La psicopedagogía, como ciencia social centrada en el estudio de los procesos del aprendizaje y la enseñanza, no se limita a una edad concreta del ser humano, sino que abarca todo el proceso vital del individuo. La atención psicopedagógica en personas mayores trata, desde un punto de vista profesional, todo aquello cotidiano que interviene en la realidad del paciente, con el fin de establecer las pautas de actuación más adecuadas en cada caso.
Aunque la psicopedagogía suele identificarse especialmente con la intervención en la infancia, lo cierto es que la psicopedagogía en la tercera edad, a partir de los 60-65 años, adquiere especial importancia y la intervención psicopedagógica se vuelve, en muchos casos, imprescindible para lograr una mayor calidad de vida.
Importancia de la Psicopedagogía en la Tercera Edad
Los datos indican que la población española y a nivel global envejecerá de forma acelerada e intensa en los próximos años. Ya en el año 2001, el porcentaje de población mayor superó al de población infantil (de 0 a 14 años) y, en torno al año 2024, la generación del baby boom empezará a jubilarse. Con todo, hacia el 2050, las personas mayores se habrán duplicado en número. Así pues, cada vez hay más personas mayores de 65 años, lo que subraya la importancia de la psicopedagogía para adultos mayores.
Según datos del INE, en las últimas dos décadas, entre 2001 y 2020, la población de personas mayores de 65 años en toda la UE pasó del 16 % al 21 %, lo que representa un aumento de 5 puntos porcentuales. En el caso de los mayores de 80, esa población casi se duplica: si en 2001 representaban un 3,4 %, en 2020 alcanzaban el 6 %. Esto, unido al descenso de jóvenes, se traduce en una población cada vez más envejecida, que presenta unas necesidades específicas que exigen un diseño de acciones interdisciplinares en busca de un envejecimiento activo, y ahí la psicopedagogía tiene mucho que aportar.
En el marco de la inauguración del año académico de la carrera de Psicopedagogía del Instituto Profesional Santo Tomás, sede Concepción, estudiantes y académicos participaron en la charla inaugural “Intervención Psicopedagógica en el envejecimiento”. En la ocasión, una experta explicó que las personas mayores no son invisibles y la misión es romper con el paradigma de que no son solo los niños los que requieren del apoyo de un psicopedagogo. Resaltó que los niños tienen una vida por delante con esperanza y oportunidades para aprender, mientras que para las personas mayores "es un día más o un día menos, por eso es tan importante comprometerse con ellos y encantarse con todo lo maravilloso que nos pueden entregar".
Se enfatiza la importancia de entender que el país se hace cada vez más adulto y que las acciones que contribuyan a mejorar la calidad de vida desde el área psicopedagógica serán cada vez más relevantes. El envejecimiento, al igual que la niñez, adolescencia y adultez, es una etapa vital importante, la última del ciclo, un proceso progresivo e imparable. “Todos transitamos día a día hacia allá, los psicopedagogos intervenimos en el envejecimiento y lo cierto es que lo hacemos desde los niños en adelante porque día a día envejecemos”.
En Chile, por ejemplo, el 17.3% de la población nacional está sobre los 60 años, siendo el segundo país de América Latina más envejecido después de Brasil. Es crucial analizar en qué condiciones cognitivas y emocionales se está envejeciendo, ya que las condiciones económicas a menudo evidencian la pobreza en el envejecimiento.
Según Carol Lagos, ex Directora Regional del Senama Bio Bío, en Chile actualmente existen 58 adultos mayores por cada 100 niños de 0 a 14 años; para el 2020 se esperaban 83 y en el 2022 se registrarían unos 103. Además, "la población envejecida está más envejecida aún y no es lo mismo ser adulto mayor de 60 a 70 años que de 80-90 o de 90-100. No se envejece en las mismas condiciones, son muchos factores que se toman en cuenta a la hora de intervenir psicopedagógicamente a las personas mayores".
¿En qué Consiste la Atención Psicopedagógica en Personas Mayores?
En la actualidad, la atención psicopedagógica en los mayores tiene su base de intervención en los programas de psicoestimulación y en las intervenciones cognitivas. Dichas intervenciones se han construido a partir de los principios de rehabilitación neuropsicológica y de la selección de algunas de las técnicas específicamente desarrolladas para las demencias y los trastornos de memoria.
Se entiende la intervención con personas mayores como una actuación profesional que no considera lo cotidiano como una rutina, sino como la mediación entre la persona y la sociedad, entre el entorno y la comunidad para evitar la relación dual que llega a la fusión de la persona. Solo así se puede garantizar la relación educativa. El enfoque de lo cotidiano permite al grupo y a la persona tomar conciencia de las capacidades, los comportamientos y los vínculos que trascienden a la persona y al entorno. La vida cotidiana es un elemento común a los seres humanos, aunque sea vivida desde diferentes niveles. La intervención desde la vida cotidiana permite constatar la reflexión (teoría pedagógica) e intervención (praxis cotidiana) desde las técnicas que se apoyan en el hecho psicopedagógico que comporta la relación humana.
Los Beneficios De La Estimulación Cognitiva En Los Adultos Mayores
Intervenciones Cognitivas
El concepto de intervención cognitiva, en un sentido amplio, abarca todo un conjunto de métodos que tienen como principal objetivo optimizar la eficacia de los rendimientos de las personas mayores. Entre las habituales intervenciones cognitivas, podemos encontrar:
- Las Técnicas de Orientación en la Realidad (TOR)
- La Reminiscencia
- Los Programas de estimulación y actividad cognitiva
- La Adaptación cognitiva y funcional del entorno físico
- Las Actividades ocupacionales y de la Vida Diaria (AVD)
Las estrategias de intervención cognitiva se deben situar en el contexto general del tratamiento de la persona afectada por la demencia. No obstante, una intervención cognitiva integral no puede reducirse a ejercicios de rehabilitación de las capacidades neuropsicológicas de la persona afectada. Este tipo de actuaciones son atenciones parcializadas; por el contrario, se debe buscar una atención integral.
Una intervención cognitiva integral debe abarcar todos los aspectos de la persona: desde los aspectos cognitivos hasta los emocionales, pasando por el ámbito del comportamiento, y su aplicación debe ser personalizada, flexible y fundamentada en el conocimiento profesional. En cuanto a la atención psicopedagógica en el adulto mayor, la estimulación cognitiva es la primera intervención que debe realizar este profesional para poder integrar en la persona habilidades vinculadas a la planificación, flexibilidad, monitorización, autorregulación, fluencia verbal y habilidades visoespaciales, con el objetivo de facilitarle al individuo la adaptación a situaciones o rutinas de acción simple de su quehacer diario.
Las funciones cognitivas son las primeras en deteriorarse en esta etapa de la vida, por lo tanto, al envejecimiento todos llegamos con nuestras capacidades disminuidas y nos va a costar aprender. Por ello, no es lo mismo enseñarle a un niño de 5 años inglés que a una persona de 40 años. Mientras más se somete el cerebro a desafíos, grandes cambios y aprendizaje, se generan muchas más conexiones neuronales y, por ende, la adquisición de nuevos conocimientos.
Este deterioro cognitivo depende de muchos factores fisiológicos y ambientales. No es lo mismo envejecer en una ciudad que en un sector rural, ni en diferentes niveles educacionales. Actualmente, un porcentaje significativo de la población de adultos mayores es analfabeta en Chile, la mayoría vive en sectores rurales, por lo que hay mucho que hacer con los adultos mayores. Para mantener el cerebro activo es necesario enfrentarlo a aprendizajes de situaciones nuevas que lo alejen de la rutina y lo desafíen constantemente; por eso es tan importante conectarse con el adulto mayor para que se tracen metas y puedan controlar la impulsividad conductual y emocional.

La Vida Cotidiana como Eje de Intervención
Es necesario partir de lo cotidiano para elaborar programas psicopedagógicos que surjan de lo que ocurre a diario. A menudo, se elaboran programas técnicamente bien diseñados, pero que no responden a las necesidades reales de la persona o del grupo. Partir de la programación y no de lo cotidiano comporta el riesgo de hacer proyectos inadecuados para dar respuesta a las personas a las cuales atendemos.
Se entienden por Actividades de Vida Diaria (AVD) aquellas que realizamos diariamente en un momento u otro del día. Son actividades que, por necesidad, por hábito o por costumbre, se llevan a cabo cada día. Las actividades de vida diaria requieren de la persona la capacidad de la praxis, el hecho de poder llevar a cabo las actividades, de ser diestro en el uso o en la ejecución de la actividad. Como podemos observar, las AVD intentan definir aquellas actividades básicas para vivir con calidad de vida.
Actividades de Vida Diaria Básicas (AVDB)
Las Actividades de Vida Diaria Básicas las realizan todas las personas. Todos nos levantamos, nos vestimos, desayunamos (comida), nos duchamos o nos lavamos (o nos lavan), etc. Lo que diferencia, no solo las edades, sino a cada individuo, es la secuencia de vida cotidiana que lleva a cabo. Cada uno de nosotros tiene su secuencia de vida cotidiana, aunque tenga las mismas AVD. Un centro, un equipamiento, un domicilio, tiene también su secuencia de lo cotidiano. En este sentido es primordial entender las potencialidades psicoeducativas y la gran importancia de lo que se considera trivial.
Actividades de Vida Diaria Instrumentales (AVDI)
Por otra parte, encontramos que, diariamente, se realizan otras actividades que requieren el dominio de un instrumento: coger un teléfono, coger un bolígrafo, barrer… Dichas actividades son consideradas instrumentales.
Características del Envejecimiento y el Aprendizaje
El envejecimiento es un proceso natural y fisiológico que va acompañado de un deterioro de las funciones cognitivas. De manera progresiva, se produce una pérdida de memoria y concentración, al mismo tiempo que el procesamiento de la información se vuelve más lento. Pero al igual que durante la infancia cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, en la vejez sucede lo mismo y ese deterioro de funciones afecta a cada adulto de una manera diferente.
Existen determinados condicionantes que pueden acelerar o ralentizar el proceso, como la formación de la persona, su grado de actividad, si sufre alguna enfermedad crónica, si toma medicación o, incluso, el entorno que lo rodea. Esa merma en las funciones que irremediablemente se produce con el paso de los años no impide que las personas puedan seguir aprendiendo. Eso sí, es necesario otro tipo de intervención, con motivaciones diferentes y técnicas apropiadas, planteadas especialmente para esta fase de la vida. De hecho, es fundamental que el adulto siga ejercitando su cerebro, adquiriendo nuevos conocimientos que contribuyan a su desarrollo.
Tipos de Envejecimiento
Es necesario diferenciar en el envejecimiento dos aspectos clave:
- Por un lado está el envejecimiento fisiológico, el proceso más relacionado con el paso del tiempo en sí y que no tiene porqué ir acompañado de ninguna enfermedad.
- Por otro, el envejecimiento patológico, es decir, los cambios en el organismo que pueden producir patologías tanto físicas como mentales.
Objetivos y Principios de la Intervención Psicopedagógica
El cerebro es el órgano que dirige la mayor parte de las funciones del organismo y el sistema nervioso del ser humano. Es el encargado de procesar toda esa información que recibe constantemente y de coordinar respuestas y acciones. El paso del tiempo provoca en él ciertas modificaciones que pueden llegar a producir enfermedades neurodegenerativas frente a las cuales el entrenamiento cognitivo se vuelve la mejor prevención. Ese entrenamiento llega a través de la intervención psicopedagógica y la psicoestimulación, para trabajar con las habilidades del adulto de manera constante, fomentando su autonomía. Ese trabajo debe realizarse en un entorno favorable y con estímulos que inciten a la actividad. Otro de los aspectos a tener en cuenta es que no debe ser un trabajo aislado, sino que debe fomentar las relaciones sociales.
Principios de Intervención
Esta intervención tiene un marcado carácter preventivo y debe responder a una serie de principios:
- No se trata de un proceso en el que los mayores reciban información de manera pasiva; deben responder e interactuar.
- No es tan importante el hecho de que asimilen nociones nuevas como el de promover su actividad intelectual incluso recordando conceptos que ya manejan, reforzándolos.
- Las tareas que se les propongan han de exigir cierto esfuerzo, que debe ir en consonancia con sus capacidades.
- Deben identificarse tanto aquellos aspectos que dificultan el aprendizaje para tratar de salvarlos, como las cuestiones que resulten motivadoras y lo favorezcan.
Objetivos de Intervención
En cuanto a sus objetivos, la intervención psicopedagógica busca:
- Priorizar la autonomía de cada individuo.
- Abordar los déficits cognitivos para tratar de paliar sus consecuencias.
- Promover las relaciones interpersonales.
La labor del psicopedagogo debe comenzar con una evaluación neuropsicológica del adulto para, a partir de los resultados obtenidos, diseñar y plantear una estrategia de intervención adaptada. El envejecimiento es irreversible, pero la psicopedagogía contribuye a ralentizar el proceso aplicando diferentes técnicas.
Investigación y Práctica en Psicopedagogía para Adultos Mayores
Un trabajo de investigación tuvo como objetivo identificar la importancia del acompañamiento de un profesional psicopedagogo en la etapa evolutiva de la adultez, específicamente, la mejora y fortalecimiento de lo saludable en adultos. El diseño de este estudio se basó en una metodología cualitativa que buscó indagar el proceso de envejecimiento y comprender cómo se da el aprendizaje en los adultos mayores, teniendo en cuenta las funciones ejecutivas, memoria y atención.
El análisis de la información recolectada se realizó desde un enfoque humanístico, estudiando al ser humano de edad adulta en su ámbito natural, de corte transversal, ya que su característica principal es la recolección de datos en un único momento. La muestra estuvo conformada por 7 profesionales en psicopedagogía de las provincias de Córdoba y Buenos Aires. Los resultados obtenidos evidencian la importancia de la atención durante la etapa de la adultez. A su vez, la intervención psicopedagógica está basada en estimulación y rehabilitación cognitiva, potenciando estrategias y procesos de aprendizaje mediante actividades que fomenten y mejoren la autonomía. Estos hallazgos demuestran la importancia de llevar a cabo tratamiento preventivo de las habilidades cognitivas, mediante actividades individuales y/o grupales, a fin de potenciar las funciones conservadas y enlentecer el deterioro.
Otro estudio analizó cómo las estrategias psicopedagógicas en programas de estimulación cognitiva pueden fortalecer las habilidades cognitivas y el bienestar emocional de las personas adultas mayores en Costa Rica. A través de un enfoque cualitativo, se analizaron las experiencias y percepciones compartidas por los participantes en un Manual y Taller de Estimulación Cognitiva, donde se identificaron mejoras en memoria, atención y socialización. Asimismo, los hallazgos subrayan la importancia de metodologías activas y colaborativas en el aprendizaje de esta población.
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