A nivel mundial, el 15% de la población, lo que equivale a aproximadamente 1000 millones de personas, experimenta algún tipo de discapacidad. Esta prevalencia es notablemente mayor en los países en desarrollo, donde las personas con discapacidad a menudo enfrentan resultados socioeconómicos adversos. Estos incluyen un menor acceso a la educación, peores resultados de salud, niveles de empleo más bajos y mayores tasas de pobreza.
La relación entre pobreza y discapacidad es bidireccional: la pobreza puede aumentar el riesgo de sufrir una discapacidad debido a la malnutrición, un acceso inadecuado a la educación y atención médica, condiciones laborales inseguras, un ambiente contaminado y la falta de acceso a agua potable y saneamiento. A su vez, la discapacidad puede agravar la pobreza al limitar las oportunidades de empleo y educación, resultar en salarios más bajos y aumentar el costo de vida.

Prevalencia y Contexto Nacional en Chile
Estudios y Mediciones
En Chile, se ha realizado un significativo esfuerzo intersectorial para comprender la realidad de las personas con discapacidad. El Segundo Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDISC) 2015 surgió de un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), contando además con la asistencia técnica del Servicio Nacional para la Discapacidad (SENADIS). Los resultados de este estudio son fundamentales para conocer en detalle las principales brechas de acceso y la realidad social de cómo viven las personas en situación de discapacidad en Chile.
La Directora Nacional (s) Karen Astorga valoró el trabajo con el INE, que marcó un hito al incorporar un set de preguntas relacionadas con las personas con discapacidad por primera vez en la historia en la aplicación de este instrumento. Sin embargo, en este sentido, el set de preguntas relacionadas con discapacidad incluidas en el Censo no identifica los efectos del entorno sobre la persona, y aborda solo las condiciones más severas de la población.
La Ministra de Desarrollo Social y Familia (s), Paula Poblete, también valoró la participación de la sociedad civil en la generación de estadísticas vinculadas a la discapacidad, destacando un gran ejercicio realizado en 2022 con la Encuesta de Discapacidad y Dependencia (ENDIDE). Jenny Encina, Jefa del Departamento de Análisis de la Realidad Social, División Observatorio Social, MDSF, abordó el tema de niñas, niños y adolescentes, género y bienestar en el marco de estos estudios.
Datos Clave de Discapacidad en Chile
- El Estudio Nacional de la Discapacidad arrojó que el 17% de la población de 2 años y más estimada en Chile tiene discapacidad. Esto corresponde a 3.291.602 personas.
- En tanto, el 17,6% de la población de 18 años y más tiene discapacidad, es decir, 2.703.893 personas.
- El envejecimiento multiplica la prevalencia de la discapacidad en hasta ocho veces.

Educación y Discapacidad: Brechas y Oportunidades
Niveles de Escolaridad
En el ámbito educativo, las personas con discapacidad enfrentan desafíos significativos. Las personas adultas con discapacidad promedian 8,9 años de escolaridad, lo que representa 3,7 años menos que la media de la población sin discapacidad. Esta brecha subraya la necesidad de políticas y programas que promuevan la inclusión educativa desde temprana edad.
Aunque los estudios generales proporcionan datos valiosos sobre los niveles de escolaridad promedio, la información disponible no especifica cuántas personas con discapacidad han cursado estudios superiores en el campo de la estadística. No obstante, al mejorar el acceso a la educación en general, se espera que más personas con discapacidad puedan acceder a diversas carreras universitarias, incluyendo campos como la estadística.
La inclusión educativa de personas con discapacidad intelectual en España Directo (RTVE)
Desafíos Globales y Marcos Internacionales
Barreras Socioeconómicas y Acceso
Entre los obstáculos a la plena inclusión social y económica de las personas con discapacidad se encuentran los entornos físicos y el transporte inaccesibles, la falta de disponibilidad de dispositivos y tecnologías de apoyo, los medios de comunicación no adaptados, las deficiencias en la prestación de servicios, así como los prejuicios y estigmas discriminatorios en la sociedad.
Marcos de Desarrollo Inclusivo
Cada vez es mayor la conciencia mundial sobre el desarrollo inclusivo de personas con discapacidad. La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CPRD), ratificada por 185 países, promueve la plena integración de este grupo en la sociedad. Este documento se refiere específicamente a la importancia del desarrollo internacional en la protección de los derechos de las personas con discapacidad.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece claramente que la discapacidad no puede ser un motivo ni criterio para privar a las personas del acceso a programas de desarrollo y el ejercicio de los derechos humanos. El marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) contiene siete metas referidas explícitamente a las personas con discapacidad y otras seis que se focalizan en las personas en situaciones vulnerables, entre ellas las personas con discapacidad.
El Impacto de la COVID-19 en Personas con Discapacidad
Los impactos considerables de la COVID-19 han afectado de manera desproporcionada a las personas con discapacidad, especialmente en los sectores de la salud, la educación y el transporte.
Salud
En el ámbito de la salud, muchas personas con discapacidad tienen necesidades sanitarias subyacentes adicionales que las hacen especialmente vulnerables a los síntomas graves de la COVID-19 si la contraen. Además, corrieron un mayor riesgo de contraer el virus porque la información sobre la enfermedad, incluidos los síntomas y las formas de prevención, no se proporcionó normalmente en formatos accesibles como materiales impresos en braille, interpretación de lenguaje de señas, subtítulos, contenidos audibles y materiales gráficos.
Educación
Debido al cierre generalizado de las escuelas, los niños con discapacidad no tuvieron acceso a servicios básicos esenciales. Esto incluye programas de alimentación, tecnologías de asistencia, personal de apoyo, programas de recreación, actividades extracurriculares y programas de agua, saneamiento e higiene. La interrupción de estos servicios agravó las barreras educativas existentes y creó nuevos desafíos para el desarrollo y bienestar de los niños con discapacidad.