La discapacidad intelectual es una condición patológica caracterizada por un desarrollo insuficiente y limitaciones significativas tanto en el funcionamiento intelectual como en el comportamiento adaptativo. Esta condición afecta la adaptación del individuo a su entorno relacional, social y laboral.
Es importante diferenciarla del funcionamiento intelectual límite, donde las personas obtienen una puntuación de Coeficiente Intelectual Total (CIT) en la franja de 70 a 79 en pruebas estándares actualizadas, situándose por debajo de la puntuación de inteligencia considerada media o normativa (CIT 80-120) pero por encima del umbral de discapacidad intelectual.

Criterios Diagnósticos y Evaluación
Según la clasificación diagnóstica internacional DSM-5 (APA, 2013), la discapacidad intelectual se define con un CIT inferior a 70. Sin embargo, la medición del coeficiente intelectual es solo una parte de la evaluación. Es fundamental tomar en consideración el funcionamiento adaptativo de la persona en distintas áreas, incluyendo:
- Comunicación
- Competencias de la vida diaria
- Responsabilidad social
- Autonomía
- Autosuficiencia
La distinción entre capacidad intelectual limítrofe y discapacidad intelectual leve (trastorno del desarrollo intelectual) requiere una evaluación cuidadosa de las funciones intelectuales y adaptativas, así como de sus discrepancias, especialmente cuando existen trastornos mentales concomitantes que puedan afectar la capacidad del individuo para seguir procedimientos de prueba estandarizados.
Deficiencias en el Funcionamiento Intelectual
La discapacidad intelectual implica severas limitaciones y deficiencias en el funcionamiento intelectual, manifestándose en problemas de:
- Razonamiento
- Planificación
- Resolución de problemas
- Aprendizaje
- Memoria: la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla voluntariamente
- Razonamiento lógico: un proceso mental que implica la aplicación de la lógica
- Comprensión visual: la aptitud para comprender el significado de los símbolos, de las palabras escritas o de los dibujos, lo que implica la decodificación visual y la capacidad de asociar significados con el estímulo visual adecuado
- Tiempo de reacción: la cantidad de tiempo que transcurre desde que percibimos algo hasta que damos una respuesta
Deficiencias en el Comportamiento Adaptativo
Además de las limitaciones intelectuales, estas personas presentan deficiencias en la adaptación al medio, necesitando de ayudas en una o más dimensiones del funcionamiento humano para que su vida cotidiana no se vea limitada en su autonomía personal y participación social.
Las características pueden incluir:
- Falta o retraso del desarrollo de habilidades motoras, destrezas del lenguaje y habilidades de autoayuda
- Insuficiencia para crecer intelectualmente o comportamiento infantil continuado
- Falta de curiosidad
- Problemas para mantenerse al día en la escuela
- Incapacidad para adaptarse a nuevas situaciones
- Dificultad para entender y acatar reglas sociales
Grados de Discapacidad Intelectual
Los grados de discapacidad intelectual se clasifican según el Coeficiente Intelectual (CI) y las áreas de afectación. A menudo, los signos de discapacidad intelectual pueden variar de leves a graves.
Discapacidad Intelectual Leve
Se distingue con un CI entre 50 y 70 puntos. Las personas con esta condición pueden presentar:
- Área conceptual: Necesitan asistencia para las actividades académicas diarias y básicas.
- Área social: Presentan un lenguaje oral menos complejo que sus iguales. Al ser la herramienta clave para la comunicación, pueden sufrir más dificultades para la interpretación del lenguaje.
Discapacidad Intelectual Moderada
Marca con un CI entre 35 y 50 puntos.
Discapacidad Intelectual Grave
Se asocia con un CI entre 20 y 35 puntos. En este grado, la limitación es bastante mayor:
- Área conceptual: Aspectos como la comprensión del lenguaje, de los números, del tiempo o del uso del dinero generan muchas dificultades.
- Área social: Su lenguaje oral es muy limitado, tanto en vocabulario como en gramática. Así, su discurso suele constar de palabras sueltas o frases simples.
Discapacidad Intelectual Profunda
Corresponde a un CI inferior a 20 puntos.
- Área conceptual: Suelen presentar problemas motores que impiden el uso funcional de los objetos, aunque pueden aprender a utilizar algunos muy básicos.
- Área práctica: Son dependientes en todos los aspectos.
- Área social: Existen grandes dificultades de comprensión, tanto en la verbal como en la gestual.

Dificultades Asociadas al Funcionamiento Intelectual Límite
Las personas con funcionamiento intelectual límite (V62.89; R41.83) pueden manifestar dificultades debido a menores competencias a nivel intelectual. Estas dificultades pueden incluir:
- Dificultades para entender explicaciones.
- Problemas para hablar con fluidez.
- Retrasos en el aprendizaje de matemáticas y lectura.
- Dificultades para concentrarse y manejar la frustración.
- Falta de iniciativa y curiosidad.
En el ámbito escolar, estas dificultades se traducen en suspensos frecuentes, problemas emocionales (tristeza o nerviosismo) y comportamientos problemáticos o aislamiento social, especialmente si no reciben el apoyo psicológico y educativo adecuado.
En la edad adulta, las dificultades pueden reflejarse en un menor nivel de adaptación social, así como en problemas para competir de manera autónoma en el mercado laboral. Los adultos con inteligencia límite enfrentan serias dificultades para resolver problemas laborales y personales, mantener relaciones sociales, organizarse y planificar, prestar atención a múltiples tareas, adaptarse a cambios, controlar impulsos, recordar información importante y comprender situaciones complejas.
Causas y Factores de Riesgo de la Discapacidad Intelectual
La discapacidad intelectual afecta alrededor del 1% de la población. Existen muchas causas, y los factores de riesgo son específicos a cada una. Las causas pueden incluir:
- Infecciones: Presentes al nacer o que ocurren después del nacimiento.
- Anomalías cromosómicas: Como el síndrome de Down.
- Factores ambientales: Como exposición al plomo e intoxicación.
- Metabólicas: Por ejemplo, hiperbilirrubinemia (niveles muy altos de bilirrubina en sangre en los bebés).
- Nutricionales: Por ejemplo, desnutrición.
- Tóxicas: Exposición intrauterina al alcohol, la cocaína, las anfetaminas y otras drogas.
- Traumatismos: Antes y después del nacimiento.
- Inexplicables: En algunos casos, los proveedores de atención médica desconocen la razón de la discapacidad intelectual.
Bases genéticas de la discapacidad intelectual
Tratamiento y Pronóstico
El objetivo del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona. El entrenamiento y la educación especial pueden comenzar desde la lactancia e incluyen el desarrollo de destrezas sociales para ayudar a la persona a desempeñarse de la manera más normal posible.
Es importante que un especialista evalúe a la persona en busca de otros problemas de salud mental y física. Generalmente, la terapia conductual es útil para las personas con discapacidad intelectual. Las opciones de tratamiento y apoyo para el niño deben analizarse con el proveedor de atención médica o la trabajadora social para ayudarle a alcanzar todo su potencial.
El pronóstico depende de:
- La gravedad y la causa de la discapacidad intelectual.
- Otras afecciones concomitantes.
- El tratamiento y las terapias recibidas.
Muchas personas llevan vidas productivas y aprenden a desempeñarse por sí solas, mientras que otras necesitan un ambiente estructurado para lograr el mayor éxito.
Prevención
La prevención de la discapacidad intelectual abarca varias áreas:
- Genética: La asesoría genética y los exámenes durante el embarazo pueden ayudar a los padres a entender los riesgos, al igual que a hacer planes y tomar decisiones.
- Social: Los programas de nutrición pueden reducir la discapacidad intelectual asociada con desnutrición. La intervención oportuna en situaciones que involucran maltrato y pobreza también es de gran ayuda.
- Tóxica: Prevenir la exposición al plomo, al mercurio y a otras toxinas reduce el riesgo de discapacidad. Enseñar a las mujeres sobre los riesgos del alcohol y las drogas durante el embarazo también puede ayudar a reducir el riesgo.
- Enfermedades infecciosas: Ciertas infecciones pueden llevar a que se presente discapacidad intelectual. La prevención de estas enfermedades reduce el riesgo. Por ejemplo, el síndrome de la rubéola se puede prevenir a través de una vacuna.