Clasificación y Grados de Discapacidad

La discapacidad es un concepto complejo y multifacético que ha evolucionado a lo largo del tiempo. Hace referencia a deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales previsiblemente permanentes que pueden limitar la participación plena y efectiva de una persona en la sociedad. Es fundamental comprender sus diferentes tipos y grados para promover la inclusión efectiva en todos los ámbitos.

infografía sobre la evolución del concepto de discapacidad: del modelo médico al modelo social

¿Qué es la Discapacidad?

Antiguamente, la discapacidad se abordaba desde una perspectiva médica, haciendo alusión a las deficiencias individuales como algo que tratar o curar. Actualmente, la definición de discapacidad reconoce que es un fenómeno complejo que abarca tanto las deficiencias personales como las barreras impuestas por el entorno.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), se entiende como Discapacidad aquella restricción o impedimento de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para el ser humano. Se caracteriza por excesos o insuficiencias en el desempeño de una actividad rutinaria normal, los cuales pueden ser temporales o permanentes, reversibles o surgir como consecuencia directa de la deficiencia, o como una respuesta del propio individuo, sobre todo la psicológica, a deficiencias físicas, sensoriales o de otro tipo.

En el ámbito legislativo de algunos países, la persona con discapacidad se define como aquella que, teniendo una o más deficiencias físicas, mentales (ya sea psíquica o intelectual) o sensoriales, de carácter temporal o permanente, al interactuar con diversas barreras presentes en el entorno, ve impedida o restringida su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

Diferencia entre Discapacidad e Incapacidad Permanente

Es crucial no confundir la discapacidad con las pensiones de incapacidad permanente. La discapacidad se refiere a una condición de salud que limita la participación social, mientras que la incapacidad permanente se otorga cuando una persona no puede trabajar debido a una enfermedad o lesión, independientemente de que posea un certificado de discapacidad.

De inicio, un certificado de discapacidad no conlleva percibir una pensión, como sí sucede con la incapacidad permanente. De hecho, si se presentan ambas opciones, suele ser más rentable optar por la incapacidad permanente contributiva.

Clasificación de los Tipos de Discapacidad

La referencia universal para establecer los tipos de discapacidad es la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la OMS. Tomando como base el origen de la deficiencia, los tipos de discapacidad se clasifican en:

esquema de los principales tipos de discapacidad (física, sensorial, intelectual, psicosocial)

Discapacidad Física

Se produce cuando una persona presenta un estado físico que le impide, de forma permanente e irreversible, moverse con la plena funcionalidad de su sistema motriz. Puede afectar a la movilidad de una o varias partes del cuerpo y también estar asociada a deficiencias en órganos internos, las cuales pueden no ser visibles.

Discapacidad Sensorial

Este tipo de discapacidad afecta a uno o más de los sentidos principales.

  • Auditiva: Incluye a personas que presentan deficiencias permanentes en las funciones sensoriales relacionadas con la percepción de los sonidos y la discriminación de su localización, tono, volumen y calidad. Como consecuencia, presentan diferentes grados de dificultad en la recepción y producción de mensajes verbales y, por tanto, para la comunicación oral. En esta categoría se incluyen las personas sordas y con hipoacusia. Para aumentar su grado de independencia, estas personas pueden requerir la ayuda de intérpretes de lengua de señas, productos de apoyo como audífonos, implantes cocleares o sistemas FM, entre otros.
  • Visual: Cualquier manifestación física que conlleve problemas en la calidad de la visión de un individuo. Puede ser resultado de múltiples factores como traumatismos, infecciones virales, edad, causas hereditarias o congénitas.

Discapacidad Intelectual

La discapacidad intelectual se refiere a alteraciones en la función cognitiva que son significativamente inferiores al promedio, lo que dificulta la comprensión y la respuesta ante diversas situaciones cotidianas. Se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa, las cuales se manifiestan durante el periodo del desarrollo. Se estima que alrededor del 1% de la población padece algún tipo de discapacidad intelectual.

Causas de la Discapacidad Intelectual

Las causas de la discapacidad intelectual son variadas y pueden tener diferentes orígenes. Pueden ser prenatales (debido a factores genéticos o a condiciones adquiridas por la madre durante el embarazo, como una infección), originarse por complicaciones durante el parto, o ser adquiridas después del nacimiento (debido a infecciones, traumatismos, desnutrición, exposición a tóxicos, entre otros factores). Puede deberse a factores metabólicos, infecciosos o cromosómicos, como el Síndrome de Down o el autismo.

Medición de la Capacidad Intelectual

La capacidad intelectual generalmente se mide a través de pruebas estandarizadas como la Escala Wechsler de Inteligencia (WISC-V). Estas pruebas proporcionan una cifra que indica el cociente intelectual (CI) de la persona. Se estima que la media de la población tiene una puntuación alrededor de 100, por lo que dos desviaciones estándar por debajo de la media (un CI de 70 o inferior) indican discapacidad intelectual. Aunque la discapacidad intelectual está presente desde el nacimiento o la infancia temprana, la detección prenatal y las pruebas de cribado del desarrollo realizadas rutinariamente por los pediatras son cruciales para un diagnóstico temprano.

Grados de Discapacidad Intelectual

Las manifestaciones de la discapacidad intelectual pueden variar significativamente en su gravedad. Según el CI y el nivel de autonomía, se han identificado cuatro tipos:

  • Leve: La mayoría de las personas con discapacidad intelectual se encuentran en este rango, con puntuaciones de CI entre 50 y 70. Suelen adaptarse al sistema educativo y desempeñar actividades profesionales, necesitando solo ayuda ocasional.
  • Moderado: Las personas en este grupo tienen un CI entre 35 y 50. Enfrentan mayores dificultades cognitivas, pero pueden mejorar sus habilidades mediante entrenamiento y desempeñar trabajos poco cualificados bajo supervisión. Su habilidad de comunicación es limitada, pero pueden establecer relaciones sociales y desplazarse de forma autónoma por lugares familiares.
  • Grave: Con un CI entre 20 y 35, estas personas generalmente requieren supervisión y apoyo constante. Experimentan retrasos significativos en la adquisición del lenguaje y su capacidad de comunicación es limitada. Pueden aprender a reconocer algunas palabras escritas y entender comunicación social básica, pero tienen muy poca autonomía.
  • Profundo: Afecta solo al 1-2% de los casos. Estas personas enfrentan serias dificultades cognitivas, sociales y prácticas, además de otras discapacidades asociadas. A pesar de ello, disfrutan de relaciones con personas familiares y pueden participar en actividades diarias con un apoyo significativo.
infografía sobre los grados de discapacidad intelectual y su clasificación por CI

Tratamientos y Apoyos para la Discapacidad Intelectual

El enfoque del tratamiento se concentra principalmente en ayudar a la persona a desarrollar su máximo potencial en el ámbito educativo, social y práctico. Este tratamiento implica la participación de diversos profesionales como médicos, psicólogos, logopedas y terapeutas ocupacionales, quienes colaboran para diseñar un plan individualizado. La discapacidad intelectual se debe en gran medida a la falta de apoyo, por lo tanto, el uso de fármacos, terapias y adaptaciones curriculares es crucial para promover un desarrollo más completo y mejorar la calidad de vida del afectado. El apoyo familiar es fundamental para que estas personas puedan integrarse activamente en su entorno.

Discapacidad Psicosocial

Este tipo de discapacidad está relacionada con la salud mental, incluyendo condiciones como la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el trastorno de ansiedad, la psicosis y el trastorno del espectro autista. Las patologías neurológicas también pueden originar una discapacidad que, aunque no sea calificada como psiquiátrica o psicológica, afecta significativamente las funciones cognitivas y la vida diaria.

Grados de Discapacidad y su Evaluación

Los grados de discapacidad se refieren a niveles o categorías utilizadas para evaluar y clasificar el grado de limitación funcional que puede experimentar una persona debido a una discapacidad. Estos grados se usan para determinar el nivel de necesidades de apoyo o asistencia que una persona con discapacidad puede requerir en diferentes aspectos de su vida diaria, como movilidad, comunicación, autocuidado, participación en actividades sociales o laborales, etc.

En muchos casos, se emplean porcentajes para describir la intensidad de la discapacidad, donde un mayor porcentaje indica una discapacidad más severa. Por ejemplo, una discapacidad del 25% podría indicar una limitación funcional moderada, mientras que una discapacidad del 75% podría indicar una limitación funcional grave. En algunos baremos de clasificación, del 50% al 95% se considera una discapacidad grave, y desde el 96% al 100% muy grave.

La evaluación de los grados de discapacidad generalmente se realiza mediante exámenes médicos, evaluaciones funcionales y la consideración de diversos factores, como la capacidad de movimiento, la visión, la audición, el habla, la cognición y la interacción social. Lo que prima en esta evaluación no es el origen de la discapacidad, sino cómo esta afecta a la persona y las barreras del entorno con las que interactúa.

Estos grados pueden utilizarse para acceder a beneficios sociales, derechos legales, servicios de apoyo y asistencia, así como para la planificación de políticas de inclusión y accesibilidad. En el grupo de personas con un grado de discapacidad del 33 % también se incluyen los beneficiarios de una pensión de incapacidad de la Seguridad Social en grado de total, absoluta o gran incapacidad, así como a quienes reciben pensiones de jubilación o retiro por incapacidad permanente en el ámbito de clases pasivas.

Conoce para que sirve el certificado de discapacidad y como es el proceso de valoración y entrega

Lenguaje Inclusivo al Referirse a Personas con Discapacidad

El lenguaje que usamos tiene un impacto significativo en cómo construimos la realidad y percibimos a los demás. Cuando hablamos de personas con discapacidad, es esencial emplear un lenguaje preciso y libre de connotaciones negativas.

  • En lugar de decir «sufre de una discapacidad,» es mejor decir «tiene una discapacidad.» Esto evita asociar la discapacidad con sufrimiento o algo negativo.
  • Evitar la victimización (y a su vez el heroísmo). Por ejemplo, en lugar de decir «es increíble que puedas trabajar a pesar de tu discapacidad,» simplemente puedes decir «haces un gran trabajo.» Esto evita resaltar la discapacidad como algo extraordinario o fuera de lo común.
  • Evitar referirse desde la lástima o la caridad, para despertar la empatía. Por ejemplo, en lugar de decir «Pobrecito, tiene una discapacidad,» puedes decir «Es una persona que enfrenta desafíos como todos nosotros.» Esto evita un enfoque desde la lástima y promueve la empatía y el respeto.

En resumen, la discapacidad es un concepto multidimensional que debe entenderse no solo desde la perspectiva de las limitaciones individuales, sino también en relación con el entorno y las barreras sociales que existen. Derribar estas barreras, utilizando un lenguaje adecuado y evitando estereotipos, es esencial para garantizar que todas las personas puedan participar plenamente en la vida cotidiana, en igualdad de condiciones.

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