La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia entre las personas mayores, un trastorno cerebral que afecta gravemente las habilidades de pensamiento y memoria. Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer empeoran con el tiempo, aunque la velocidad a la que avanza la enfermedad varía significativamente entre individuos. Es crucial entender que el Alzheimer no es una parte normal del envejecimiento, aunque el inicio tardío de la enfermedad ocurre en adultos de 65 años o más, que es cuando la mayoría de las personas desarrollan la afección.

Fase Preclínica: Antes de los Síntomas Visibles
La enfermedad de Alzheimer comienza mucho antes de que se manifiesten síntomas evidentes, en una etapa denominada enfermedad de Alzheimer preclínica. Durante esta fase, que puede durar años o incluso décadas, la persona no notará síntomas, ni tampoco lo harán quienes la rodean. Generalmente, esta etapa se identifica solo en entornos de investigación.
Identificación de Cambios Cerebrales Tempranos
- Tecnologías de imágenes cerebrales: Las nuevas tecnologías de obtención de imágenes del cerebro pueden identificar placas amiloides y ovillos neurofibrilares. Los ovillos aparecen cuando las proteínas tau cambian de forma y se organizan en estructuras, que son características distintivas de la enfermedad de Alzheimer.
- Biomarcadores: Se han identificado biomarcadores adicionales para la enfermedad de Alzheimer en muestras de sangre que pueden indicar un mayor riesgo. Estos biomarcadores pueden usarse para respaldar el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer, generalmente después de que aparecen los síntomas.
- Estudios genéticos: Los estudios genéticos también pueden indicar un riesgo más alto de padecer la enfermedad de Alzheimer, en particular la aparición temprana. Estas pruebas no se recomiendan a todo el mundo, por lo que es importante consultar con un médico.
La posibilidad de identificar estos cambios iniciales es de especial importancia para los ensayos clínicos, que investigan si el tratamiento de personas con enfermedad de Alzheimer preclínica puede retrasar o hacer más lenta la aparición de los síntomas. Las nuevas técnicas de obtención de imágenes, los biomarcadores y las pruebas genéticas serán más importantes a medida que se desarrollen nuevos tratamientos para la enfermedad de Alzheimer.
Etapas de la Enfermedad de Alzheimer según la Escala GDS
Aunque no hay dos personas con Alzheimer iguales, la evolución típica de la enfermedad se divide en sucesivas fases en función de los síntomas cognitivos, funcionales y conductuales. La escala GDS (Global Deterioration Scale), empleada habitualmente en el entorno profesional especializado, contempla la evolución de la cognición y la función cotidiana desde la normalidad hasta las últimas consecuencias de la enfermedad de Alzheimer, considerando siete etapas. Esta escala se basa en la teoría de la retrogénesis, según la cual una persona con Alzheimer va perdiendo las capacidades cognitivas y funcionales en orden inverso a cómo se adquieren con el crecimiento y la maduración cerebral.
GDS 1-2: Normalidad y Cambios Mínimos
En estas etapas, la persona no presenta deterioro cognitivo o un deterioro muy leve que no afecta su vida diaria. Los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer comienzan años antes de que aparezcan las señales de la enfermedad y pueden confundirse con cambios normales de la memoria con el envejecimiento.
GDS 3: Deterioro Cognitivo Leve
El grado GDS 3 se etiqueta como deterioro cognitivo leve, manifestándose las primeras dificultades claras u objetivables. Esta fase representa un punto intermedio entre la normalidad cognitiva y los primeros síntomas de demencia. Es un momento clave para estudiar sus posibles causas e indagar si se debe a alguna que, con la adecuada atención y tratamiento, pueda ser reversible. Es muy importante solicitar atención médica ante las señales de alerta.
- Síntomas comunes: La persona puede desorientarse en entornos no familiares, perder objetos, experimentar dificultades para organizarse o tener problemas frecuentes para evocar palabras comunes o nombres de personas. También le puede resultar más complicada la gestión de asuntos financieros, tener problemas para retener lo que ha leído o recordar a personas que ha conocido recientemente.
- Manejo: Es aconsejable informarse sobre la enfermedad, su evolución y sus síntomas para comprenderla mejor y facilitar la gestión de determinadas situaciones. Comunicar el diagnóstico al resto de la familia o amigos facilitará la relación de la persona afectada con su entorno y ayudará a organizar las necesidades de atención. Es importante planificar el futuro mientras la persona afectada conserva suficiente capacidad de decisión.

GDS 4: Deterioro Cognitivo Moderado (Demencia Leve)
La fase GDS 4 se asocia a un nivel de deterioro cognitivo moderado y determina el diagnóstico de demencia. La persona puede desenvolver de forma independiente, conducir, trabajar y participar de actividades sociales, pero amigos, familiares y otras personas comienzan a notar las dificultades.
- Síntomas comunes: Dificultades para planificar un viaje u organizar una celebración, o gestionar la economía personal. Es habitual que presente acusadas dificultades para recordar cosas que han ocurrido recientemente o confundir detalles de su propia historia personal. Pueden mostrar cambios en la personalidad, como parecer apagados o taciturnos en situaciones socialmente difíciles, o mostrar irritabilidad o enojo inusuales.
- Manejo: Es importante fomentar la autonomía de la persona con Alzheimer, estableciendo rutinas, supervisando, pero evitando resolver las cosas por ella.
GDS 5: Deterioro Moderadamente Grave (Demencia Moderada)
En la fase GDS 5, la persona afectada ya empieza a necesitar asistencia para realizar actividades cotidianas. Esta etapa suele ser la más prolongada y puede durar muchos años. Es posible que la persona con Alzheimer confunda palabras, se frustre o enoje, o actúe de forma inesperada.
- Síntomas comunes: Necesidad de asistencia para elegir adecuadamente la ropa o preparar la comida. Las dificultades de orientación son muy evidentes, tanto en el tiempo como para saber el lugar en el que se encuentra. Olvidar el nombre de personas cercanas, aunque suele distinguir entre personas familiares y desconocidas. Aparición de problemas del control de esfínteres, primero urinarios y luego intestinales. Cambios en la personalidad y de conducta, que pueden materializarse en apatía, obsesiones, agitación, ansiedad, irritabilidad, o episodios de agresividad, incluso delirios o alucinaciones.
- Manejo: Para gestionar la creciente dependencia es aconsejable adaptar el entorno en casa, simplificar lo que se pueda. Las personas cuidadoras pueden sentirse abrumadas, por lo que es importante informarse sobre recursos de apoyo y pedir ayuda para organizar el cuidado.
Guía para cuidadores de pacientes con Alzheimer
GDS 6: Deterioro Grave (Demencia Moderadamente Grave)
En esta etapa, las personas tienen dificultad con la comunicación verbal y se vuelven totalmente dependientes de los demás para su cuidado. Muestran un juicio cada vez más insuficiente y una confusión cada vez más profunda, perdiendo la noción de dónde están, el día de la semana o la estación. Pueden confundir a los miembros de la familia o a los amigos cercanos entre sí, o confundir a los desconocidos con la familia. Pueden deambular, posiblemente en busca de un entorno que les resulte más familiar. También es común que las personas en esta etapa desarrollen sospechas infundadas, por ejemplo, podrían convencerse de que sus amigos, familiares o cuidadores profesionales les están robando.
- Síntomas comunes: Pérdida de la memoria de eventos recientes, problemas para resolver problemas, realizar tareas complejas y tener buen juicio. Planificar un evento familiar o calcular el pago de una compra puede llegar a ser abrumador. Dificultad para organizar y expresar pensamientos. Pérdida o extravío de pertenencias. Necesitan ayuda con algunas actividades diarias, como elegir la ropa apropiada, bañarse, asearse y usar el baño. Suelen inquietarse o agitarse, especialmente al final del día.
GDS 7: Deterioro Muy Grave (Demencia Grave o Etapa Final)
La fase final, GDS 7, se caracteriza por un deterioro cognitivo y funcional muy grave. En esta etapa, las personas pierden la capacidad de responder a su entorno, de llevar adelante una conversación y, eventualmente, de controlar los movimientos. La persona con Alzheimer va perdiendo la capacidad autónoma de funciones básicas: comer, caminar o mantenerse erguida.
- Síntomas comunes: Pérdida total de la capacidad para comunicarse verbalmente, aunque todavía pueden decir palabras o frases. Requerir asistencia diaria con el cuidado personal. Deterioro de sus capacidades físicas, volviéndose incapaces de caminar, sentarse o mantener la cabeza levantada sin ayuda. Los músculos pueden volverse rígidos y los reflejos anormales. Hacia el final de la enfermedad, la persona puede estar en cama la mayor parte del tiempo a medida que el cuerpo comienza a ser más lento.
- Comunicación: Aunque no llegue a comprender las palabras, sí puede reconocer gestos y distintas formas de expresión no verbal. Por tanto, el tono de voz o el contacto físico pueden servir para recuperar la conexión cuando el lenguaje ya no sirve para comunicarse.
Factores de Riesgo y Prevención
Los investigadores no comprenden completamente qué causa la enfermedad de Alzheimer. La edad es el mayor factor de riesgo, y el riesgo también es mayor si un miembro de la familia ha tenido la enfermedad. Sin embargo, las personas que desarrollan Alzheimer no siempre tienen antecedentes familiares. Se cree que las causas pueden ser una combinación de cambios relacionados con la edad en el cerebro, junto con factores genéticos, de salud y de estilo de vida.
Aunque ningún tratamiento puede detener la enfermedad, modificar ciertos factores de estilo de vida puede promover la salud del cerebro y ayudar a vivir un estilo de vida más saludable en general. Es importante hablar con un profesional de la salud si se experimentan cambios notables en la memoria.