Desafíos de Accesibilidad para Personas con Discapacidad y Caminos hacia la Inclusión

La inclusión plena y efectiva de las personas con discapacidad representa un desafío significativo a nivel global y regional. A menudo, existen múltiples barreras que dificultan o imposibilitan el desempeño y la participación de las personas con discapacidad en la vida cotidiana y pública. Estas barreras no solo son injustas, sino que también resultan insostenibles, generando pérdidas importantes de capital humano para la sociedad en su conjunto.

Alcance y Contexto de la Discapacidad

Según datos de 2020, aproximadamente 85 millones de personas con discapacidad viven en América Latina y el Caribe, lo que constituye el 14.7% de la población regional. Los indicadores revelan que los hogares con personas con discapacidad son generalmente más pobres, y en uno de cada cinco hogares en situación de pobreza extrema reside una persona con discapacidad.

Un reporte del Banco Mundial, titulado "Rompiendo Barreras", analiza las causas de exclusión histórica que enfrentan las personas con discapacidad en la región. Subraya la necesidad de que las personas con discapacidad puedan participar plenamente en la vida pública, sin sufrir discriminación ni marginación en escuelas o lugares de trabajo. La exclusión impacta no solo en los individuos y sus familias, sino que afecta a toda la sociedad.

infografía sobre la prevalencia de discapacidad en América Latina y el Caribe, mostrando la relación con la pobreza

La Situación de la Discapacidad en Chile

En Chile, los datos también reflejan una realidad similar. El Estudio Nacional de Discapacidad de 2015 indicaba que una de cada cinco personas adultas se encontraba en situación de discapacidad. Más recientemente, el Tercer Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDIDE 2022), realizado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), actualizó estos datos.

La Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia (ENDIDE 2022) muestra que el 17% de la población de 2 años y más en Chile tiene discapacidad, lo que corresponde a 3.291.602 personas. De esta cifra, el 5.9% tiene discapacidad leve a moderada y el 11.1% tiene discapacidad severa. Específicamente, el 17.6% de la población de 18 años y más tiene discapacidad, sumando 2.703.893 personas. Se evidenció también que la prevalencia de la discapacidad es mayor entre las mujeres (20.4%) que entre los hombres (13.6%).

gráfico de barras comparando la prevalencia de discapacidad entre hombres y mujeres en Chile

Identificación de las Barreras Comunes

La "discapacidad" se entiende cada vez más como algo que ocurre cuando las necesidades funcionales de una persona no son abordadas en su entorno físico y social. Existen múltiples tipos de barreras que pueden dificultar la participación de las personas con discapacidad. A continuación, se detallan las siete barreras más comunes:

Barreras Actitudinales

Las barreras de actitud son las más fundamentales y contribuyen a otras. Estas pueden surgir de ideas preconcebidas, estigma, prejuicio y discriminación. Algunas personas pueden no ser conscientes de que las dificultades para acceder a un lugar pueden limitar la participación de una persona con discapacidad en actividades cotidianas. Romper estos estereotipos que asocian a las personas con discapacidad como sujetos enfermos o incapaces es crucial para fomentar la inclusión social.

Barreras de Comunicación

Las barreras de comunicación afectan a personas con discapacidades que impactan la audición, el habla, la lectura, la escritura o la comprensión. Ejemplos incluyen mensajes de promoción de la salud escritos sin formatos accesibles para personas con deficiencias visuales o mensajes auditivos inaccesibles para personas con deficiencias auditivas. Sin acceso a la información y a la comunicación, la inclusión no es completa.

Barreras Físicas y de Transporte

Las barreras físicas son obstáculos estructurales en entornos naturales o construidos que impiden o bloquean la movilidad o el acceso. Carolina Pérez, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien se desplaza en silla de ruedas, ejemplifica esta realidad: "afecta bastante, porque eso significa que me convierto en una persona dependiente, no solamente desde el punto de vista de la locomoción colectiva, sino también las mismas veredas de los espacios públicos y privados, ya sean malls, supermercados. También los mismos ministerios, que no cumplen con las adecuaciones necesarias".

Obstáculos en calles y edificios, falta de rampas y espacios que no consideran las características de las distintas discapacidades, obligan a estas personas a solicitar asistencia, lo que atenta contra su autonomía. Incluso, en el diseño de las viviendas, a menudo no se contemplan bajadas o espacios adecuados para que personas que se desplazan en silla de ruedas, o con ceguera, puedan moverse con comodidad y sin riesgos.

Las barreras de transporte se deben a la falta de transporte adecuado que interfiere con la capacidad de una persona de ser independiente y funcionar en sociedad. La falta de accesibilidad en calles, como aceras angostas o ausencia de rampas, dificulta la autonomía.

fotografía de una persona en silla de ruedas enfrentando una barrera arquitectónica, como una acera sin rampa o un escalón

Barreras Políticas y Programáticas

Las barreras políticas a menudo están ligadas a la falta de concientización o a la ineficacia en la aplicación de leyes y regulaciones existentes que exigen la accesibilidad en programas y actividades para personas con discapacidad. Las barreras programáticas limitan la prestación eficaz de programas de salud pública o atención médica a personas con diferentes tipos de deficiencias.

Barreras Laborales y Sociales

El mercado laboral representa una gran barrera, ya que, según la fundación ConTrabajo, solo el 42% de las personas con discapacidad trabajan activamente. Además, las relaciones sociales son otro obstáculo debido a los estereotipos y prejuicios, que llevan a considerar a estas personas como incapaces de realizar las mismas actividades que el resto, lo que genera exclusión en deportes y otras áreas que suponen un riesgo percibido.

El Diseño Universal como Solución Fundamental

Gerardo Hume, académico de la Facultad de Odontología y Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad San Sebastián (USS), destaca que el diseño universal cobra una relevancia enorme y debe ser considerado en cada acción. Si se diseña para personas estándar, se deja fuera a adultos mayores, personas con discapacidad y madres con coche. En contraste, diseñar pensando en las personas con discapacidad y los demás, garantiza la inclusión de todos.

La accesibilidad no se limita a lo físico (rampas, ascensores o espacios adaptados), sino que va mucho más allá, incluyendo el acceso a la información, la comunicación y la tecnología. La accesibilidad real debe ser universal, implicando la eliminación de barreras sensoriales, cognitivas, comunicativas y digitales, asegurando que todas las personas puedan entender, interactuar y participar en igualdad de condiciones.

Los 7 Principios del Diseño Universal

Iniciativas y Compromisos en Chile

Chile, como país signatario desde 2008 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo, tiene el compromiso de "erradicar cualquier tipo de discriminación en razón de una posible discapacidad". El Plan Chile Accesible, cuya primera edición data de marzo de 2017, estableció bases metodológicas para la gestión de un plan territorial de accesibilidad.

Daniel Concha Gamboa, director nacional del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), afirma: "Como gobierno estamos abocados a robustecer el enfoque de derechos humanos en discapacidad". Esto se traduce en acciones concretas que incluyen acompañar modificaciones legislativas, como la ley 21.015, y un fuerte trabajo intersectorial y de concienciación junto a la sociedad civil para una discusión transversal sobre la inclusión plena y efectiva.

La ley chilena define la accesibilidad universal como la condición que deben cumplir entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como objetos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas, en condiciones de seguridad y comodidad, de la forma más autónoma y natural posible. Esta misma ley creó el Senadis, cuyo propósito es "promover la igualdad de oportunidades, inclusión social, participación y accesibilidad de las personas con discapacidad".

"Construyendo la Ruta Accesible": Un Proyecto Colaborativo

El terapeuta ocupacional Gerardo Hume es el gestor de un Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio de la Universidad San Sebastián (USS), llamado "Construyendo la Ruta Accesible: Transformando Espacios Municipales 2023-2026". Esta iniciativa busca diagnosticar edificios públicos municipales según estándares de accesibilidad y proponer soluciones.

Durante 2023, el proyecto colaboró con municipios como Quinta Normal, San Bernardo, La Reina, Lo Espejo y Pirque, junto a académicos y estudiantes de la USS. La idea fue, primero, diagnosticar esos y otros edificios públicos municipales, acorde a estándares oficiales de accesibilidad y, después, proponer posibles vías de solución para implementar. En 2024, se sumaron Buin, El Monte, Estación Central, Huechuraba y Pudahuel, evaluando diversos edificios consistoriales y espacios municipales. También se evaluaron dos teatros de Santiago (Aleph y Camilo Henríquez) para fomentar la accesibilidad cultural.

Para la evaluación se utilizó la ficha IDA, un instrumento elaborado por Senadis y la base para la pauta de requerimientos técnicos de postulación al Sello Chile Inclusivo en accesibilidad de entornos. La arquitecta y académica Loreto Figueroa Armijo, quien participa en el proyecto, destaca la importancia de la capacitación del Senadis a los estudiantes en el uso de esta ficha, formando grupos mixtos de estudiantes de Terapia Ocupacional y Arquitectura para un diagnóstico "más fino y acabado".

El proyecto logró evaluar aproximadamente 24.000 metros cuadrados en 2023-2024. Este trabajo colaborativo permite a los municipios, muchos de los cuales forman parte del programa EDLI (Estrategia de Desarrollo Local Inclusivo) del Senadis, obtener orientación técnica para elaborar sus planes comunales de accesibilidad. "Estamos convencidos de que la alianza público-privada, en conjunto con el aporte de las organizaciones de la sociedad civil, es clave para generar políticas públicas que promuevan la inclusión social de las personas con discapacidad", señala Daniel Concha.

fotografía de estudiantes y académicos de la USS trabajando en la evaluación de un edificio municipal con la ficha IDA

Enfrentando las Barreras Visuales

Las herramientas de comunicación y orientación a menudo giran en torno a la visión, lo que puede excluir a las personas con discapacidad visual. La supremacía visual en un mundo complejo y tecnificado genera constantes obstáculos y factores de exclusión para esta población. Las principales barreras para las personas con discapacidad visual son de comprensión de la información y de acceso físico.

Para mitigar esto, se utilizan soluciones como cartelería informativa y señalización de espacios que emplean contraste, iluminación, color y tamaño adecuados, así como:

  • Vinilos autoadhesivos: Material versátil que puede estamparse en braille y altorrelieve, habitual en señalización interior.
  • Altorrelieve sobre Forex: Placas de PVC espumado grabadas con información en braille.
  • Encaminamientos podotáctiles: Se utilizan para hacer los entornos públicos y privados más seguros e inclusivos, siempre con una instalación correcta y materiales de alta calidad (aluminio, PVC).

Cómo Derribar las Barreras de Accesibilidad

Para avanzar hacia una sociedad inclusiva, es fundamental actuar en varios frentes:

  1. Participación Activa: Involucrar a las personas con discapacidad en la toma de decisiones sobre diseño y planificación.
  2. Diseño Universal: Crear espacios y servicios pensados para todas las personas desde el inicio, siguiendo estos principios.
  3. Tecnología Accesible: Incorporar herramientas digitales accesibles (lectores de pantalla, subtítulos) en empresas y servicios.
  4. Normativa y Sensibilización: Cumplir la legislación vigente y promover la conciencia social sobre la importancia de la accesibilidad es primordial.

Beneficios de una Accesibilidad Inclusiva

Invertir en accesibilidad no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino que también tiene un impacto positivo en toda la sociedad y en las organizaciones. La mejora de la accesibilidad demuestra el compromiso empresarial con la inclusión y la diversidad, lo que se traduce en una mejor reputación e imagen, generando mayor confianza y lealtad de los grupos de interés.

Fomentar espacios de trabajo más diversos e inclusivos mejora la atracción y retención del talento, reduciendo el coste de rotación al disminuir la necesidad de reclutar y formar a nuevos empleados, además de fomentar un sentimiento de pertenencia en la plantilla. En última instancia, la accesibilidad universal es un pilar indispensable para garantizar la igualdad de oportunidades y la plena participación de todas las personas en la sociedad.

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