Los dolores de cabeza son una de las molestias más comunes en la población general y afectan a personas de todas las edades. No todos los dolores de cabeza son iguales, y sus causas pueden variar desde tensiones cotidianas hasta condiciones de salud que requieren atención médica.
Los adultos mayores conforman una población con características especiales que constituyen un reto tanto diagnóstico como terapéutico en el abordaje de las cefaleas. Si bien las cefaleas primarias son las que se presentan con mayor frecuencia en este grupo poblacional, alcanzando hasta un 66%, también es necesario conocer acerca de las principales cefaleas secundarias que se pueden presentar y, sobre todo, aquellas que representan algún riesgo o ponen en peligro la vida del paciente.
Aunque la prevalencia de las cefaleas disminuye en las personas mayores (≥ 65 años), siguen siendo una causa importante de consulta, con particularidades diagnósticas y terapéuticas que es necesario conocer.
Tipos de dolores de cabeza comunes
Un dolor de cabeza es un dolor o molestia en la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello. Hay tres grupos principales de dolores de cabeza:
- Dolores de cabeza primarios: Se producen por sí solos.
- Dolores de cabeza secundarios: Se producen debido a alguna otra afección médica.
- Neuropatías, dolores faciales y otros dolores de cabeza: Se producen debido a daño nervioso o a un dolor de cabeza que no encaja entre los síntomas de los dolores de cabeza primarios o secundarios.
Cefaleas primarias
Las cefaleas primarias se dividen en cuatro grupos principales: dolor de cabeza tensional, migraña, cefalalgias autonómicas del trigémino y otras afecciones del dolor de cabeza primario.
Cefalea tensional
- Es el tipo más común de dolor de cabeza, caracterizado por una presión constante, como si se tuviera una banda apretada alrededor de la cabeza.
- Suelen ser bilaterales, de intensidad moderada, y pueden ser episódicos (poco frecuentes, frecuentes) o crónicos.
- El estrés emocional es un desencadenante importante, que puede provocar la contracción de los músculos del cuello, el rostro, el cuero cabelludo y la mandíbula.
- Otros desencadenantes frecuentes incluyen estrés mental, sueño insuficiente o deficiente, posturas físicas que tensionan la cabeza o el cuello (como leer o trabajar en una computadora), consumo de alcohol, deshidratación y exposición a la luz solar.
- En los mayores, la frecuencia es similar a la de la población general y se asocia a depresión, ansiedad, etc., que producen un umbral de dolor disminuido.
- Pueden durar de 30 minutos a 7 días. Los dolores de cabeza tensionales crónicos ocurren con más frecuencia y pueden durar de horas a días o ser constantes.
- La prevalencia aproximada es del 25 % en personas entre los 60 y los 65 años, lo que la convierte en la cefalea de mayor prevalencia en esta población, afectando en mayor medida a las mujeres que a los hombres.
Migraña
- La migraña es un tipo de dolor más intenso, generalmente pulsátil, que afecta con mayor frecuencia a un solo lado de la cabeza.
- Puede estar acompañado de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al sonido. En ocasiones, viene precedida de “auras” o síntomas en forma de destellos luminosos, alteraciones del habla, alteraciones de la sensibilidad o motoras.
- A medida que aumenta la edad, su frecuencia disminuye y se sufren menos episodios de cefaleas con “aura”. En algunas personas, por el contrario, a partir de los 50 años aparecen las auras aisladamente, sin cefalea.
- Sus características clínicas son diferentes de las que se presentan en jóvenes; el dolor no siempre es unilateral y los síntomas acompañantes como náusea y fotofobia no son tan comunes.
- Los ataques pueden disminuir en intensidad, el dolor puede desaparecer, pero los síntomas de aura es posible que persistan en aquellos pacientes con antecedente de migraña con aura.
- Un estudio de seguimiento a trece años evidenció que el 27% de los pacientes persistía con el dolor.
- En un estudio reciente de la Universidad de Bari Aldo Moro (Italia), se encontró que la migraña crónica es más frecuente en personas mayores, afectando al 40.3% de este grupo. Además, los pacientes de mayor edad suelen convivir con la enfermedad desde hace más tiempo y describen ataques de migraña más prolongados, aunque con menos síntomas acompañantes como náuseas, fotofobia o fonofobia.
Cefalalgias autonómicas del trigémino (CAT)
Las CAT son afecciones raras en las que el dolor se produce en un lado de la cabeza, acompañadas de síntomas como hinchazón de los párpados, congestión nasal y sudoración. Hay cinco subtipos:
- Dolor de cabeza en racimos: Es el tipo más intenso de dolor de cabeza primario. Implica ataques repentinos y sumamente dolorosos, generalmente a la misma hora del día o de la noche, durante varias semanas. El dolor es agudo, generalmente del lado izquierdo y se localiza alrededor del ojo.
- Hemicránea paroxística: Dolor punzante intenso, de tipo espasmódico, generalmente en un lado de la cara cerca del ojo y, ocasionalmente, alrededor de la parte posterior del cuello.
- Ataques de cefalea neuralgiforme unilateral de corta duración con inyección conjuntival y lagrimeo (SUNCT) y con síntomas autonómicos (SUNA): El dolor es tipo picada, localizado la mayoría de las veces en región orbitaria, supraorbitaria o incluso en la región temporal. Pueden desencadenarse por el estímulo cutáneo y por su corta duración pueden confundirse con una neuralgia trigeminal.
- Hemicránea continua: Dolor constante que se produce en el mismo lado del rostro y la cabeza, con ataques de aumento del dolor varias veces dentro de un período de 24 horas. Responde bien a la indometacina.
La cefalea tipo clúster de reciente inicio se ha reportado hasta en el 10% de los pacientes mayores de 60 años. El diagnóstico debe ser evaluado minuciosamente en adultos mayores ya que la media de edad para el inicio de los síntomas son los 28 años.
Cefalea hípnica
- Es una cefalea bilateral que se inicia en mayores de 50 años, especialmente entre los 65 y 85 años.
- Ocurre durante el sueño, despertando al paciente, dura entre 15 y 180 minutos y su intensidad es leve-moderada.
Cefalea cervicogénica
- Dolor de cabeza referido desde la región cervical que se irradia hacia la región facial y la cabeza.
- Debe haber evidencia del factor desencadenante en estructuras cervicales óseas o tejidos blandos, lo que se produce con la edad por los cambios degenerativos.
Cefaleas secundarias: un riesgo mayor en adultos mayores
Cefaleas secundarias y primarias, tratamiento, actualización 2021.Dr. Luis Ernesto González Sánchez.
Los adultos mayores corren un mayor riesgo de desarrollar cefalea secundaria, es decir, cefaleas con una causa subyacente que pueden requerir diagnóstico y tratamiento de urgencia. La precaución necesaria ante la posibilidad de una causa subyacente potencialmente grave en esta población ha de aumentar, ya que las cefaleas secundarias representan el 15% del total de las cefaleas en mayores, frente al 1-6% que suponen en menores de 65 años.
Algunos dolores de cabeza son un signo de un problema más grave y necesitan atención médica de inmediato. Las causas de dolor de cabeza secundario incluyen:
- Problemas vasculares y sangrado en el cerebro:
- Malformación arteriovenosa (MAV): Conexión anormal entre arterias y venas en el cerebro.
- Accidente cerebrovascular: Interrupción del flujo sanguíneo a parte del cerebro.
- Aneurisma cerebral: Debilitamiento de la pared de un vaso sanguíneo que puede romperse y sangrar.
- Hemorragia intracerebral o subaracnoidea, hematoma subdural o epidural: Sangrado en o alrededor del cerebro.
- Trombosis de los senos cerebrales: Coágulos en las venas que evitan el flujo sanguíneo en el cerebro.
- Otras causas que requieren examen inmediato:
- Hidrocefalia aguda: Interrupción de líquido cefalorraquídeo.
- Presión arterial muy alta.
- Tumor cerebral.
- Hinchazón cerebral (edema cerebral) debido al mal de altura, intoxicación por monóxido de carbono o lesión cerebral aguda.
- Acumulación de presión dentro del cráneo que parece ser un tumor (seudotumor cerebral).
- Infección en el cerebro o el tejido que lo rodea (encefalitis, absceso cerebral, meningitis).
- Arteritis temporal: Arteria hinchada e inflamada que irriga sangre a parte de la cabeza, sien y cuello.
- Síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAHOS).
Arteritis de células gigantes (ACG)
- Es una enfermedad inflamatoria granulomatosa sistémica que afecta a las arterias de tamaño mediano y grande; la cefalea es su síntoma más común.
- La media de edad de inicio de los síntomas son los 70 años y es hasta cuatro veces más prevalente en mujeres que en hombres.
- Puede acompañarse por hipersensibilidad de cuero cabelludo en región occipital o temporal e incluso con cervicalgia o dolor mandibular.
- Es importante el diagnóstico precoz, ya que su evolución puede desencadenar una neuropatía óptica isquémica, infartos vasculares e incluso ictus.
Cefalea por uso excesivo de medicamentos (CEM)
- Dolor de cabeza casi diario (15 o más días al mes, durante al menos tres meses), no intenso, continuo, sordo u opresivo, y poco sensible a los analgésicos habituales.
- Aparece o empeora con el abuso de medicamentos y mejora o desaparece tras dos meses de suspensión.
- Es común en adultos mayores, ya que más de un tercio de ellos están polimedicados y presentan otras comorbilidades con dolor asociado. En esta población, el uso excesivo incluye con mayor frecuencia analgésicos simples y opioides, y menos los triptanes.
- Los adultos mayores pueden tomar analgésicos simples como los AINE y el paracetamol para otros dolores no relacionados con la migraña. Aunque el medicamento se utilice para otra afección, puede contribuir a la cefalea por uso excesivo de medicamentos.
Neuropatías craneales y faciales
Algunos tipos de dolor de cabeza pueden producirse por neuropatía, que es el daño a los nervios.
- Neuralgia del trigémino: Es la neuralgia más común en los adultos mayores, con una media de inicio de los síntomas a los 50 años. Se produce un dolor intenso e incapacitante, que responde mal a los analgésicos convencionales.
- Neuralgia occipital: Afección neurológica poco frecuente que consiste en un dolor fulgurante, estremecedor, pulsátil, urente o sordo alrededor de la zona de la cabeza, que comienza en el cuello y luego se extiende hacia arriba.
Diagnóstico y tratamiento en adultos mayores

Diagnosticar y tratar los trastornos de cefalea en los adultos mayores puede ser complejo debido a diversos factores. Los trastornos de salud subyacentes pueden afectar a las opciones de tratamiento, y los síntomas pueden cambiar o aparecer otros nuevos.
Cuándo consultar a un médico o acudir a urgencias
Es recomendable llevar un registro de los dolores de cabeza: cuándo aparecen, su duración, qué los desencadena y cómo evolucionan. Si los dolores de cabeza afectan la vida diaria o se presentan síntomas de alarma, se debe buscar atención médica de inmediato:
- Si es el primer dolor de cabeza fuerte que se haya tenido en la vida y que interfiere con las actividades diarias.
- Dolor de cabeza que aparece de repente y es explosivo o violento, o el "peor que jamás haya sentido".
- Presencia de mala articulación del lenguaje, cambio en la visión, problemas para mover los brazos o las piernas, pérdida del equilibrio, confusión o pérdida de la memoria.
- Dolor de cabeza que empeora durante un período de 24 horas.
- Acompañado de fiebre, rigidez en el cuello, náuseas y vómitos.
- Dolor de cabeza que se presenta con un traumatismo craneal.
- Dolor de cabeza intenso y solo en uno de los ojos, con enrojecimiento en dicho ojo.
- Comienzo de dolores de cabeza, especialmente si es mayor de 50 años.
- Dolores de cabeza junto con problemas de visión y dolor al masticar o pérdida de peso.
- Antecedentes de cáncer y un nuevo dolor de cabeza.
- Sistema inmunitario debilitado por enfermedad (VIH) o medicamentos (quimioterapia, esteroides).
Consideraciones terapéuticas
El envejecimiento aumenta el riesgo de diversos problemas de salud, interacciones y sensibilidades a los medicamentos, así como la presencia de otras enfermedades crónicas. Los cambios en la función renal y hepática pueden afectar al modo en que se procesan y eliminan los fármacos del organismo.
Medicamentos que deben evitarse o usarse con precaución
- Derivados de la ergotamina (dihidroergotamina, ergotamina): Pueden constreñir los vasos sanguíneos y suelen evitarse en personas con enfermedades cardiovasculares.
- AINE (naproxeno, ibuprofeno): Pueden aumentar el riesgo de hemorragias gastrointestinales y problemas renales. Suelen evitarse en personas que utilizan medicamentos anticoagulantes.
- Opiáceos y barbitúricos (morfina, butalbital): Pueden causar sedación y confusión en los adultos mayores.
- Topiramato: Puede empeorar cualquier tipo de trastorno cognitivo previo, causar cálculos renales y glaucoma.
- Ácido valproico: Puede alterar o empeorar la función hepática y causar un aumento de peso.
- Betabloqueadores y verapamilo: Pueden alterar la función cardíaca en pacientes con insuficiencia cardíaca.
- Triptanes: Considerados seguros en la mayoría de los pacientes con migraña, excepto para aquellos con historia de enfermedad coronaria e hipertensión no controlada.
Opciones de tratamiento más seguras o específicas
- Ditans (lasmiditan): Medicamento oral que actúa sobre un receptor específico de serotonina responsable del dolor de cabeza, pero no en los vasos sanguíneos. Precaución por posible mareo.
- Gepants (rimegepant, zavegepant, ubrogepant): Tratamientos orales o en aerosol nasal que se dirigen a una proteína llamada CGRP, involucrada en el proceso de ataque de la migraña. No se sabe que causen cefalea por sobreuso de medicación.
- Dispositivos de neuromodulación (Nerivio, Cefaly, Relivion, gammaCore, SAVI Dual): Administran impulsos eléctricos o magnéticos para reducir, eliminar o prevenir las crisis de migraña. No se sabe que provoquen cefalea por sobreuso de medicación.
- Bloqueo nervioso: Inyección de anestésico local alrededor de un nervio específico para aliviar el dolor.
- Anticuerpos monoclonales contra el CGRP (eptinezumab, fremanezumab, galcanezumab, erenumab): Tratamiento inyectable o intravenoso que se une al CGRP o a sus receptores. Pueden usarse en personas mayores de 65 años, aunque esta franja de edad suele excluirse de los ensayos clínicos.
- OnabotulinumtoxinA: Aprobado para la migraña crónica en adultos, consiste en inyecciones en áreas musculares clave de la cabeza y el cuello.
- Carbonato de litio: Útil en la cefalea hípnica, pero su uso puede estar limitado por la mayor frecuencia de efectos adversos en mayores.
- Técnicas de relajación, sueño regular y psicoterapia: Pueden ser muy útiles en la cefalea tensional.
Es importante informar siempre al médico sobre el uso de todos los medicamentos de venta con y sin receta, especialmente los AINE, el paracetamol y/o los medicamentos que combinan aspirina, paracetamol y cafeína, ya que pueden contribuir a la cefalea por uso excesivo de medicamentos.