A lo largo de los años, las directoras del Servicio Nacional de Menores (Sename) han enfrentado y respondido a múltiples cuestionamientos, denuncias y crisis relacionadas con la protección de niños, niñas y adolescentes en Chile. Sus declaraciones y las acciones emprendidas, así como la reciente creación de un nuevo servicio, han marcado una evolución en la gestión de la infancia y la adolescencia infractora de ley en el país.
La Dirección del Sename y los Desafíos en la Región del Biobío
Martínez, quien se trasladó a la Región del Biobío para verificar el estado de salud de los adolescentes, señaló que el plan de acción en la región es un esfuerzo conjunto con el mundo académico y Unicef. Este plan busca evaluar y investigar diversos procesos dentro del servicio, incluyendo los procesos de adopción y las vulneraciones ocurridas en las residencias. La directora del Sename indicó que el estudio para este plan tomaría dos meses y que esperaban regresar antes de su finalización para corregir y operar con la mayor celeridad posible.
En este contexto, Martínez identificó "muchas oportunidades de mejoras", destacando la debilidad de las herramientas de supervisión para fiscalizar la calidad. Estas herramientas, según la directora, revelan una falta de detección y alerta temprana sobre las condiciones de los niños. También subrayó la necesidad de una nueva metodología de conexión con los usuarios, es decir, los niños y sus familias, en lugar de solo comunicarse con los responsables de las residencias.
La funcionaria del Sename también solicitó apoyo al intendente regional en recursos para implementar un programa piloto de intervención psicológica en terreno y trabajar en la "sensibilidad de los carabineros".
Críticas y Demandas de Funcionarios
La situación ha generado diversas reacciones. Pablo Tarifeño, secretario general de la Asociación de Trabajadores, expuso las demandas concretas de los funcionarios, pidiendo una revisión de la distribución de cargos y la cantidad de personal necesario en los centros. Mencionó casos como Pudahuel, que necesita 36 educadores y solo cuenta con quince, una situación similar en Galvarino y San Joaquín.
Los trabajadores, tras entregar una carta al Sename, coordinaron reuniones para convocar a otros centros a movilizarse, argumentando que "no habrá responsables sin movilización".
Declaraciones sobre Casos Específicos y Problemas Estructurales
Sobre el caso de una niña que padecía severos cuadros de angustia tratados con fármacos, Martínez afirmó que "no debería haber estado en el centro" y que "ningún niño con problemas psiquiátricos severos debiera estar en Sename". Explicó que, al ser diagnosticada con un problema mayor, la niña debió ser trasladada a una unidad de salud mental especializada y regresar al centro solo cuando estuviera en condiciones. Una directora regional del Sename, Marcela Labraña, fue criticada por diputados de la UDI por considerar "insuficientes" sus explicaciones sobre la muerte de una niña, quien habría atribuido el deceso a la "pena de no recibir las visitas del fin de semana".
En relación con las deficiencias, la directora regional del Servicio Nacional de Menores reconoció la falta de cámaras de seguridad en el centro cerrado de Coronel (Cereco), argumentando que "Las necesidades son muchas y los recursos son pocos". A pesar de esto, Rina Oñate, directora del Sename en el Biobío, confirmó que no había una solicitud de Gendarmería sobre seguridad, aunque gestionaba una reunión con la institución. Aunque existe un proyecto de recreación, este no contempla elementos de seguridad como cámaras.

Solange Huerta y las Denuncias de Vulneraciones
Solange Huerta, en su rol como directora, también respondió a denuncias significativas. En el programa Estado Nacional, se refirió al informe del Instituto Nacional de Derechos Humanos presentado ante el Congreso, donde 197 de 405 niños entrevistados denunciaron diversas vulneraciones. Huerta sostuvo que "estos niños están sujetos y son responsabilidad de la institucionalidad y de los diversos derechos que deben ser asegurados por los diferentes servicios".
La directora reconoció la existencia de denuncias de abusos y explicó que el servicio "hace las denuncias respectivas para que los fiscales determinen a aquellas personas que tienen que ser sancionadas". Afirmó que, en un estado de derecho, estas situaciones deben ser determinadas por los tribunales de justicia y que cualquier vulneración de derechos "tiene que ser sancionado y reparado". No obstante, reconoció que "el tema profundo tiene que ver como modificamos el sistema".
"Operadores Políticos" y el Compromiso de los Funcionarios
En relación con la denuncia del diputado independiente René Saffirio sobre supuestos "operadores políticos" que se habrían beneficiado al solicitar más fondos para los centros, Huerta aseveró: "Yo soy directora del Sename, que es un cargo técnico y de especialidad, mi cargo no es de opinóloga, porque yo puedo dar cuenta de cómo me he sacado la mugre en este año para hacer que las cuestiones cambien".
Durante su gestión, la Directora Nacional valoró el compromiso de los funcionarios que "han trabajado incansablemente por entregar mejores oportunidades a los jóvenes y adolescentes que han infringido la ley". También destacó el trabajo colaborativo con instituciones públicas y privadas, mencionando como hito la puesta en marcha de un plan integral de salud mental, que incluye la prevención del riesgo suicida y el fortalecimiento de la atención psicológica y psiquiátrica.
Cuestionan desgnación de Solange Huerta como Directora del Sename
El Caso Lissette y la Fragilidad del Sistema
El fallecimiento de Lissette el 11 de abril de 2016, poco antes de cumplir 12 años, expuso la profunda precariedad y las deficiencias del sistema. La psicóloga y directora del CREAD Galvarino, Marcela Labraña, donde Lissette residía, asumió profesionalmente el impacto de lo sucedido, a pesar de no estar presente en el momento del deceso. Su testimonio buscó dar voz a una perspectiva poco escuchada y reveló los esfuerzos previos para denunciar la fragilidad del centro.
Labraña relató que todos los documentos que daban cuenta de las gestiones realizadas antes del fallecimiento de Lissette, para intentar develar la precariedad del CREAD Galvarino, fueron proporcionados a la Fiscalía. Expresó su esperanza de que la justicia apuntara a la totalidad de los responsables (penal, técnica y políticamente), pero lamentó que el "mal" del Sename se centrara solo en cinco o seis funcionarios inculpados, dejando fuera a responsables de departamentos técnicos, encargados de salud, supervisores, jueces de familia y parlamentarios.
Un Relato Personal y el Contexto de la Muerte de Lissette
El testimonio de Labraña, escrito "por Lissette", la describió como una niña que conoció profundamente, que fue su paciente, a quien cuidó, defendió y acompañó en diversas residencias. Compartió detalles íntimos, como verla bailar pascuense, compartir su última Navidad y escucharla decir: "Cuando sea mamá cuidaré a mis hijos, no los abandonaré".
La noche del 11 de abril de 2016, cerca de las 20:20 horas, Labraña recibió la llamada de la jefa técnica del CREAD Galvarino informando que Lissette se había "descompensado". Al llegar al centro, la situación era crítica: Lissette estaba en el suelo y era reanimada por el equipo del SAPU y Bomberos. Aproximadamente a las 21:05 horas, la reanimación cesó. Esta noche marcó el inicio de "otra historia: de omisiones, secretos, ocultamientos e inculpaciones cruzadas".
Los medios de comunicación divulgaron versiones distintas y con escaso rigor, mientras que el rumor de una sobredosis de medicamentos como causa de muerte se extendía, antes de conocer los resultados del Servicio Médico Legal.
Historia de Vida de Lissette en el Sistema de Protección
La vida de Lissette, nacida el 25 de abril de 2004, estuvo marcada por profundos problemas familiares, agravados por omisiones y decisiones erráticas del sistema de protección social. Ingresó por primera vez a una residencia a los 5 años, viviendo un proceso de abandono y una vida bajo la institucionalidad del Sename. Sus padres nunca lograron recuperar su cuidado y las visitas eran intermitentes o inexistentes por largos periodos, lo que le provocaba una doble sensación de abandono.
Tras un pronóstico desfavorable para su retorno familiar, se buscó una residencia más idónea, pero el proceso de adaptación fue difícil. La psicóloga del CREAD y una educadora la visitaron en su nueva residencia para apoyarla, pero esta solicitó su reingreso al CREAD Galvarino, declarándose incompetente. Lissette regresó al Galvarino el 12 de noviembre de 2013, y poco después, sus hermanos también ingresaron al sistema residencial proteccional. Antes de su reingreso al Galvarino, fue atendida psiquiátricamente en el Hospital San Borja Arriarán.
En junio de 2014, Lissette y su hermana menor se trasladaron a otra residencia más pequeña (modalidad Rem-Per) debido a una experiencia de vulneración que le había generado desregulación emocional y conductual, con altos niveles de agresión. Sin embargo, esta institución también se declaró incompetente para su cuidado. En noviembre de 2014, Lissette fue dada de alta del hospital, pero su conducta se complejizó. La madre de Lissette retomó las visitas en octubre de 2015, con el CREAD asumiendo los costos de traslado. Lissette continuó con atención psicológica y psiquiátrica en el Hospital San Borja Arriarán, recibiendo tratamiento farmacológico, cuya administración y reporte de efectos eran responsabilidad del centro. Ante la gran ingesta de medicamentos, se solicitó su reingreso al hospital para desintoxicación y un nuevo esquema medicamentoso.

La Estructura y Funcionamiento del CREAD Galvarino
La causa de muerte de Lissette sigue siendo una incógnita. La versión inicial de la encargada de turno fue contradicha por el testimonio de otra niña, que involucró a funcionarias del centro, lo que se filtró a la prensa. Meses después, surgieron dos causas de muerte opuestas. No hubo interpelación a las autoridades del Sename ni de su Departamento de Protección y Restitución de Derechos (Deprode), cuya jefa se desentendió de la elaboración del protocolo de actuación en crisis. Esto revela la necesidad de comprender cómo funciona un CREAD y la precariedad y el trabajo solitario que allí se realiza.
En un servicio jerarquizado como el Sename, toda orientación técnica proviene de su dirección nacional. Para el sistema de protección, el Departamento de Protección y Restitución de Derechos (Deprode) es la instancia que emite todos los protocolos y orientaciones. Sin embargo, este departamento, según el testimonio, es "un ente cerrado e impermeable a las sugerencias que se elaboran desde los equipos técnicos y profesionales de los centros".
En 2010, debido a cambios administrativos y económicos, los Centros de Tránsito y Diagnóstico (CTD) fueron renombrados como Centros de Reparación Especializado de Administración Directa (CREAD). El aumento de plazas para niños en los CREAD, sin un incremento de personal, generó "hacinamiento, concepto prohibido en el Sename". La directora del CREAD informó a los Tribunales de Familia y a las autoridades del Sename sobre la alta dotación y la falta de camas, pero sus advertencias fueron ignoradas.
La creación del CREAD en 2010 se dio con los mismos profesionales y educadores de trato directo, sin un plan de capacitación coherente con el nuevo modelo. Las capacitaciones fueron insuficientes y no abarcaron a la totalidad de los funcionarios. Los CREAD, incluido Galvarino, recibían a niños con trastornos complejos como Autista Asperger, dificultades motoras y enfermedades crónicas, además de aquellos abandonados y vulnerados, que requerían tratamientos altamente especializados.
En febrero de 2016, la dirección del CREAD solicitó a la Dirección Regional del Sename la contratación de un pediatra o, al menos, horas pediátricas, sin obtener respuesta al momento del fallecimiento de Lissette. Las diez horas semanales de atención psiquiátrica se consiguieron en 2014 tras una solicitud de las duplas psicosociales. Las enfermeras están contratadas a honorarios, lo que implica que no hay profesionales de la salud después de las 18:00 horas ni los fines de semana, y no tienen responsabilidad administrativa por mala praxis. La experiencia indica que, para el Deprode, la atención psicosocial es suficiente, obviando otras necesidades médicas críticas.
El Nuevo Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil
En una conversación con el programa Ciudadano ADN, Rocío Faúndez, directora del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, abordó la puesta en marcha total del nuevo organismo que reemplaza al Sename en materia de adolescentes infractores de ley. Este nuevo servicio, que operará a nivel nacional tras una implementación gradual por macrozonas, representa un cambio estructural con mayor dotación y un enfoque centrado en la reinserción y la justicia restaurativa.
Faúndez explicó que el cierre definitivo del Sename se concretó el 12 de enero, y que "por primera vez el Estado de Chile tiene una institución dedicada única y exclusivamente a trabajar con adolescentes que han cometido delitos". El despliegue comenzó en el norte en 2024, continuó en el sur en 2025 y se completó recientemente en la Región Metropolitana, Valparaíso y O’Higgins, finalizando así la transición institucional.

Cambios Estructurales y Enfoque de Reinserción
La directora destacó las diferencias técnicas y administrativas del nuevo modelo, incluyendo un aumento del 30% en la dotación de personal y más recursos, "toda esa dotación adicional está toda en los centros y en las regiones, no en el nivel nacional". Además, se abandonó la lógica de subvenciones del Sename, que fue ampliamente cuestionada. Se creó un acompañamiento posegreso para los meses posteriores al cumplimiento de sanciones, considerados críticos para evitar la reincidencia, y se implementaron mediaciones penales guiadas por profesionales acreditados.
Faúndez explicó que este sistema permite que la víctima se reúna con la persona que le causó un daño, y el joven "reconoce el daño que causó y hay un proceso de conversación muy importante". En este marco, la propia víctima define la forma de reparación, que puede incluir limpiar un espacio dañado, completar tratamientos de drogas o realizar trabajo comunitario.
En respuesta a las críticas que priorizan enfoques punitivos, la directora sostuvo que la evidencia internacional vincula directamente la reinserción con una mayor seguridad pública: "No hay seguridad sostenible sin reinserción efectiva". Argumentó que intervenir en la adolescencia ofrece mejores resultados que hacerlo en la etapa adulta, ya que "es una ventana mucho más propicia para conseguir cambios".
Inversión en Infraestructura y Tecnología
La autoridad también enfatizó las inversiones en infraestructura y tecnología, incluyendo nuevos centros, proyectos de conservación y recintos urbanos para el cumplimiento de medidas. Además, se implementó un expediente único digital que integra información de distintas instituciones del Estado, permitiendo a jueces, fiscales y defensores acceder a la trayectoria completa de cada joven.