La forma en que nos referimos a la discapacidad es fundamental para promover la inclusión y el respeto. La elección de las palabras no solo define y difunde maneras de ver el mundo, sino también de entender a las personas en su diversidad.
La Importancia de una Terminología Correcta
En primer lugar, es esencial evitar adjetivizar sustantivos. La discapacidad es una característica más de la persona, y no su núcleo o su esencia. Por ello, la terminología adecuada pone el énfasis en la persona antes que en su condición.
Términos Reconocidos y Recomendados
- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció en 2006, en la Convención Internacional de Derechos, la expresión «persona con discapacidad» como la terminología correcta para utilizar en leyes, textos y documentación de cualquier índole.
- Asimismo, el concepto «persona con discapacidad» ha sido definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una condición del ser humano que, de forma general, abarca las deficiencias, limitaciones de actividad y restricciones de participación de una persona.
- Hoy, lo correcto es hablar de “personas en situación de discapacidad” o “personas con discapacidad”, ya que este término antepone su calidad de personas y sus derechos como seres humanos, sin centrarse en las limitaciones físicas.
Términos a Evitar y Justificación
- El término «minusválido» se aleja de la filosofía actual y de las tendencias modernas, siendo considerado peyorativo y desactualizado.
- No es correcto usar calificativos que menoscaban a las personas en su condición, tales como minusválidos, inválidos, lisiados, impedidos y discapacitados.
- La expresión «personas con capacidades diferentes» es un eufemismo. Desde una mirada inclusiva, la diversidad de personas implica que todos tenemos necesidades y capacidades diferentes, por lo que este término no reconoce la diversidad de manera específica.
- La palabra “sufre” coloca a la persona en situación de víctima, como si tuviera una enfermedad y no una condición, lo cual es inapropiado.
- Al referirnos a personas, es importante evitar expresiones como «un ciego», «un discapacitado» o «un chico Down». Lo correcto es llamar a la persona por su nombre y referirse a su discapacidad solo cuando esto sea pertinente.

El Modelo Social de la Discapacidad y la Diversidad Funcional
La expresión «persona con discapacidad» proviene del modelo social de la discapacidad, que pone en primer lugar a la persona y reconoce que la discapacidad es una característica más, entre muchas otras. Desde esta visión, la discapacidad queda definida por la relación de la persona con las barreras que le impone el entorno.
Actualmente, hay cierta tendencia a utilizar el término «diversidad funcional» en lugar de discapacidad. Una persona con diversidad funcional enfatiza la diversidad de la sociedad y el hecho de que la persona funciona de una manera diferente a la mayoría, por lo que requiere adaptaciones específicas para algunas tareas cotidianas.
Comprensión de los Conceptos Clave: Discapacidad, Deficiencia y Minusvalía
Para abordar la discapacidad de manera informada, es crucial entender los conceptos de discapacidad, deficiencia y minusvalía, y conocer sus diferencias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha proporcionado marcos claros para esto.
Definiciones Clave
- La deficiencia es toda pérdida o anormalidad, permanente o temporal, de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. Supone un trastorno orgánico que produce una limitación funcional, la cual se manifiesta objetivamente en la vida diaria.
- La discapacidad es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación. Es una condición que impide o limita a la persona en su vida diaria, siendo una limitación funcional consecuencia de una deficiencia.
- La persona “no es” discapacitada, sino que “está” discapacitada, lo que subraya que la discapacidad es una condición, no una identidad inherente.

Ejemplo Ilustrativo
Una persona que sufre miopía (deficiencia) pero que, con el uso de gafas, no ve impedida ninguna actividad en su vida cotidiana, no experimenta una discapacidad. Sin embargo, si una persona sufre miopía y, a pesar de llevar gafas, le impide ver con normalidad, esta situación representa una discapacidad.
Evolución de las Clasificaciones
Otras definiciones se encontraban en la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM), la cual ha sido reemplazada por la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la OMS. La CIF es la referencia universal actual para establecer los tipos de discapacidad.
Tipos de Discapacidad según la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF)
La CIF clasifica la discapacidad de manera integral, considerando el funcionamiento del cuerpo, las actividades y la participación en la sociedad. Las discapacidades pueden aglutinarse en tres troncos principales: de movilidad o desplazamiento, de relación o conducta y de comunicación.
Categorías Principales de Discapacidad
- Discapacidad Física: Es aquella que limita o impide el desempeño motor de la persona, afectando a la movilidad de una o varias partes del cuerpo. Las causas muchas veces son congénitas o de nacimiento.
- Discapacidad Sensorial: Este tipo de discapacidad afecta uno o más de los sentidos (visual, auditiva, etc.).
- Discapacidad Intelectual: Las personas con discapacidad intelectual pueden tener dificultades para aprender, razonar y desenvolverse en la vida diaria.
- Discapacidad Psicosocial: Está relacionada con la salud mental, como pueden ser la depresión, la esquizofrenia o el trastorno bipolar, y puede llevar a la persona a no adaptarse completamente a la sociedad.
- Discapacidad Visceral u Orgánica: Afecta a los órganos internos y puede no ser visible.
¿Qué es la DISCAPACIDAD y cuántos TIPOS de DISCAPACIDAD hay?
Reconocimiento, Apoyo y Beneficios
El reconocimiento oficial de la discapacidad y el acceso a apoyos y beneficios varían según el país y sus leyes específicas.
Proceso de Reconocimiento y Acceso a Beneficios
La discapacidad se reconoce oficialmente a través de evaluaciones médicas de los servicios sanitarios y procesos administrativos de los servicios sociales autonómicos. Se pueden solicitar beneficios, apoyos o recursos adicionales para personas con discapacidad, dependiendo de las leyes y programas gubernamentales existentes.
Por ejemplo, en España, desde el año 2023, se necesita un porcentaje de graduación de discapacidad igual o superior al 33% para empezar a recibir los beneficios correspondientes. Las deficiencias se pueden evaluar a través de exámenes médicos y, dependiendo de su impacto en la vida diaria, podrían otorgar acceso a servicios específicos o adaptaciones. En el caso de las personas con minusvalía por movilidad reducida (terminología utilizada en el Real Decreto 1971/1999), tienen que solicitar un certificado de movilidad reducida.
Los apoyos que pueden prestarse a las personas con alguna discapacidad son muy variados. En función de la Calificación de Minusvalía (artículo 3), Grado de minusvalía (artículo 4) y valoración (artículo 5) -según la legislación española vigente en 1999- los órganos técnicos competentes pueden brindar ayuda. Estos apoyos pueden ir desde el apoyo individual hasta el apoyo ofrecido por varias personas que trabajen en equipo, pasando por el apoyo tecnológico y el que pueden prestar los diferentes servicios e instituciones. Además, existen nuevos derechos sociales y tecnología avanzada que contribuyen a una mayor inclusión. Recientemente, el Gobierno ha aumentado lo que cobran las personas con un 65% de discapacidad.
Inclusión Social y Laboral
A lo largo de la historia y hasta no hace demasiados años, las personas con discapacidades han constituido un grupo rechazado y menospreciado por la sociedad, que las consideraba no aptas. Sin embargo, en la actualidad, se reconoce ampliamente que ninguna discapacidad es incompatible con la autonomía personal y la inclusión en la sociedad, especialmente en el ámbito laboral.
El Papel de las Asociaciones y Organizaciones
Las personas con discapacidad y sus familiares han propiciado una serie de asociaciones que resultan de gran ayuda. En ellas, pueden obtener asesoramiento, empleo y facilidades asistenciales. Un ejemplo paradigmático es la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles).
Como señala Ana Abril, directora técnica de Talento de la ONCE, “la reflexión no es qué trabajo pueden realizar sino qué no pueden realizar y ahí es donde la organización tiene que garantizar que no haya barreras”. El propósito de la ONCE es claro: lograr la igualdad de oportunidades para personas con ceguera y otras discapacidades. Esto se concreta en:
- Iguales en formación: Destinan recursos cada año para la preparación de trabajadores y para todas las personas con discapacidad en la sociedad.
- Iguales en sociedad: Proporcionan asistencia personalizada y apoyo emocional a las personas con discapacidad y sus familias, asegurando una vida plena y autónoma.
- Iguales en innovación: Desarrollan y promueven el uso de tecnologías accesibles que faciliten la vida diaria y el trabajo.
- Iguales en empleo: Buscan talento, con o sin discapacidad, integrando a empleados con discapacidad en su Grupo Social.

El Compromiso con la Rehabilitación y el Lenguaje Inclusivo
Organizaciones como Teletón ponen énfasis no solo en la implementación de una rehabilitación integral en sus institutos -que incluye terapia física, trabajo con las familias, e inclusión en el colegio, el trabajo y la comunidad- sino también en la promoción de un lenguaje adecuado para referirnos a quienes se encuentran en situación de discapacidad. Es fundamental escuchar sus necesidades y ayudarles en la medida de lo posible, tratando con respeto y evitando diferencias o discriminación.
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