El Concepto del Ciclo de Vida Familiar
El ciclo de vida familiar son todas las etapas por las que pasa una familia a lo largo de su vida. Estas etapas son progresivas, asociadas a cambios en la composición del núcleo familiar y, también, en las relaciones entre sus miembros. El concepto de ciclo de vida familiar se compone por varias etapas, las cuales, aunque varían según el autor que se consulte, se supone que se corresponden con los períodos por los que la mayoría de familias pasan en el seno de una sociedad.
El concepto de ciclo de vida familiar ha sido abordado desde varias ciencias sociales, como la psicología social y la sociología. Con el paso de los años todas las familias tienen que enfrentarse a varios eventos naturales, como nacimientos, muertes y el crecimiento de sus hijos, situaciones que pueden implicar mayor estrés si hay una crisis económica o problemas relacionales de fondo. Es importante resaltar la necesidad de cubrir de una forma eficaz cada uno de los retos que se proponen para cada etapa. Así evitaremos los problemas derivados de su incumplimiento y disminuiremos los conflictos que suelen presentarse al cambiar de etapa. Se sabe que la vulnerabilidad para afrontar dificultades en la relación familiar es mayor en los cambios de etapa, y precisamente es en esos momentos cuando deberemos prestar más atención a nuestra actitud personal y al funcionamiento de la familia.

Modelos Destacados del Ciclo de Vida Familiar
Dependiendo a quién se le pregunte, se coincide en que todas las familias pasan por unas etapas u otras. Entre los modelos más populares tenemos dos: el de Wells y Gubar y el de Duvall. Los modelos de ciclo de vida familiar de los que acabamos de hablar fueron conceptualizados cerca de los años 1960.
El Modelo de Evelyn Millis Duvall
El modelo de Evelyn Millis Duvall se compone de 8 etapas, cada una con sus propias crisis y desafíos:
- Etapa de la pareja sin hijos: Esta es la etapa en la que se da comienzo a todo, siempre y cuando prospere la relación. En sí misma la etapa supone varias crisis de identidad, puesto que ambos miembros de la pareja tienen que asumir que ya no son personas solteras, sino la “mitad” de un todo.
- Etapa de la familia con hijos pequeños (infantes): En esta etapa la crisis se da cuando dos personas que están en una relación van a pasar a ser tres (o cuatro) porque la mujer está embarazada.
- Etapa de la familia con hijos preescolares: En este caso la crisis está relacionada con la infancia, momento en el que los hijos primogénitos adquieren un poco de autonomía y se vuelven difíciles de controlar para sus padres, sobre todo si los niños son curiosos y quieren explorar el mundo que los rodea.
- Etapa de la familia con hijos escolares: La crisis se da por el inicio de la escuela. El niño tiene que aprender a relacionarse con otros niños y otras figuras de autoridad aparte de sus padres, mientras que los padres tienen que relacionarse con otros padres y los docentes del centro.
- Etapa de la familia con hijos adolescentes: El principal motivo de crisis en las familias con adolescentes está relacionado con los conflictos de identidad propios de la adolescencia.
- Etapa de la familia con hijos que se emancipan: Aquí la crisis se produce con la inminente partida de los hijos.
- Etapa del nido vacío (postparental): Ya no hay hijos en casa. El modelo de William W. (Wells y Gubar) también menciona un "Nido vacío I: Ya no hay hijos en el hogar".
- Etapa de la familia anciana: Finalmente, la última etapa del ciclo de vida familiar se establece con una crisis provocada por la percepción de que se ha perdido la juventud, la vitalidad, la salud y la pareja, en caso de que ya haya fallecido.
El Crecimiento Personal a Través de las Etapas de la Vida
Desde que nace hasta que le llega la muerte, el ser humano no hace otra cosa que crecer. Y para ello es necesario aprender una y otra vez cosas nuevas. En etapas tempranas el aprendizaje se une irremediablemente a la supervivencia. Así, el bebé aprende a succionar para alimentarse, y a llorar para reclamar la atención cuando algo le molesta. De esta manera es atendido y puede seguir creciendo.

Cuando somos niños, nuestros padres nos enseñan las cuestiones básicas de educación con las que manejarnos en sociedad. De este modo podemos ser admitidos por esta y empezamos a relacionarnos con nuestros iguales. Un poco más mayores, iniciamos una escolarización que nos durará por lo menos una década. En el colegio aprenderemos de nuevo algunas reglas de comportamiento y muchos conocimientos, a la par que nuestra familia se erigirá como el pilar fundamental de nuestro desarrollo psicológico. Para sobrevivir, deberemos aprender de nuestros errores y de nuestros aciertos, nos sorprenderemos con los primeros sentimientos y afectos, y maduraremos con todo ello. Estaremos entrando sin darnos cuenta en el complejo mundo de los adultos.
Dra Ana Faas - Desarrollo Psicológico - El niño de 0- 2 años
A partir de ese momento, la supervivencia asociada al aprendizaje se dirigirá a la elección de nuestro cónyuge, con este a engendrar nuevas vidas humanas, y después a perfeccionarnos como miembros de la sociedad y la familia. Tendremos que seguir aprendiendo a ser mejores personas, hijos, hermanos, esposos y padres. De nuestro compromiso, esfuerzo, sacrificio y responsabilidad depende en parte el futuro de este mundo.
La familia, base y fundamento de nuestra sociedad, también sufre estos cambios. No debe ser considerada como una unidad inflexible y rígida, sino más bien como una entidad unitaria, dinámica, cambiante y en adaptación constante. Los esposos deberán ir creciendo en intimidad, ofreciéndose el uno al otro mayores grados de conjunción emocional y social. En su función de padres y durante el crecimiento de la familia, tratarán de proporcionar a los hijos las necesidades básicas de soporte, apoyo y orientación para su desarrollo personal y social, a la vez que los hijos deberían aprender a compartir, confiar, negociar, respetar y desarrollar habilidades sociales entre sus iguales. De este modo la persona, el matrimonio y la familia irán progresando en el crecimiento armónico fuente de felicidad.
Fases Clave del Desarrollo Familiar y Sus Desafíos
Al igual que el ser humano en su crecimiento atraviesa por varias etapas, la familia también transcurre, desde su confección hasta la desaparición, por varias fases. Cada etapa del ciclo de vida familiar presenta desafíos y oportunidades únicas. Desde el momento en que te conviertes en padre hasta cuando los hijos se independizan, cada etapa del ciclo de vida familiar tiene sus propias características y desafíos únicos. Desde la formación de la pareja, pasando por la llegada de los hijos, hasta los años dorados, cada etapa del ciclo de vida familiar es una oportunidad para crecer, aprender y fortalecer vínculos.
1ª Etapa: Desprendimiento
Se da ese desprendimiento del hogar paterno, de la soltería y del estilo de vida que llevábamos hasta entonces. Es un desprendimiento físico y emocional, pues dejamos el espacio físico que habitábamos en la casa de nuestros padres, así como también el vínculo emocional y la relación con nuestros padres cambia, para dar lugar a nuestra pareja y esto no siempre es fácil, ni rápido; podemos extrañar durante mucho tiempo, nuestra casa, recámara, comida de mamá, etc. Se podría considerar que la primera etapa de la familia se inicia con la diferenciación del sujeto de su familia de origen aunque mantenga una conexión emocional con ella. Este debe ir adquiriendo el rol de adulto, creciendo en autoestima, percibiendo su propia realidad sin deformarla y alcanzando, con actitud recta y firme, su propia identidad de adulto. En esta etapa generalmente se puede caer en la inmadurez psicológica personal y de relación, manteniendo una dependencia emocional alta con la familia de origen.

2ª Etapa: Encuentro y Creación de la Familia Nuclear (Noviazgo y Matrimonio)
Tras superar esta primera etapa con éxito, nos adentramos propiamente en la fase de creación de nuestra familia nuclear. Los retos irán claramente dirigidos a buscar y encontrar nuestra pareja, y mediante el conocimiento mutuo en el noviazgo, seremos capaces de configurar una relación leal y compatible, con ajuste de intereses, necesidades y demandas, basada en un compromiso firme y serio, que se convierta en los cimientos de la posterior construcción de la familia. En este periodo, la dificultad de crecimiento de la familia estriba en la falta de asunción del auténtico compromiso y, de nuevo, la falta de independencia de la familia de origen.
En esta etapa, la pareja tiene ese encuentro real con la persona con quien vive, pues ahora sí ya la conoce más y mejor, puesto que ahora ya han convivido más de 24 horas juntos; ya sabes cómo amanece, cómo es en la vida real cotidiana y ya no es posible dejar de ver los defectos, las limitaciones y los aspectos más desconocidos de su personalidad, se revelan. La etapa de recién casados es el comienzo del ciclo de vida familiar. En esta etapa, una pareja recién casada está aprendiendo a vivir juntos y a construir una base sólida para su relación, a resolver conflictos de manera saludable y establecer metas y valores compartidos. Cuando una pareja está recién conformada todo parece perfecto. La propia emoción del inicio hace parecer eso.

3ª Etapa: La Etapa de Expansión y Crianza (Llegada de los Hijos)
Una vez configurada nuestra propia familia, su crecimiento no deja de atravesar senderos repletos de dificultades que deberán ser vencidas con la ilusión propia que proporciona el amor conyugal. Estudios recientes afirman que el nacimiento del primer hijo repercute en una disminución de la satisfacción conyugal. Quizás tenga que ver con esto la cada vez mayor edad en que se tiene el primer descendiente o el tiempo, también en aumento, entre la fecha de la boda y el primer parto. Un matrimonio sin hijos vive de forma diferente a un matrimonio con hijos pequeños, por lo que el cambio en el modus vivendi puede no ser asumido de forma adecuada.
La llegada de los hijos es el primer momento de crecimiento de la familia; con cada hijo que llega, hay que hacer el espacio físico y emocional para cada uno de ellos. Hay que tener en cuenta que ese nuevo miembro de la familia demandará que se cubran todas sus necesidades materiales, afectivas y sociales, entonces la pareja tiene que estar muy sólida en su vínculo para apoyarse en la atención, educación y crianza de los hijos.
La etapa de expansión es cuando una pareja decide tener hijos. Esta etapa trae consigo una serie de cambios y desafíos, pero también es una oportunidad para experimentar una profunda alegría y crecimiento personal. Durante esta etapa, es esencial establecer una estructura familiar sólida y equilibrada, establecer rutinas y límites claros, y promover la comunicación abierta y afectuosa. En la familia con hijos pequeños los esposos deben asumir y entender los sacrificios que estos demandan, sabiendo mantener la calidad de la relación conyugal, integrando la familia en expansión en las respectivas familias de origen y aportando la adecuada formación espiritual, cultural y social a sus descendientes. La etapa de crianza es cuando los hijos son jóvenes y requieren cuidado y orientación constantes. Durante esta etapa, es importante establecer límites claros y consistentes, fomentar la autonomía y la responsabilidad, y mantener una comunicación abierta y respetuosa.

4ª Etapa: Familias con Hijos Adolescentes
La siguiente etapa, la de las familias con hijos adolescentes, daría para un capítulo aparte. Probablemente sea el periodo donde más dificultades encuentra la familia en su crecimiento, aunque también supone un reto extraordinario que superar. Es fundamental aprender a combinar los anhelos del adolescente -propios de su etapa vital personal- con la disciplina familiar, de modo que los padres sepan adaptarse con flexibilidad a sus épocas de cambio y mantengan una comunicación fluida y cercana con los hijos. Es imprescindible que esta adaptación no se prive de un enriquecimiento de la comunicación conyugal como manifestación unánime que genere seguridad. Las dificultades a superar en esta etapa estarán presentes en tanto en cuanto los padres discrepen en la toma de decisiones, no haya una adecuada adaptación de los padres a esta fase, y estos no entiendan la “rebelión” adolescente.
Dra Ana Faas - Desarrollo Psicológico - El niño de 0- 2 años
5ª Etapa: Reencuentro del Matrimonio (Nido Vacío y Jubilación)
Las dos últimas fases del crecimiento familiar a las que llegaremos enteros si hemos hecho antes los deberes, están relacionadas con el reencuentro, en su más pura intimidad, del matrimonio. Los hijos ya no están en casa y el periodo laboral está llegando a su fin. Es época de reorganización y reutilización de los recursos, del apoyo a los hijos, del cuidado de unos padres ya mayores, de la adaptación a la vida sin hijos y a la preparación para los reveses de la vida, pero con la disposición de libertad para afrontar incluso nuevos proyectos.
La etapa de lanzamiento es cuando los hijos se vuelven independientes y comienzan su propia vida fuera del hogar familiar. Durante esta etapa, es importante fomentar la independencia y la autonomía en los hijos, alentándolos a perseguir sus propios sueños y metas. La etapa del nido vacío es cuando los hijos se han ido de casa y los padres se enfrentan a un nuevo capítulo en sus vidas. Durante esta etapa, es importante encontrar nuevas actividades y pasatiempos que brinden satisfacción y enriquecimiento personal. La etapa de jubilación es cuando los padres dejan de trabajar y se retiran, disfrutando de la libertad y el tiempo libre que esta etapa de la vida trae consigo, y buscando nuevas formas de contribuir y encontrar significado en la vida.
Los padres se quedan solos una vez que los hijos han tomado su camino y eso deja libres a los padres para que se re-encuentren y vivan su relación de pareja como si fueran novios o recién casados otra vez. En el mejor de los casos, es como la cereza del pastel, al ver a los hijos crecidos, formados, hechos y derechos, sosteniéndose sobre sus propios pies, en el más amplio sentido de la expresión e incluso iniciando ya el segundo momento de crecimiento de la familia al aumentar el número de sus miembros con las parejas e hijos que los hijos van incorporando a la familia.

6ª Etapa: La Vejez: Legado y Aceptación
La vejez llega y con ella ronda, la idea de la muerte, la separación y las subsecuentes pérdidas, tanto de capacidades físicas e intelectuales, como de personas. La última etapa, a la que se debería llegar con la satisfacción del deber cumplido, se debe afrontar con la aceptación de las incertidumbres propias de la edad. Es época de reconciliación, de dejarse cuidar por los hijos manteniendo los tratamientos médicos oportunos, adaptándose al propio declinar físico y a las dolorosas pérdidas familiares. Es una oportunidad única para dejar nuestro legado a las generaciones venideras, ávidas de nuestra experiencia para que, a través de ella, no incurran en los tropiezos de nuestra vida y podamos por tanto evitarles nuestro sufrimiento pasado.
Unidad de Diagnóstico y Terapia Familiar. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica. Clínica Universidad de Navarra. Artículo publicado en la revista Hacer Familia.
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