La designación de Solange Huerta como directora del Servicio Nacional de Menores (Sename) generó una significativa controversia, especialmente debido a su historial como fiscal en la Fiscalía Metropolitana Occidente. Una investigación periodística de La Tercera, entre otros medios, puso de manifiesto que durante su gestión, Huerta aplicó la figura de la "Decisión de No Perseverar" (DNP) y el archivo de causas en un alto porcentaje de los casos de delitos sexuales contra menores, generando serias dudas sobre su idoneidad para un cargo de protección infantil.

El Historial de Solange Huerta en la Fiscalía Occidente
Altas Cifras de "No Perseverar" y Archivo en Delitos Sexuales contra Menores
Durante los ocho años en que Solange Huerta estuvo al mando de la Fiscalía Metropolitana Occidente, hasta 2015, optó por archivar o decretar la decisión de no perseverar en más del 69,1 por ciento de las causas de delitos sexuales contra menores de edad. Solo se alcanzó sentencia en un 11,4 por ciento de estas causas.
Específicamente en 2015, su último año liderando la Fiscalía Occidente, Huerta archivó y dio salida no judicial a mil denuncias por delitos sexuales contra menores. Esta cifra representa el 70,2 por ciento de los delitos de este tipo que le correspondió indagar, siendo siete puntos porcentuales más que el promedio nacional de salidas administrativas para estos casos (63%). En el desglose de ese año, la entonces fiscal Huerta archivó 795 causas de esta índole (un 55,8% del total recibido) y comunicó la decisión de no perseverar en otras 205 (14,3%).
En el total de sus ocho años al mando de la Fiscalía Occidente, Huerta registró consistentemente peores índices que el promedio nacional en casos de delitos sexuales contra menores, tanto en materia de archivo y salidas no judiciales, como en el índice de condenas. Con un 11,4% de sentencias durante todo su período, ostentó el cuarto índice más bajo entre las fiscalías, frente a un promedio nacional del 14%.
El Mecanismo de la "Decisión de No Perseverar" (DNP)
La "Decisión de No Perseverar" (DNP) es una figura legal que implica el cierre de un caso que ya ha sido judicializado y que cuenta con una querella. Esta decisión, tomada por el fiscal, es inapelable por parte de las víctimas y querellantes. Asimismo, la DNP decreta el fin administrativo de una causa y, en muchos casos, pone en libertad inmediata al sospechoso.
El matutino La Tercera especificó que la DNP significa el cierre de un caso que ya esté judicializado y que tenga querella. Es una medida especialmente controversial, ya que es una facultad discrecional que tienen los fiscales para cerrar los casos antes o después de la formalización.

Críticas a la DNP por parte de Expertos
Abogados especialistas en casos de familia y maltrato infantil han expresado serias preocupaciones sobre esta facultad. Hernán Fernández, por ejemplo, señala que “las decisiones de no perseverar carecen de control por los jueces. Las víctimas y querellantes no tienen la posibilidad de recurrir ante la Corte de Apelaciones. Los fiscales regionales tienen mucho poder en esta materia pues aprueban los DNP, con lo cual las víctimas quedan más desamparadas”. La decisión de no perseverar ha sido motivo de amplios debates en la academia y en el mundo del derecho, ya que es la única que otorga atribuciones jurisdiccionales a los fiscales, pese a que el espíritu original al crear el nuevo sistema procesal penal era separar la labor de los investigadores de la de los jueces.
Un Caso Emblemático: La Niña de 5 Años en el Parque
Uno de los casos que ilustra la aplicación de la DNP ocurrió en febrero de 2015. Francisca, una niña de cinco años, fue abordada en un parque por un sujeto de 38 años, quien, tras bajarse los pantalones, aparentemente le realizó tocaciones impropias. El individuo, con iniciales N.G.M.C., consumidor de pasta base y con antecedentes penales, fue detenido por vecinos, amarrado a un poste y entregado a Carabineros.
Considerando la flagrancia y gravedad del delito, fue formalizado por abuso sexual por la Fiscalía Occidente. El juzgado de garantía ordenó su prisión preventiva y fijó plazos para nuevas pericias. Sin embargo, la Fiscalía comunicó la decisión de no perseverar (DNP) en una audiencia el 12 de junio de 2015. La razón esgrimida fue que no lograron hallar al testigo clave y la niña en cuestión no pudo ratificar los hechos. Esta decisión no solo puso término administrativo al caso, sino que se tradujo en la libertad inmediata del sospechoso.
Rendimiento General y Cuestionamientos a su Gestión Fiscal
Más allá de los delitos sexuales, la gestión de Solange Huerta en la Fiscalía Occidente también mostró patrones preocupantes en otras categorías de delitos. En el total de 138.684 casos investigados por su fiscalía durante 2015, Huerta solo llegó a sentencias condenatorias en el 10,3 por ciento, siendo el índice más bajo de las 18 fiscalías regionales, donde el promedio nacional era de un 15,2 por ciento.
Los números no fueron mejores en los casos de violencia intrafamiliar (VIF), que agrupan casos de maltratos entre parejas y contra niños. Durante 2015, su fiscalía solo logró sentencias condenatorias en el 5,4 por ciento de sus casos, ubicándose como la tercera con peor registro a nivel nacional (promedio nacional 9,5%). En esta clase de delitos, su fiscalía registró el mayor porcentaje de DNP a nivel nacional en cantidad de casos, con 2.727 casos cerrados bajo esta modalidad, lo que representa un 15,7 por ciento.
En el total de casos que indagó la Fiscalía Occidente en 2015, en todo tipo de delitos, Huerta registró el mayor número de DNP a nivel nacional, con 7.144 casos, lo que equivale al 5,4% de sus investigaciones. A nivel de porcentajes, solo fue superada por la Fiscalía de la VI Región, donde no se perseveró en 5.850 casos, equivalentes al 7% de los casos de esa región.
La Controversia por su Nombramiento al Frente del Sename
Antecedentes Políticos y Carrera
Solange Huerta, abogada de la Universidad de Chile de 47 años, era conocida por su carácter fuerte y por sus habilidades políticas dentro del Ministerio Público. Cercana en su juventud a la corriente almeydista del PS, Huerta defendió su prescindencia política al asumir la carrera fiscal. Sin embargo, su decisión de reemplazar al fiscal Carlos Gajardo en los casos Penta y SQM en 2015, mientras era fiscal nacional interina, generó un revuelo mediático que ella misma reconoció como un "error comunicacional".
Tras dejar la jefatura de la Fiscalía Occidente, Huerta asumió como directora de la Unidad de Delitos Sexuales y Violencia Intrafamiliar de la Fiscalía Nacional, cargo al que renunció el 28 de junio de 2016. Según fuentes, esta renuncia se produjo sin tener otro cargo asegurado y afectada por sumarios internos contra su esposo. No obstante, fue desde esa posición que tendió puentes con el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, y la ministra de Justicia, Javiera Blanco, quienes finalmente avalarían su nombramiento en el Sename.

La Rápida Transición y los Cuestionamientos
El nombramiento de Solange Huerta como directora del Sename se produjo apenas 18 días después de su renuncia al Ministerio Público, lo que generó molestia e incomodidad en la Fiscalía Nacional. Esto fue particularmente delicado porque su nombramiento coincidió con una indagatoria para precisar las causas y el número real de muertes de niños a cargo del Sename, llevada a cabo por el fiscal Marcos Emilfork. Fuentes de la Fiscalía indicaron que Emilfork optó por no contestar las llamadas de Huerta, lo que evidenció una tensión entre ambos.
Reportajes 24: Sename, el infierno infantil | 24 Horas TVN Chile
Opiniones de Fundaciones y Expertos
Para las agrupaciones de defensa de niños víctimas de delitos sexuales, las cifras de cierres no judiciales de casos de menores son graves. José Andrés Murillo, presidente de la Fundación para la Confianza, indicó que “estas situaciones sin duda pueden abrir una puerta de cuestionamiento y desconfianza. El camino para restablecer dicha confianza implica, en primer lugar, que un director o directora de un servicio tan importante como el Sename debe pasar un sistema de elección como el de Alta Dirección Pública”.
Por su parte, Laura Germain, directora de la Fundación de Prevención de Violencia Infantil, señaló que “las cifras son preocupantes y creo que un abogado no debería estar a cargo del Sename, por la falta de visión que tienen con casos de menores. Aquí deben intervenir profesionales de más áreas, como de salud mental, terapeutas, etc.” En la misma línea, el abogado Hernán Fernández sostuvo que “para asumir responsabilidades en la protección de los niños hay que tener amplia formación y experiencia en esos temas. Allí deben estar los mejores, con mayor conocimiento y compromiso”.