La pequeña morsa, bautizada como Ukiaq, que significa "otoño" en la lengua iñupiaq, fue encontrada sola, deshidratada, desnutrida y con heridas superficiales en su piel. Su madre y su manada no se encontraban por ningún lado, lo que llevó al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (USFWS) a autorizar una intervención de emergencia. Fue entonces cuando el Centro de Vida Marina de Alaska (ASLC) intervino para darle atención médica inmediata.

Rescate y cuidados iniciales en Alaska
El estado inicial de salud de Ukiaq requería atención constante y especializada. Especialistas de SeaWorld, el Zoológico de Indianápolis y el Zoológico y Acuario de Point Defiance se movilizaron a Alaska para colaborar en su cuidado intensivo. El ASLC, con su equipo médico y de rehabilitación, fue el primer eslabón en los cuidados de esta pequeña morsa.
Durante su estancia en el Centro de Vida Marina, Uki recibió una atención maternal por parte de cuidadores como Diana Hawke y Staci Owens. Ellas no solo se encargaban de alimentar a la cría con fórmula especial, sino también de brindarle afecto físico constante, simulando la cercanía y contacto que recibiría de su madre en condiciones naturales.
El equipo actuó como madres adoptivas, desde preparar su fórmula, darle biberón y limpiarla después, hasta acurrucarse con Uki mientras dormía. Además, la ayudaron con estimulación emocional a través de juegos y enriquecimiento sensorial. Este trato cercano fue esencial para su estabilización física y emocional.
¿DÓNDE VIVE LA MORSA Y DE QUE SE ALIMENTA?
Decisión sobre su futuro y traslado a SeaWorld Orlando
Una vez estabilizada, Uki fue declarada no apta para regresar a su hábitat natural. Esta decisión la tomó el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. basándose en su temprana separación de la manada y su dependencia humana, que hacían inviable su supervivencia en libertad.
Fue así como se determinó que SeaWorld Orlando sería el hogar permanente ideal para ella, por contar con una instalación especializada y con experiencia en el manejo de morsas. El traslado no fue sencillo: requirió un avión de carga especial proporcionado por FedEx y una escolta completa para garantizar su seguridad. Desde que llegó a Orlando el 18 de septiembre a través de un cargo de FedEx, acompañada por un veterinario de SeaWorld y su cuidador de Alaska, Uki ha estado bajo el cuidado atento del equipo Wild Arctic de SeaWorld.
Adaptación y desarrollo en su nuevo hogar
Uki, que ahora pesa unos robustos 158 kilos, se está adaptando bien a sus nuevos cuidadores y pronto hará su gran debut en SeaWorld Orlando. Con un peso cercano a los 100 kilogramos al momento de su llegada, la cría se instaló en el área de Wild Arctic, un entorno cuidadosamente acondicionado para su adaptación.
Desde su llegada recibió atención veterinaria permanente, así como sesiones de aclimatación al nuevo hábitat, que incluyen interacciones controladas con los miembros de la manada de morsas residentes. Durante los meses siguientes, Uki ha mostrado avances notables. Su peso ya es el triple de lo que era cuando la encontraron, alcanzando los 159 kilogramos.

Desarrollo físico y personalidad
Sus cuidadores en Orlando informaron que ya desarrolló sus primeros colmillos -apodados cariñosamente por sus cuidadores como “pequeños TicTacs”- y, al igual que cualquier cría en desarrollo, atraviesa la etapa de dentición. Su personalidad ha florecido: es descrita como vivaz, expresiva y con una fuerte conexión con sus cuidadores.
Proceso de socialización
La etapa de socialización ha comenzado con presentaciones olfativas, “pijamadas” y encuentros protegidos con el resto de las morsas del parque. Los cuidadores de Uki no solo la alimentaron con biberón, sino que también le brindaron afecto físico constante abrazándola todo el tiempo, simulando el calor y la atención que habría recibido de su madre.
Una vez que Uki se sienta segura y estable, compartirá hábitat con Garfield, un macho de 42 años criado con biberón, y Kora, la hija de Kaboodle, entre otros miembros del grupo. Esta integración paulatina tiene lugar en el nuevo hábitat llamado Expedition Odyssey, cuya apertura al público está prevista para esta primavera.
El Dr. Joseph Gaspard, vicepresidente de operaciones zoológicas de SeaWorld Orlando, subrayó que “el viaje de Uki es solo el comienzo de una nueva etapa”. Añadió que “nuestro equipo le brinda atención dedicada las 24 horas del día para asegurar una transición suave y saludable a su nueva vida”.