducir la presión arterial y el dolor muscular, promoviendo un estilo de vida activo y saludable.
- Mejora de la Salud Mental y Emocional: Estos jardines reducen el estrés, la ansiedad y la depresión. El contacto directo con la tierra, al ser relajante y meditativo, ayuda a centrarse en el momento presente, disminuyendo significativamente estos sentimientos o trastornos.
- Estimulación Cognitiva: Trabajar con plantas exige memoria, atención y otras funciones cognitivas, manteniendo la mente activa. Esto potencia el desarrollo de habilidades, planificación y organización, capacidades cruciales para la autonomía.
- Entretenimiento y Disfrute: La terapia con plantas resuelve dudas sobre actividades post-jubilación y aporta satisfacción al cuidar seres vivos. Los colores, aromas y sonidos del jardín proporcionan placer, distracción y bienestar profundo.
- Espacio para Socializar: Son lugares ideales para relacionarse, compartir experiencias y participar en actividades grupales, fortaleciendo vínculos y previniendo el aislamiento social.
- Mejora de la Autoestima: Ver crecer los frutos del propio trabajo genera una satisfacción personal inigualable, especialmente valiosa para quienes viven solos o en residencias.
- Fomento de la Autonomía: Estos espacios contribuyen a mantener una vida activa y autónoma. Cada elemento del jardín está diseñado para crear un entorno accesible, reconfortante y reparador.
Diseño y Características Esenciales
El diseño de un jardín terapéutico considera varios aspectos clave para maximizar sus beneficios:
- Diseño Accesible e Inclusivo: Es fundamental que cuenten con caminos amplios, rampas, suelos antideslizantes y perímetros seguros para garantizar el acceso a personas con movilidad reducida, discapacidad o en rehabilitación.
- Estimulación Sensorial: Plantas aromáticas, texturas variadas, fuentes de agua y la presencia de aves activan los sentidos, enriquecen la experiencia y fomentan la relajación.
- Colores y Patrones Reconfortantes: Se suelen seleccionar tonalidades intensas que atraigan la atención y creen un ambiente agradable.
- Zonificación Funcional: Los jardines se distribuyen en áreas diferenciadas para descanso, contemplación, actividades físicas, talleres y horticultura.
Jardinoterapia: Terapia a Través de la Jardinería
La jardinoterapia consiste en realizar actividades de jardinería con fines terapéuticos. Estos espacios están habilitados para conectar con la naturaleza y realizar actividades que fomentan el bienestar integral.
Los beneficios de la jardinoterapia son variados:
- Mejora el estado anímico: Al centrarnos en tareas específicas, practicamos mindfulness, desconectamos de preocupaciones y experimentamos calma y satisfacción.
- Fortalece el sistema inmunológico: Las actividades al aire libre permiten la absorción de vitamina D, fortaleciendo huesos y defensas.
- Ejercicios suaves: Fomentan un envejecimiento activo mediante paseos, movimientos de coordinación y mantenimiento de la fuerza y movilidad.
- Mejor calidad del sueño: El bienestar proporcionado por el cuidado de las plantas contribuye a un descanso reparador.
- Reducción del dolor crónico: Las actividades en estos espacios ayudan a dar un respiro a la mente y a mejorar el bienestar integral.
Para alcanzar estos beneficios, es fundamental que los jardines cumplan con criterios de diseño y accesibilidad.
Iniciativas Intergeneracionales: Un Puente Entre Niños y Mayores
En los últimos años, hemos visto cómo las residencias de ancianos y las guarderías se han unido en proyectos conjuntos que han demostrado tener beneficios significativos para ambas generaciones. Estos proyectos intergeneracionales buscan mejorar la convivencia y la calidad de vida tanto de las personas mayores como de los más pequeños, construyendo puentes entre las diferentes etapas de la vida.
Objetivos e Implementación de los Proyectos Intergeneracionales
El objetivo principal de estos proyectos es el intercambio de experiencias, conocimientos y valores entre personas de diferentes edades. Los niños pueden aprender de los mayores y su sabiduría acumulada a lo largo de los años. Los ancianos pueden disfrutar de la energía y vitalidad que transmiten los más pequeños, y sentirse útiles y valorados por la sociedad.
En general, se organizan actividades conjuntas entre las residencias de ancianos y las guarderías, como talleres de manualidades, actividades deportivas, juegos de mesa, cuentacuentos o actividades musicales. El objetivo es fomentar la interacción y el intercambio de experiencias y conocimientos entre las dos generaciones.

Impacto Positivo en la Salud y el Bienestar
El objetivo de la actividad intergeneracional es mejorar la interacción y cooperación entre niños y mayores a través del intercambio de experiencias y conocimiento, ya que son un mecanismo muy importante para superar posibles prejuicios intergeneracionales y favorecer el entendimiento entre diferentes grupos de edad.
Estos programas de actividades intergeneracionales tienen beneficios para ambos colectivos:
- Para los mayores, experimentan un aumento de su vitalidad, autoestima y sensación de ser todavía útiles para la sociedad. Se reducen también los sentimientos de soledad y aislamiento que en ocasiones se sufren durante la vejez.
- A su vez, los niños que interactúan con las personas de edad se forman una idea más positiva y no estereotipada de las personas mayores y del envejecimiento y tendrán menos dificultades para entenderlos. Cuanto mayor sea el contacto entre niños y mayores, mayor será el conocimiento mutuo y percepciones reales y no sesgadas entre generaciones.
Ejemplos Concretos de Colaboración Intergeneracional
Un proyecto innovador nacido en María Teresa vincula a niños del Jardín de Infantes Nº197 con los adultos mayores de la residencia comunal. Cada viernes, los niños del jardín se trasladan a la Residencia Comunal, donde el espacio se transforma en un aula-casa. Allí, los pequeños comparten juegos, canciones y actividades con los residentes, a quienes cariñosamente llaman sus "amigos mayores".
Esta interacción enriquece la vida de los residentes y tiene un profundo impacto en los niños, generando un ambiente de alegría y aprendizaje mutuo. El personal de ambas instituciones ha sido testigo de la fuerte conexión emocional que se establece, con niños que muestran reticencia al tener que despedirse y otros que invitan a sus familias a conocer la residencia.
En otro emotivo encuentro, niños y niñas de segundo básico del Colegio San José de Colina visitaron durante tres días una clínica de reposo en la misma comuna. La actividad, que tuvo como objetivo fomentar el envejecimiento activo y el intercambio generacional, dejó una profunda huella en los residentes del centro, quienes disfrutaron de una mañana colmada de energía, cariño y conexión.
La visita forma parte de un programa de integración diseñado por la clínica, cuyo foco es generar espacios de encuentro entre distintas generaciones. A través de estas actividades, se busca que los adultos mayores puedan compartir sus historias y experiencias de vida con los más pequeños, creando momentos de aprendizaje mutuo y fortaleciendo los vínculos emocionales entre ambas generaciones. El contacto con niños en edades tempranas tiene un impacto positivo directo en la salud emocional y mental de los adultos mayores.
Beneficios Multidireccionales de los Programas Intergeneracionales
Los programas intergeneracionales promueven una serie de beneficios tanto para los niños como para los adultos mayores, abordando aspectos clave de su desarrollo y bienestar.
Impacto en los Adultos Mayores
- Estimulación emocional y mental: El intercambio con niños mejora el estado de ánimo de los adultos mayores, promoviendo la alegría y reduciendo los síntomas de depresión o ansiedad. Diversos estudios han demostrado que estas interacciones estimulan la memoria, mejoran el estado de ánimo y contribuyen a disminuir el riesgo de aislamiento social.
- Mejora en la memoria: Las interacciones intergeneracionales ayudan a estimular la memoria de los adultos mayores, fomentando conversaciones que reavivan recuerdos y experiencias.
- Reducción del aislamiento social: Compartir tiempo con niños disminuye la sensación de soledad en los adultos mayores, creando conexiones afectivas que les permiten sentirse acompañados y valorados.
- Aumento de la vitalidad y autoestima: Los mayores experimentan un aumento de su vitalidad, autoestima y sensación de ser todavía útiles para la sociedad.
- Estimulación de la actividad física y cognitiva: Al interactuar con los niños, los adultos mayores tienden a participar en actividades recreativas que involucran tanto el cuerpo como la mente, manteniéndolos activos y comprometidos.
Impacto en los Niños
- Desarrollo de habilidades vitales: Los niños desarrollan habilidades sociales importantes, como la empatía, el respeto y la paciencia al convivir con personas de la tercera edad y aprender de sus experiencias.
- Aumento de la autoestima y confianza: Estos encuentros fomentan la confianza en los niños.
- Fomento del respeto y la empatía: Los niños desarrollan una mayor empatía y una mejor comprensión del envejecimiento, formándose una idea más positiva y no estereotipada de las personas mayores.
- Desarrollo de la paciencia y resiliencia: La interacción con personas mayores contribuye al desarrollo de la paciencia y la resiliencia en los más pequeños.
- Aprendizaje de valores y habilidades sociales: Se les brinda contextos de aprendizaje significativos y en valores, que enseñan a respetar las diferencias, conocer y controlar emociones, y experimentar positivamente el trabajo colaborativo.
Voces sobre los Programas Intergeneracionales
Fabiana Bastonero, directora del Jardín de Infantes, subrayó la importancia de los primeros seis años de vida en el desarrollo posterior de las personas, destacando la responsabilidad de brindar a los niños contextos de aprendizaje significativos y en valores. Irma Cleary, Vicedirectora del Jardín, afirmó que los niños se sienten tan cómodos en este espacio que no quieren irse, percibiendo la atención plena de los adultos.
Danisa Perotti, Vicepresidenta Comunal y Directora de la Residencia, describió el proyecto intergeneracional como un "granito de arena" para una sociedad más justa e inclusiva, trabajando desde la educación infantil y el ámbito familiar y comunitario. Agradeció al personal de la Residencia y a los residentes por su activa participación, destacando que todos tienen algo que dar y recibir.
Iván Cancino, gerente general de Buonavita, comentó: “Fue una experiencia increíble ver cómo los niños llenaban de alegría a nuestros residentes. La energía que trajeron consigo iluminó todo el lugar”. Desde la clínica de reposo agregaron: “Estamos profundamente agradecidos por el cariño que nos entregaron los niños del Colegio San José. La sonrisa en el rostro de nuestros residentes habla por sí sola. Esperamos que este tipo de encuentros se sigan repitiendo, ya que fortalecen el espíritu de nuestra comunidad y mejoran significativamente la calidad de vida de quienes viven aquí”.
En consecuencia, este tipo de iniciativas no solo promueven el envejecimiento activo, sino que también permiten a los más pequeños desarrollar habilidades sociales y valores fundamentales. La interacción con los residentes de estos centros les enseña que la edad no es una barrera para compartir momentos de felicidad y que la sabiduría de los mayores es una fuente inagotable de aprendizaje.