Enfermedades de la Próstata en el Adulto Mayor

La próstata es un órgano fundamental del sistema reproductor masculino, con forma de castaña, situado debajo de la vejiga y delante del recto. Su función principal es producir parte del líquido seminal, esencial para la supervivencia de los espermatozoides, para lo cual requiere altas concentraciones de hormonas sexuales masculinas. A medida que los hombres envejecen, la próstata puede experimentar cambios, siendo las afecciones más comunes la hiperplasia benigna de próstata (HBP), el cáncer de próstata y la prostatitis.

Ilustración anatómica de la próstata masculina, mostrando su ubicación en relación con la vejiga y el recto.

Cambios Prostáticos con la Edad

A partir de los 40-45 años, la próstata comienza a crecer, principalmente en la zona transicional que rodea la uretra. Este crecimiento, conocido como hiperplasia benigna de próstata (HBP), puede comprimir la uretra, dificultando el vaciado de la vejiga y provocando síntomas urinarios.

En algunos pacientes, parte de la orina puede quedar retenida en la vejiga (orina residual). El tamaño de la próstata no siempre se correlaciona directamente con la gravedad de los síntomas; algunos hombres con próstatas ligeramente agrandadas pueden experimentar síntomas significativos, mientras que otros con próstatas considerablemente agrandadas pueden tener molestias menores.

Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP)

La HBP es un agrandamiento no canceroso de la próstata, también denominada agrandamiento de próstata. Es una afección benigna que se hace más común con la edad, siendo rara en hombres menores de 40 años y afectando a un porcentaje muy elevado de hombres mayores.

Los síntomas de la HBP suelen empeorar lentamente e incluyen:

  • Nicturia (levantarse frecuentemente por la noche para orinar).
  • Intermitencia del chorro de orina.
  • Necesidad de pujar para iniciar la micción.
  • Disminución en la fuerza del chorro de orina.
  • Sensación de vaciado incompleto de la vejiga.
  • Urgencia miccional.
  • Ardor al orinar.
Diagrama que ilustra cómo el crecimiento de la zona transicional de la próstata comprime la uretra.

La HBP no está relacionada con el cáncer de próstata ni aumenta su riesgo, aunque algunos hombres con HBP pueden desarrollar cáncer de próstata. El tratamiento de la HBP depende de la clínica que presente el paciente. Los síntomas leves pueden no requerir tratamiento, mientras que los síntomas moderados pueden mejorar con medicación. En casos de síntomas severos o complicaciones como retención urinaria, infecciones recurrentes, cálculos vesicales o daño renal, se pueden considerar tratamientos médicos o quirúrgicos.

Tratamiento Médico para la HBP

Existen diversas opciones farmacológicas para tratar la HBP:

  • Alfa-bloqueantes: Relajan el músculo liso de la próstata y la uretra, facilitando el flujo urinario. Mejoran tanto los síntomas irritativos como los obstructivos, con pocos efectos adversos.
  • Inhibidores de la 5-alfa-reductasa: Bloquean la producción de dihidrotestosterona (DHT), lo que reduce el tamaño de la próstata con el tiempo.
  • Tadalafilo 5 mg: Puede mejorar simultáneamente los síntomas prostáticos y la erección.
  • Tratamiento combinado (Alfa-bloqueantes + Inhibidores de la 5-alfa-reductasa): Indicado en pacientes con próstatas grandes y síntomas moderados o severos, combinando la mejoría rápida de síntomas con la disminución del volumen prostático.

Los medicamentos son eficaces inicialmente, pero con el tiempo la próstata puede seguir creciendo y disminuir su efectividad.

Tratamientos Quirúrgicos para la HBP

Cuando el tratamiento médico no es suficiente o en presencia de complicaciones, se recurre a la cirugía. Las técnicas quirúrgicas incluyen:

  • Fotovaporización de la próstata con láser verde (Green Light XPS): Técnica segura y eficaz, con hospitalización corta y rápida recuperación. Recomendada para próstatas menores de 90 gramos. Se realiza a través de la uretra, vaporizando el tejido prostático que obstruye.
  • Vaporización con energía plasmoquinética: Utiliza energía plasmoquinética para vaporizar y eliminar el tejido prostático benigno obstructivo a través de la uretra, proporcionando alivio inmediato de los síntomas.
  • Resección Transuretral de Próstata (RTUP): Técnica empleada para extirpar fragmentos del crecimiento benigno a través de la uretra. Es efectiva pero puede presentar complicaciones como sangrado. Permite operar próstatas grandes (mayores de 100 gramos).
  • Enucleación de la HBP mediante Láser Holmiun: Permite enuclear el tejido benigno (adenoma) sin necesidad de cirugía abierta. Es una alternativa a la cirugía abierta para próstatas grandes.

La indicación y realización de la cirugía prostática debe ser practicada por un urólogo con experiencia. Para próstatas menores de 100 gramos se recomiendan láser verde o vaporización plasmoquinética, mientras que para próstatas mayores de 100 gramos se considera la enucleación con Láser Holmiun.

Cirugía Láser de Próstata: HoLEP explicado

Cáncer de Próstata

El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente en el varón. Se produce por un crecimiento maligno dentro de la próstata, con mayor frecuencia en la zona periférica. Entre el 30 y 40% de los varones de 50 a 80 años pueden tener cáncer de próstata subclínico (latente) sin síntomas clínicos.

El cáncer de próstata suele crecer lentamente. Los cambios celulares pueden comenzar 10 o 20 años antes de que el tumor sea lo suficientemente grande para manifestar síntomas. Por ello, el cáncer de próstata no se detecta si no se busca activamente, ya que solo produce síntomas cuando está muy avanzado.

Factores de Riesgo del Cáncer de Próstata

  • Edad: El riesgo aumenta significativamente con la edad.
  • Antecedentes familiares: Los varones con padre o hermanos que han sufrido cáncer de próstata tienen un riesgo tres veces mayor. Si hay tres varones afectados en la familia, el riesgo se multiplica por diez.
  • Raza: Los afroamericanos presentan el mayor riesgo, seguidos por los blancos e hispanos.
  • Dieta y estilo de vida: Una dieta rica en grasas y baja en frutas y verduras, la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo pueden aumentar el riesgo.

Diagnóstico del Cáncer de Próstata

El diagnóstico precoz es fundamental para un tratamiento exitoso. Las pruebas diagnósticas incluyen:

  • Tacto rectal: Permite al urólogo valorar el tamaño de la próstata y detectar nódulos duros sugestivos de cáncer. Se recomienda realizarlo anualmente a partir de los 50 años, o antes si existen factores de riesgo.
  • Antígeno Prostático Específico (PSA): Es un marcador tumoral que se mide en sangre. Un PSA elevado puede indicar la presencia de cáncer, aunque también puede elevarse por otras causas como la HBP o la prostatitis. El PSA es un marcador más próstata-específico que cáncer-específico, lo que le convierte en imperfecto. No hay niveles "mágicos" de PSA que excluyan el riesgo de cáncer.
  • PSA libre y cociente PSA libre/total: El cociente entre el PSA libre y el PSA total puede ayudar a diferenciar entre HBP y cáncer. Un cociente más alto sugiere un crecimiento benigno.
  • Biopsia prostática: Es el método diagnóstico confirmatorio para el cáncer de próstata. Se toman pequeñas muestras de tejido prostático para su análisis microscópico. Las técnicas de biopsia incluyen la biopsia transrectal guiada por ecografía (clásica) y la biopsia perineal guiada mediante Fusión RMN-ECO, que ofrece mayor precisión al identificar y dirigir la biopsia a zonas sospechosas detectadas en la resonancia magnética.
  • Resonancia Magnética Nuclear (RMN) de próstata: Permite visualizar con detalle la próstata y detectar zonas sospechosas de malignidad, guiando la biopsia.
  • Otras pruebas: Estudio Select Mdx en orina, ecografía, flujometría, residuo miccional, entre otras, pueden ser útiles en el diagnóstico diferencial.
Infografía comparativa de los resultados de una biopsia transrectal guiada por ecografía y una biopsia por fusión RMN-ECO.

Estadificación y Tratamiento del Cáncer de Próstata

Una vez confirmado el cáncer, se procede a la estadificación para determinar su extensión. Las opciones de tratamiento dependen del estadio del cáncer, la agresividad del tumor (grado Gleason), el PSA, la edad y el estado general de salud del paciente. Pueden incluir:

  • Vigilancia activa: Para cánceres de bajo riesgo, se monitoriza estrechamente al paciente.
  • Tratamiento Focal: Terapia que permite tratar o eliminar selectivamente el área afectada por el cáncer, conservando la próstata y minimizando las complicaciones. Se realiza guiado por fusión de RMN y ecografía, utilizando técnicas como crioterapia, electroporación o HIFU.
  • Braquiterapia: Implante de semillas radiactivas dentro de la próstata para destruir el tumor.
  • Radioterapia externa: Administración de radioterapia localizada sobre la próstata. Suele requerir múltiples sesiones y puede presentar efectos adversos.
  • Prostatectomía Radical: Extirpación completa de la próstata y vesículas seminales mediante técnicas laparoscópica, abierta o robótica.

En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza, se valoran todos los datos del paciente para explicar las técnicas curativas, sus ventajas y efectos adversos, y recomendar el tratamiento más apropiado.

Prostatitis

La prostatitis es la inflamación de la próstata, siendo el problema prostático más común en hombres menores de 50 años. Afecta a casi la mitad de los hombres en algún momento de su vida y no aumenta el riesgo de cáncer de próstata, aunque puede elevar los niveles de PSA.

Tipos de Prostatitis

  • Prostatitis Bacteriana Aguda: Causada por una infección bacteriana repentina. Es el tipo menos común pero puede obstruir las vías urinarias. Requiere atención médica inmediata y tratamiento con antibióticos.
  • Prostatitis Bacteriana Crónica: Causada por infecciones bacterianas recurrentes. Los síntomas son similares a la aguda pero menos intensos y aparecen o empeoran gradualmente.
  • Prostatitis Crónica / Síndrome de Dolor Pélvico Crónico: Es el tipo más común pero menos comprendido. A menudo se detectan células de defensa (glóbulos blancos) en el líquido prostático y el semen, sin infección bacteriana clara.
  • Prostatitis Inflamatoria Asintomática: No presenta síntomas, pero se detectan glóbulos blancos en el líquido prostático y el semen. No suele requerir tratamiento.

La prostatitis puede ser causada por infecciones bacterianas, manipulaciones urológicas, sondaje urinario, prácticas sexuales de riesgo, o vías de infección hematógena, linfática o sexual. Los síntomas comunes, además del dolor pélvico, pueden incluir dificultad o ardor al orinar, urgencia miccional, y dolor durante la eyaculación.

Ilustración del sistema urinario masculino, destacando la próstata y la uretra, con énfasis en la inflamación prostática.

Diagnóstico y Tratamiento de la Prostatitis

El diagnóstico se basa en el interrogatorio, la exploración física (incluyendo tacto rectal) y pruebas como el análisis de orina, sedimento urinario, y a veces análisis del líquido prostático o semen. El tratamiento principal para las prostatitis bacterianas es la administración de antibióticos. En casos de prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico, el tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios, relajantes musculares, alfa-bloqueantes, y terapias físicas.

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