Encuesta Casen y la Situación de Discapacidad en Chile

La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2024 ha puesto de manifiesto la persistencia de la pobreza multidimensional en el grupo de personas con discapacidad en Chile, un tema abordado por diversos actores y organizaciones como Fundación Tacal.

Impacto de la Casen 2024 en la Pobreza Multidimensional y Discapacidad

Según los resultados de la Casen 2024, el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional a nivel nacional experimentó una disminución, pasando del 20,5% al 17,2%. Sin embargo, esta tendencia positiva no se reflejó de la misma manera en la población con discapacidad. La proporción de personas con discapacidad dentro de la población pobre aumentó del 13,6% en 2022 al 16,5% en 2024, lo que equivale a 572.923 personas, más de medio millón de chilenos y chilenas. Esto representa un aumento de 40.961 personas en pobreza que viven con alguna discapacidad, lo que, aunque estadísticamente puede no ser relevante en términos de cambio de tendencia, muestra que la problemática se mantiene y se agudiza en este grupo.

Andrea Zondek, presidenta de Fundación Tacal, enfatizó que estos resultados “no tienen excusa”, apuntando directamente al incumplimiento de la Ley 21.015 y a la falta de fiscalización efectiva por parte del Estado. La pobreza multidimensional, como explicó Balboa, no se mide solo por ingresos, sino que considera carencias simultáneas en áreas clave para una vida digna, como educación, trabajo, salud, vivienda, seguridad social y redes de apoyo. Las personas en pobreza multidimensional presentan, además, mayores niveles de rezago educativo y menor participación laboral.

Infografía comparativa de la pobreza multidimensional nacional vs. pobreza multidimensional en personas con discapacidad en Chile, mostrando datos de Casen 2022 y 2024.

Empleo, Autonomía y Formación Laboral: Un Desafío Crucial

Para Andrea Zondek, la pobreza multidimensional se profundiza cuando el acceso al empleo formal no existe. “Sin trabajo no hay autonomía ni posibilidad real de salir de la pobreza”, afirmó. El Director Nacional del Servicio Nacional de Discapacidad (Senadis), Mauro Tamayo, sostuvo que persisten profundas desigualdades en la sociedad, especialmente en lo que refiere a la inclusión laboral y educativa.

La falta de autonomía e independencia económica se ve directamente afectada por la escasez de oportunidades laborales. El académico del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago concuerda en que la contratación de personas con discapacidad no corresponde solo a razones económicas, sino también culturales, destacando la falta de fiscalización, formación a ejecutivos y jefes de división del Estado, e incentivos.

Desde Fundación Tacal, se apuntan a factores estructurales como posibles razones de este aumento de la pobreza en personas con discapacidad. Históricamente, se formó a personas con discapacidad en oficios con poca demanda. “Vender artesanías de papel maché u otros trabajos sin salida laboral real no saca a nadie de la pobreza, aunque haya buena intención”, advierte la presidenta de Tacal. Por ello, se subraya la necesidad de avanzar hacia una capacitación pertinente, alineada con las necesidades reales del mercado laboral, dejando atrás modelos formativos que no generan empleabilidad.

La presidenta de Fundación Tacal subraya que la responsabilidad es compartida: “Las organizaciones tenemos que formar con pertinencia laboral. Las empresas deben contratar y generar empleo real. Y el Estado tiene que cumplir la ley, fiscalizar y, sobre todo, liderar con el ejemplo”. La Ley 21.015, promulgada en 2017, establece que las organizaciones con más de 100 empleados deben tener al menos un 1% de su dotación laboral compuesta por personas con discapacidad. Para quienes no cumplan, existen medidas alternativas como donar a organizaciones reconocidas por el Ministerio de Desarrollo Social.

Workshop "Ley 21.015 que incentiva la Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad"

Características y Dificultades de la Población con Discapacidad: Datos Históricos de Casen 2013

La Ministra de Desarrollo Social de entonces, María Fernanda Villegas, presentó en su momento las cifras de la encuesta CASEN 2013 sobre inclusión social de personas en situación de discapacidad, que ofrecieron un panorama sobre este grupo. Uno de los hallazgos fue que la mayor presencia de condiciones permanentes o de larga duración se da entre las personas de más edad.

Respecto de la población que enfrenta dificultades para la realización de actividades debido a su estado de salud, en personas mayores de 15 años o más, se observaron los siguientes niveles de autonomía y dependencia:

  • 35,8% son autovalentes.
  • 9,7% son autovalentes con necesidad de una ayuda técnica.
  • 21,8% tienen dependencia leve.
  • 15,4% tiene dependencia moderada.

En cuanto a la cobertura de salud, un 84,8% de las personas de 6 años o más que tiene alguna dificultad debido a su estado de salud se encontraba adscrito a Fonasa. En materia de vivienda, la condición de hacinamiento de quienes enfrentan alguna dificultad debido a su estado de salud no era significativamente distinta de quienes no la tienen (9,6% y 9,2%, respectivamente), mientras que el allegamiento interno era mayor entre hogares donde hay alguien que tiene alguna dificultad debido a su estado de salud (20,7%).

Metodología de la Encuesta Casen 2024 y Medición de la Pobreza

La Encuesta Casen 2024 se realizó entre el 1 de noviembre de 2024 y el 2 de febrero de 2025. Su actualización en la medición de la pobreza fue elaborada a partir de las recomendaciones de la Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza, que entregó su informe final en julio de 2025. Este trabajo contó con la revisión de una Mesa Técnica compuesta por la Subsecretaría de Evaluación Social del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La nueva metodología de medición de la pobreza, más exigente y actualizada, mostró que tanto la pobreza por ingresos, como la multidimensional y la severa, registraron una baja general. Para la pobreza por ingresos, se eliminó el uso del alquiler imputado y se aplicaron líneas diferenciadas para hogares arrendatarios y no arrendatarios. En pobreza multidimensional, se mantuvieron las cinco dimensiones, pero se ampliaron los indicadores de 15 a 20, con igual ponderación, y se fijó el umbral de carencias en 25%.

Entre las novedades metodológicas, se incorporaron dos indicadores vinculados con carencias en materia de cuidados: uno en la dimensión de Salud, relativo a la recepción de apoyo en el cuidado de personas con dependencia funcional, y otro en la dimensión de Trabajo, para identificar a quienes no están trabajando, ni buscando trabajo ni estudiando por estar cuidando de otra persona. En la dimensión Educación se sumó un indicador relativo al aprendizaje en los establecimientos educacionales y en la dimensión de Redes y Cohesión Social, uno asociado a la conectividad digital. En general, todos los indicadores existentes se hicieron más exigentes.

La estimación del porcentaje y la cantidad de personas en situación de pobreza por ingresos y multidimensional aplica la metodología de Áreas Pequeñas (SAE), que incluye: Estimación Directa (para comunas representativas), Estimación SAE (que combina datos de Casen y registros administrativos para comunas no representativas presentes en la muestra), y Estimación IMC (por imputación de medias por conglomerados, para comunas sin presencia en la muestra).

Diagrama de flujo explicando la metodología SAE para la estimación de la pobreza en la Encuesta Casen.

Censo 2024 y Encuestas de Discapacidad (ENDISC): Un Análisis Comparativo

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó el 1 de julio de 2025 la cuarta entrega de los resultados del Censo de Población y Vivienda 2024, el cual, por primera vez, presentó datos sobre las personas con discapacidad en Chile, marcando un hito significativo en la recopilación de información.

Paralelamente, las Encuestas Nacionales de Discapacidad (ENDISC) se realizaron en los años 2004, 2015 y 2022. Estas no son censos, sino estudios específicos basados en muestras representativas de la población nacional y regional. Aunque sus resultados no son directamente comparables entre sí debido a diferencias metodológicas, han sido fundamentales para la elaboración de políticas públicas y la promulgación de leyes enfocadas en la inclusión, igualdad de oportunidades y accesibilidad, como la Ley 20422, la Ley 21015 de Inclusión Laboral, la Ley 21275 y la Ley 21690, entre otras.

Tanto los resultados del Censo 2024 como los de la ENDISC III son válidos y, aunque presentan diferencias y sus cifras no sean comparables entre sí, son compatibles. Para ilustrar la principal diferencia entre ambos métodos, se puede usar una analogía: si la ENDISC III (basada en el Modelo de la Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud y del Banco Mundial) estima una prevalencia (un porcentaje como el 17% de personas con discapacidad), que a través de modelos estadísticos permite estimar una cifra nacional y regional con márgenes de error; el censo, en cambio, es un conteo directo en cada hogar. El censo no estima una aproximación de población, sino que da cuenta de cuántos hogares fueron encuestados y cuántas personas viven en cada uno en un período determinado, sin incluir hogares colectivos como residencias de personas con discapacidad.

La ENDISC III (Base metodológica de la ENDIDE 2022) utiliza el Modelo de la Discapacidad (Disability Model en inglés) de la Organización Mundial de la Salud y del Banco Mundial. Este modelo se aplica sobre una muestra representativa de la población e incluye el Grupo de Preguntas Cortas del Grupo de Washington (WG-SS), que comprende seis preguntas orientadas a identificar a personas con un riesgo elevado de enfrentar barreras para su desempeño autónomo y su plena participación en la sociedad. Estas preguntas exploran dominios funcionales esenciales como caminar, ver, oír, conocer, autocuidarse y comunicarse. Para información más detallada, se emplea el Conjunto Ampliado del Grupo de Washington (WG-ES).

Adicionalmente, se utiliza una metodología de participación para niñas, niños y adolescentes, donde se considera su participación directa desde los 10 años mediante un módulo autoaplicado en el cuestionario, ampliando la lista de tareas o actividades en las que reciben ayuda o asistencia, y la frecuencia con que la reciben.

Objetivos Generales de la Encuesta Casen 2024

La Casen 2024 tiene como objetivo principal proporcionar un diagnóstico actualizado de la situación socioeconómica de los hogares. Esto incluye estimar el porcentaje de pobreza en el país, calcular medidas de desigualdad de ingresos y conocer la cobertura y distribución de la política social. De esta manera, se busca identificar carencias y demandas de la población, con un foco especial en la situación de grupos prioritarios de la política social, tales como niños, niñas y adolescentes; jóvenes; personas mayores; mujeres; pueblos indígenas; y, de manera destacada, personas en situación de discapacidad y de dependencia, entre otros.

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