De manera cada vez más frecuente, el cuidado de primera infancia desempeña un papel esencial en el desarrollo del niño, y ofrece un valioso apoyo a las familias con niños pequeños. Esta importancia creciente ha llevado a que la educación y la atención de la primera infancia (EAPI) se conviertan en la norma en muchos países Europeos y de América del Norte, donde la mayoría de los niños de 3 años y más asisten a un servicio regulado de educación temprana.
El aumento en la participación infantil en la EAPI formal se atribuye, por una parte, a la convergencia de investigaciones que muestran la positiva influencia de la educación temprana en la preparación escolar, y por otra, al incremento del empleo de las madres. Incluso los niños de madres amas de casa pueden asistir a algún tipo de cuidado infantil. Los servicios para la primera infancia representan mucho más que un lugar de residencia para madres y padres que trabajan, ya que desempeñan un papel importante en el desarrollo del niño al darles una oportunidad de participar en una serie de actividades educativas y sociales.
Un número cada vez mayor de madres trabajan, y la mayoría de los niños a partir de tres años participan en servicios de cuidado de niños pequeños de manera regular.
Familias de Acogida: Un Modelo de Cuidado Temporal para la Niñez
Las familias de acogida representan una "ayuda real" y un camino para cambiar el sistema de protección infantil. En el país, existen 74 proyectos de familias de acogida, de los cuales 69 pertenecen a distintos organismos colaboradores. Desde el 2016, funcionan otros 5 proyectos a cargo directamente del Sename en 3 regiones del país: Metropolitana, Valparaíso y Biobío. Estos se sumaron como parte de un plan gubernamental para que la mayor cantidad de niños entre 0 y 6 años vivan en familias de acogida en vez de permanecer en un centro, un proceso conocido como “desinternación”.
Quienes acogen a un niño firman un compromiso, sabiendo que se trata de un proceso temporal que puede extenderse por meses o años, dependiendo de lo que determine el tribunal de familia. El periodo de permanencia dependerá de la duración de la intervención con la familia biológica o mientras se busca una familia adoptiva. Por ejemplo, Lorena y Fernando, de San Pedro en la Región del Biobío, tienen dos hijos ya grandes y hace un año cuidan en su casa a un niño que se ha integrado perfectamente a su dinámica familiar. Lorena reconoce que cuando el niño se vaya con su familia definitiva “va a ser un momento triste, pero va a quedar la satisfacción de saber que estuvo aquí y estuvo bien”.
En contraste con este modelo, durante el primer semestre del 2017, el 45% de los niños fue derivado a familias de acogida (1.886), mientras que el 55% restante fue a centros de protección (2.267).

Inscripción al Programa Familias de Acogida Especializada
El proceso para formar parte del programa de familias de acogida inicia tras asistir a una charla donde se explican los detalles del programa. Posteriormente, se realizan evaluaciones y capacitaciones. El trámite de inscripción se puede realizar durante todo el año en el sitio web y las oficinas de Mejor Niñez. Es importante destacar que las familias que decidan inscribirse y formar parte del programa serán evaluadas y capacitadas. Además, se considerarán otros requisitos, como el nivel de compromiso y motivación, junto a aspectos personales como la perseverancia, empatía y tolerancia a la frustración.
Para la inscripción inicial no es necesario presentar ningún documento, pero se contactará a los interesados y se les invitará a participar en una charla inicial. Como resultado del trámite, los postulantes se habrán inscrito para postular al Programa Familias de Acogida Especializada y, posteriormente, serán contactados por un profesional del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
El Impacto de la Educación y Atención de la Primera Infancia (EAPI)
Los entornos de atención infantil se han vinculado tanto a consecuencias positivas como negativas para el desarrollo del niño(a). A pesar de hallazgos contradictorios sobre los efectos del cuidado infantil en el desarrollo cognitivo y lingüístico, investigaciones más recientes han documentado de manera consistente los efectos duraderos y positivos de un cuidado infantil de alta calidad. Muchas pruebas de investigación existentes demuestran que la educación temprana de alta calidad proporciona una base sólida para la preparación escolar y el rendimiento académico.
Más allá de lo académico, las experiencias de aprendizaje en la EAPI también pueden ayudar a los niños a desarrollar valores democráticos y habilidades sociales. Un vínculo estrecho con un proveedor de atención es también un índice de la calidad de las relaciones futuras. Un ambiente de cuidado es particularmente valioso para los niños que experimentan una atención insensible en el hogar, reduciendo el riesgo de problemas de comportamiento, sirviendo como un factor de protección y proporcionando oportunidades para mejorar el desarrollo cognitivo y del lenguaje.
Por otro lado, cuando se combinan con factores de estrés social y económico en el hogar, los cuidados inadecuados de la EAPI (cuidado infantil de deficiente calidad, largas horas e inestabilidad) representan una doble amenaza para la seguridad de apego de los niños. Sin embargo, a menudo es difícil identificar la EAPI como la causa de variados resultados en el desarrollo, debido a factores de confusión inseparables, como cuestiones de estabilidad en el cuidado y las características de los niños y sus familias.
Importancia del Desarrollo Infantil Temprano
Pilares de un Cuidado Infantil de Alta Calidad
La alta calidad en el cuidado infantil se caracteriza por un personal calificado, bien pagado y estable, con bajos índices en la relación niños/adultos y una gestión eficiente. Un establecimiento de alta calidad cuenta con proveedores de atención calificada, bien pagados y con un cuidado permanente, una proporción razonable de adultos por niños y un manejo adecuado del entorno. Un buen programa de cuidado infantil, además, reconoce la diversidad y ofrece atención asequible y de alta calidad a niños en situación de desventaja y alto riesgo.
Un programa de calidad cubre todos los aspectos del desarrollo infantil: físico, motor, emocional, social, y desarrollo cognitivo y lingüístico. Hay estudios que demuestran que solo el cuidado de alta calidad puede garantizar el bienestar y el desarrollo apropiado de los niños pequeños.
El Enfoque del Cuidado para el Desarrollo Infantil (CDI)
Diversas investigaciones científicas han demostrado que cuando un padre, madre o cuidador establece contacto visual con su bebé, se comunica, juega e interactúa cariñosamente, se crea un vínculo único que favorece el desarrollo integral de ese niño o niña, y tendrá beneficios para toda la vida. A partir de las evidencias de la neurociencia, junto con la Organización Mundial de la Salud, se creó el programa Cuidado para el Desarrollo Infantil (CDI), que se implementa en la región desde el 2012 y está actualmente en 12 países.
El CDI busca ofrecer a los padres, madres y cuidadores las competencias necesarias para promover el desarrollo infantil, enfocando el cuidado más allá de la vacunación, higiene y nutrición, para comprender también el afecto, cariño y estimulación. Es un enfoque desarrollado en base a evidencias científicas sobre el desarrollo infantil y ha sido evaluado en diferentes países y contextos. A través del CDI, los cuidadores empiezan a generar interacciones que fomentan un desarrollo oportuno para el niño y la niña, acompañando a las familias para que forjen un fuerte vínculo entre los pequeños y sus personas significativas.
La inversión en la primera infancia es, en esencia, una inversión en el país en su totalidad.
Desafíos y Mejoras en el Acceso y Provisión de Cuidado Infantil
A pesar del aumento de la aceptación de los servicios que benefician el desarrollo inicial, su calidad es frecuentemente baja debido a los costos asociados con el mantenimiento de la calidad. Las investigaciones sugieren que el cuidado infantil formal en los Estados Unidos, por ejemplo, es de baja calidad y está asociado con algunos riesgos moderados en el desarrollo a largo plazo, especialmente cuando los niños pequeños (menores de 18 meses) pasan largas horas en los servicios.
Existen muchas diferencias en la organización de los sistemas de educación y atención temprana. En la mayoría de los países de la OCDE, la educación temprana para los niños de 3 a 6 años es una responsabilidad compartida entre la familia y el Estado, a menudo gratuita y totalmente subvencionada. La situación es más heterogénea para la EAPI de niños menores de 3 años: muchos gobiernos subsidian y apoyan a los padres y a las madres para que tengan acceso a los jardines infantiles, pero otros consideran que el cuidado infantil es principalmente responsabilidad de los padres.
Un acercamiento a los niños pequeños y sus familias, caracterizado por un apoyo estatal débil y el predominio de la provisión privada, puede producir desigualdades significativas en el acceso. El reclutamiento de proveedores de cuidado migratorio también puede generar desequilibrios en el papel desempeñado por Estados, familias y mercados en el sector de cuidado infantil. El discurso actual sobre la elección de los padres necesita una evaluación realista; aunque se supone que los padres tienen la libertad de elegir las instalaciones que consideren más apropiadas para su hijo(a), el acceso a una atención de alta calidad es a menudo limitado y desigual. Este es un desafío particular en los sistemas dominados por la provisión privada con fines lucrativos, donde los padres con bajos ingresos pueden “elegir” solo lo que está disponible y a menudo deben resignarse a una elección restringida y de mala calidad.
En resumen, si bien la atención y la educación de la primera infancia pueden considerarse un elemento central de la política inclusiva, la realidad es que estos servicios sirven en muchos países para ampliar la brecha educativa. La Democracia debe ser el principio fundamental en la provisión y elaboración de servicios de educación y atención en la primera infancia (EAPI), fomentando la toma de decisiones compartidas a nivel local, comunitario y político, haciendo de la educación temprana un tema de debate público y de responsabilidad colectiva.

Hacia la Mejora de los Servicios de Cuidado Infantil
La mejora de los servicios en el cuidado infantil temprano requiere que las familias, el personal, las personas administradoras y quienes se encargan de las políticas públicas trabajen juntos en una misma dirección para enfrentar los actuales desafíos. En los centros de primera infancia, se debe prestar más atención a las pedagogías adecuadas que refuercen el bienestar y la participación de los niños pequeños. Asimismo, la experiencia de los niños puede ser mejorada a través de la calidad de los servicios que reciben de la EAPI.
Los proveedores de la EAPI pueden mejorar la calidad de la atención al tener sensibilidad y empatía hacia el niño, por ejemplo, al ayudarles a enfrentar la transición del hogar al jardín infantil y proporcionarles actividades que estimulen la participación y la comunicación. El objetivo debe ser proporcionar interacciones enriquecidas que fomenten el aprendizaje profundo y no superficial, así como el intercambio de ideas. La participación de los niños puede ser mejorada a través de actividades que apoyen su autonomía, como la introducción de actividades nuevas y desafiantes, responder a sus ideas e intereses, el fomento del movimiento y la exploración, y permitir que participen en el establecimiento de las reglas.
Las personas responsables de generar las políticas públicas, así como los proveedores de cuidado, también son responsables de asegurar que todos los niños tengan acceso a la misma cantidad y calidad de atención. Se debe prestar atención a los problemas emocionales y de desarrollo para que las intervenciones tempranas puedan ser integradas a las rutinas del niño. La administración democrática de los servicios de cuidado infantil puede desempeñar un papel clave en la mejora de la situación de los niños al involucrar a la comunidad, el personal, los padres y los niños en el proceso de la toma de decisiones.
Cómo Encontrar y Evaluar un Cuidador Infantil Cualificado
Los cuidadores de niños proporcionan un ambiente seguro y estimulante en el que los niños puedan jugar, aprender y desarrollar nuevas habilidades. Los cuidadores de niños suelen estar autorizados para cuidar hasta seis menores de ocho años de edad, y solo tres de ellos pueden ser menores de cinco años. Deben prestar mucha atención a la higiene en todo momento, por ejemplo, al preparar los biberones. Es importante que los cuidadores de niños establezcan una buena relación con los padres. Algunos cuidadores, además, cuidan niños con necesidades especiales (por ejemplo, con dificultades físicas o de aprendizaje).
Encontrar a un cuidador cualificado requiere tiempo y esfuerzo, pero la recompensa es saber que su hijo está en las mejores manos. Las recomendaciones de personas que conoce y en quienes confía son la mejor apuesta para encontrar a alguien capaz y fiable. Se puede consultar el listado de cuidadores de niños de la sede local de la Asociación de Jóvenes Cristianos (YMCA), su hospital local, o la sede local de la Cruz Roja Americana.
Entrevistar a posibles cuidadores y comprobar sus referencias ayudará a reducir las opciones. Es una buena idea invitar a los posibles cuidadores de su hijo a pasar una prueba mientras usted está en casa. Antes de salir, prepare al cuidador: revise con él las rutinas habituales de su hijo (deberes, hora de acostarse, horas de las comidas), asegúrese de que el cuidador sepa con quién debe ponerse en contacto en caso de emergencia, y escríbale el número de teléfono y la dirección de su casa.
Deje bien claras sus expectativas antes de salir de casa. Por ejemplo, si prefiere que el cuidador no salga de casa con su hijo, déjeselo claro. Si el cuidador conduce, pregúntele por su experiencia como conductor y dígale cuáles son las normas a seguir sobre llevar en coche a su hijo. Es crucial recordar no dejar nunca a su hijo en o cerca del agua sin supervisión y no servirle alimentos como los perritos calientes o las uvas enteras, que representan riesgos de asfixia. Cuando vuelva a casa, pregúntele a su hijo si ha disfrutado de la visita del cuidador.

Perfiles y Testimonios de Cuidadores Profesionales
El mercado de cuidadores infantiles ofrece una variedad de perfiles, desde niñeras con vocación hasta educadoras parvularias y estudiantes universitarias. A continuación, se presentan ejemplos de perfiles y testimonios que ilustran la diversidad y la importancia de un buen cuidador:
- Niñeras con experiencia: "Hola, soy Marion tengo 31 años y vivo en la comuna de Huechuraba." "Hola 🍂, soy Miriam, 42 años, cuidadora de bebés y niños." "¡Hola! Soy una canguro en sus 28 con 5 años de experiencia cuidando bebés, niños pequeños y preescolares. Tengo formación en primeros auxilios y soy técnica en enfermería." "Soy una canguro responsable y empática con 3 años de experiencia cuidando principalmente a niños en edad preescolar."
- Profesionales de la educación: "Mi nombre es Milagros. Soy Licenciada en Educación parvularia. Me encuentro laborando actualmente." "Soy Educadora de párvulos de profesión, más de 10 años de experiencia, venezolana con documentación al día y Visa Definitiva vigente."
- Estudiantes universitarias: "Hola! Soy Cata, tengo 25 años y soy estudiante universitaria de Ing. Comercial. Actualmente estoy en Santiago por la U, pero soy de Puerto Montt." "Hola! Mi nombre es Valentina, soy estudiante universitaria, scout y una niñera responsable, respetuosa y cariñosa. Cuento con años de experiencia en el cuidado de niños." "Hola! Soy Laura, me pueden decir Lau. Tengo 23 años y soy estudiante de Psicología en la Universidad Andres Bello. ✨" "¡Hola! Soy Camila, tengo 21 años y actualmente estudio tercer año de Psicología."
Algunos testimonios de padres resaltan la calidad del servicio encontrado:
- "Muy profesional y atenta con nuestro hijo de 5 meses. Lo ha cuidado algunos días y ha sido un gran apoyo para nosotros, se nota que tiene mucha experiencia con bebés."
- "Elisa logró conectar muy bien con mi hijo. Una niñera muy dedicada y confiable."
- "Dahiana ha sido una inmensa ayuda para cuidar a los niños, los niños están felices, disfrutan mucho el tiempo con ella."
- "Francia fue una excelente niñera para nuestra hija."
- "Recomiendo totalmente a Fernanda. Mi bebé es muy activo y ella supo cuidarlo y entretenerlo durante varias horas con mucha paciencia y dedicación."
Además, herramientas digitales facilitan la búsqueda: "Hola! ¿Buscas niñera en Santiago de Chile? La aplicación es muy buena, de fácil acceso, rápida y sencilla. Tiene muchos métodos de verificación y fácil contacto. Es más que bueno, me ayudó a hacer una vida."
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