Los textos informativos son aquellos que buscan comunicar hechos sobre la realidad de la manera más objetiva posible, es decir, sin incluir opiniones, emociones o deseos de su emisor. Este tipo de textos suele utilizar un lenguaje denotativo y formal, a fin de transmitir información de modo claro y preciso. Usamos textos informativos prácticamente en todas las esferas de nuestra vida, pues su finalidad es hacer comprender un tema a los lectores. Se trata de un tipo de texto que expone de manera clara, transparente y lo más objetiva posible las causas de ciertos acontecimientos, buscando que el lector obtenga una información comprensible sobre un tema.
¿Qué es un Texto Informativo?
Un texto informativo debe ser un discurso ordenado y claro. Su objetivo fundamental es transmitir información sin utilizar estrategias argumentativas, puesto que no tiene la intención de convencer a nadie, sino de exponer ideas con el fin de comunicarlas a los lectores.
Características y Objetivos
- Utiliza un lenguaje denotativo y formal para mayor claridad y precisión.
- Mantiene la objetividad, excluyendo opiniones, emociones o deseos del emisor.
- Su propósito principal es hacer comprender un tema a los lectores.
- Explica las causas de ciertos hechos de manera clara y transparente.
- Suele utilizar un lenguaje especializado y acorde con el área y la temática que se está tratando. Por ejemplo, si el texto pertenece a la medicina, se usarán términos de ese ámbito.

Estructura de un Artículo Informativo
La estructura de un texto informativo está compuesta por tres partes reconocibles: la introducción, el desarrollo y las conclusiones. Aunque los textos informativos pueden presentar variaciones en su estructura en función de lo que ofrecen, todos coinciden en que priorizan la transmisión objetiva, concreta y directa de determinada información.
Título y Subtítulo
El título y el subtítulo constituyen un acompañamiento inicial del texto, que le permiten al lector saber rápida y directamente de qué tratará el contenido que leerá a continuación. Por ejemplo, un texto informativo sobre el origen de la humanidad empleará un título y un subtítulo que sitúen al lector lo más rápido posible en qué aspectos de este extenso tema serán abordados en el contenido.
Introducción
La introducción es el apartado que abre un texto informativo. Su rol es brindar al lector una panorámica inicial del tema, es decir, el conjunto de la información contextual que necesitará para adentrarse luego en el texto. Aquí, se debe escribir la información que el lector requiere para introducirse en la temática y presentar el tema sin comenzar a explicarlo en profundidad. Se puede mencionar el objetivo del texto y la razón de su escritura.
Siguiendo el ejemplo del texto sobre el origen de la humanidad, la introducción debería ubicar al lector en el tema específico mediante una explicación panorámica: cuáles han sido las grandes preguntas que la humanidad se ha hecho respecto a sus orígenes y cómo, a lo largo del tiempo, la arqueología ha aportado pistas para formular muchas de las respuestas que hoy se tienen.
Desarrollo o Cuerpo del Texto
Luego de la presentación del tema, uno se sumerge de lleno en el cuerpo del texto y en la parte esencial del mismo. El desarrollo o cuerpo del texto es la parte en donde se ofrece al lector el grueso de la información y el contenido, es decir, donde se detallan de manera clara y organizada las ideas y los datos.
En el caso del ejemplo sobre el origen de la humanidad, en el desarrollo irían las explicaciones respecto a las demás especies de homínidos, cuándo surgieron, qué relación tuvieron con el Homo sapiens y en dónde se descubrieron sus restos arqueológicos.

Conclusiones
La sección de conclusiones ofrece un breve repaso de la información que se ha expuesto, consolidando los puntos clave y reafirmando la importancia de la temática tratada. En un texto informativo, esta parte resume lo más relevante sin introducir nueva información ni opiniones subjetivas.
Bibliografía y Notas
La bibliografía y las notas constituyen un apartado final en el que se añade información suplementaria referenciada en el texto mediante marcas específicas, por lo general, números. Aquí se citan las fuentes utilizadas para la investigación y elaboración del artículo. Ejemplos de referencias pueden ser: Duke, N. K. y Bennett-Armistead, V. S. (2003). Reading and Writing Informational Text in the Primary Grades: Research-Based Practices; Mas Manchón, L. (2015). Discurso informativo 2.0. La estructura formal, textual y oral de la noticia en el siglo XXI; Zamudio, B. y Atorresi, A. (2000). La explicación.
Claves para una Escritura Efectiva
Lenguaje y Estilo
Es conveniente explicar las ideas de múltiples formas para hacerlas más comprensibles al lector. Además, se deben evitar estrategias argumentativas, centrándose únicamente en la exposición de las ideas con el fin de comunicarlas.
Corrección y Cohesión
Un discurso ordenado y claro se logra, en parte, con una escritura correcta que respete las normativas de la lengua. Esto implica utilizar bien los signos de puntuación, la gramática y la ortografía en general. Asimismo, el uso adecuado de conectores oracionales y ordenadores discursivos es fundamental para la cohesión del texto. Es crucial cuidar con máximo detalle la ortografía y la gramática, y tener conocimiento de la jerga que se utiliza en el área específica del tema.
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Tipos y Ejemplos de Textos Informativos
Existen múltiples textos que tienen la función de informar y que se ajustan a las características descritas.
La Noticia Periodística
Con solo abrir el periódico ya se encontrarán varios ejemplos de textos informativos. Puede tratarse, por ejemplo, de una noticia que narra algún acontecimiento reciente. El periodista debe narrar los hechos lo más objetivamente que pueda. Las noticias, como tipo de texto informativo, constan de las siguientes partes: titular, bajada, copete o entradilla, cuerpo y cierre. Cada una de estas partes contiene la información que el género periodístico estipula.
Artículos de Divulgación Científica
En este tipo de textos, la función es dar a conocer unos hechos a una comunidad, ya sea científica o un público general interesado. Por lo tanto, el lenguaje es propio de la disciplina, por lo que se usará esta jerga y terminología específica para transmitir el conocimiento de forma precisa.