Los sistemas de salud y pensiones en Europa son redes complejas de acciones creadas para garantizar la salud, el bienestar y la seguridad económica de sus ciudadanos. Se sustentan en reglamentos y leyes específicas, y exigen la participación de todos los sectores sociales.

Sistemas de Pensiones en Europa: Retos y Reformas
Europa cuenta con uno de los sistemas de pensiones más avanzados y diversos del mundo, diseñado para ofrecer seguridad económica durante la jubilación. Sin embargo, el envejecimiento de la población europea y otros factores han impulsado la necesidad de reformas continuas.
El Reto Demográfico
La población europea está envejeciendo. En 2018, la esperanza media de vida al nacer en los 27 países de la UE era de 81 años, con 78.2 años para los hombres y 83.7 años para las mujeres. Esta tendencia, aunque se ralentiza, ha llevado a un aumento significativo de personas mayores de 65 años: de 38 millones en 1960 a más de 100 millones en 2017.
Cómo afecta una Europa envejecida ala economía
El reto demográfico en países como Francia proviene del aumento de la población de la generación del baby-boom (1946-1974), que, al jubilarse, ha dado lugar a una situación de "boom de abuelos". Este fenómeno ejerce una presión considerable sobre los sistemas de pensiones, que históricamente tienen como objetivo principal prevenir la pobreza entre las personas mayores.
Objetivos y Enfoques de los Sistemas de Pensiones
Históricamente, el objetivo inicial de todos los países europeos es prevenir la pobreza entre las personas mayores. Para lograrlo, se han propuesto tres enfoques o pilares:
- Asistencia: Proporciona financiamiento a las personas mayores que ya no pueden trabajar. Este pilar, correspondiente a la lógica beveridgiana, se ha desarrollado en gran medida en Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y los Países Bajos.
- Seguro de Vejez: Un sistema de seguros para personas que alcanzan una edad avanzada, predominante en Europa continental y del Sur.
- Pensión Mínima Garantizada: Proporciona una pensión básica garantizada a todos los ciudadanos a una determinada edad.
El aumento del envejecimiento demográfico y la llegada a la jubilación de los baby-boomers, a partir de los años 90, impulsó la conciencia sobre el problema de la dependencia de las personas mayores. Los gobiernos intentaron entonces reducir el gasto en pensiones introduciendo reformas paramétricas, como la modificación de la edad de jubilación y la revalorización de las pensiones.
Tipos de Sistemas de Pensiones
Todos los sistemas de pensiones son formas de solucionar el problema de cómo vivir sin trabajar a partir de una determinada edad y de hacerlo con garantías. Se pueden clasificar en:
- Pensiones Asistenciales: Pensiones públicas encaminadas a mitigar la pobreza entre las personas mayores.
- Pensiones de Reparto: Pensiones públicas financiadas con impuestos o cotizaciones a los trabajadores en activo para financiar las pensiones de los jubilados. Algunos sistemas de reparto, como el italiano o el sueco, han adoptado las llamadas cuentas nocionales, donde la cuantía de la pensión se calcula sobre el historial de cotización de cada trabajador.
- Pensiones de Ahorro o de Capitalización: Pensiones privadas que pueden ser voluntarias, incentivadas u obligatorias, donde el trabajador financia su pensión a través de vehículos de ahorro.
Los modelos de pensiones en los distintos países europeos varían significativamente.
Modelos Bismarckianos
Los modelos francés y alemán, conocidos como "bismarckianos antiguos", incluyen una pensión mínima de vejez y un sistema de seguros para las personas mayores. En Europa continental, el seguro de vejez es el principal o único pilar en países como Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Italia, República Checa y Eslovenia. Su objetivo principal es garantizar un nivel constante de ingresos a los pensionistas. Los fondos de estos regímenes proceden de las cotizaciones abonadas por los patrones y los trabajadores, y funcionan sobre la base del reparto.

El sistema de pensiones francés, financiado por el reparto, proporciona prestaciones relativamente elevadas a los jubilados con una carrera profesional convencional, pero ha permanecido fragmentado debido a la persistencia de regímenes separados. A diferencia de muchos de sus vecinos europeos, el proceso de reforma en Francia no es continuo ni automático, lo que da lugar a grandes reformas cada 4 o 5 años. El sistema alemán, por otro lado, se basa en un sistema de puntos, donde el monto de la pensión depende de los puntos acumulados.
Modelos Nórdicos y de Capitalización
Los sistemas de pensiones nórdicos han complementado su primer pilar beveridgiano (pensión básica universal financiada por reparto) con un segundo pilar obligatorio, generalmente público y unificado, que proporciona prestaciones vinculadas a los ingresos y financiadas por cotizaciones sociales de reparto. Antes de la reforma de 1998, el sistema sueco tenía tres niveles, incluyendo un sistema contributivo y pensiones de empresa financiadas por capitalización. Como resultado de las reformas impuestas por las instituciones financieras internacionales en muchos países de Europa Central y Oriental durante la década de 1990, la mayoría de sus sistemas de pensiones (Hungría, Polonia, Eslovaquia, Letonia, Bulgaria y Croacia) se clasifican en esta categoría, con la excepción de República Checa y Eslovenia, que han reforzado un sistema bismarckiano.
En el Reino Unido, existe un segundo pilar de pensiones diversificado, que incluye pensiones de empresa, individuales y públicas. El sistema británico se ha reformado siguiendo el modelo del Banco Mundial, consistente en una pensión estatal basada en una renta básica garantizada para todos, complementada por planes de pensiones suplementarios gestionados por fondos personales o profesionales. La edad legal de jubilación en el Reino Unido ha aumentado gradualmente, buscando alcanzar los 68 años para todos en 2046.
El sistema de los Países Bajos, que tiene el índice más bajo de pobreza en la tercera edad de la OCDE, se basa en una pensión básica de reparto de cuantía fija (cubre el 30% del salario medio) y un sistema de planes de empleo capitalizados (cubre el 70% restante). El sistema sueco, considerado modélico, combina pensiones públicas con un sistema obligatorio de planes individuales de capitalización.
La Influencia de la Unión Europea y las Reformas
El establecimiento del Mercado Único y la introducción de la moneda única en la Unión Europea implican la restricción de los déficits presupuestarios y la reducción del gasto público, lo que influye en las reformas de pensiones. La UE recomienda una reforma del sistema de pensiones basada en un modelo de tres pilares: capitalización, régimen público y ahorro individual. Aunque la UE tiene poco poder para imponer reformas, puede hacer recomendaciones y lo ha hecho en casos como Grecia, Portugal y Hungría a través de los Memorándums of Understanding.
Desde el punto de vista de los gobiernos, las reformas de las pensiones están motivadas por los retos demográficos, la gestión fiscal y la financiarización de la economía. Las reformas actuales suelen retrasar la edad de jubilación, aumentar la duración de las cotizaciones o cambiar el salario de referencia para reducir el gasto público y aumentar la "contributividad" de las pensiones.
Confianza y Disparidades en las Pensiones
Las pensiones vinculadas a los ingresos constituyen la principal fuente de ingresos de los europeos mayores de 65 años. Sin embargo, menos de la mitad de los ciudadanos de la UE confían en tener suficiente dinero para vivir cómodamente durante su jubilación. Proteger a las personas mayores contra la pobreza es una función clave de los sistemas de pensiones.
Según Eurostat, las pensiones de jubilación en Europa varían considerablemente. El gasto medio en pensiones de vejez en Luxemburgo es casi 11 veces superior al de Bulgaria, lo que pone de manifiesto importantes disparidades. Los niveles de confianza también varían: Luxemburgo (61%), Países Bajos (59%) y Dinamarca (58%) son los países con mayor confianza.
Sistemas de Salud en Europa: Estructura y Desafíos
Los sistemas sanitarios son variantes directas de los sistemas sociales, definidos como el conjunto de relaciones sociales, estructuras y estratificaciones de la sociedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) los ha definido como un conjunto de elementos interrelacionados que contribuyen a la salud en los hogares, los lugares de trabajo, los lugares públicos y las comunidades, así como en el medio ambiente físico y psicosocial.
Características Fundamentales de un Sistema Sanitario
Los sistemas sanitarios, para considerarse tales según la OMS, deben ser:
- Universal: Que dé cobertura a toda la población. Los países de la Unión Europea firmaron en 1996 la Carta de la Reforma de la Atención Sanitaria de Ljubljana, que habla sobre la cobertura universal y el acceso equitativo.
- Atención Integral: Que abarque higiene, salud mental, medicina preventiva, asistencia primaria y asistencia terciaria para todas las patologías agudas y crónicas.
- Equitativo: Con igualdad tanto en la posibilidad de acceso como en la igualdad de trato, sin distinción de sexo, religión o raza, y con igualdad de cartera de servicios.
- Eficiente: Aportar las mejores prestaciones y el mejor nivel de salud al menor coste.
- Flexible: Adaptarse y responder de manera rápida a las nuevas necesidades.
- Con Participación Ciudadana: Involucrar a los ciudadanos en la planificación y gestión del sistema.

Modelos de Financiación y Estructura
Los países que componen la actual Unión Europea ofrecen una cobertura prácticamente universal, aunque deriven de modelos diferentes, como los mutualistas o modelo Bismarck, y los del Sistema Nacional de Salud (SNS) o modelo Beveridge.
- Modelo Bismarck: Basado principalmente en contribuciones a la Seguridad Social, sin redistribución entre diferentes grupos de ingresos, y las personas aseguradas son empleados. Ejemplos: Francia, Alemania, Austria, Bélgica, Luxemburgo y Holanda.
- Modelo Beveridge: Financiado por impuestos, incluye a toda la población y sí contiene redistribución social. Ejemplos: Reino Unido, Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Italia, España y Portugal.
Históricamente, los países del norte de Europa tienen más afinidad al modelo Beveridge, mientras que los países del centro de Europa tienen más afinidad al modelo Bismarck. No obstante, con el paso del tiempo estas diferencias se han ido debilitando, y la tendencia actual en Europa es hacia un modelo convergente de los dos sistemas.
Cómo afecta una Europa envejecida ala economía
El Sistema Sanitario Alemán
Alemania, con una población de 82.7 millones de habitantes (2007) y una esperanza de vida de 77.1 años para hombres y 82.4 años para mujeres, destina un 10.6% de su PIB a gasto sanitario. Las raíces del SNS alemán datan de 1883 con su Seguro Obligatorio de Salud nacional. El sistema actual está basado en un seguro de salud social y se caracteriza por tres esquemas coexistentes.
En 2003, cerca del 87% de la población estaba cubierta por un seguro de salud estatutario. El sistema de cuidados de salud tiene una organización descentralizada caracterizada por el federalismo y cuerpos corporativos no gubernamentales. Existen 291 Fondos de Enfermedad que negocian contratos con proveedores y están obligados a aceptar a cualquier ciudadano. Desde 2004, hay un Instituto independiente para valorar la eficiencia y la calidad asistencial.
En cuanto a financiación, en 2002 el gasto sanitario supuso el 10.9% del PIB, siendo el 79% de este gasto de fondos públicos. Existe un copago por estancia hospitalaria, fisioterapia, transporte sanitario, el 50% de los gastos bucodentales y los medicamentos.
Gasto Sanitario y Desafíos Económicos
En cifras macroeconómicas, el gasto que los diversos países destinan al componente sanitario es variable. La media de los países desarrollados está alrededor del 9% del Producto Interior Bruto (PIB). A partir de la crisis de los años setenta, con el imparable crecimiento del gasto sanitario en relación con el PIB nacional, se ha desarrollado un interés universal por la contención del gasto sin disminuir las prestaciones.

Sin embargo, debido a los estrictos criterios de Maastricht en los Estados miembros de la Unión Europea, se han realizado recortes del gasto público, lo que ha afectado también al gasto sanitario. La escasez de recursos, los costes crecientes y la introducción de nuevas tecnologías han llevado a intentos de ordenar y priorizar los servicios sanitarios, dada la limitación de los recursos disponibles.
Normativa de Salud en la Unión Europea
La propuesta para una Constitución Europea de Roma defiende el derecho de las personas a la vida y el acceso a las prestaciones sociales, con el bienestar como uno de sus objetivos comunes. La salud se contempla en el capítulo de los ámbitos en los que la Unión puede realizar una acción de apoyo, coordinación o complemento, garantizando la protección de la salud humana ante cualquier política o acción.
Constitucionalmente, el compromiso se concentra en garantizar medidas de coordinación suficientes entre los Estados Miembros para prevenir enfermedades contagiosas, promover la lucha contra pandemias como el tabaco y el abuso del alcohol, y reducir la incidencia nociva de las drogas. La propuesta constitutiva también plantea la obligación de establecer normas elevadas de calidad y seguridad de los medicamentos y productos sanitarios.
La UE puede emprender acciones relacionadas directamente con la protección de la salud, como medidas en legislación veterinaria y fitosanitaria, calidad y seguridad de órganos y sustancias de origen humano, medidas de fomento de la salud pública y recomendaciones del Consejo (no vinculantes).
Estrategia Sanitaria de la Unión Europea
La estrategia sanitaria general de la Comunidad incluye un marco de salud pública con un programa de acción de 5 años (2003-2008) y un presupuesto de 312 millones de euros. Para desarrollar un Sistema Global de Información Sanitaria, se utilizará tecnología de comunicación y se establecerán indicadores sobre la situación sanitaria, enfermedades, factores determinantes de salud y estilos de vida. La población recibirá información sobre estilos de vida saludables y riesgos para la salud.

Las instituciones sanitarias se beneficiarán de esta base de información para establecer políticas, tomar decisiones y compartir experiencias. Se establecerá un dispositivo de reacción rápida ante situaciones que involucren a varios Estados. La implementación de la Estrategia Sanitaria General requerirá la coordinación con organismos internacionales como la OMS y otras agencias de las Naciones Unidas.
Organismos Existentes
- Dirección General de Sanidad y Protección de Consumidores: Funciona desde 1999, con responsabilidad sobre salud pública, seguridad alimentaria y normas fitosanitarias y veterinarias.
- Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (CEPCE): Creado en 2004, su misión es identificar, determinar y comunicar las amenazas para la salud humana de las enfermedades transmisibles.
- Agencia Europea para la Evaluación de Medicamentos (AEEM): Ubicada en Londres, controla la calidad de los medicamentos en Europa para humanos y animales.
- Foro Europeo de la Salud (FES): Propuesto para la participación de todos los sectores de la sociedad en la toma de decisiones y la obtención de información, promoviendo la apertura y transparencia.
Tarjeta Sanitaria Europea
Aprobada en 2004 y vigente desde el 1 de junio de 2004, la Tarjeta Sanitaria Europea sustituye a los formularios utilizados por trabajadores desplazados, estudiantes y turistas. Está dirigida especialmente a pensionistas residentes en otro país de la Unión, trabajadores, estudiantes y turistas. Se espera que para 2008 la tarjeta incluya datos electrónicos homologados legibles en todos los sistemas sanitarios de la UE, preámbulo de un expediente electrónico comunitario.