Discapacidad Intelectual: Conceptos, Sinónimos y Características

Introducción a la Discapacidad y la Inteligencia

Las discapacidades se entienden como capacidades diferentes e implican necesidades especiales. Este es uno de los problemas emergentes que debe enfrentar la sociedad, tanto en los países desarrollados como en los demás. Las personas con discapacidades existen en todos los países del mundo y en las diferentes sociedades, y sus causas son múltiples, así como su impacto social. La carga de la discapacidad es notoria en servicios como la educación, los servicios sociales y la seguridad social y, por ende, en el ámbito sanitario. En virtud de la legislación internacional sobre derechos humanos y, en algunos casos, de la legislación nacional, los países tienen la obligación de abordar las desigualdades a las que se enfrentan las personas con discapacidad en materia de salud.

El término intelectual hace referencia a la inteligencia, un concepto que es una de las construcciones teóricas de mayor complejidad en la Psicología. Sin embargo, en general, hay consenso en que la inteligencia es la capacidad, la habilidad o la función que permite la adaptación activa (capacidad de modificar) y la pasiva (capacidad de asimilar) a algún entorno particular. El DSM-V incluye, como funciones intelectuales, el razonamiento, la resolución de problemas, la planificación, el pensamiento abstracto, el juicio, el aprendizaje académico y el aprendizaje a partir de la experiencia.

Esquema de las funciones intelectuales según el DSM-V

Evolución Histórica del Reconocimiento de la Discapacidad Intelectual

La comprensión de la discapacidad intelectual no fue así en épocas remotas. No es hasta el siglo XVI que las notas en el diario (escrito en alemán) de Thomas Platter el Joven (médico, viajero y diarista de origen suizo, 1574-1628) permiten considerarlos como portadores de trastornos intelectuales. Un aspecto importante que revoluciona la imagen y el tratamiento de la discapacidad intelectual lo constituye la idea de que en algunos casos lograban aprender. Édouard Séguin (1812-1880) fue uno de los precursores de la Educación Especial y fundador de la oligofrenopedagogía, dedicando gran parte de su vida a trabajar con los retrasados mentales profundos. Un aspecto importante de su trabajo lo constituye el hecho de llevar a cabo una labor encaminada a formar en ellos hábitos manuales elementales.

Definición y Sinónimos de la Discapacidad Intelectual

Cuando hablamos de discapacidad intelectual nos referimos al término que reemplaza al de retraso mental como parte del cambio en el lenguaje para referirnos hacia las personas que tienen esta condición. Es una condición que se caracteriza por limitaciones tanto en el funcionamiento intelectual como en las habilidades adaptativas, que cubren muchos comportamientos sociales y prácticos diarios.

Según la Asociación Americana de Discapacidad Intelectual, en su oncena edición, la discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones en el funcionamiento intelectual como la conducta adaptativa, tal y como se ha manifestado en habilidades adaptativas, conceptuales y prácticas. Por su parte, la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD) adscribe que la discapacidad intelectual se caracteriza por la presencia de desafíos en procesos cognitivos y de aprendizaje, además de dificultades en la conducta adaptativa, entendidas como la capacidad para responder de manera efectiva a las demandas del medio. Se entiende además que es una condición del neurodesarrollo, por tanto, se hace manifiesta antes de los 22 años.

Podemos definir la discapacidad intelectual como un funcionamiento intelectual general inferior al normal, debido a causas congénitas o precoces. Se considera que existe una discapacidad intelectual cuando el coeficiente intelectual es inferior a 70.

Sinónimos comunes de Discapacidad Intelectual:

  • Debilidad mental
  • Retraso mental
  • Retardo mental
  • Oligofrenia
  • Deficiencia mental
  • Hipofrenia
  • Noastenía

La oligofrenia, por ejemplo, es una forma de discapacidad intelectual en la que se presenta un insuficiente desarrollo de las funciones superiores de la actividad psíquica, principalmente la cognitiva. Rasgos psicológicos comunes asociados a ella son la lentitud y la pobreza de lenguaje.

Infografía: Sinónimos de Discapacidad Intelectual

Causas de la Discapacidad Intelectual

Las causas de la discapacidad intelectual son variadas, desde cuestiones relativas al desarrollo cromosómico, como en el caso del Síndrome de Down, hasta infecciones, desnutrición severa, traumatismos, dificultades en el metabolismo, entre otros.

Causas Prenatales

Se incluyen las infecciones que afectan a la madre durante el embarazo. Las virales son las más frecuentes, y la rubeola materna es la que mayor daño produce. El grado de afectación está en dependencia del tiempo del embarazo; las ocho primeras semanas se consideran las más críticas. Las infecciones causadas por espiroquetas ocupan un lugar importante en la causa de discapacidad intelectual. Una de las más conocidas por su malignidad es la sífilis; cuando una mujer sufre la enfermedad y el embarazo tiene lugar antes de los dos años, existe mucha posibilidad de que el feto sea dañado.

Causas Postinfecciosas

Las causas postinfecciosas más frecuentes son las meningitis y las encefalitis.

Anomalías Físicas Relacionadas

  • Microcefalia: aparece una disminución de la circunferencia cefálica, lo que implica una disminución del peso cerebral.
  • Macrocefalia: tamaño exagerado de la cabeza, con un peso del cerebro muy grande.
  • Hidrocefalia: alteraciones producidas por un aumento del volumen del cerebro debido a un aumento del líquido cefalorraquídeo o a la obstrucción en sus vías de drenaje.

Niveles de Discapacidad Intelectual y sus Características

Aunque desde hace varios años se ha clasificado la discapacidad intelectual según “niveles” como ligero, moderado, severo o profundo, según los resultados de pruebas psicométricas, lo recomendable ahora es utilizar enfoques multidimensionales y más centrados en el entorno. El foco de la intervención debe ser la evaluación y el desarrollo de habilidades no solo cognitivas sino también sociales (por ejemplo, la conducta adaptativa), de autocuidado (como la higiene y los hábitos) y para la vida práctica (independencia en la movilidad, relaciones con otros).

Discapacidad Intelectual Leve

La discapacidad intelectual leve, también conocida como déficit cognitivo leve, es una condición que afecta las habilidades mentales superiores de una persona, limitando su capacidad para procesar, almacenar y recuperar información. Esta condición se caracteriza por un coeficiente intelectual (C.I.) de aproximadamente 70 o inferior en una prueba de C.I. Además, se observan déficits o alteraciones en la actividad adaptativa actual, es decir, la eficacia de la persona para satisfacer las exigencias planteadas para su edad y por su grupo cultural, en al menos dos de las áreas siguientes: comunicación, cuidado personal, vida doméstica, habilidades sociales/interpersonales, utilización de recursos comunitarios, autocontrol, habilidades académicas funcionales, trabajo, ocio, salud y seguridad. Las personas con discapacidad intelectual leve suelen desarrollar habilidades sociales y de comunicación durante los años preescolares, presentando alteraciones mínimas en las áreas perceptivas y motóricas.

Son muy raras las malformaciones y, cuando existen, son discretas, generalmente localizadas en las orejas, el paladar, los dientes, el cráneo y la cara. En los tres primeros años se aprecian alteraciones motoras. En el desarrollo intelectual puede apreciarse un retraso más o menos marcado en la adquisición de habilidades y una mayor lentitud en la adquisición del lenguaje. Con relación a los procesos cognitivos se observan el pensamiento concreto, la memoria mecánica y la atención inestable. La autovaloración y la autoconciencia aparecen tardíamente y en forma imperfecta. Por lo tanto, la discapacidad intelectual leve se caracteriza por limitaciones significativas tanto en el funcionamiento intelectual como en las habilidades adaptativas, que se manifiestan en la infancia o adolescencia.

Discapacidad Intelectual Moderada

La discapacidad intelectual moderada se caracteriza por limitaciones significativas tanto en el funcionamiento intelectual como en las habilidades adaptativas, que se manifiestan durante el periodo de desarrollo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría, la discapacidad intelectual moderada se sitúa en un rango de coeficiente intelectual entre 35-40 y 50-55.

Son más frecuentes las malformaciones y los trastornos motores son más marcados. El lenguaje es lento y, cuando se le enseña pacientemente, puede aprender hábitos de higiene y protección. Se observa pensamiento concreto, atención y memoria pobres, y son marcados los trastornos en la esfera emotivo-volitiva, lo que lleva a las relaciones con sus coetáneos. En cuanto a las habilidades sociales, las personas con discapacidad intelectual moderada pueden tener dificultades para regular sus emociones y comportamientos en situaciones sociales. Es importante destacar que cada individuo es único y puede tener fortalezas y debilidades en diferentes áreas.

Discapacidad Intelectual Severa o Grave

Este nivel se presenta cuando el Cociente Intelectual se halla entre 20 y 35, haciendo que quienes la padecen necesiten de una constante supervisión, ya que casi siempre se presenta con daños a nivel neurológico. Esto hace que el individuo tenga habilidades reducidas, poca o nula comprensión lectora y numérica. Aquí, normalmente las personas se comunican con holofrases. Presentan malformaciones marcadas y los trastornos motores son grandes. El aprendizaje es muy pobre y se limita a desarrollar algún hábito sencillo, su validismo es muy rudimentario y sus relaciones se limitan solo al medio familiar.

Discapacidad Intelectual Profunda

Es uno de los más infrecuentes y, de los diferentes tipos de discapacidad intelectual, el más temido por los padres, pues quienes la padecen tienen una capacidad de coeficiente intelectual menor a 20. Esto implica un cuidado de forma permanente y la tasa de supervivencia es muy baja, ya que suele aparecer acompañada de problemas neurológicos, entre otros.

Tabla comparativa de los niveles de discapacidad intelectual

Impacto en la Personalidad y Procesos Cognitivos

Los seres humanos se diferencian unos de otros no solo en lo físico, sino también en la forma de reaccionar y de relacionarse con los demás y de afrontar los problemas. Otra definición considera a la personalidad como las propiedades de la persona que la hacen distintas a los demás. Las personas con discapacidad intelectual pueden tener dificultades con las habilidades sociales y prácticas necesarias para la vida diaria.

La percepción se caracteriza por su lentitud, lo que se conjuga con una estrecha limitación del volumen del material percibido, o sea, una escasa amplitud perceptual. Esto quiere decir que ven los objetos y los fenómenos de un modo sucesivo y no de una vez, como lo hacen las personas normales. Al observar un lugar, observan menos elementos que los sujetos normales. Otra característica la constituye la falta de juicio crítico, con inconsecuencias en el razonamiento. En la comparación de conceptos, son capaces de encontrar la diferencia entre objetos sencillos, pero confrontan dificultades en las semejanzas.

Las convicciones de lo que es bueno o malo tienen un carácter superficial, son asimiladas bajo la influencia del maestro y la familia, pero no siempre pueden ser utilizadas en situaciones concretas. Una dificultad propia es la de no tener una adecuada autovaloración. La debilidad de la regulación intelectual es la responsable de que en ellos se formen, de manera incompleta, los sentimientos espirituales, como el sentimiento del deber, la solidaridad y la responsabilidad, porque para que esto ocurra resulta indispensable la fusión del pensamiento con los sentimientos. La madurez de la voluntad consiste en que la persona es capaz de actuar de acuerdo con sus principios y sus convicciones.

Síndromes y Trastornos Asociados a la Discapacidad Intelectual

La discapacidad intelectual que aparece en la niñez y se manifiesta en las limitaciones adaptativas puede ser leve, moderada, severa o grave y profunda, de causas hereditarias, prenatales o perinatales; se caracteriza por dificultades en la percepción, el pensamiento y la memoria, que inciden en la formación de su personalidad, en las emociones y en la voluntad. Algunos síndromes y trastornos asociados incluyen:

  • Síndrome de Down: Es la causa más frecuente de discapacidad intelectual, que generalmente fluctúa entre leve y severo.
  • Síndrome de Klinefelter: Exclusivo del sexo masculino y se manifiesta en la pubertad.
  • Síndrome de Turner: Propio del sexo femenino.
  • Síndrome de Apert: Es una enfermedad genética en la que las uniones entre los huesos del cráneo se cierran antes de lo normal, afectando la forma de la cabeza y la cara. El síndrome de Apert puede transmitirse de padres a hijos (hereditario) como rasgo autosómico dominante. Algunos casos pueden ocurrir sin antecedentes familiares conocidos y son causados por mutaciones en un gen llamado receptor 2 del factor de crecimiento de fibroblastos.
  • Síndrome de Williams: Es un trastorno del desarrollo que afecta diversas partes del cuerpo, caracterizado por discapacidad intelectual o problemas de aprendizaje de leves a moderados, ciertas características de personalidad, rasgos faciales distintivos y problemas cardíacos y vasculares (cardiovasculares). Es causado por la eliminación de material genético de una región específica del cromosoma 7, que incluye más de 25 genes. Las personas con síndrome de Williams suelen tener dificultades con tareas visoespaciales como dibujar y armar rompecabezas, pero suelen tener un buen desempeño en tareas que involucran lenguaje hablado, música y aprendizaje por repetición (memorización). Las personas afectadas tienen personalidades extrovertidas y atractivas, y tienden a mostrar un interés excepcional por los demás. El trastorno por déficit de atención (TDA), los problemas de ansiedad y las fobias son comunes entre las personas con este trastorno. Los niños pequeños con síndrome de Williams presentan rasgos faciales distintivos, como una frente ancha, una nariz corta de punta ancha, mejillas prominentes y una boca ancha con labios carnosos. Muchas personas afectadas presentan problemas dentales. Una forma de enfermedad cardiovascular llamada estenosis aórtica supravalvular (EAS) se presenta con frecuencia. También se han reportado otros problemas cardíacos y vasculares, como hipertensión arterial. Otros signos incluyen anomalías del tejido conectivo, niveles elevados de calcio en sangre (hipercalcemia) en la infancia, retrasos en el desarrollo, problemas de coordinación y baja estatura.
  • Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF): Son un grupo de afecciones que pueden presentarse en personas cuya madre bebió alcohol durante el embarazo. Estos efectos pueden incluir problemas físicos; dificultades de comportamiento y aprendizaje; o una combinación de los tres. Los signos de los TEAF pueden ser físicos (rasgos faciales anormales como aberturas oculares estrechas y un surco nasolabial liso, cabeza pequeña, baja estatura y bajo peso corporal) o intelectuales y conductuales (problemas de memoria, juicio o control de impulsos, habilidades motoras, rendimiento académico, capacidad de atención y bajo coeficiente intelectual).
  • Síndrome de Prader-Willi: Es el trastorno genético más común que causa obesidad potencialmente mortal en niños. Afecta muchos aspectos de la vida de una persona, como la alimentación, el comportamiento y el estado de ánimo, el crecimiento físico y el desarrollo intelectual. Suele ser consecuencia de deleciones totales o parciales en el cromosoma 15. Uno de los principales síntomas es la incapacidad para controlar la alimentación, junto con un tono muscular bajo y una alimentación deficiente durante la infancia, retrasos en el desarrollo intelectual y dificultad para controlar las emociones.
  • Fenilcetonuria (PKU): Es un trastorno hereditario que, si no se trata, puede causar discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID). En la PKU, el cuerpo no puede procesar parte de una proteína llamada fenilalanina; si su nivel es demasiado alto, el cerebro puede sufrir daños. A todos los niños nacidos en hospitales estadounidenses se les realizan pruebas de PKU de forma rutinaria poco después del nacimiento, lo que facilita el diagnóstico y el tratamiento temprano. Los niños y adultos que reciben tratamiento temprano y de forma constante se desarrollan con normalidad. Los niños con PKU sin tratamiento parecen normales al nacer, pero entre los 3 y los 6 meses de edad, comienzan a perder interés en su entorno. Al año de edad, presentan retraso en el desarrollo y su piel presenta menos pigmentación.
  • Parálisis Cerebral: Se refiere a cualquiera de los diversos trastornos neurológicos que aparecen en la infancia o la niñez temprana y que afectan permanentemente el movimiento corporal y la coordinación muscular, pero que no empeoran con el tiempo. Si bien la parálisis cerebral afecta el movimiento muscular, no se debe a problemas en los músculos ni en los nervios, sino a anomalías en las partes del cerebro que controlan los movimientos musculares. La mayoría de los niños nacen con ella, aunque puede no detectarse hasta meses o años después. Los primeros signos suelen aparecer antes de los 3 años e incluyen la falta de coordinación muscular (ataxia), rigidez o tensión muscular (espasticidad), caminar arrastrando un pie o una pierna, caminar de puntillas, agachado o en tijera, y un tono muscular demasiado rígido o demasiado flácido. Un pequeño número de niños tienen parálisis cerebral como resultado de daño cerebral en los primeros meses o años de vida, infecciones cerebrales o lesión en la cabeza. Las personas con parálisis cerebral tienen problemas de movimiento y postura.

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Apoyo y Perspectivas

La compilación de información realizada mostró coincidencia en la existencia de personas que presentan dificultades en la esfera intelectual y que deben recibir atención individualizada para lograr su inserción en la rutina diaria de la sociedad; con anterioridad estas personas generalmente eran relegadas por su discapacidad.

Es importante recordar que una discapacidad intelectual no es una enfermedad, sino una condición donde hay trayectorias de desarrollo que son diferentes a lo comúnmente observado. No se puede curar, pero eso no significa que las personas con discapacidad intelectual no puedan aprender y desarrollarse. Con el apoyo adecuado, todas las personas con discapacidad intelectual pueden llevar vidas satisfactorias y significativas.

Consideraciones clave:

  1. Cada persona requiere un patrón de apoyos que le es específico y dimensional, además de ser dinámico, pues cambia con el tiempo. Estos recursos y estrategias promueven los intereses y el bienestar de las personas y tienen como resultado una mayor independencia y productividad personal, mayor participación en una sociedad interdependiente, mayor integración comunitaria y una mejor calidad de vida.
  2. Las personas con discapacidad intelectual sí pueden aprender. Su ritmo de aprendizaje es diferente y dependerá de múltiples factores como las necesidades de apoyo y los contextos donde se desarrollen.
  3. Las personas con discapacidad intelectual pueden aprender, desarrollar habilidades y trabajar. La pronta detección de la discapacidad intelectual y un despliegue de apoyos adecuados, permite que las barreras disminuyan significativamente y que estas personas alcancen autonomía e independencia.
  4. Las personas con discapacidad intelectual necesitan planes de acompañamiento que permitan garantizar su derecho y participación. Los apoyos son individuales y dinámicos en el tiempo. Una buena parte de los apoyos que se ofrecen apoyan el desarrollo de la autonomía progresiva en niñas, niños y adolescentes, mientras que otros van pavimentando el camino para una expresión libre de autonomía, auto representatividad y libertad en la edad adulta.

Es fundamental buscar ayuda especializada y, ante el éxito, premiarlo con palabras y frases cariñosas que indiquen al niño que se reconocen sus esfuerzos. El apoyo y la formación son componentes clave para ayudar a las personas con discapacidad intelectual leve o moderada a llevar vidas plenas y satisfactorias.

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