Hipoglucemia en Adultos Mayores No Diabéticos

¿Qué es la Hipoglucemia?

La hipoglucemia es una afección por la que el nivel de glucosa sanguínea está por debajo del rango normal. Para muchas personas, un nivel de glucosa sanguínea en ayuno de 70 miligramos por decilitro (mg/dl), o de 3,9 milimoles por litro (mmol/l), o menos debería ser una alerta de hipoglucemia. Sin embargo, en adultos no diabéticos, es bien aceptada la cifra de 55 mg/dL como punto de corte para la hipoglucemia, y las glucemias mayores de 70 mg/dL, con o sin síntomas asociados, descartan esta condición.

La glucosa es el metabolito esencial para el mantenimiento de la energía celular, constituyendo la principal fuente de energía para el sistema nervioso central (SNC), el cual consume del 60-80% del total de la glucosa producida por el hígado en un adulto. La concentración plasmática de glucosa fluctúa entre 70 y 130 mg/dL, un equilibrio logrado a través de la interrelación entre la insulina, las hormonas contrarreguladoras (glucagón, adrenalina, cortisol y hormona de crecimiento) y la ingesta de nutrientes.

Cuando se comen alimentos, el cuerpo los descompone y los convierte en glucosa. Esta glucosa, la fuente principal de energía del cuerpo, entra en las células con la ayuda de la insulina, una hormona que produce el páncreas. La insulina permite que la glucosa entre en las células y proporcione el combustible que estas necesitan. Si no se come durante varias horas y el nivel de glucosa en la sangre baja, se deja de producir insulina. Otra hormona del páncreas, llamada glucagón, le avisa al hígado que debe descomponer el glucógeno almacenado y liberar la glucosa al torrente sanguíneo. El cuerpo también tiene la capacidad de producir glucosa, principalmente en el hígado y, en menor medida, en los riñones.

Causas de Hipoglucemia en Personas No Diabéticas

La hipoglucemia en personas que no tienen diabetes es mucho menos común que en aquellas que sí la padecen. Esta condición resulta de la pérdida del equilibrio entre el aporte y el consumo de glucosa.

Esquema de las causas de la hipoglucemia en personas no diabéticas, incluyendo medicamentos, alcohol, enfermedades graves, inanición y producción excesiva de insulina.

Factores Generales

  • Medicamentos: Aunque tomar por error medicamentos para la diabetes de otra persona es una causa posible, otros medicamentos también pueden provocar hipoglucemia, sobre todo en personas con insuficiencia renal.
  • Beber alcohol en exceso: El consumo excesivo de alcohol sin ingesta de alimentos puede impedir que el hígado libere glucosa de las reservas de glucógeno al torrente sanguíneo.
  • Algunas enfermedades graves: Las enfermedades hepáticas graves (como la hepatitis o la cirrosis), infecciones severas, la enfermedad renal y la enfermedad cardíaca avanzada pueden provocar hipoglucemia. Los trastornos renales, además, impiden que el organismo excrete debidamente algunos medicamentos.
  • Inanición prolongada: La hipoglucemia puede producirse en casos de desnutrición y inanición, cuando no se obtienen alimentos suficientes y se agotan las reservas de glucógeno que el cuerpo necesita para producir glucosa.
  • Producción excesiva de insulina: Un tumor poco frecuente del páncreas (insulinoma) puede causar la producción excesiva de insulina y provocar hipoglucemia. Otros tumores también pueden causar un exceso de producción de sustancias semejantes a la insulina.
  • Deficiencias hormonales: Ciertos trastornos relacionados con tumores de la glándula suprarrenal y la glándula pituitaria pueden resultar en una cantidad inadecuada de algunas hormonas que regulan la producción de glucosa o el metabolismo.
  • Hipoglucemia después de las comidas (reactiva o posprandial): Este tipo de hipoglucemia suele ocurrir cuando no se ha comido, pero puede darse también por otros motivos, como en personas que han tenido cirugías que interfieren en el funcionamiento normal del estómago.

Hipoglucemia en la Población Anciana No Diabética: Un Problema Particular

A medida que una persona envejece, su cuerpo y su mente cambian, y esto afecta la forma en que se sienten cuando sus niveles de glucosa en sangre están bajos. La hipoglucemia en personas mayores es un problema que, en muchas ocasiones, pasa desapercibido, siendo fácil pasarlo por alto o no darle la importancia necesaria. Es importante entender que, con la edad, se vuelve más probable experimentar de forma recurrente niveles bajos de glucosa en sangre.

En los ancianos, la hipoglucemia es un problema común porque el envejecimiento modifica las respuestas hormonales contrarreguladoras a la hipoglucemia. Esto, junto con la presencia de múltiples comorbilidades, aumenta el riesgo de esta complicación. La hipoglucemia en los ancianos es una preocupación real que puede generar enormes costos y afectar gravemente la calidad de vida.

Infografía: Factores de riesgo de hipoglucemia en adultos mayores no diabéticos, destacando polifarmacia, comorbilidades y deterioro cognitivo.

Factores de Riesgo Específicos en Ancianos No Diabéticos

Los factores de predicción más fuertes de la hipoglucemia grave en los ancianos son la edad avanzada, la reciente internación y la polifarmacia.

  • Comorbilidades: Las múltiples enfermedades asociadas, como la enfermedad renal crónica, la insuficiencia cardíaca crónica y la desnutrición, aumentan significativamente el riesgo. El compromiso de la función renal, común en ancianos, interfiere con la eliminación de diversos fármacos, lo que los predispone a una hipoglucemia prolongada potencialmente fatal, incluso si no son diabéticos.
  • Polifarmacia: Los pacientes que toman cinco medicamentos o más están predispuestos a hipoglucemia asociada a fármacos. Algunos medicamentos, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los antagonistas beta no selectivos, pueden también predisponer a estos pacientes a la baja glucemia.
  • Malnutrición e inanición: Dietas irregulares, ayunos excesivos o una ingesta insuficiente de alimentos debido a problemas de salud, sociales o económicos, pueden agotar las reservas de glucógeno y llevar a la hipoglucemia.
  • Respuestas fisiológicas alteradas: El envejecimiento puede atenuar las respuestas contrarreguladoras del organismo a la disminución de la glucosa, haciendo que los ancianos sean más vulnerables.

Síntomas y Diagnóstico en Ancianos

Las manifestaciones clínicas de la hipoglucemia son muy variadas e inespecíficas. Por lo general, se acepta que los síntomas a nivel nervioso central aparecen alrededor de 55 mg/dL.

Manifestaciones Clínicas

Los síntomas glucopénicos pueden agruparse en:

  • Síntomas adrenérgicos (neurogénicos): Se deben a la secreción de hormonas contrarreguladoras y se caracterizan por palpitaciones, temblor, ansiedad, sudoración, náuseas, vómitos, hambre u hormigueos.
  • Síntomas neuroglucopénicos: Son derivados de la carencia de energía en el sistema nervioso central (SNC) y se describen como confusión, torpeza, astenia, cambios conductuales, mareos, trastornos de la visión, inatención, falta de coordinación, fatiga, somnolencia, desorientación, disartria, convulsiones y, en casos prolongados, coma y muerte.

Un problema crucial en los ancianos es que estos síntomas a menudo pasan desapercibidos o son atribuidos a otras condiciones de salud relacionadas con la edad. Muchas personas mayores no reconocen los síntomas o no les dan importancia, lo que retrasa la intervención y aumenta la gravedad del episodio.

Gráfico que ilustra la progresión de los síntomas de hipoglucemia, desde leves hasta graves, destacando la diferencia en la percepción en ancianos.

Insensibilidad a la Hipoglucemia (Hipoglucemia Asintomática)

Con el tiempo, los episodios reiterados de hipoglucemia pueden provocar que la persona no se dé cuenta de que la está sufriendo. El cuerpo y el cerebro dejan de producir los signos y síntomas que advierten un bajo nivel de glucosa en la sangre, como temblores o latidos cardíacos irregulares (palpitaciones). A medida que se envejece, se puede volver menos sensible y capaz de detectar estos síntomas, lo que aumenta el riesgo de hipoglucemia severa.

El tejido cerebral tiene la capacidad de adaptarse a la disminución del suministro de glucosa, por ejemplo, mediante un aumento en el flujo sanguíneo cerebral y el uso de sustratos alternativos. Sin embargo, esta adaptación tiene un límite y puede contribuir a que las manifestaciones clínicas pasen inadvertidas, a la vez que se intenta preservar las funciones cognitivas.

Criterios Diagnósticos

La condición esencial para el diagnóstico de hipoglucemia es la presencia de la Tríada de Whipple, la cual comprende:

  1. Manifestaciones clínicas sugestivas de hipoglucemia.
  2. Bajas concentraciones plasmáticas de glucosa, medidas con métodos sensibles y precisos.
  3. Resolución de los signos clínicos una vez que la normoglucemia se ha restablecido.

Para diagnosticar la hipoglucemia, el médico realizará un examen físico, preguntará sobre el historial de salud y los medicamentos que se toman. Se requerirán análisis de sangre para revisar los niveles de glucosa en sangre. Algunas pruebas podrían incluir no comer (ayunar) y observar si aparecen los síntomas. Otras pruebas podrían consistir en comer una comida que pueda causar síntomas de azúcar baja en la sangre varias horas después.

Concentraciones de glucosa en plasma inferiores a 45 mg/dL, acompañadas de una concentración plasmática de péptido C por encima de 0,2 nmol/L, apoyan el diagnóstico de insulinoma como una de las posibles causas.

Tratamiento y Prevención

El tratamiento de la hipoglucemia requiere una intervención inmediata para restaurar los niveles normales de glucosa en sangre, y la prevención es fundamental, especialmente en la población anciana no diabética.

Tratamiento Inmediato de un Episodio

El tratamiento consiste en recuperar rápidamente los niveles normales de glucosa sanguínea. Un episodio repentino de azúcar baja en la sangre se puede tratar comiendo o bebiendo algo que contenga azúcar de rápida asimilación. Algunos ejemplos incluyen jugos de frutas, gaseosas (no dietéticas), leche, uvas pasas y caramelos duros. También se pueden tomar tabletas de glucosa. Si la hipoglucemia está causada por una afección de salud subyacente, será necesario tratar esa afección específica.

Glucagón de Emergencia

El glucagón de emergencia es una herramienta médica que puede salvar la vida durante episodios graves de hipoglucemia. Generalmente, un cuidador o familiar administra glucagón de emergencia. El glucagón es una hormona que le indica al hígado que libere rápidamente la glucosa almacenada al torrente sanguíneo. Si el nivel de glucosa en sangre es tan bajo que la persona ya no puede comer ni beber, o ha perdido el conocimiento, las opciones de glucagón de emergencia disponibles hoy en día pueden ayudar rápidamente.

Algunas de estas opciones incluyen dispositivos de autoinyección premezclados, como la Pluma de glucagón-Gvoke HypoPen® o la Pluma de glucagón-Zegalogue®. Es importante saber que el uso de glucagón de emergencia durante el estrés de una hipoglucemia severa puede ser desafiante para un cuidador. Se recomienda tener una receta de glucagón siempre a mano, reabastecerla y guardarla en un lugar fácil de encontrar en casa.

Diagrama de flujo simple sobre cómo actuar ante un episodio de hipoglucemia, incluyendo la ingesta de carbohidratos y el uso de glucagón si es necesario.

Estrategias de Prevención en Ancianos No Diabéticos

La educación es clave para prevenir la hipoglucemia grave o recurrente en los ancianos no diabéticos. Debería existir una coordinación estrecha entre el paciente, el médico y cualquier otro miembro del personal de salud para identificar la causa de la hipoglucemia y tomar las medidas necesarias para prevenir futuros episodios.

  • Evaluación integral y ajuste de medicación: Realizar una evaluación global del paciente para identificar posibles factores predisponentes. Dada la polifarmacia común en ancianos, es crucial revisar cuidadosamente todos los medicamentos y ajustar las dosis o cambiar a alternativas que tengan menor riesgo de inducir hipoglucemia. Medicamentos como los IECA o betabloqueantes no selectivos pueden influir.
  • Hábitos alimenticios saludables: Llevar una dieta sana y equilibrada, evitando excesos o episodios sin comer. Las dietas irregulares o los ayunos excesivos no son buenos para la salud. Para episodios recurrentes, el consumo frecuente de pequeñas porciones de comida durante el día puede ser una medida provisoria para evitar que los niveles de glucosa en la sangre bajen demasiado, aunque no se aconseja como estrategia a largo plazo sin abordar la causa subyacente.
  • Actividad física regular: Realizar ejercicio físico regular en niveles adecuados es positivo para la salud general y la regulación metabólica.
  • Reconocimiento temprano de síntomas: Educar al paciente y a su familia o cuidadores para que reconozcan los síntomas de la hipoglucemia y puedan reaccionar a tiempo. Es fundamental comprender la importancia de evitar la gravedad de la hipoglucemia.
  • Disponibilidad de carbohidratos de acción rápida: Si se detecta que los niveles de glucosa bajan demasiado, una buena medida puntual es tener a mano carbohidratos de acción rápida en lugares importantes de la casa y al salir de ella.

La prevención de la hipoglucemia tiene el potencial de mejorar los aspectos psicosociales de la salud del anciano, aumentando la calidad de vida, promoviendo la confianza y evitando complicaciones a largo plazo.

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