Incidente en Residencia Carlos Antúnez: Intervención de Carabineros y Reacciones
El centro del Sename ubicado en Providencia, específicamente la Residencia Familiar Carlos Antúnez, fue el escenario de un incidente que generó preocupación y diversas investigaciones. El suceso ocurrió un lunes, luego de que se divulgara un video donde se registraba la voz de un menor pidiendo auxilio al interior del recinto. Este hecho motivó a la Fiscalía Oriente a anunciar el inicio de una investigación de oficio.
Según los antecedentes preliminares, un menor habría sufrido una descompensación emocional, por lo que se activó el protocolo y se llamó a personal del SAMU. Sin embargo, los funcionarios de salud no llegaron al recinto. La situación escaló cuando el niño, al no ser permitido salir del hogar, reaccionó de mala manera, subiendo al techo del lugar y comenzando a romper maderas. Finalmente, fueron tres los niños que se encontraban en el techo, insultando a los uniformados.
Ante la ausencia del SAMU, Carabineros llegó al lugar a eso de las 20:13 horas. Un informe de la directora del centro, Camila Messina, describió que hubo un forcejeo entre el niño que fue violentado y un uniformado. El menor, molesto y al bajar del techo, intentó agredir al sargento segundo Yimmy Contreras, lanzando objetos contundentes como una mancuerna, patines y vidrios.
En el momento de la contención, según el informe, el funcionario de Carabineros le tomó la mano al menor buscando que este soltara una radio, pidiéndole constantemente que lo hiciera. El niño, a su vez, "muerde, escupe, rasguña e intenta pellizcar al carabinero". Ante esto, el funcionario, haciendo presión en los hombros del niño, lo sentó en el suelo sin soltar su brazo izquierdo, momento en que el niño comenzó a llorar, gritando que lo soltara y que le dolía. El incidente no terminó ahí, ya que luego, monitores del centro intentaron controlar al niño, pero este "escupe nuevamente al carabinero e intenta quitarle el reloj que traía".
Al día siguiente, el niño mostró a un educador un moretón en un brazo, culpando al uniformado de la lesión. Al ser preguntado por qué lo habría sujetado, el niño explicó que fue porque estaba lanzando piedras.

Declaraciones y Acciones de la Directora Nacional del Sename
La directora nacional del Sename, Rosario Martínez, expresó su preocupación por el incidente, señalando que "estos niños están en medidas extremas de protección, en una residencia, por hechos de violencia previa que han sufrido en su temprana edad". Explicó que estos menores presentan patologías de salud mental o desajustes emocionales que requieren tratamiento, cuidado e intervención múltiple para abordar y restituir sus derechos. En la mayoría de los casos, son contenidos por los equipos de la residencia.
Martínez agregó que cuando la descompensación "escala, es crítica, y está en riesgo no solamente la integridad física del niño afectado, sino que también de otros, se activan protocolos y se llama al SAMU". Lamentó la ausencia del SAMU, atribuyéndola a la pandemia. Además, informó que se instruyó una investigación sumaria para "esclarecer si efectivamente la intervención realizada la noche del lunes fue de acuerdo a los protocolos establecidos por el servicio".
En cuanto al estado actual de los niños de la residencia, la directora informó que están emocionalmente bien y sin lesiones físicas. Sin embargo, hizo un llamado para que "las manifestaciones se hagan en otros espacios, porque cuando se les interrumpe el sueño a los niños, cuando hay protestas afuera, eso afecta el trabajo de intervención y reparación que los profesionales realizan con los niños y es importante que ellos estén tranquilos".
Investigaciones y Respuestas Oficiales
Además de la investigación sumaria interna del Sename, la Fiscalía Oriente anunció el inicio de una investigación de oficio tras la divulgación del video. La jueza coordinadora del Tribunal de Familia, Lorena Bruna, visitó el lugar y señaló que, si bien el protocolo se activó, no fue "eficaz".
Por otra parte, la Sala de la Cámara de Diputados acordó de forma unánime presentar un recurso de protección en favor de los niños, niñas y adolescentes del Sename, en particular de la residencia familiar Carlos Antúnez.
Vulnerabilidad de Niños, Niñas y Adolescentes del Sename y Violencia Policial en el Contexto del Estallido Social
Más allá del incidente puntual, existe una preocupación más amplia sobre la vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes (NNA) del Sename ante la violencia policial, especialmente en el contexto del estallido social. Las cifras del gobierno indican que un 11% de los detenidos durante el estallido social son menores, muchos de ellos pertenecientes a la red del Sename. Al menos 115 jóvenes atendidos por el servicio han denunciado maltrato policial grave e irregularidades en sus detenciones, evidenciando que menores bajo tutela del Estado acusan haber sido víctimas de agentes del mismo aparato público.
Según los datos oficiales presentados por el gobierno ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de los 14.581 detenidos hasta el 4 de noviembre, el 11% eran menores de edad. El Sename ha documentado que, de los NNA vinculados a su red que sufrieron "hechos vulneratorios" en manos de agentes del Estado (policías y militares) hasta esa fecha, 78 correspondían a niños, niñas y adolescentes del área de protección, es decir, menores en situación de vulnerabilidad. Otros 37 casos corresponden a menores infractores de ley que participan en programas de justicia juvenil.
Casos Documentados de Maltrato Policial
Diversos casos han sido documentados, revelando la severidad de las agresiones:
- Caso Manuel: Un adolescente de 16 años, que buscaba a su hermana, recibió un perdigón en el ojo derecho, resultando en una hemorragia y mareos. Actualmente, se evalúa la posibilidad de implantarle un ojo ortopédico, ya que los doctores indicaron que, de no hacerlo, el párpado podría caerse.
- Caso Francisco: Un joven extranjero de 17 años, parte de un programa de libertad asistida, fue detenido en una manifestación en Iquique. Fue golpeado "duramente en la espalda y el estómago" mientras le gritaban que regresara a su país y que lo deportarían. El menor vomitó sangre, no recibió atención médica y fue encerrado en un calabozo con adultos, siendo entregado a su madre horas después.
- Amenazas y agresiones durante el Estado de Emergencia: Un joven de 17 años de Padre Hurtado, usuario de un programa del Sename, fue amenazado con un fusil por militares durante el toque de queda, diciéndole que lo fusilarían si no corría. En Concepción, un adolescente de 16 años fue brutalmente golpeado por carabineros durante una marcha, recibiendo golpes en la nuca que le causaron convulsiones.

Fallos en Protocolos y Respuestas Institucionales
La red del Sename ha instruido a todos sus organismos a activar las circulares 5 y 6, utilizadas para reportar vulneraciones sufridas por menores en procesos de detención. El servicio ha informado que todos los casos registrados "han sido denunciados al Ministerio Público para que se haga la investigación correspondiente".
Sin embargo, la abogada Camila de la Maza sostiene que "el maltrato que sufren los infractores adolescentes por parte de Carabineros es una táctica súper habitual", y que "lo que hemos visto ahora, es que se ha agravado ese maltrato". Considera que existe una "política por parte del gobierno de dar cierta discrecionalidad a las policías, darles mayores facultades y que los actos de agresión queden en total impunidad".
La Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, explicó que han recibido información del Sename que inicialmente indicaba que 79 menores (de programas ambulatorios o residenciales) habían sido víctimas de personal policial, con derechos vulnerados. Esta cifra luego aumentó a otros 37 casos, contrastando con los datos aportados por el gobierno a la CIDH, donde se aseguró que "hay protocolos muy estrictos con respecto al tratamiento que se le da a los menores que son detenidos".
La Corporación Opción ha documentado casos en los que estos protocolos fueron ignorados. Las deficiencias incluyen la falta de cumplimiento de la normativa que resguarda a los NNA en detenciones, impidiendo el contacto telefónico con familiares, la mayoría de las veces sin acceso a agua y baño, sin constataciones de lesiones inmediatas, y sin posibilidad de entrevistarse con un abogado de manera privada.
Abogadas feministas, que recorrieron comisarías para entrevistar a detenidos, reportaron dificultades para acceder a los menores y detectaron "una serie de vulneraciones a niños, niñas y adolescentes que incluían detenciones con uso excesivo de la fuerza, desnudamientos, tocaciones e incumplimientos a la normativa". También se refieren a detenciones ilegales de madres y sus hijas adolescentes. La abogada Nicole Martínez señaló que muchos programas no estaban al tanto de la situación de los jóvenes y que no han recibido más instrucciones del Sename aparte de activar las circulares y denunciar, dejando una incertidumbre sobre el futuro de estos chicos.