La deserción estudiantil representa un problema de gran trascendencia para los sistemas educativos, la gestión institucional, las políticas públicas y la sociedad en general. Este fenómeno es particularmente crítico para aquellos estudiantes desertores que ven truncadas sus oportunidades de desarrollo académico y profesional. El desafío cobra aún mayor relevancia en un escenario marcado por la diversificación social en el acceso a la educación superior y un crecimiento sostenido de la matrícula en los planteles formadores.
Comprensión del Fenómeno de la Vulnerabilidad Académica
Un Seminario Internacional organizado por el Instituto Profesional Santo Tomás abordó la pertinencia de contar con mecanismos que apoyen la equidad de resultados en los procesos formativos de los estudiantes. En este contexto, se ha profundizado en la comprensión del fenómeno de la vulnerabilidad, en específico, en uno de los niveles educativos más sensibles y al mismo tiempo menos abordados por la literatura en Chile: el subsistema de educación superior técnico profesional.

Investigación y Métodos de Intervención Temprana
La investigación se realizó a través de un método mixto de tipo secuencial explicativo, utilizando principalmente el procedimiento cuantitativo. Este enfoque permitió obtener un indicador de vulnerabilidad capaz de ranquear el estado de cada estudiante para la toma de decisiones de intervención. Para ello, se consideraron tres etapas en el acceso a la información del estudiante:
- El momento de matrícula.
- Durante el acompañamiento.
- En el cierre del segundo semestre.
En 2016, la institución comenzó la fase de intervención a través de una serie de acciones de acompañamiento y de nivelación, para posteriormente aplicar la evaluación de impacto del programa. Se observó que la retención en estudiantes en riesgo de deserción intervenidos fue significativamente mayor (55%) que la de aquellos que no lo fueron (19%), constatando un fuerte impacto en los dos últimos deciles de mayor vulnerabilidad.
Según el Vicerrector, “La evaluación demuestra la efectividad de la intervención temprana de los estudiantes en riesgo y se observan diferencias muy significativas en el impacto del programa a nivel de jornada y, en menor medida, duración de la carrera y género”.
Perspectivas de Expertos en el Contexto de la Equidad
Un panel de conversación, llevado a cabo para finalizar la jornada, contó con la participación de Manuel Cepeda, investigador de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, y Luis Gutiérrez, Vicerrector de Educación Experiencial de la Universidad Tecmilenio de México.
Impacto de las Políticas de Gratuidad y Vulnerabilidad Académica
Durante su intervención, Manuel Cepeda se refirió a la política de gratuidad como una que permite mayor acceso y movilidad social a un nuevo grupo, implicando también el ingreso de personas con mayor vulnerabilidad académica. Cepeda, basándose en la investigación “Propuesta metodológica para la obtención de un Indicador Nacional de Vulnerabilidad Académica: un insumo para políticas públicas y procesos de acreditación con foco en la equidad”, señaló:
“Un estudiante más vulnerable académicamente tiene una mayor probabilidad de deserción, y en caso de que termine sus estudios, probablemente le tomará más tiempo hacerlo. Si queremos cuantificar la vulnerabilidad académica, debemos saber de qué manera los elementos de riesgo se correlacionan con el rendimiento académico.”
La innovación como clave para educar en contextos vulnerables | María Cristina Gomez | TEDxRosario
Herramientas para la Detección y Apoyo Personalizado
El Vicerrector de Educación Experiencial de la Universidad Tecmilenio, Luis Gutiérrez, dio a conocer un nuevo instrumento implementado a causa de la pandemia, llamado “VINI” (Valoración Inicial de Nuevos Ingresos). Este instrumento permite detectar el estado de los estudiantes nuevos a través de “botones rojos” y tiene tres objetivos principales:
- Accionar de manera inmediata el seguimiento para los alumnos con necesidades específicas.
- Contar con un perfil integral de los estudiantes en su cuarta semana de ingreso.
- Proporcionar al equipo de mentoría una herramienta diagnóstica para ofrecer un servicio personalizado.
Gutiérrez enfatizó que “Para propender a una igualdad de oportunidades de éxito en la educación superior, creemos que sería muy útil construir un mapa nacional de vulnerabilidad académica. Para ello necesitamos alguna medida, un indicador”.
Factores Condicionantes de la Permanencia en el Sistema Universitario
Un trabajo, realizado por Andrea Canales y Danae De Los Ríos, busca comprender, desde una perspectiva cualitativa, las principales condicionantes de la permanencia de estudiantes vulnerables en el sistema universitario. Los resultados de la investigación sugieren que los estudiantes de mayor vulnerabilidad social enfrentan numerosos obstáculos al momento de ingresar a la educación superior. Entre los factores relevantes se incluyen:
- Una educación secundaria deficitaria.
- La falta de recursos económicos.
- El escaso capital social para integrarse exitosamente al sistema educativo.
Más allá de estas dificultades, los estudiantes vulnerables que logran permanecer en el sistema universitario lo hacen porque cuentan con soportes familiares e institucionales que facilitan su progresión educativa. El artículo ofrece los principales resultados de una investigación acerca de las experiencias de integración social y académica de estudiantes provenientes de contextos vulnerables en universidades chilenas. Para efectos del estudio, estas universidades se categorizaron en cuatro tipos:
- Universidad de élite.
- Académica pluriclasista.
- No-académica pluriclasista.
- Universidad de estratos bajos.
La investigación se basó en el análisis de entrevistas realizadas a 29 alumnos pertenecientes a dichos contextos sociales. Los alcances más destacados muestran que:
- En la universidad de élite, domina en estos alumnos una experiencia de desclasamiento y negación de sus orígenes sociales como una estrategia para integrarse a la institución.
- En la universidad académica pluriclasista, se evidencia una alta integración académica, expresada en sus compromisos y transformación de sus prácticas de estudio.
- La universidad académica pluriclasista y la no-académica pluriclasista comparten una clausura social y una percepción positiva de la heterogeneidad social.

Expectativas de los Estudiantes Vulnerables Frente a la Educación Superior
Una investigación del CIDE Universidad Alberto Hurtado, realizada por Leandro Sepúlveda y María José Valdebenito en colegios de la región metropolitana, reveló fuertes diferencias entre las expectativas de los estudiantes de cuarto medio por nivel socioeconómico y modalidad de estudios. El estudio se enfocó en las opiniones sobre el futuro de alrededor de 2000 jóvenes, abordando materias como la PSU, el trabajo y la educación superior.
Diferencias Según Nivel Socioeconómico y Modalidad Educativa
La investigación reveló que las expectativas difieren según la extracción socioeconómica familiar y también según si estudian en la modalidad científico humanista o técnico profesional. Este último sistema reúne al 45% de la matrícula de 3º y 4º medio, concentrando a los jóvenes en situación de mayor vulnerabilidad.
El investigador del CIDE Leandro Sepúlveda señala que, en general, los estudiantes tienen altas aspiraciones de cursar estudios de educación superior. Sin embargo:
- Los jóvenes de nivel socioeconómico más alto aspiran en mayor medida a entrar a la universidad.
- Un porcentaje importante de los de nivel socioeconómico bajo se dan cuenta de que no lo lograrán de inmediato, sino que será imprescindible trabajar antes de continuar sus estudios.
“Ellos son bastante racionales en diagnosticar las dificultades que van a tener para cumplir sus aspiraciones de futuro, por ejemplo, reconocen sus debilidades en la formación para la PSU y consideran que los problemas económicos serán un obstáculo para alcanzar sus objetivos”, afirmó Sepúlveda.
Expectativas y Resultados en la PSU
El estudio reveló que un 84% de los estudiantes de nivel socioeconómico bajo piensa que obtendrá menos de 600 puntos en la PSU, mientras que solo el 13% del nivel socioeconómico alto opina lo mismo. Las expectativas de los jóvenes de menos recursos se ajustan más a la realidad según los datos de resultados de PSU en los últimos años, en tanto que los estudiantes de los niveles socioeconómicos más altos tienen expectativas que superan con creces los resultados promedios de este sector.
Por otra parte, el estudio arroja que el 42% de los estudiantes de modalidad Científico Humanista se siente preparado o medianamente preparado para rendir la PSU, en tanto esto ocurre solamente con el 25% de los estudiantes que cursan modalidad Técnico Profesional. El investigador del CIDE U. A. Hurtado destacó:
“El sistema educacional chileno está altamente segmentado y hay una porción de los jóvenes que tienen una formación adecuada, que tienen un modelo formativo funcional al sistema de ingreso a la universidad y que tienen buenos profesores en condiciones adecuadas para poder desarrollar su trabajo, pero hay una cantidad alta de estudiantes que no tienen esas condiciones, y eso está claramente focalizado en los sectores más pobres.”
Los estudiantes más pobres valoran la formación recibida en sus establecimientos educacionales, pero tienen una baja expectativa en sus resultados de la PSU, ya que existe una disociación entre lo que han vivido en su experiencia escolar y lo que mide la prueba. El modelo de formación Técnico profesional se distancia de lo que mide la PSU. De hecho, cerca del 25% de los estudiantes de nivel socioeconómico bajo y medio bajo señaló su intención de no rendir la PSU, y la mayoría de ellos corresponde al sistema técnico profesional.
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