La depresión posparto (DPP) es una afección médica que puede afectar a un porcentaje significativo de mujeres tras el nacimiento de un hijo. Se estima que la depresión posparto puede afectar hasta el 30 por ciento de las mujeres a nivel global. En Chile, esta patología afectaría hasta el 20,5 por ciento de las madres. A nivel mundial, se estima que para el año 2020 la depresión sería la segunda causa de años perdidos por discapacidad, mientras que en Chile, ya en la actualidad, es el primer motivo de discapacidad en mujeres adultas. El análisis de variados estudios realizados en EE.UU indica que el 20% de las madres generan depresión posparto dentro de los primeros tres meses después del nacimiento. Este trastorno se asocia con diversas dificultades que impactan no solo a la madre, sino a toda la familia.

Factores de Vulnerabilidad y Contexto Psicosocial
En Chile, al igual que en otras partes del mundo, los factores psicosociales juegan un rol preponderante en la prevalencia y severidad de la depresión posparto. Existe una relación inversamente proporcional entre el nivel socioeconómico y la prevalencia de depresión posparto. El doctor Enrique Jadresic, académico del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Oriente de la Facultad de Medicina de la U., explica que esto se debe a que en los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad hay, en mayor medida, una suma de casos de depresión posnatal y de trastornos depresivos preexistentes.
Hallazgos de un Estudio Chileno sobre Mujeres Vulnerables
Con el fin de describir las características de las mujeres que acuden a consultorios de atención primaria y que son diagnosticadas como portadoras de cuadros depresivos puerperales, se llevó a cabo un estudio financiado con un proyecto Fondecyt. Liderada por la doctora Graciela Rojas, directora de la Clínica Psiquiátrica del Hospital Clínico de la U., la investigación se efectuó en 440 mujeres que se atendían en cinco consultorios de la Región Metropolitana e incluyó a puérperas de 1 a 11 meses posparto.
En una primera etapa, a estas madres se les aplicó la Escala de Depresión Posparto de Edimburgo con el fin de determinar quiénes estaban padeciendo la patología. En los casos en que el resultado fue positivo, se las evaluó con el mismo instrumento dos semanas después.
Características de las Pacientes Afectadas
Después de analizar los datos, los investigadores concluyeron que la mayoría de las pacientes con depresión posparto que se controlan en la atención primaria presentan un perfil de vulnerabilidad significativo:
- No cuentan con un trabajo remunerado.
- Sólo poseen estudios básicos.
- Carecen de un apoyo social adecuado.
- Tienen embarazos no planificados.
- No poseen una pareja estable.
Desde el punto de vista clínico, la investigación arrojó que la mayoría de las mujeres afectadas tenía antecedentes familiares de depresión y, además, había sufrido la patología previamente. La doctora Rojas y sus colaboradores publicaron este estudio en 2013, indicando la alta prevalencia de los trastornos depresivos.
Complicaciones Obstétricas y Síntomas Específicos
En cuanto a las complicaciones obstétricas, se halló que la prematuridad de los niños, es decir, el hecho de que las guaguas nacieran antes de las 38 semanas, potenciaba la depresión posparto. En estas mujeres se detectó ánimo bajo, anhedonia (incapacidad para experimentar placer) y fatiga o falta de energía. Las mujeres con trastornos anímicos puerperales tienen un riesgo sustantivo de presentar nuevos episodios de depresión en pospartos futuros. Los psiquiatras recalcan que las mujeres deprimidas en el posparto constituyen un grupo que requiere de una mayor atención clínica por su vulnerabilidad biológica, riesgo psicosocial y la presencia de sintomatología depresiva activa.

Tipos de Trastornos del Estado de Ánimo Perinatal
La depresión perinatal es un trastorno del estado de ánimo que ocurre durante el embarazo y después del parto. Incluye la depresión que ocurre durante el embarazo (depresión prenatal) y en las semanas después del nacimiento del bebé (depresión posparto). La mayoría de los episodios de depresión perinatal comienzan entre cuatro y ocho semanas después del nacimiento del bebé. Los síntomas pueden ir de leves a graves, y en casos excepcionales, pueden poner en peligro la salud y el bienestar de la madre y del bebé. Las mujeres embarazadas o en el periodo de posparto con depresión perinatal sienten tristeza, ansiedad y fatiga extremas que pueden dificultar que realicen sus tareas diarias, incluido el cuidado de sí mismas o de los demás.
Diferencia entre Depresión Posparto y Tristeza Posparto (Baby Blues)
Es fundamental diferenciar la depresión posparto de la tristeza posparto (baby blues). Este término se usa para describir cambios leves y de corta duración en el estado de ánimo, así como sentimientos de preocupación, infelicidad y agotamiento que muchas mujeres pueden tener durante las primeras dos semanas después de dar a luz. Los bebés recién nacidos requieren atención las 24 horas, por lo que es normal que a veces las madres se sientan cansadas e incluso abrumadas.
Sin embargo, si los cambios en el estado de ánimo y los sentimientos de ansiedad o infelicidad son muy intensos, o si duran más de dos semanas, es posible que sean signos de depresión posparto.
Psicosis Posparto
La psicosis posparto es una enfermedad mental grave que ocurre después de dar a luz. Las mujeres que la padecen pueden tener delirios (creencias o pensamientos que no son ciertos), alucinaciones (ver, oír u oler cosas que no están allí), manía (un estado de ánimo elevado y eufórico en el que a menudo las personas parecen no estar en contacto con la realidad), paranoia y confusión. Se considera que la psicosis posparto es una emergencia psiquiátrica que requiere hospitalización. Las mujeres que tienen síntomas de este trastorno deben buscar ayuda de inmediato.
Síntomas de la Depresión Perinatal
Algunas mujeres pueden tener unos pocos síntomas de depresión perinatal, mientras que otras pueden tener varios. Algunos de los síntomas más frecuentes incluyen:
- Estado de ánimo persistente de tristeza, ansiedad o "vacío" la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas.
- Sentimientos de desesperanza o pesimismo.
- Sentimientos de irritabilidad, frustración o inquietud.
- Sentimientos de culpa, inutilidad o impotencia.
- Pérdida de interés o de placer en pasatiempos y actividades.
- Fatiga o disminución anormal de la energía.
- Desasosiego o problemas para quedarse quieta.
- Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
- Dificultad para dormir (incluso cuando el bebé está dormido), despertarse temprano en la mañana o dormir demasiado.
- Cambios anormales en el apetito o cambios de peso no planificados.
- Dolores o molestias físicas, dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos que no tienen una causa física clara y que no se alivian con tratamiento.
- Problemas para establecer vínculos o un apego emocional con el bebé.
- Dudas constantes sobre la capacidad de cuidar al bebé.
- Pensamientos de muerte o de hacerse daño a sí misma o al bebé, o intentos de suicidio.
Las mujeres que tienen cualquiera de estos síntomas deben consultar a un proveedor de atención médica, quien puede determinar si los síntomas se deben a depresión perinatal o a otra cosa.
DEPRESIÓN POSTPARTO: tristeza, causas, diagnóstico, tratamiento... - Ginecología y Obstetricia
Causas y Factores de Riesgo
La depresión perinatal es una afección médica que puede afectar a cualquier mujer embarazada y en el período posparto, independientemente de su edad, raza, origen étnico, ingresos, cultura o educación. No se debe responsabilizar a la mujer de tener depresión perinatal, pues no es la culpable. Este trastorno no es el resultado de algo que haya hecho o dejado de hacer.
La depresión perinatal no tiene una sola causa. Las investigaciones sugieren que hay factores genéticos y ambientales que contribuyen al trastorno. Los factores específicos que pueden contribuir a la depresión perinatal incluyen:
- Situaciones estresantes de la vida (por ejemplo, exigencias laborales o experiencias traumáticas anteriores).
- Exigencias físicas y emocionales del parto y de cuidar a un nuevo bebé.
- Cambios hormonales que ocurren durante el embarazo y después de este.
Además, una mujer tiene un mayor riesgo de sufrir depresión perinatal si tiene antecedentes personales o familiares de depresión o trastorno bipolar o si tuvo depresión en un embarazo anterior. Si bien se desconoce el origen de la depresión posparto, existen numerosos factores de riesgo psicológicos y sociales que pueden desencadenar esta enfermedad.
Impacto en la Madre, el Bebé y la Familia
Es fundamental comprender que la depresión perinatal es un problema médico que afecta a la madre, al niño y a la familia. El tratamiento es esencial para la recuperación. La depresión posparto afecta a toda la familia y se asocia con peleas maritales, incapacidad de la madre para hacer cosas que antes realizaba sola (por ejemplo, ir de compras o incluso trabajar), y afectando principalmente la interacción materno infantil, presentando conductas tales como hostilidad y desapego.
Detección y Tratamiento
Es importante tratar la depresión perinatal tanto para la salud de la madre como la del bebé, ya que el trastorno puede tener efectos graves en ambos. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, la mayoría de las mujeres se sienten mejor y sus síntomas mejoran.
Necesidad de Protocolos de Detección
Los psiquiatras recalcan que en los servicios de salud es necesario establecer protocolos que permitan detectar la depresión posparto, algo que actualmente no se hace. Se espera que los datos recogidos y analizados sean de utilidad para la implementación de un programa de tratamiento de la depresión posparto.
Opciones Terapéuticas
Por lo general, el tratamiento para la depresión perinatal incluye terapia, medicamentos o una combinación de ambos. Los investigadores continúan estudiando opciones de tratamiento para la depresión perinatal. Un proveedor de atención médica puede explicar los diferentes tratamientos y ayudar a elegir el más adecuado según los síntomas.
Psicoterapia
Hay varios tipos de psicoterapia (también llamada simplemente terapia o consejería) que pueden ayudar a las mujeres con depresión perinatal, enseñándoles nuevas formas de pensar y de comportarse, y ayudándolas a cambiar hábitos que contribuyen a la depresión. Las terapias basadas en evidencia para la depresión perinatal incluyen:
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Con la TCC, las personas aprenden a desafiar y cambiar pensamientos y comportamientos inútiles para mejorar sus sentimientos depresivos y ansiosos. Las personas también aprenden diferentes formas de reaccionar ante diversas situaciones. Este tipo de terapia se puede realizar individualmente o con un grupo.
- Terapia Interpersonal (TIP): Se basa en la idea de que los acontecimientos interpersonales y de la vida afectan el estado de ánimo y viceversa. El propósito de este tipo de terapia es ayudar a las personas a mejorar sus habilidades de comunicación dentro de las relaciones, establecer redes de apoyo social y desarrollar expectativas realistas para afrontar mejor las crisis u otros problemas que contribuyen a su depresión.
Medicamentos
Los medicamentos utilizados para la depresión (antidepresivos) pueden tratar eficazmente la depresión perinatal cuando se usan solos o en combinación con psicoterapia. Los antidepresivos actúan cambiando la forma en que el cerebro produce o utiliza ciertas sustancias químicas involucradas en el estado de ánimo o el estrés. Los antidepresivos requieren de tiempo para surtir efecto, generalmente entre cuatro y ocho semanas. A menudo, mejoran los síntomas como el sueño, el apetito y los problemas de concentración antes de que mejore el estado de ánimo. Es importante dar una oportunidad a los medicamentos para que funcionen antes de decidir si es adecuado.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado dos medicamentos específicamente para tratar la depresión posparto grave:
- Brexanolona: Administrada por vía intravenosa durante una breve estadía en el hospital, parece funcionar de manera diferente a los antidepresivos tradicionales al alterar rápidamente una sustancia química del cerebro que puede desempeñar una función importante en la regulación de la vulnerabilidad del cuerpo a la depresión y la ansiedad.
- Zuranolona: La primera píldora oral para la depresión posparto en mujeres adultas. De forma similar a la brexanolona, la zuranolona actúa en los receptores cerebrales. En estudios clínicos, esta píldora redujo los síntomas depresivos en mujeres con depresión posparto grave más rápidamente que los antidepresivos tradicionales.
En algunos casos, las personas menores de 25 años pueden tener un aumento de pensamientos o comportamientos suicidas al tomar antidepresivos, especialmente en las primeras semanas o con cambios de dosis. La FDA recomienda que se vigile de cerca a los pacientes de todas las edades que toman antidepresivos, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento. El riesgo de que aparezcan defectos de nacimiento y otros problemas para los bebés cuyas madres toman antidepresivos durante el embarazo es muy bajo; sin embargo, las mujeres siempre deben informar a sus proveedores de atención médica si están embarazadas o amamantando y colaborar con ellos para minimizar la exposición del bebé a los medicamentos y comparar los riesgos y los beneficios de las opciones de tratamiento disponibles.
Investigaciones sobre Prevención
También se analizaron otros agentes biológicos que pudieran prevenir la depresión posparto:
- Un estudio realizado por Sichel y colaboradores, durante el año 1995, probó los efectos de una inyección intramuscular de 200 mg de noretisterona enantato (un anticonceptivo común, elaborado con un tipo de hormona llamada progestágeno) dentro de las 48 horas después del parto. Este estudio, que utilizó 180 mujeres sudafricanas sin síntomas de depresión posparto, mostró que las mujeres que recibieron el progestágeno tuvieron puntuaciones significativamente más altas en dos cuestionarios para medir la severidad de la depresión (las pruebas de Montgomery-Asberg y EPDS) a las 6 semanas después del parto, en comparación con las mujeres del grupo placebo. Esto sugiere que el progestágeno puede haber potenciado los síntomas depresivos en lugar de prevenirlos.
- Por otro lado, se ha visto que micronutrientes como los ácidos grasos omega-3 no presentan una eficacia en la prevención de la depresión posparto. Esto se concluyó en tres estudios independientes y en diferentes países (EE.UU, Holanda, Australia), durante los años 2003, 2009 y 2010, encabezados por Dr. Llorente, Dr. Doornbos y Dr. (cuyo nombre no se especifica en la fuente).
Todas estas investigaciones entregan valiosos aportes tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de la depresión posparto, la cual es la complicación más común del posparto (cerca del 20% de las nuevas madres experimentan, al menos, un episodio).
Búsqueda de Ayuda y Apoyo
Si cree que tiene depresión perinatal, comience por programar una cita con un proveedor de atención médica. Podría ser su doctor de cabecera u otro médico de atención primaria, o un profesional de salud mental que se especialice en el diagnóstico y el tratamiento de trastornos mentales (por ejemplo, un psicólogo, un psiquiatra o un trabajador social). Un proveedor de atención médica la examinará y hablará con usted sobre las opciones de tratamiento y los pasos siguientes, incluidas sus opciones si está embarazada o amamantando. Una buena comunicación entre usted y su proveedor de atención médica puede mejorar los cuidados que recibe y ayudar a que ambos tomen buenas decisiones sobre su salud.

Recursos Adicionales
- Grupos de apoyo o defensa: Pueden ser una fuente importante de ayuda e información. Un ejemplo de este tipo de grupo es Postpartum Support International.
- Línea Nacional de Asistencia de Salud Mental Materna: Esta línea de asistencia ofrece apoyo de salud mental gratuito y confidencial para las madres y sus familias antes del embarazo, durante este y después del mismo. Llame o envíe un mensaje de texto al 1-833-TLC-MAMA (1-833-852-6262) para comunicarse con consejeros las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
- Estudios clínicos: Son estudios de investigación que analizan nuevas formas de prevenir, detectar o tratar enfermedades y afecciones. Estos estudios ayudan a determinar si un tratamiento es seguro y eficaz en las personas. Algunas personas participan en estudios clínicos para ayudar a los médicos y los investigadores a aprender más sobre una enfermedad y mejorar la atención médica. Otros participan para probar tratamientos que no están disponibles con facilidad. El NIMH apoya estudios clínicos en diferentes áreas de los Estados Unidos.
Los cónyuges, las parejas, los familiares y los amigos pueden ser los primeros en reconocer los signos de la depresión en una nueva madre.
Estigmatización y Conciencia
La depresión posparto suele ser estigmatizada. Esto se debe a que se presenta en un periodo que "debe" ser un momento feliz, a la falta de conocimiento y a la oposición de muchas madres a usar medicamentos psicotrópicos durante la lactancia. Es esencial fomentar la conciencia sobre esta condición médica para desterrar el estigma y facilitar que las mujeres busquen y reciban la ayuda necesaria.