La Labor de los Ancianos en las Congregaciones de los Testigos de Jehová

Los Testigos de Jehová, siguiendo el modelo de la congregación cristiana primitiva, no cuentan con clérigos remunerados. En su lugar, hombres espiritualmente maduros y capacitados son nombrados como superintendentes o ancianos para pastorear la congregación de Dios. Estos hermanos dirigen y pastorean con buena disposición, no por obligación ni por ganancias deshonestas, sino con empeño, cuidando y protegiendo la espiritualidad de la congregación.

Foto de ancianos de los Testigos de Jehová enseñando a la congregación

El Papel y las Responsabilidades de los Ancianos

Los ancianos son considerados "hombres como regalos" para la congregación debido a su arduo trabajo. Su labor abarca varios aspectos fundamentales:

  • Guía y Protección Espiritual: Reconocen que su encargo proviene de Dios y, por lo tanto, no imponen su autoridad, sino que contribuyen al bienestar y la felicidad de los hermanos.
  • Enseñanza de la Voluntad de Dios: Dirigen las reuniones semanales de la congregación, cuyo propósito es fortalecer la fe de todos.
  • Ánimo Personal: Satisfacen las necesidades espirituales de cada uno visitando los hogares y conversando en el Salón del Reino. Además de sus responsabilidades congregacionales, la mayoría de los ancianos también tienen un empleo y una familia que atender.
  • Pastoreo y Edificación: Toman la iniciativa en la predicación, trabajan diligentemente pastoreando y enseñando a los hermanos, y edifican a la congregación tanto con sus palabras como con sus acciones.

LAS CONDUCTAS DE LOS ANCIANOS TESTIGOS DE JEHOVA

Requisitos Bíblicos para los Ancianos

Ser nombrado anciano no es comparable a obtener un empleo en el mundo laboral, donde a menudo bastan habilidades básicas. Para ser un anciano se requiere cumplir una serie de requisitos bíblicos que van más allá de ser hábil en la predicación y la enseñanza. Estos se encuentran detallados en las Escrituras, principalmente en 1 Timoteo 3:1-7, Tito 1:5-9 y Santiago 3:17, 18.

Cualidades Personales Fundamentales

  • Ser Irreprochable: Su buena conducta no debe ser cuestionada dentro de la congregación y debe tener una buena reputación "entre la gente de afuera", demostrando ser honrado y bueno.
  • Amar lo que es Bueno: Significa enfocarse en las cualidades positivas de los demás, felicitarlos y sentirse feliz haciendo cosas buenas por ellos, incluso yendo más allá de lo estrictamente necesario. Esto implica invertir tiempo valioso en pastorear y atender responsabilidades, encontrando gozo en el servicio.
  • Ser Hospitalario: No se limita a su círculo de amistades; su hogar y corazón deben estar abiertos a los extraños. Un hombre hospitalario comparte lo que puede con sus visitantes, incluyendo a quienes tienen pocos recursos y a quienes trabajan arduamente por sus hermanos, como los superintendentes de circuito y oradores visitantes.
  • No Amar el Dinero: Implica no centrarse en las cosas materiales. Ya sea rico o pobre, debe priorizar los intereses del Reino, utilizando su tiempo, energías y recursos para adorar a Jehová, cuidar a su familia y servir a la congregación.
  • Ser Moderado en sus Hábitos y Tener Autocontrol: Demuestra equilibrio en todos los aspectos de su vida, evitando excesos en comida y bebida, la extravagancia en el vestir y el arreglo personal, y siendo sensato en el uso del tiempo libre. Mantiene la calma incluso ante provocaciones y no debe ser dado a beber en exceso.
  • Tener Buen Juicio y Ser Ordenado: Evalúa los asuntos cuidadosamente a la luz de los principios bíblicos, medita en la aplicación de la Biblia para tomar mejores decisiones, se asegura de conocer todos los hechos antes de sacar conclusiones y es organizado y puntual.
  • No Ser Conflictivo ni Enojarse con Facilidad: Es razonable y promueve la paz, escucha a los demás y está abierto a sus puntos de vista. No es terco, sino que reconoce el valor de muchos consejeros. Es amable y demuestra tacto, tomando la iniciativa para mantener la paz, incluso en situaciones tensas, usando palabras amables.
  • No Ser un Hombre Recién Convertido: Debe haber tenido tiempo suficiente para madurar como cristiano, demostrando humildad y disposición a servir a Jehová. También debe ser leal, aferrándose a Jehová y a sus normas, siguiendo las instrucciones de la organización.
  • Estar Capacitado para Enseñar: No necesariamente implica ser un gran orador, sino ser eficaz en la enseñanza, tanto en el ministerio como en las visitas de pastoreo. Debe basarse siempre en la Palabra de Dios, siendo un buen estudiante de la Biblia y las publicaciones, prestando atención a la aplicación correcta de los versículos y llegando al corazón de quienes lo escuchan. También debe ser capaz de animar y, cuando sea necesario, censurar, siempre con bondad, amabilidad y cariño, imitando a Jesús.
Infografía: Cualidades clave de un anciano en los Testigos de Jehová

Responsabilidades Familiares

Para un hermano casado, es crucial que su familia tenga una buena reputación, ya que esto refleja su capacidad para dirigir bien la congregación de Dios. Debe ser conocido como un cabeza de familia amoroso y responsable, tomando la iniciativa en todas las facetas de la adoración cristiana.

  • Dirigir Bien a su Familia: Si tiene hijos menores de edad, debe tenerlos "en sujeción a él con toda seriedad", enseñándolos y educándolos con cariño para que sean obedientes, respetuosos y de buen comportamiento.
  • Tener Hijos Creyentes: Sus hijos creyentes no deben ser acusados de desenfreno ni de rebeldía. Los cabezas de familia les enseñan a sus hijos a participar en diferentes aspectos del servicio sagrado.

El Proceso de Nombramiento de Ancianos

Jehová, a quien le gusta el orden, ha establecido un proceso organizado para el nombramiento de los ancianos, reflejando su guía a través del espíritu santo. La organización no tiene clérigos que reciban un sueldo; en cambio, los superintendentes o ancianos son nombrados para "pastorear la congregación de Dios", tal como se hacía al principio de la congregación cristiana (Hechos 20:28).

Precedente Bíblico y Adaptaciones Modernas

En el siglo primero, los apóstoles como Pablo y Bernabé nombraron ancianos en cada congregación (Hechos 14:23), y ministros viajantes como Tito y Timoteo también tenían esa autoridad (Tito 1:5; 1 Timoteo 5:22). Teniendo en cuenta este precedente bíblico, el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová ha modificado el proceso de nombramiento, efectivo desde el 1 de septiembre de 2014:

  1. Requisitos Escritos: El espíritu santo impulsó a los escritores bíblicos a registrar los requisitos para ancianos y siervos ministeriales (1 Timoteo 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9; Santiago 3:17, 18).
  2. Guía del Espíritu Santo: Tanto quienes recomiendan como quienes nombran piden a Jehová que el espíritu santo los guíe al determinar si un hermano cumple los requisitos bíblicos.
  3. Reflejo del Fruto del Espíritu: El hermano recomendado debe reflejar el fruto del espíritu en su vida (Gálatas 5:22, 23).
  4. Evaluación del Superintendente de Circuito: Cada superintendente de circuito examina cuidadosamente las recomendaciones de los ancianos de su circuito. Durante sus visitas, se esfuerza por conocer a los recomendados, e incluso sale a predicar con ellos.
  5. Nombramiento por el Superintendente de Circuito: Después de analizar las recomendaciones con cada cuerpo de ancianos, el superintendente de circuito tiene la responsabilidad de nombrar ancianos y siervos ministeriales en las congregaciones de su circuito.

Roles en el Proceso de Nombramiento

El "esclavo fiel y discreto" (Cuerpo Gobernante) tiene la responsabilidad fundamental de alimentar a los domésticos (Mateo 24:45-47). Con la ayuda del espíritu santo, busca pautas en las Escrituras sobre cómo organizar la congregación mundial y da instrucciones para su aplicación. También nombra a todos los superintendentes viajantes y miembros de los Comités de Sucursal. Cada sucursal, a su vez, ayuda a implementar estas instrucciones. Los cuerpos de ancianos evalúan cuidadosamente si los hermanos recomendados cumplen los requisitos bíblicos. La presencia del espíritu santo en todo este proceso fomenta una mayor confianza y respeto hacia quienes han sido nombrados en la congregación.

Gráfico de flujo del proceso de nombramiento de ancianos en los Testigos de Jehová

El Gozo de Servir y la Preparación Continua

Los ancianos se esfuerzan por ser colaboradores para el gozo de sus hermanos, tal como lo fue el apóstol Pablo. Confían en que los hermanos tienen fe en Dios y le sirven por los motivos correctos, y en lugar de controlar lo que hacen, utilizan la Biblia y las instrucciones de la organización de Jehová para enseñarles a decidir por sí mismos.

Fomentando el Gozo en la Congregación

Muchos hermanos expresan que se sienten bien cuando los ancianos demuestran preocupación por ellos. Esto lo logran:

  • Usando los Nombres: Imitando a David, Elihú y Jesús, quienes usaban los nombres de las personas para demostrar interés.
  • Felicitando el Buen Trabajo: Reconocen y aprecian los esfuerzos de los hermanos, lo que los anima profundamente.
  • Brindando Ánimo Oportuno: Están atentos a quienes necesitan ánimo y se apresuran a ayudar, visitándolos y ofreciendo un "don espiritual" para fortalecer su fe.

La ayuda de los ancianos es especialmente valiosa cuando los hermanos se sienten cansados o abrumados por los problemas, ya que les permite recuperar el ánimo y seguir sirviendo a Dios con gozo.

Foto de un anciano visitando a una familia de los Testigos de Jehová en su hogar

La Necesidad de Capacitación y Desarrollo

Existe una apremiante necesidad de hombres para puestos de superintendencia en las congregaciones de los Testigos de Jehová en todo el mundo, debido al continuo crecimiento. La clave para satisfacer esta necesidad radica en la capacitación. La Biblia anima a los superintendentes cristianos a formar a "hombres fieles, quienes, a su vez, estarán adecuadamente capacitados para enseñar a otros" (2 Timoteo 2:2).

Los ancianos deben imitar el ejemplo de Jesús, quien fue preparado por Jehová, manteniendo una cálida relación con los siervos ministeriales, mostrándoles cómo ser competentes en sus deberes y pensando en las necesidades futuras de la congregación. La capacitación no es solo para los recién nombrados, sino también para aquellos hermanos fieles que aspiran a ser ancianos, ayudándolos a mejorar en áreas específicas, como tratar con apacibilidad a los hermanos.

Es esencial que los ancianos deleguen autoridad y capaciten a otros, incluso si en el pasado han tenido experiencias desalentadoras, como el apóstol Pablo con Juan Marcos. La relación entre ancianos y siervos ministeriales debe ser afectuosa y personalizada, como la que Pablo tuvo con Timoteo, permitiendo que estos hermanos más jóvenes respondan a la preparación y lleguen a estar plenamente capacitados para sus asignaciones. La profecía de Isaías 60:22, que habla de convertir al "chico en una nación poderosa", se cumple hoy día, y esta nación necesita estar bien organizada.

Los ancianos deben asegurarse de que todos los siervos ministeriales sepan en qué deben mejorar para progresar, y los hermanos bautizados deben aprovechar al máximo la atención personal, mejorando sus aptitudes, conocimiento y experiencia, siendo diligentes y confiables, y buscando, aceptando y aplicando el consejo de los ancianos.

tags: #gracias #por #su #labor #anciano #jw