La sociedad está compuesta por individuos con una amplia diversidad de capacidades y habilidades. Sin embargo, una parte de la ciudadanía enfrenta limitaciones debido a alguna deficiencia, lo que restringe sus opciones. Estas personas pueden padecer algún tipo de discapacidad física, psíquica o sensorial. En el caso de la discapacidad física, estas barreras pueden ser literales, restringiendo significativamente la libertad de movimiento.
Se entiende por discapacidad a las limitaciones físicas, psíquicas, intelectuales o sensoriales, o aquellas derivadas de enfermedades graves, cuyas secuelas afectan las actividades cotidianas. Mientras que la deficiencia se refiere a un órgano o aspecto que no funciona correctamente, la discapacidad es aquello que no se puede o cuesta más hacer debido a este mal funcionamiento.
La determinación de los grados de discapacidad física, mental o sensorial es esencial para entender cómo una condición afecta la capacidad de interactuar con el entorno. Estos grados se establecen mediante un baremo que tiene en cuenta las limitaciones físicas, psíquicas, intelectuales o sensoriales de cada persona.
¿Qué es la Discapacidad Motora?
La discapacidad motora o motriz (pérdida de movilidad) se engloba dentro de las discapacidades físicas. Estas últimas también abarcan las orgánicas (pérdida de funcionamiento de órganos internos). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad motora es «la secuela o malformación que deriva de una afección en el sistema neuromuscular a nivel central o periférico, dando como resultado alteraciones en el control del movimiento y la postura».
Por tanto, la discapacidad motora implica algún tipo de dificultad para llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, tales como: dificultades para el desplazamiento, para manipular objetos, para acceder a determinados espacios o en el habla. Las causas de una discapacidad motora son múltiples y variadas, incluyendo el padecimiento de enfermedades como la esclerosis múltiple, tumores, infecciones o inflamaciones de los tejidos musculares o nerviosos, o traumatismos de diferentes tipos.
Tipos de Discapacidad Motora
La discapacidad motora engloba muchos tipos de diagnósticos. Así, podemos encontrarnos a personas que utilizan una silla de ruedas para su desplazamiento, y a otras que recurran al uso de andadores, muletas, prótesis, o sistemas alternativos o aumentativos de comunicación (SAAC). Es fundamental que los entornos sean accesibles y que puedan facilitar esta autonomía a las personas con discapacidad física eliminando las barreras necesarias.
Algunos ejemplos de condiciones que causan discapacidad motora incluyen:
- Paraplejia: Afectación debida a una lesión medular en la zona dorsal que supone la parálisis o incapacidad de movimiento de la mitad inferior del cuerpo, afectando básicamente a piernas y pies. El sujeto pierde la capacidad de caminar.
- Cuadriplejia: Lesiones en las vértebras más cercanas al cráneo implican una mayor afectación y discapacidad asociada.
- Hemiplejia: Alteración o lesión en el sistema nervioso que produce la parálisis de la parte opuesta o contralateral a la dañada.
- Distrofia muscular: Grupo de trastornos que provocan la presencia de un tono muscular débil que va perdiendo tejido con el tiempo, dificultando el movimiento y provocando una discapacidad.
- Parálisis cerebral: Condición médica crónica debida a problemas durante el desarrollo cerebral del feto o niño, que produce graves efectos en la motricidad.
Grados de Discapacidad y su Determinación
Los grados de discapacidad se refieren a niveles o categorías utilizadas para evaluar y clasificar el grado de limitación funcional que puede experimentar una persona debido a una discapacidad. Estos grados se usan para determinar el nivel de necesidades de apoyo o asistencia que una persona con discapacidad puede requerir en diferentes aspectos de su vida diaria, como movilidad, comunicación, autocuidado, participación en actividades sociales o laborales.
El grado de discapacidad es un porcentaje que indica el nivel de afectación que tiene una persona en su autonomía personal y su participación social. Se calcula a partir de una valoración médica, psicológica y social que realiza un equipo de profesionales. En muchos casos, se emplean porcentajes para describir la intensidad de la discapacidad, donde un mayor porcentaje indica una discapacidad más severa.

Actividades Consideradas para la Determinación del Grado
Las actividades que una persona debe realizar en su vida diaria se utilizan para determinar los diferentes grados y porcentajes de discapacidad. Estas incluyen:
- Aseo o higiene personal
- Subir y bajar escaleras
- Vestirse y desvestirse
- Comunicarse y realizar actividades sociales y de ocio
- Comer
- Capacidad para el uso de medios de transporte
Clasificación de los Grados de Discapacidad
A continuación, se indican los diferentes grados de discapacidad según la afectación en las actividades de la vida diaria:
- Grado 1: Discapacidad Nula. Los síntomas o secuelas son mínimos y no justifican una disminución de la capacidad de la persona para realizar las actividades de la vida diaria. El nivel de discapacidad evaluado es insignificante y no justifica una dificultad evaluable.
- Grado 2: Discapacidad Leve. Los síntomas o secuelas justifican alguna dificultad leve para llevar a cabo las actividades cotidianas. En la práctica totalidad de estas actividades la persona es independiente y puede realizarlas por sí misma.
- Grado 3: Discapacidad Moderada. Los síntomas o secuelas causan una disminución importante en la capacidad de la persona para realizar algunas de las actividades de la vida diaria, siendo independiente en las actividades de autocuidado. Puede existir una limitación total o la imposibilidad de realizar alguna de ellas, sin embargo, la persona sigue siendo independiente en las actividades de autocuidado. A las deficiencias permanentes que originan una discapacidad moderada les corresponde un porcentaje comprendido entre el 25% y el 49%.
- Grado 4: Discapacidad Grave. Los síntomas o secuelas causan una disminución importante de la capacidad de la persona para realizar la mayoría de las actividades cotidianas, pudiendo afectar además a la realización de las actividades de autocuidado. Puede darse el caso de una limitación total o imposibilidad para realizarlas, en cualquier ámbito, incluidas las actividades de autocuidado. Si las deficiencias permanentes producen una discapacidad grave, el porcentaje que corresponde estará comprendido entre el 50% y el 70%.
- Grado 5: Discapacidad Muy Grave. Los síntomas o secuelas imposibilitan a la persona la realización de las actividades cotidianas, necesitando además asistencia de una tercera persona. Un nivel de discapacidad total implica la imposibilidad de realizar casi todas las actividades de la vida diaria del sujeto, incluidas las de autocuidado. Se considerará discapacidad cualificada o gran discapacidad si el grado de discapacidad alcanza el 75%, y la persona precise de la asistencia de una tercera persona para realizar las tareas básicas de la vida cotidiana.
Requisitos y Certificado de Discapacidad en España
En España, la discapacidad viene regulada por el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, que establece los baremos aplicables y el procedimiento de reconocimiento. El reconocimiento y la evaluación del grado de discapacidad de una persona lo llevan a cabo las comunidades autónomas y, en el caso de Ceuta y Melilla, el Imserso. Para iniciar el proceso, es necesario solicitar la valoración inicial a la administración autonómica mediante los formularios existentes al efecto.
Para obtener un grado de discapacidad, se tienen en cuenta sobre todo cómo las secuelas de la patología afectan a la vida diaria de la persona en función de sus circunstancias personales, tales como la edad, situación económica, familiar, etc.
El certificado de discapacidad es un documento administrativo que acredita el reconocimiento del grado de discapacidad. Este certificado otorga acceso a diferentes beneficios y derechos según el grado de discapacidad, ayudando a satisfacer las diferentes necesidades personales y/o sociales. El grado de discapacidad se presenta en un porcentaje y es reconocido a partir del 33%, que es el mínimo requerido para determinar la condición de una persona con discapacidad. Dicha resolución tendrá validez en todo el Estado español, si bien debe tramitarse la debida homologación en cada Comunidad Autónoma en la que se vaya a residir.
DISCAPACIDAD del 33% por TDAH | Documentación necesaria para valoración EVO
Clasificaciones de Discapacidad Internacionales y Nacionales
Las distintas capacidades están reguladas tanto desde el punto de vista de la salud como de la Administración pública. Aunque las líneas generales coinciden, hay matices importantes que merece la pena conocer. La discapacidad puede abordarse desde distintos enfoques, y cada uno ofrece una visión complementaria sobre cómo afecta a las personas y cómo debe ser reconocida. Por eso es importante conocer las clasificaciones más utilizadas tanto en el ámbito sanitario como en el administrativo.
Clasificación de la Discapacidad según la OMS (CIF)
A nivel médico y social, la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), divide la discapacidad en cuatro grandes tipos:
- Discapacidad física o motora: Afecta a cualquier parte del cuerpo, sea interna o externa. Por ejemplo, entrarían una parálisis de una extremidad o problemas para respirar. La externa es conocida como discapacidad funcional y la interior, como discapacidad orgánica.
- Discapacidad intelectual: Afecta la capacidad de las personas para desarrollarse con su entorno y la sociedad en general. Así, puede afectar al aprendizaje, al trabajo intelectual o a la propia vida diaria.
- Discapacidad sensorial: Es la que afecta a uno o varios de nuestros sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. Puede haber una combinación de ambas, como por ejemplo en la sordoceguera.
- Discapacidad psicosocial: Relacionada directamente con las enfermedades mentales, desde la depresión a los trastornos bipolares, y se pueden atenuar con tratamientos específicos.
Clasificación de la Discapacidad según la Seguridad Social Española
En el territorio nacional español, la Seguridad Social divide la discapacidad en grados de incapacidad permanente:
- Incapacidad permanente parcial: La persona no puede desarrollar las tareas normales de su puesto de trabajo, aunque sí puede desarrollar otras.
- Incapacidad permanente total: No puede hacer las labores fundamentales de su puesto de trabajo, pero puede hacer otros.
- Incapacidad total cualificada: Hace mención a aspectos complementarios a la discapacidad, como pueden ser la edad, la falta de formación, etc. Todo ello hace que le resulte mucho más difícil encontrar un empleo.
- Incapacidad absoluta: Cuando la persona no puede hacer ningún tipo de trabajo.
- Gran Invalidez: La persona, además de tener la incapacidad absoluta que le impide desarrollar cualquier trabajo, necesita de la ayuda de otras personas para su día a día.
Es importante aclarar que no es lo mismo la discapacidad que la incapacidad, tanto desde un punto de vista jurídico como respecto de los beneficios y prestaciones que cada una de estas situaciones trae aparejadas en caso de su reconocimiento por parte de la administración.
Categorías de Discapacidad según la Ley IDEA (EE. UU.)
Para ser elegible para recibir servicios, es necesario que los niños tengan una discapacidad que afecte su educación. La Ley de Educación para Individuos con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés) agrupa las discapacidades en 13 categorías, aunque esto no significa que la ley cubra únicamente 13 discapacidades, ya que algunas categorías incluyen una amplia gama de dificultades.
Para obtener un Programa de Educación Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés) los niños tienen que cumplir con los criterios de al menos una categoría. En todos los casos se requiere comprobar que la discapacidad tiene un “efecto adverso” en la educación del niño, lo que significa que debe afectar negativamente el desempeño del estudiante en la escuela.
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Las 13 Categorías de Discapacidad de IDEA:
- Discapacidad específica del aprendizaje (SLD): Abarca una gran variedad de diferencias de aprendizaje que dificultan leer, escribir, escuchar, hablar, razonar o hacer operaciones matemáticas. Ejemplos incluyen dislexia, discalculia y trastorno de la expresión escrita (disgrafía). Esta es la categoría más común en la educación especial, representando cerca de un tercio de todos los estudiantes con IEP.
- Impedimento del habla o del lenguaje: Segunda categoría más común. Incluye tartamudeo y sigmatismo. También puede incluir trastornos del lenguaje que dificultan a los niños comprender palabras o expresarse.
- Otro impedimento de salud: Abarca una amplia variedad de condiciones que podrían limitar la fuerza, la energía o el grado de atención de un niño. Ejemplos son TDAH, epilepsia, anemia falciforme y el síndrome de Tourette.
- Trastorno del espectro autista (TEA): Discapacidad del desarrollo que afecta las habilidades sociales y comunicativas, así como el comportamiento.
- Discapacidad intelectual: Incluye la capacidad intelectual por debajo del promedio. Los niños con síndrome de Down suelen calificar en esta categoría.
- Trastorno emocional: Abarca problemas de salud mental como trastorno de ansiedad, trastorno bipolar y trastorno negativista desafiante.
- Retraso en el desarrollo: Se utiliza para niños pequeños que tardan en alcanzar hitos del desarrollo como caminar y hablar. Es la única categoría en IDEA que tiene un límite de edad (no se puede utilizar después de los 9 años).
- Discapacidades múltiples: Se utiliza cuando la combinación de discapacidades requiere un enfoque altamente especializado, por ejemplo, tener una discapacidad intelectual y ceguera.
- Impedimento auditivo, incluida la sordera: Incluye una variedad de problemas con la audición que pueden ser permanentes o cambiar con el tiempo.
- Impedimento ortopédico: Abarca problemas con los huesos, las articulaciones y los músculos. Un ejemplo es la parálisis cerebral.
- Impedimento visual, incluida la ceguera: Abarca una variedad de problemas con la visión, incluida la visión parcial y la ceguera (excluye problemas corregibles con anteojos).
- Lesión cerebral traumática: Abarca las lesiones cerebrales que ocurren en algún momento después del nacimiento, como por haber sido sacudido un bebé o por recibir un golpe en la cabeza en un accidente.
- Sordoceguera: Incluye a los niños con una pérdida auditiva y de visión severa, cuyas dificultades de comunicación son tan específicas que los programas diseñados únicamente para la sordera o la ceguera no cubren sus necesidades.

Categoría de Discapacidad Primaria y Diferencias entre Estados
Cuando los niños tienen más de una discapacidad, es recomendable incluirlas todas en el IEP para obtener los servicios y apoyos adecuados. Sin embargo, es probable que el IEP tenga que incluir una categoría de discapacidad primaria, principalmente debido a cuestiones de monitoreo de la información, lo cual no limita la cantidad ni el tipo de servicios que recibe el niño.
Dependiendo de dónde se viva, cada estado podría tener más de 13 categorías de discapacidad. Para averiguar más sobre las categorías en su estado, se recomienda ponerse en contacto con el centro de capacitación e información para padres, los cuales son gratuitos y hay al menos uno en cada estado.
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