Independencia, Autonomía y Autovalencia: Definición y Ejemplos

Clarificación Conceptual: Independencia y Autonomía

Definiciones Fundamentales

En el día a día, es común emplear los términos independencia y autonomía indistintamente, sin embargo, en el ámbito profesional y legal, sus significados presentan matices importantes. La mayoría de los autores definen la independencia como la capacidad física para el autocuidado y para la realización de las actividades diarias, sin la ayuda de terceros. Este concepto se relaciona estrechamente con la autovalencia, especialmente en el contexto de las personas mayores, refiriéndose a la capacidad de valerse por sí mismas sin requerir asistencia constante.

Por otro lado, el concepto de autonomía es multidimensional. Comprende el estado cognitivo, la inteligencia emocional, la situación social, la condición intelectual y la condición física. Por tanto, se entiende por persona autónoma aquella que mínimamente logra satisfacer estas condiciones, demostrando autonomía de decisión, autonomía relacional y autonomía ejecutiva. La autonomía es la capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias, así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.

Diferencias Clave

La independencia se entiende como la competencia para realizar las actividades de la vida diaria y el autocuidado sin la ayuda de terceros. La autonomía, en cambio, hace referencia a la capacidad que tiene una persona para tomar decisiones. Por ejemplo, una persona puede que no tenga la capacidad física para vestirse (falta de independencia), pero sí tener la de elegir qué ropa quiere ponerse (autonomía). En este sentido, la independencia implica un grado de libertad total en relación con la libertad restringida de la autonomía, siendo esta última una entidad subjetiva y personal.

El concepto de autonomía envuelve el de independencia. Por tanto, en la prestación de cuidados, los profesionales deben atender las necesidades de cada persona e identificar cuáles de los conceptos necesitarán su intervención para prescribir e implementar intervenciones dirigidas a su satisfacción.

Conceptos Relacionados: Dependencia y Heteronomía

El estado de dependencia se define como la condición permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal.

La heteronomía es la condición opuesta a la autonomía, representando una forma de dependencia donde se actúa según criterios ajenos, muchas veces sin comprender su sentido.

Infografía: Diferencias entre Independencia, Autonomía y Dependencia

La Autovalencia y el Envejecimiento Poblacional

Contexto en Chile: Envejecimiento y Desafíos

Chile se encuentra en una etapa avanzada de envejecimiento, una tendencia que se proyecta seguirá en aumento tanto a nivel nacional como internacional. Según la Encuesta Nacional de Dependencia en Personas Mayores (ENDIDE, 2022), el 77,80% de este grupo etario es autovalente, mientras que el 5,50% presenta dependencia leve, el 8,70% moderada y el 8,00% severa, lo que conlleva la necesidad de contar con cuidados por parte de terceros. No obstante, de las personas con algún nivel de dependencia, el 31,9% no dispone de un cuidador.

Estudios, como la Encuesta de Exclusión e Inclusión Social de las personas mayores realizada por SENAMA y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, reflejan un pesimismo e insatisfacción en torno a la vejez. Si bien se reconocen los desafíos asociados al envejecimiento poblacional, habría una falta de políticas y estrategias integrales y efectivas para abordarlos. Los resultados también señalan que el 80% de los chilenos y chilenas consideran que sus instituciones y responsables políticos parecen estar “poco o nada o casi nada” preparados para abordar los desafíos que plantea el envejecimiento poblacional y la vejez personal. Además, se aprecia una marcada percepción de la marginación social de este grupo etario y la insuficiencia de apoyo en términos de salud.

Pese a esta visión negativa, es alentador identificar que una moderada mayoría estaría dispuesta a contribuir con sus impuestos para la mejora del bienestar de las personas mayores. Por ejemplo, un 54,6% de los chilenos estaría de acuerdo con contribuir con impuestos para asegurar los derechos y el bienestar de las personas mayores. Se destaca de los análisis, una generalizada preocupación por el futuro personal y social, especialmente con la expectativa sobre la “satisfacción con la vida al envejecer”, la cual, el 71% señala que disminuye con la edad, seguido por un bajo apoyo familiar. A pesar de esta visión negativa, un segmento de las actuales personas mayores tiene niveles más altos de satisfacción vital que sus ancestros y una mejor respuesta a sus necesidades de bienestar, dignidad e independencia.

Marco Legal y Políticas Públicas de Apoyo

Chile ha avanzado en su marco legal para promover la participación y la autonomía. Desde el año 2011, la Ley N°20.500, sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, ha permitido garantizar el derecho de la ciudadanía a la participación y ha buscado impactar en el modo de concebir y hacer gestión pública. Asimismo, la normativa permite la creación de los Consejos Comunales de la Sociedad Civil, los cuales tienen un carácter consultivo y pueden apoyar el objetivo de incidir en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas comunales. Esta ley modificó la ley Nº 19.418, permitiendo que las Uniones Comunales de personas mayores se agruparan en Federaciones y Confederaciones, cuestión que ha sido fundamental para elevar el nivel de su participación social.

Un instrumento fundamental para el cambio de paradigma hacia las personas mayores es el proyecto de ley integral de las personas mayores y de promoción del envejecimiento digno, activo y saludable, en su etapa final de tramitación legislativa, el cual especifica 15 derechos. Especial mención merece el derecho a la independencia y autonomía, que establece en su inciso primero que “las personas mayores tienen derecho a tomar sus propias decisiones, a definir su plan de vida y a desarrollar una vida autónoma e independiente, en igualdad de condiciones que las demás. Reafirmando la autonomía personal de las personas de edad, sin discriminación con el resto de la sociedad”.

El Presidente de la República ha definido la creación de un Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, denominado “Chile Cuida”, el que se ha definido, bajo los estándares internacionales, como un derecho social y humano de acceso universal. Tendrá como focos la niñez y adolescencia, las personas con discapacidad, las personas mayores y las personas cuidadoras. El 10 de junio de 2024, el Ejecutivo ingresó al Congreso Nacional el “Proyecto de Ley que Reconoce el Derecho al Cuidado” cuyo objeto es “reconocer a todas las personas el derecho al cuidado, el cual comprende tanto el derecho a cuidar, como a ser cuidado y al autocuidado”. Asimismo, el proyecto crea “El Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados” que tiene por finalidad promover la autonomía y la vida independiente, y prevenir la dependencia.

Programas y Estrategias para Fomentar la Autonomía e Independencia

Apoyo Directo y Cuidados

  • Programa Cuidados Domiciliarios: Entrega servicios de apoyo y/o cuidados en la realización de las actividades de la vida diaria a personas mayores con dependencia moderada y/o severa que no cuentan con cuidador/a principal y que se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Este programa puede ser ejecutado por municipios y/o instituciones privadas sin fines de lucro y cuenta con un componente de “Herramientas de información y asistencia para el cuidado” con soporte tecnológico.
  • Centros Diurnos Comunitarios: Pretenden mejorar o mantener la funcionalidad de personas mayores con un grado de dependencia leve, permitiéndoles mantenerse en su entorno familiar y social y disminuyendo a su vez la posibilidad de necesitar servicios de cuidados. Tienen la capacidad para recibir a 30, 60 o 90 personas mayores, con una participación mínima de 3 veces por semana, ofreciendo servicios tanto presenciales como a distancia en áreas personal, social y comunitaria.
  • Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM): Este programa busca mejorar las condiciones de vida de las personas mayores dependientes y vulnerables que residen en ELEAM, entregando un subsidio a los ELEAM públicos o privados sin fines de lucro. Los ELEAM son residencias donde pueden vivir, de forma permanente o temporal, personas mayores en situación de vulnerabilidad y con algún grado de dependencia, ofreciendo alojamiento, diagnóstico, atención gerontogeriátrica, apoyo personal, alimentación y apoyo socio comunitario.

Promoción de la Participación y Habilidades

  • Programa Habitacional para Personas Mayores: Desarrollado desde el año 2007 en convenio entre SENAMA y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, tiene como objetivo contribuir a que personas mayores autovalentes en situación de vulnerabilidad accedan a viviendas adecuadas y a servicios de apoyo sociocomunitarios. Incluye la construcción de conjuntos habitacionales con espacios de uso común y un plan de trabajo de intervención psicosocial y sociocomunitaria.
  • Talleres de Inclusión Digital: Iniciados como piloto en 2020 dentro del Programa Envejecimiento Activo, tienen por objetivo promover la autonomía digital de las personas mayores mediante una oferta permanente de talleres para el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en las 16 regiones del país.
  • Programa “Voluntariado País de Mayores”: Funciona desde 2004 y busca promover la inclusión social mediante actividades que fortalezcan las relaciones intergeneracionales.
  • Decálogo de Buen Trato a las Personas Mayores: Elaborado por SENAMA en 2022, establece 10 preceptos y definiciones para la atención directa a personas mayores en espacios públicos y privados, promoviendo el respeto y la dignidad.
  • Escuela de Formación para Dirigentes Mayores: Desde los programas de SENAMA, y apuntando hacia nuevos liderazgos en la participación ciudadana, existe este programa que fomenta la participación social y la capacitación en las personas.
  • Consejos Asesores Regionales de Mayores y Comité Consultivo de SENAMA: En cada región de Chile existe un Consejo Asesor Regional de Mayores, integrado por dirigentes de organizaciones de personas mayores. El Comité Consultivo de SENAMA asesora a la Dirección Nacional del Servicio en temas referidos a planes y programas para las personas mayores.

La Accesibilidad como Pilar de la Autonomía

Cuando se habla de autonomía, es importante recalcar el concepto de accesibilidad, definida como “la cualidad de fácil acceso para que cualquier persona, incluso aquellas que tengan limitaciones en la movilidad, en la comunicación o el entendimiento, pueda llegar a un lugar, objeto o servicio”. En muchas ocasiones, las personas no pueden decidir qué hacer o a dónde ir, ya que son los propios espacios o herramientas los que no lo permiten, impidiendo su participación en igualdad. La accesibilidad electrónica, por su parte, se refiere a la facilidad de acceso a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y a contenidos en Internet.

Por ello, es tan necesario convertir los entornos en accesibles para facilitar la vida de las personas y potenciar su autonomía. Para conseguir una rehabilitación completa y orientada al regreso de la persona a su entorno real, es crucial trabajar de manera interdisciplinaria, atendiendo todos estos aspectos.

Foto: Diseño de un entorno urbano con rampas y señalización accesible

Perspectivas y Aplicación en Diferentes Ámbitos

Áreas de Conocimiento y Confusión de Conceptos

El concepto de independencia es abordado mayoritariamente por áreas científicas que contactan directamente con los pacientes, como enfermería, medicina, psicología, fisioterapia, ciencias farmacéuticas, terapia ocupacional, ciencias de la salud, educación física y sociología. Sin embargo, otras áreas como la ingeniería, especialmente la biomédica, invierten en investigación y en la realización de medios y estrategias adaptativas capaces de responder a la independencia.

Existe una cierta confusión entre los conceptos de autonomía e independencia. Algunos autores se refieren a la independencia como la capacidad financiera, la capacidad para mantener relaciones sociales, la habilidad cognitiva, la capacidad para resolver problemas y la capacidad para tomar decisiones. Para la práctica de enfermería y otras áreas de la salud, la comprensión de estos conceptos es fundamental para el diagnóstico e implementación de acciones focalizadas, especialmente al considerar que la hospitalización es una de las primeras causas de deterioro funcional, donde los pacientes pueden perder una media del 30 al 60% de su independencia para el autocuidado.

Autonomía en el Desarrollo Humano y Moral

La autonomía es una cualidad que se adquiere de manera progresiva en el desarrollo cognitivo y emocional. Durante la infancia y la adolescencia, las personas dependen en gran medida de sus padres, tanto en lo logístico como en lo afectivo. En la adultez, la autonomía se expresa como la capacidad de actuar libremente y asumir la responsabilidad por las propias elecciones. Las personas autónomas son sujetos de derecho, lo que implica deberes y compromisos.

Existen distintas facetas de la autonomía:

  • Autonomía moral: Es la capacidad de juzgar por uno mismo si una acción, situación o evento es moralmente aceptable, actuando de acuerdo con principios reflexionados y adoptados como propios, en lugar de reproducir valores heredados.
  • Autonomía de la voluntad: Es un principio fundamental del derecho civil, especialmente en el ámbito contractual.

Para avanzar hacia la autonomía, las habilidades deben convertirse en hábitos. Por ejemplo, un niño que esté aprendiendo a lavarse los dientes es capaz de lavárselos, pero no sabe cuándo o dónde corresponde hacer esta acción. Los hábitos son conductas que las personas manifiestan de forma continua y se ejecutan automáticamente en el momento oportuno y de forma adecuada. Ambos conceptos, autonomía y heteronomía, han sido analizados por la psicología, especialmente en estudios sobre el desarrollo moral infantil, cumpliendo funciones necesarias en la vida social.

tags: #independencia #y #autovalencia #en #articulos