Hogar de Cristo acoge con amor y dignidad a los más pobres entre los pobres, para ampliar sus oportunidades a una vida mejor. La institución convoca con entusiasmo y vincula a la comunidad en su responsabilidad con los excluidos de la sociedad. Desde su creación en 1944, Hogar de Cristo, a través de diversos programas sociales, ha brindado apoyo fundamental a quienes más lo necesitan.

Presencia y Alcance en Coquimbo
En la región de Coquimbo, Hogar de Cristo demuestra un compromiso significativo. Solo en esta región, la institución atiende al 12,7 % de la población en condición de vulnerabilidad, brindando apoyo a 794 personas en situación de calle, incluyendo hombres, mujeres y niños. Uno de los puntos de operación clave se encuentra en Gabriel González Videla # 1848.
Programas de Apoyo
Atención a Niños, Niñas y Adolescentes en Riesgo Social
Miles de niños y niñas viven sus primeros años, claves para el desarrollo, en situación de exclusión social. Hogar de Cristo aborda esta problemática, acogiendo a niños y adolescentes en riesgo social. Actualmente, hay 16.436 niñas, niños y adolescentes en Chile que cuentan con una medida de protección dictada por los Tribunales de Familia y que son acogidos en el sistema de cuidado alternativo. Las principales causas de ingreso a residencias de protección del Estado son:
- Abandono o inhabilidad de los padres (23,6%)
- Protección del tribunal -no especificando materia- (19,7%)
- Víctima de negligencia (18,3%)
- Situación de prevención (16,3%)
- Víctima de abuso sexual (5,2%)
- Víctima de maltrato (4,9%)

Apoyo a Personas en Situación de Calle
Entre los programas destacados se encuentra la Residencia para la Superación, la cual ofrece alojamiento, servicios básicos y orientación a personas en situación de calle que se encuentran en proceso de salida de esta compleja situación, facilitando su reintegración y autonomía.
Asistencia a Adultos con Discapacidad Mental
Hogar de Cristo también extiende su apoyo a personas adultas en situación de pobreza y exclusión social con discapacidad mental (psíquica y/o intelectual) y a sus familias. Este respaldo se entrega a través de tres programas fundamentales:
- Residencial: Proporciona un entorno seguro y atención continua.
- Ambulatorio: Ofrece servicios y terapias a quienes pueden residir en sus hogares.
- Domiciliario: Brinda apoyo directamente en el hogar para fortalecer el ejercicio de sus derechos fundamentales.