Etapas de la visita domiciliaria: aportes para la atención a personas mayores con trastornos neurocognitivos en Colombia

La atención domiciliaria es el conjunto de actividades que se llevan dentro del hogar de los pacientes para atender, monitorear y prevenir problemas en el individuo y su cuidador, para mejorar su calidad de vida. Esta forma de atención implica cambios en el escenario, en los roles y las relaciones que se establecen tradicionalmente en los servicios clínicos y hospitalarios. Este artículo explora, desde una perspectiva interaccionista, cómo la visita domiciliaria de medicina especializada en geriatría y psiquiatría se configura para los distintos actores, como un escenario con potencial para abordar las necesidades de los pacientes y sus familias ante una enfermedad neurocognitiva, y la importancia de este escenario para el trabajo y la formación interdisciplinar.

Fundamentos y alcance de la visita domiciliaria

La visita domiciliaria realizada por el ATAPS corresponde a la principal actividad fundamental de atención primaria desarrollada en Costa Rica, cuya principal labor es proporcionar información y recomendaciones sobre educación en salud a las personas usuarias. El objetivo de esta investigación es determinar los conocimientos y la modificación en los estilos de vida que las personas realizan posterior a la visita del ATAPS. El diseño del estudio fue cualitativo, analítico y observacional. Para la recolección de los datos se aplicaron entrevistas a profundidad a las personas usuarias visitadas y se realizó un grupo focal con los ATAPS. Para el análisis de los datos, se establecieron categorías desde la metodología de la teoría fundamentada.

La APS representa el primer nivel de contacto entre los individuos, la familia y la comunidad con el sistema nacional de salud, al acercar el tema de la salud al lugar donde residen y trabajan las personas y se constituye en el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria. En Costa Rica, antecedentes históricos muestran la trayectoria de ATAPS y EBAIS que culminan en una atención domiciliaria integrada. Partiendo de lo mencionado, se afirma que el programa de visita domiciliaria ha generado importantes resultados en cobertura y acceso a servicios de salud, así como una disminución en la incidencia de enfermedades infecciosas mediante vacunación, desparasitación y medidas de higiene promovidas por los ATAPS.

El objetivo de la presente investigación fue conocer los alcances en cuanto a la adquisición de conocimiento y la modificación de actividades de las personas participantes del programa de visita domiciliaria. Es de tipo observacional y se aplicaron entrevistas y grupos focales para capturar percepciones de usuarios y ATAPS. Se utilizó la teoría fundamentada para el análisis y se discutieron principios bioéticos como autonomía, no maleficencia y justicia, garantizando confidencialidad y voluntariedad.

Etapas de la visita domiciliaria

Las etapas de la visita domiciliaria son: programación, planificación, ejecución, evaluación y registro. La programación a nivel institucional define grupos y número de visitas, buscando mantener la continuidad de la relación y optimizar la eficiencia, reconociendo que es una actividad invasiva y de alto costo por hora. La planificación exige claridad de motivos, recopilación de antecedentes, consentimiento y negociación de objetivos para lograr una visita verdaderamente integral.

La ejecución se compone de fases que abarcan la construcción de un vínculo, la observación del entorno y la realización de una valoración clínica inicial para priorizar problemas biopsicosociales. Durante la observación estructural, se examina el hogar como espacio que habla de la vida de la familia: organización, limpieza, iluminación, distribución de espacios y objetos; esto ayuda a inferir el bienestar y la resiliencia familiar. En la fase relacional, se analizan dinámica familiar, comunicación, roles y posibles abusos, identificando aliados para intervenciones futuras.

La fase de cierre implica sintetizar acuerdos y compromisos, verificar la comprensión de indicaciones y planificar la próxima visita, además de registrar el caso en la ficha clínica y dejar indicaciones o recetas necesarias. El monitoreo y la evaluación requieren definir un gestor de caso y efectuar seguimiento sistemático, idealmente con un espacio administrativo protegido en la agenda del profesional para la gestión continua del caso.

Temas y contenidos de la educación en salud durante la visita

La educación en salud ofrecida por el ATAPS no está estandarizada, pero existen temas consistentes que suelen cubrirse durante la visita, como dengue, vacunación, lavado de manos, citología vaginal y alimentación saludable. La efectividad de la educación depende de adaptar el mensaje a las características de cada hogar y población, ya que no es lo mismo comunicar en contextos diversos como Rohrmoser o zonas precarias.

La información transmitida debe ser concisa y comprensible, pues cuanto más conoce la población, mejor se adapta el ATAPS para comunicarse con ella. En los análisis de los usuarios, se observa mayor reconocimiento a tareas preventivas y referencias para citología vaginal, entre otros temas de salud pública, con variaciones según el perfil de la familia y su género.

Herramientas y técnicas para la evaluación durante la visita

Para la evaluación de la familia y del entorno se recomienda utilizar herramientas como genograma y ecomapa. Estas herramientas permiten analizar la estructura familiar, las redes de apoyo y la dinámica social que influye en los procesos de cuidado. La semiología ampliada facilita observar tanto aspectos estructurales como relacionales; la vivienda comunica información relevante sobre límites, jerarquías, rutinas y convivencia, que ofrecen claves para intervenciones efectivas.

Entre los temas críticos a evaluar se encuentran nutrición y hábitos alimentarios, uso de medicamentos (incluyendo medicamentos vencidos y almacenamiento), factores de riesgo de caídas en el hogar, y el cuidado del cuidador. La VDI facilita la detección de condiciones que no siempre emergen en consulta ambulatoria, como el entorno de vida y las prácticas de cuidado en casa.

Equipo y organización para una VDI de calidad

El equipo de salud debe coordinarse de forma interdisciplinaria para realizar una VDI de calidad. No existe un perfil único ideal; la selección depende de objetivos y del contexto local. Las funciones administrativas y las competencias del personal abarcan capacidades conductuales (comunicación, negociación, trabajo en equipo, empatía) y funcionales (detección de riesgos, programación, evaluación de acciones, vinculación de redes). Un gestor de casos es fundamental para coordinar el equipo y los recursos, asegurando continuidad y calidad de la atención.

Resultados consistentes requieren fortalecer la relación de ayuda con la familia, escucharla y comprender su contexto, a fin de promover hábitos saludables y mejorar la calidad de vida del paciente y su familia. La interdisciplina y la capacitación en buenas prácticas para VDI son claves para lograr efectos sostenibles en el autocuidado y la recuperación.

Adaptaciones para Colombia: antecedentes y enfoques relevantes

La literatura sobre visitas domiciliarias en Chile y Costa Rica ofrece antecedentes útiles para entender la implementación en Colombia, especialmente en contextos de atención primaria en salud y atención a personas mayores con dependencia o trastornos neurocognitivos. En Chile, la VDI se distingue de la atención domiciliaria centrada en la enfermedad y se apoya en programas como Chile Crece Contigo y redes comunitarias, con evidencia de beneficios en salud y en la calidad de vida. En Costa Rica, la figura del ATAPS ha sido instrumental para ampliar la cobertura y la educación en salud en el hogar, con enfoques basados en determinantes sociales de la salud y una visión de cuidado centrada en la familia y su contexto.

En el marco colombiano, estas experiencias pueden traducirse en etapas claras: programación institucional adecuada, planificación detallada que incluya consentimiento y negociación de objetivos, ejecución con observación estructural y relacional, y un robusto sistema de monitoreo y evaluación con un gestor de casos. Además, la inclusión de herramientas como genogramas y ecogramas facilita la comprensión de redes de apoyo y dinámicas familiares, esenciales para abordar trastornos neurocognitivos en adultos mayores.

Resumen y consideraciones finales

La atención domiciliaria integral ofrece una alternativa valiosa para la atención de personas mayores con trastornos neurocognitivos, al favorecer el autocuidado, la continuidad de la atención y la interacción entre familia y equipo de salud. Las etapas de la visita domiciliaria permiten planificar, ejecutar y evaluar de forma sistemática, priorizando problemas biopsicosociales y adaptando las intervenciones al contexto del hogar. Una VDI bien ejecutada facilita la detección de necesidades, la promoción de hábitos saludables y la coordinación de redes de apoyo, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y la rehabilitación de las personas mayores y de sus cuidadores.

Infografía: etapas de la visita domiciliaria y herramientas (genograma, ecomapa, observación estructural y relacional)

Atención Primaria de la Salud

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