Panorama de las Residencias de Ancianos en Chile y el Contexto Global del Envejecimiento

El envejecimiento poblacional se ha convertido en uno de los desafíos sociales más significativos de las últimas décadas, presentando transformaciones profundas en la estructura demográfica a nivel mundial. Garantizar condiciones dignas y una buena calidad de vida para los adultos mayores, especialmente aquellos que residen en centros residenciales públicos, es una prioridad.

La Transición Demográfica y el Aumento de la Población Mayor

La reducción de la mortalidad en las primeras etapas de la vida, principalmente durante la infancia por el control de las enfermedades infecciosas, favoreció a los países en desarrollo a permitir que las personas sobrevivieran más allá de los 60 años. Muchos países de Latinoamérica están experimentando cambios en su estructura de edades, entre ellos Chile, que viene enfrentando una disminución relativa en la proporción de niños y jóvenes y un aumento consecuente en la proporción de adultos y adultos mayores en todo el país.

Si bien la proporción de personas mayores de 65 años o más en Chile era del 3,4% en 1950, esta cifra alcanzó el 12,2% en 2020. Se estima que este número se duplicará en los próximos 25 años y la proporción de personas mayores superará el 30% en 2065. Este escenario apunta a que Chile estaría en una avanzada transición demográfica, un proceso impulsado por una baja tasa de natalidad y la disminución de la mortalidad.

El grupo que más crecerá en los próximos años será el de personas mayores de 80 años, las cuales aumentarán del 11,6% en 2020 al 30% en 2040 y al 49% en 2100. La fecundidad, que en Chile era superior a 5 hijos por mujer hasta 1962, cayó a 2,6 en 1970 y a 1,7 en 2014, siendo el factor que más influye en los cambios de la pirámide etaria.

Estas estimaciones muestran que, hacia el inicio del año 2050, el número de personas mayores de 60 años traspasará la cantidad de niños de hasta 15 años de edad, representando el 22% de la población mundial (dos billones de personas). En Latinoamérica y el Caribe, el envejecimiento poblacional es más rápido que en los países desarrollados, y el número de personas mayores de 60 años representará el 25% en el mismo periodo. Chile será el tercer país, con el 30,3%, precedido por la República Dominicana (39,2%) y Puerto Rico (31,5%).

Actualmente, datos nacionales del último censo calculan que en Chile existen aproximadamente 2.638.000 personas mayores de 60 años, superando el 15% de la población. Este envejecimiento impone diversos desafíos al sistema de seguridad social, generando una presión adicional sobre las pensiones, las políticas sociales y el sistema de salud.infografía sobre pirámide poblacional en chile, 1950 vs 2020 vs 2065

La Institucionalización del Adulto Mayor: Factores y Necesidades

El avance de la edad es un factor de riesgo para la pérdida de la independencia física, aumentando así la institucionalización de las personas mayores. Con el fenómeno epidemiológico global, también se ha observado una mayor demanda de residencias o de establecimientos de larga estadía para el adulto mayor (ELEAM) debido a la necesidad de un cuidado diferenciado.

La falta de cuidado familiar aumenta la institucionalización de los adultos mayores y, en consecuencia, el número de personas mayores que viven en la comunidad y que se convierten en residentes de hogares de ancianos. Los principales predictores del proceso de institucionalización incluyen la edad avanzada, no tener hogar ni pareja, el bajo nivel educativo, el sedentarismo, el mal estado de salud autopercibido, el alto número de prescripciones de medicamentos y el deterioro funcional y cognitivo.

Según la Constitución, tienen derecho al acceso integral a los establecimientos de larga estadía los mayores de 60 años que, por motivos biológicos, psicológicos o sociales, necesiten de un medio ambiente protegido y de cuidados diferenciados para el mantenimiento de su salud y su funcionalidad.

Definición y Regulación de los ELEAM en Chile

Históricamente, estas instituciones, conocidas como «asilos» para ancianos, eran de carácter asistencialista, fundamentadas en la caridad y con el objetivo principal de atender a personas que necesitaban auxilios básicos. Sin embargo, con el aumento expresivo de personas mayores de 60 años con algún tipo de dependencia, se hizo necesaria la creación de organizaciones y fundaciones privadas y religiosas, con y sin fines de lucro, para atender la demanda actual.

Los ELEAM son una de las formas de entregar servicios de cuidado a los adultos y están regidos por el Reglamento D.S. n.°14 de agosto de 2010 del Ministerio de Salud (MINSAL). Estos son fiscalizados por el Servicio de Salud y deben contar con una autorización sanitaria para funcionar. Además de los cuidados arquitectónicos del lugar, el reglamento solicita que la dirección del establecimiento esté a cargo de un profesional de la salud con al menos 4 años de carrera, preferentemente con capacitación en gerontología o ciencias sociales y con formación de postgraduación en gerontología.

Un ELEAM, a diferencia de los asilos tradicionales, que se caracterizan por ser refugio para personas vulnerables y desamparadas, puede ser filantrópico, público o privado, y se distingue por facilitar programas de salud y bienestar que incluyen un plan de atención médica integral. Esto abarca el control de enfermedades crónicas, la prevención y el tratamiento de enfermedades, así como las evaluaciones médicas periódicas.

Los establecimientos deben contar con personal idóneo en cantidad suficiente para satisfacer de forma permanente y adecuada la atención integral de los residentes, de acuerdo con su número y condiciones de salud física y psíquica. Se requiere la evaluación de la condición de funcionalidad del adulto que ingresa al establecimiento, utilizando el índice de funcionalidad en las actividades de la vida diaria creado por Sidney Katz, que clasifica al individuo en dependiente e independiente. El artículo 19 del reglamento recomienda que los establecimientos cuenten con profesionales como enfermera, nutricionista, kinesiólogo (fisioterapeuta), terapeuta ocupacional o profesor de educación física con formación en gerontología.

Estadísticas y Características de los ELEAM en Chile (Estudio SENAMA 2015)

Un estudio cuantitativo y descriptivo, utilizando datos de registro del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) hasta noviembre de 2015, buscó caracterizar los ELEAM de Chile. Se analizaron 724 ELEAM registrados y distribuidos en 169 comunas, en los cuales estaban institucionalizados 16.985 adultos con edad a partir de los 60 años.

Perfil de los Establecimientos y Residentes

  • La mayoría de los ELEAM (65,9%) son de carácter privado, mientras que los establecimientos públicos son minoría. Históricamente, estas instituciones eran organizadas por entidades religiosas sin fines de lucro, pero la situación actual se invierte.
  • El 47,5% de los ELEAM están localizados en la región metropolitana de Santiago, donde se encuentra un mayor déficit de oferta de este servicio.
  • La tasa de ocupación de los ELEAM es del 90,7%.
  • Del total de adultos institucionalizados, el 66,2% (11.222) son mujeres. La mayoría de las mujeres (54%) residen en establecimientos públicos, al igual que la mayoría de los hombres (67,4%, es decir, 3.892).
  • El 85% de los establecimientos reciben tanto hombres como mujeres. Los establecimientos privados (90,2%) reciben más público de ambos géneros que los públicos (77,3%).
  • El 94,8% de las instituciones declaran no realizar cobranza para ocupar un sitio, aunque el 100% de ellas realizan cobranzas mensuales de mantenimiento.

Estado de Salud de los Residentes

En cuanto a la salud de los residentes, los datos de 2015 revelaron que:

  • Solo el 26,5% son considerados autosuficientes funcionales.
  • El 28,3% declaran alguna deficiencia física. La mayoría de estas personas viven en establecimientos públicos.
  • El 8,8% presentan deficiencias psíquicas, con la mayoría también en establecimientos públicos.
  • Casi la mitad (47,7%) de los residentes tienen alguna dependencia física o psíquica.
  • Respecto a la admisión de personas con demencia y/o enfermedades psiquiátricas, casi el 50% de los ELEAM no las reciben. De los que sí lo hacen, el 64,9% son privados y el 35,5% públicos.

Servicios Ofrecidos y Recursos Humanos

La mayoría de los establecimientos ofrecen actividades manuales, ejercicios físicos, clases de memoria, clases culturales y paseos recreativos o turísticos. Proporcionalmente, la mayoría de las actividades ofrecidas eran de carácter privado.

Los profesionales que más actúan en ELEAM, según el registro de SENAMA, son las nutricionistas (74,6%), enfermeros (63,3%), kinesiólogos (50,0%) y médico general (47,4%). Los profesionales menos contratados son psicólogos (8,1%), profesores de educación física (10,9%), profesional de prevención de riesgo y terapeuta ocupacional (15,0%), médico geriatra (32,5%) y paramédico (40,1%).

Una cantidad considerable de ELEAM no cumple con la recomendación del MINSAL respecto a los recursos humanos. Específicamente, los establecimientos no poseen:

  • Enfermera en el 28,6% (207 de 724).
  • Nutricionista en el 24,0% (174 de 724).
  • Kinesiólogo en el 42,3% (306 de 724).
  • Terapeuta ocupacional en el 81,6% (591 de 724).
  • Profesor de educación física en el 88,4% (640 de 724).
gráfica de barras: porcentaje de profesionales presentes en ELEAMs de Chile

Calidad de Vida en Residencias de Adultos Mayores: Una Revisión Reciente

Un análisis de la producción académica reciente (22 artículos científicos publicados entre 2020 y 2024) sobre los factores asociados a la calidad de vida en centros residenciales públicos, reveló patrones recurrentes relacionados con el impacto del diseño arquitectónico, la atención personalizada, el apoyo social, las condiciones de infraestructura y los servicios de salud.

El concepto de calidad de vida en la adultez mayor es multidimensional, integrando variables biológicas, psicológicas y sociales. El envejecimiento conlleva transformaciones progresivas que afectan las capacidades funcionales, lo que en muchos casos conduce a procesos de institucionalización debido a la insuficiencia del soporte familiar. Factores como el deterioro funcional progresivo, el aislamiento familiar, la precariedad económica, el componente cultural y los roles sociales inciden de manera significativa en el bienestar de esta población.

Comparación entre Adultos Mayores Institucionalizados y en la Comunidad

Estudios comparativos entre personas mayores institucionalizadas y aquellas que permanecen en sus entornos familiares revelan diferencias importantes. Aunque no se observan diferencias contundentes en la percepción general del bienestar, sí existen mayores niveles de dependencia y síntomas depresivos entre quienes residen en instituciones. La proporción de personas mayores que viven de manera independiente (solas o con sus cónyuges) ha aumentado en países de América Latina y el Caribe, mientras que ha disminuido la prevalencia de personas mayores que comparten el hogar con la familia ampliada.

Infraestructura, Gestión y Factores Específicos

La infraestructura y gestión de los centros de atención son factores críticos. Se han denunciado deficiencias en los servicios asistenciales y limitaciones importantes en cuanto a equipamiento, personal calificado y acceso a servicios básicos en residencias públicas. En contraste, se promueve la implementación de diseños inclusivos, espacios acogedores y cuidados centrados en la persona, así como ambientes residenciales amigables que generen autonomía.

Variables específicas que afectan la calidad de vida incluyen factores geográficos (como la altitud), el rol de la estructura familiar en la protección social y el apoyo social vinculado a mayores niveles de satisfacción vital.

Documental Residencia de Ancianos

Perspectiva Psicológica y Programas de Mejora

La dimensión psicológica adquiere una relevancia notable, con informes sobre el deterioro de la salud mental en adultos mayores durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, mostrando una alta prevalencia de síntomas depresivos, estrés y ansiedad. La calidad de vida depende en gran medida de la interacción entre las condiciones materiales, el apoyo social y las características personales, siendo el respaldo emocional, las relaciones interpersonales y la capacidad de resiliencia elementos fundamentales en la percepción subjetiva del bienestar.

Diversos autores coinciden en la importancia de los programas enfocados en el envejecimiento activo, que favorecen tanto la dimensión física como la emocional del bienestar, y la necesidad de un enfoque integral basado en la promoción de la salud y la prevención. Se identifican experiencias exitosas derivadas de programas e intervenciones comunitarias, y se proponen mejoras en la atención primaria para personas mayores en residencias.

Evaluación de la Satisfacción de Residentes

Un estudio realizado en una residencia privada evaluó la calidad del servicio mediante una encuesta de satisfacción (modelo SERVPERF). Los residentes se mostraron satisfechos con el servicio general, destacando positivamente las habitaciones, los empleados y los horarios de visitas. Sin embargo, la alimentación fue la dimensión considerada más importante y la que obtuvo el grado de insatisfacción más relevante, recibiendo la calificación más baja.

Los empleados son percibidos como una de las grandes fortalezas de las residencias, por su dedicación, respeto, amabilidad, disponibilidad, confianza y conocimiento, lo que contribuye a que los residentes se sientan como en casa. Este factor influye positivamente en la percepción de la calidad del cuidado.

Desafíos Específicos y Regulación en Chile

Una investigación diagnósticó un importante deterioro en la calidad de vida de las personas que residen en ELEAM en Chile. Curiosamente, los establecimientos financiados por SENAMA presentaron una mejor percepción de calidad de vida por parte de los residentes (76,3% con buen estándar de vida) en comparación con los privados (68,1%).

Sin embargo, la cantidad de personal era un problema mayor en los centros SENAMA, donde solo el 16,6% de los directivos mencionó contar con personal suficiente, frente a un 78,6% en los centros privados. El estudio también detectó un porcentaje de personas mayores que no reciben los cuidados requeridos y una proporción de cuidadores con un nivel de desgaste extremo, que admitieron situaciones de maltrato en sus centros, señal del desgaste que padecen.

Hasta marzo de 2018, se detectaron 903 ELEAM autorizados en Chile, de los cuales 14 son financiados por SENAMA. Expertos señalan la necesidad de regularizar los establecimientos "clandestinos" para evitar que las personas queden sin lugar donde ir, fomentando su acreditación según la ley.

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