Si en tu familia tenéis un perro braquicéfalo de cualquier edad, como un bulldog inglés, bulldog francés, carlino o boston terrier, esta guía te proporcionará información esencial para su bienestar. Estos amigos se caracterizan por su gran afectividad y dependencia del grupo familiar. Suelen ser cariñosos incluso con extraños y se adaptan muy bien a la convivencia con humanos en un piso, ya que son perros tranquilos y poco ladradores.
Historia y Características del Bulldog Inglés
Origen y Evolución
El bulldog inglés, con su apariencia distintiva y rica historia, destaca como una de las razas caninas más queridas. Originario de Inglaterra, este noble perro ha logrado no solo cautivar corazones, sino también convertirse en un símbolo nacional en el Reino Unido. Sus raíces se encuentran en la Inglaterra del siglo XIII, donde fue creado para el "deporte" del bull-baiting (peleas con toros). Durante este cruel pasatiempo, los antepasados del bulldog, valientes y aparentemente inmunes al dolor, se enfrentaban a toros mientras los espectadores apostaban. Sin embargo, en 1835, con la prohibición de los deportes de sangre con animales, la raza enfrentó un punto de inflexión. Ante la obsolescencia del bull-baiting, los admiradores del bulldog iniciaron un proceso de transformación para convertirlo de luchador a compañero. En 1886, el AKC lo reconoció oficialmente como una mascota dulce y apacible.

Descripción Física
La cabeza del bulldog inglés es grande y esférica, con un hocico extremadamente corto que le da a la cara una apariencia aplanada. Sus ojos son oscuros, bajos y anchos, ubicados en la frente, en el plano frontal. La nariz es negra y ligeramente respingada. Las mandíbulas son enormes, anchas y prognatas; la mandíbula inferior sobresale por delante de la superior, dejando apenas al descubierto los incisivos inferiores, lo que produce una "sonrisa" cómica. Los labios son carnosos y colgantes, y las mejillas, bien redondeadas, sobresalen lateralmente. Las orejas son delgadas, pequeñas y se inclinan hacia adelante como colgajos que enmarcan la frente.
El cuello del bulldog inglés es corto y grueso; los hombros son enormes, musculosos y anchos. El pecho es profundo y lleno, y la espalda es abarrilada y ligeramente arqueada, con caderas redondeadas que sobresalen ligeramente por encima del nivel de la espalda. La cola es corta y gruesa, recta o enroscada. Sus patas son cortas y robustas, con una gran definición muscular, extendidas y ligeramente arqueadas en los codos y corvejones para formar una postura robusta y ancha.
Un bulldog inglés mide aproximadamente 40 cm de alto. La hembra pesa alrededor de 23 kg (50 libras) y el macho, unos 24 kg (54 libras). La piel es suelta y colgante, con arrugas y pliegues gruesos en la cara y una papada que cuelga de la garganta. El pelaje es corto y de textura fina.

Personalidad y Convivencia
El bulldog inglés tiene un carácter dulce y apacible, confiable y predecible. Es una maravillosa mascota familiar y cariñoso con la mayoría de los niños. Si tienes hijos o piensas tenerlos, el bulldog es la niñera ideal, pues, por su origen en la lucha contra los toros, soporta muy bien el dolor físico. Soportará sin inmutarse que le tiren de las orejas o se le suban encima, más bien lo interpretará como un juego.
Como raza, se adapta a las personas y busca activamente la atención humana. Es un perro muy cariñoso, fiel, juguetón, paciente y, sobre todo, dependiente de su familia. Además, será un excelente compañero de juegos y cómplice en las travesuras de los más pequeños de la casa. Aunque no debes dejarte engañar por su cuerpo rechoncho, ¡al bulldog inglés le gusta salir al campo! Es un animal bastante activo, disfruta paseando y haciendo algunas actividades deportivas adaptadas a su condición física.
Generalmente, la relación con otros animales es buena, aunque podría resultar un poco gruñón con otros perros, sobre todo con los de su mismo género. Todo hay que decirlo, no es la raza ideal para el adiestramiento, y no por falta de inteligencia, sino por su tozudez. De todas formas, con una buena dosis de paciencia, conseguiréis que obedezca vuestras instrucciones. Si tiene tendencia a ser dominante o agresivo con otros perros desde pequeño, debemos reñirlo con energía para que entienda que ese comportamiento no nos gusta y solo así modificaremos su conducta.
Los bulldogs ingleses son excelentes mascotas de apartamento y no requieren un jardín. No están preparados para pasar muchas horas al día solos en casa; de hecho, necesitan estar con los suyos y sentirse acompañados para ser felices. Suele ser muy buena opción para aquellas personas que nunca han compartido su vida con un perro.
Cuidados Específicos del Bulldog
Consideraciones de Salud y Ejercicio
Una de las cuestiones más importantes para estas razas es que, por su constitución física, no son grandes atletas, por lo que deberán hacer ejercicio moderado (nunca intenso ni sostenido). Son perros de baja resistencia y solo necesitan una cantidad moderada de ejercicio. Se sienten mejor en climas templados; se sobrecalientan fácilmente y tienen dificultad para respirar con el calor, y se enfrían fácilmente con temperaturas frías. Por lo tanto, en los meses de verano, debemos tener mucha precaución con los excesos de calor, pues por su particular tráquea, laringe y orificios nasales, tienen más riesgo de sufrir "golpe de calor" que otras razas.
Los bulldogs ingleses, que por lo general respiran ruidosamente, tienden a roncar y resollar. Muchos también babean. Suelen mudar el pelo con moderación y su pelaje corto requiere poco cuidado.

Cuidado de la Piel y el Pelaje
Para conseguir un pelo sano y brillante, es importante tener una piel sana y equilibrada. Para ello, es necesario un buen cepillado por lo menos dos veces por semana, con una manopla o cepillo de goma. Siempre se empieza a contrapelo, comenzando por la parte posterior y avanzando hacia la cabeza; al acabar, se pasa el cepillo también a favor del pelo. Durante las épocas de muda, debemos incidir más en el cepillado y hacerlo con más frecuencia.
Higiene de Oídos
La limpieza de oídos es necesaria como mínimo una vez al mes. Necesitarás algodón o gasas y un limpiador auricular recomendado por el veterinario. Se echa un chorro en el interior del conducto auditivo, se masajea la oreja por fuera y luego se pasa la gasa enrollada en el dedo por el interior de la oreja para ir sacando la suciedad hacia fuera. El resto ya lo sacude el propio perro.
Limpieza de Pliegues
En cuanto a la limpieza de pliegues, se recomienda el uso de toallitas especiales que puedes conseguir en la clínica veterinaria. Se arrastra la suciedad hacia fuera con mucho cuidado de no irritar la piel, y es fundamental que estas zonas estén bien limpias y secas, porque son focos de infección habituales en el bulldog. En el pliegue del rabo, no olvides sacar todo el pelo muerto tirando de él con los dedos.

Cuidado Ocular
Es importante que todos los días por la mañana retiremos las legañas y restos de secreciones oculares del borde del párpado y usemos un limpiador ocular antes y después de los paseos. Este limpiador ocular podemos utilizarlo tanto directamente dentro del ojo, como empapando una gasa doblada para arrastrar la suciedad del contorno del ojo. De esta manera, mantendremos los ojos de nuestro bulldog protegidos, limpios e hidratados.
Higiene Dental
Lo ideal es cepillar los dientes cuanto más a menudo mejor, como mínimo una vez por semana. Podemos utilizar un cepillo blando pequeño (de niños) o dedales especiales. Al principio, pásalo suavemente por dientes y encías, unos segundos y solo empapado en agua del grifo. Cuando se haya acostumbrado, ya podemos añadir pasta dental para perro. Si ves zonas marrones en los dientes o mal aliento, eso suele ser sarro y/o infección, por lo que se recomienda visitar al veterinario.
Baño
Si lo cepillamos a menudo, no es necesario bañarlo con demasiada frecuencia, y suele ser suficiente con una vez al mes. Puedes bañarlo en la bañera de casa o, si no hace frío, en la terraza o patio. Es muy importante utilizar un champú especial para pieles sensibles y perros de pelo corto. Enjabonamos dos veces insistiendo en las zonas de pliegues y dejamos actuar 10 minutos, aclarando muy bien posteriormente. Es importante que no entre agua en las orejas; podemos ponerles bolas de algodón. Secar bien con toallas y no dejar que coja frío.
Cómo bañar a un perro | Peluquería Canina | Escuela ProCan
Cuidado de las Uñas
Es mejor que se desgasten de forma natural haciendo ejercicio sobre tierra (no hierba o asfalto). Puedes cortarlas sin dificultad en caso necesario con la ayuda de un cortauñas de perro de calidad. Recorta la uña poco a poco para evitar el sangrado, pues a menos que esta sea transparente, no verás los vasos sanguíneos.
Cuidado de la Nariz
Es habitual que la nariz de los bulldogs se reseque mucho, pues llegan con dificultad con la lengua. Para prevenir el resecamiento excesivo, las grietas y su consecuente infección, utilizaremos cremas suavizantes corporales de humanos o vaselina de farmacia.
Alimentación del Bulldog
Cachorros
Los cachorros de bulldog deben mamar de la madre hasta el mes y medio de edad. De todas formas, a las 4 semanas, comenzaremos ya a proporcionarles papilla de destete (Starter) mezclada con leche maternizada. Entre el mes y medio y los 2 meses, comenzaremos a proporcionarles pienso de cachorro para raza grande 3 o 4 veces al día (serán grandes en peso aunque no en altura). Entre los 5 y 6 meses de edad, les cambiaremos a solo 2 tomas de alimento al día. Dejan de crecer en altura sobre los 10 o 12 meses de edad, pero continúan desarrollándose hasta los 18 o 24 meses. No se debe dar calcio extra sin consultar con el veterinario. El alimento ideal será el pienso de cachorro, si es posible específico para perros que de adultos pesarán más de 25 kg (razas grandes) para Bulldog inglés y para razas medianas en Bulldog francés. Este se lo daremos hasta el año de edad. La alimentación casera no suele ser lo suficientemente completa.
Adultos
A los bulldog adultos les daremos una pequeña cantidad de su ración diaria por la mañana y el resto de la ración por la noche. Debemos prestar atención al sobrepeso (grasa en axilas y pecho) y adaptar la cantidad de comida a la energía que gaste vuestro Bull. Algunos "huesos" de piel de vacuno o de goma tipo Kong les ayudarán a entretener el hambre mientras cuidan sus dientes. Para garantizarle un correcto desarrollo muscular y esquelético, es esencial darle comida de buena calidad y dividir la ración en dos o tres tomas al día.
Senior
Los bulldog Senior (por encima de los 8 años) se hacen más sedentarios, sus órganos no funcionan como antes y tampoco gastan tantas calorías al pasear. Por tanto, debemos adaptar su nutrición a un pienso senior adaptado a su nuevo metabolismo.

Salud y Enfermedades Comunes
Síndrome de Dilatación-Torsión Gástrica
Existe una enfermedad, generalmente desconocida, frecuente sobre todo en perros de razas grandes como el Bulldog (aunque posible en los demás) llamada Síndrome de dilatación-torsión gástrica. Solo tiene solución antes de las primeras horas de su desarrollo y esta es quirúrgica. Hay una manera de intentar prevenirla: no haremos hacer ejercicio al perro tras comer o beber grandes cantidades. Es mejor que pasee antes de las comidas.
Nódulos Interdigitales
En realidad, no son auténticos "quistes", sino nódulos interdigitales. La primera alarma de que en la pata de nuestro Bull pasa algo es cuando aparece una cojera, un lamido continuo o una zona enrojecida y abultada entre los dedos. A primera vista, vemos un nódulo como otras veces hemos visto en perros de nuestros amigos. Aquí está precisamente la dificultad en el tratamiento. La manera más rápida de conocer la causa (y quizá la única fiable) es mediante la biopsia, pero no podemos anestesiar un bulldog cada vez que aparece uno o más nódulos. Si el nódulo presenta un aspecto granulomatoso, drena un exudado sero-sanguinolento, está presente en una sola pata y el animal ha estado corriendo por el campo, la patología más probable será una espiga/pincho clavado. La siguiente alternativa es, basándonos en criterios propios y según la experiencia en Bulldogs, tratar para la patología más frecuente.
Según las observaciones, en la mayoría de los casos se trata de piodermas profundas (=infección) que responden bien a antibióticos. En otros, se encuentra el parásito Demodex como responsable de la inflamación. Otros son nódulos por reacción a cuerpo extraño (pinchos, pelos que crecen hacia dentro, queratina de pelos rotos…) y también, aunque raramente, anomalías de las glándulas sebáceas asociadas al folículo piloso.
Prevención de Parásitos
Deberemos enseñar a nuestra mascota a no ingerir cosas de la calle, evitaremos así envenenamientos e intoxicaciones. Los parásitos externos se controlarán en cachorros con sprays específicos o collares adecuados a la edad. A partir de los cinco meses de edad, ya podrán usar los de adultos. Siempre controlaremos que no lo ingiera; si esto ocurriera, hay que recurrir rápidamente al veterinario. Solo si acabara de ingerirlo y mientras llega a la clínica, podríamos usar un método casero de urgencia: agua caliente con mostaza en grandes cantidades para provocar el vómito. En lo que se refiere a nuestra salud, solo nos deben preocupar los parásitos internos (lombrices).
La Llegada del Cachorro Bulldog a Casa
Primeros Días y Adaptación
El primer día con tu nuevo cachorro de bulldog implicará viajar, ya sea a una corta distancia del refugio o un criador local, o un largo viaje en coche o la cabina de un avión. Asegúrate de que esté bien provisto de golosinas y, si es posible, una toalla o camiseta que tenga el aroma de su madre y sus compañeros de camada. Cuando llegues, asegúrate de tener ya preparado un lugar para sus necesidades (periódicos, empapador) antes de llevarlo al interior. Siéntate en el suelo con tu nuevo cachorrito, acarícialo y habla con él, para que conozca el sonido de tu voz y el toque de tu mano.
Cuando llegue nuestro nuevo Bulldog a casa, es muy importante dejarle que inspeccione su nuevo entorno y se acostumbre a él. No debemos atosigarle ni asustarle. Le buscaremos un sitio seco, tranquilo, sin cambios bruscos de temperatura ni corrientes. El problema de la orina y defecaciones es difícil de solucionar cuando son pequeños; un buen truco es el uso de periódicos o empapadores hasta que pueda salir a la calle. Siempre los mantendremos limpios y en un lugar donde sea fácil la higiene (lavaderos, terrazas, etc.). Premiaremos a nuestra mascota cuando realice sus necesidades en el lugar deseado y le reñiremos con un enérgico NO cuando no sea así. Las molestias que causan el cambio de dientes será nuestro siguiente problema; para evitar posibles destrozos, recurriremos a juguetes comerciales o caseros.

Socialización y Vacunación
Un cachorro de bulldog no debe bañarse ni pisar la calle antes de terminar su pauta vacunal, ya que podría enfermar gravemente. Es necesario que esté en contacto con otros animales de distintas edades para que se "socialice" adecuadamente. Durante los primeros 16 (bulldog francés) a 24 (bulldog inglés) meses de vida, nuestros bullies van a experimentar un gran desarrollo. En los machos, este es más tardío que en las hembras, pues la estructura del cráneo no está plenamente desarrollada hasta esa edad.
Visitas Veterinarias Iniciales
Deberás llevar a tu cachorro al veterinario dentro de las 48 horas de haberlo llevado a casa, o aún mejor, pide cita para que lo visiten nada más recogerlo. Esto es importante para asegurarse de que tenga buena salud. Muchos contratos de compra de cachorros requieren un examen dentro de ese marco de tiempo también. La primera visita puede ser estrictamente para un examen físico, pesaje, hacer un plan antiparasitario y vacunal y recomendarte una analítica de heces. Es una buena oportunidad para que tu cachorro conozca gente nueva y agradable, se haga cargo de ellos y obtenga deliciosos manjares (chuches autorizados).
Es importante hacer revisiones como mínimo cada 3 meses (algunas ya coincidirán con vacunas, microchips, desparasitaciones) para asegurarnos que no aparecen trastornos del desarrollo.
Cómo bañar a un perro | Peluquería Canina | Escuela ProCan
FAQs sobre la Convivencia con un Bulldog Inglés
- ¿Son los bulldogs ingleses adecuados para apartamentos?
Sí, los bulldogs ingleses son excelentes para la vida en apartamentos. Su tamaño mediano y naturaleza tranquila hacen que se adapten bien a espacios pequeños, siempre y cuando reciban suficiente atención y ejercicio.
- ¿Requieren mucho ejercicio?
Aunque no son perros extremadamente activos, los bulldogs ingleses necesitan ejercicio regular para mantenerse en forma y prevenir el sobrepeso. Paseos cortos y sesiones de juego moderadas son suficientes para satisfacer sus necesidades.
- ¿Son buenos con los niños?
Sí, los bulldogs ingleses son conocidos por ser afectuosos y pacientes con los niños. Sin embargo, como con cualquier raza, la interacción debe ser supervisada, especialmente con niños pequeños.
- ¿Cómo manejar las arrugas faciales?
Las arrugas faciales del bulldog inglés necesitan atención regular. Limpia entre las arrugas con productos recomendados para prevenir infecciones y asegúrate de mantener la zona seca.
- ¿Son propensos a problemas de salud?
Al igual que otras razas, estos perros pueden ser propensos a ciertos problemas de salud, como problemas respiratorios y sensibilidades cutáneas.