La población de personas mayores en Estados Unidos, a menudo referida como la "revolución gris", enfrenta una serie de desafíos y cambios significativos en sus condiciones de vida. Estos cambios son el resultado de una mayor longevidad, el aumento de las tasas de divorcio, la disminución del número de hijos, la reducción del tamaño de las familias, la dispersión geográfica de los miembros de la familia y un creciente énfasis en envejecer en casa, junto con la preferencia por lo que Eric Klinenberg denomina "intimidad a distancia": estar cerca de la familia, pero no demasiado.
Vivir Solo: Un Fenómeno en Aumento
Una tendencia dominante es el incremento de personas mayores que viven solas. Según la Encuesta de Población Actual de la Oficina del Censo de Estados Unidos de 2023, aproximadamente el 28% de las personas mayores de 65 años viven solas. Esto incluye a casi 6 millones de hombres y algo más de 10 millones de mujeres. En contraste, en 1950, solo 1 de cada 10 estadounidenses mayores vivía solo.
Características Demográficas
Este fenómeno afecta predominantemente a las mujeres mayores, ya que tienden a vivir más que los hombres y son menos propensas a volverse a casar después de enviudar o divorciarse. El 27% de las mujeres de 65 a 74 años viven solas, en comparación con el 21% de los hombres. La mayoría, el 80% de las personas que viven solas después de los 65, son divorciadas o viudas, lo que duplica la proporción de la población general, según un análisis de KFF de datos censales de 2022. Como resultado, existen 3 veces más viudas (9 millones) que viudos (2,9 millones) en Estados Unidos. Sin embargo, en 2023, más de la mitad de los adultos mayores de 65 años que vivían en la comunidad residían con su cónyuge o pareja.
Desafíos del Aislamiento Social y la Soledad
Las personas mayores que viven solas corren un mayor riesgo de aislamiento, depresión e inactividad, de sufrir accidentes y de no prestar atención a su cuidado personal. Conseguir servicios médicos puede ser un problema, sobre todo si los adultos mayores viven solos en zonas rurales o no conducen. El aislamiento social y la soledad son especialmente importantes para la salud mental y física, así como para el bienestar de los adultos mayores.
Muchas personas mayores que viven solas afirman sentirse solas y aisladas. Dado que para la mayoría de las personas comer es una actividad social, algunas personas mayores que viven solas no preparan comidas completas y equilibradas, lo que puede conducir a la desnutrición, especialmente si tienen problemas médicos o dentales que afectan el apetito o la digestión.
En personas con problemas de salud o dificultad auditiva o de la visión, es muy fácil que pasen desapercibidos nuevos síntomas de la enfermedad o el empeoramiento de síntomas previos. Además, muchas personas mayores que viven solas tienen dificultades para seguir las indicaciones de los tratamientos médicos prescritos.
Soledad y aislamiento en personas mayores
Historias Personales
- Norington (Chicago): Su primer matrimonio terminó en divorcio y su segundo marido falleció hace más de 30 años. Ella extraña tener un compañero con quien hablar y comparte que, a pesar de su iniciativa, ha considerado mudarse de su edificio para personas mayores debido a actos vandálicos en su automóvil. Ha liderado una organización para personas mayores negras y solteras, patrocinando eventos y clases de salud.
- Janice Chávez (Denver): Una mujer de más de 70 años que se ha divorciado dos veces y vive sola desde 1985. Ella valora su independencia y la libertad de hacer lo que le plazca. Mantiene una relación cercana con su hija y vecinos.
- Lester Shane (Nueva York): Un hombre de 72 años que nunca se casó ni tuvo hijos. Vive solo en un estudio en el tercer piso de un edificio sin ascensor, lo que le presenta dificultades físicas diarias. Con el tiempo, sus problemas de salud solo empeoran.
- Ken Elliott (Maine): Un profesor universitario de psicología jubilado de 77 años que vive solo en un pueblo de 1.700 habitantes. Nunca se casó ni tuvo hijos. Ha intentado concienciar a políticos y organizaciones sobre los problemas de los mayores que viven solos, buscando recursos y apoyo para envejecer en casa.
- Kate Shulamit Fagan (Philadelphia/St. Petersburg): Una mujer de 80 años que ha vivido sola desde 1979 después de dos divorcios. Se sintió muy sola al mudarse a Philadelphia, pero encontró un renovado sentido de comunidad y apoyo al regresar a St. Petersburg y residir en un edificio para personas mayores.
- Leon Christensen (San Diego): A los 65 años sufrió un derrame cerebral y fue encontrado cuatro días después por sus vecinos. El derrame lo dejó parcialmente sordo, legalmente ciego y mayormente paralizado. Vive en una residencia administrada por Serving Seniors San Diego, donde disfruta de la compañía de amigos y vecinos, a pesar de su carácter solitario.
- Joy Frank-Collins (Columbus, Ohio): A sus 50 años, enviudó en 2023 tras el fallecimiento de su esposo, quien se encargaba de todas las finanzas familiares. Se vio obligada a gestionar la economía del hogar y procesar su duelo, destacando la dificultad de no tener división de responsabilidades.
Independencia y Bienestar
Pese a todos los desafíos, la mayoría de las personas que viven solas expresan un vivo deseo de mantener su independencia. Muchas temen hacerse demasiado dependientes de los demás y prefieren seguir viviendo solas a pesar de los inconvenientes. Realizar con regularidad actividades físicas y mentales y mantenerse en contacto con los demás ayuda a mantener su independencia.

Estrategias para Mantener la Conexión Social y la Salud
Algunos estudios han demostrado que las personas mayores que carecen de interacción social (están socialmente aisladas) tienden a tener más problemas de salud que los que no están aislados socialmente. Las personas mayores que viven solas tienen que hacer un esfuerzo para evitar el aislamiento social.
- Voluntariado: Es una excelente manera de contribuir a la sociedad con conocimientos y experiencias. Un ejemplo en Estados Unidos es el programa Senior Corps, que incluye el Foster Grandparent Program, el Senior Companion Program y el Retired and Senior Volunteer Program (RSVP).
- Educación Continua: Asistir a clases mantiene la mente activa y facilita la conexión con otras personas. Muchas comunidades, distritos escolares y universidades ofrecen cursos para personas mayores.
- Aficiones y Grupos Sociales: Redescubrir aficiones o explorar nuevos intereses ayuda a mantener conexiones sociales y la forma física.
- Apoyo Post-Hospitalización: Después de una estancia hospitalaria, especialmente tras una cirugía, es crucial hablar con un asistente social o un profesional de la salud sobre ayudas adicionales, como asistencia sanitaria o personal de enfermería a domicilio, para asegurar la autosuficiencia.
- Tecnología: Desde la pandemia de COVID-19, muchos proveedores de servicios de salud mental y sociales han incrementado su capacidad para proporcionar servicios de forma remota a través de la tecnología, facilitando la comunicación.
Problemas de Vivienda y Personas Mayores sin Hogar
Los adultos de 50 años o más constituyen el grupo etario de más rápido crecimiento entre quienes experimentan la falta de vivienda, representando casi la mitad de la población adulta sin hogar, y se estima que esta cifra se triplicará en la próxima década. Los adultos mayores son especialmente vulnerables a quedarse sin hogar, ya que muchos viven con ingresos fijos que resultan insuficientes para cubrir el costo de la vivienda y otros gastos.

Iniciativas y Soluciones
Para abordar el rápido aumento de adultos mayores que experimentan la falta de vivienda, la Alianza Nacional para Erradicar la Falta de Vivienda, en colaboración con la RRF Foundation for Aging, ha constituido un Grupo Asesor sobre Envejecimiento (AAG). Este grupo está compuesto por profesionales de diversos sectores que poseen conocimientos, experiencia y pericia en áreas relacionadas con los adultos mayores.
Las entrevistas realizadas a los miembros del AAG identificaron los mayores desafíos y posibles soluciones políticas, enfocándose en:
- Vivienda: Asequibilidad, accesibilidad, disponibilidad, seguridad, adaptación a la edad y entornos afirmativos.
- Falta de Infraestructura: Capacidad para envejecer en el lugar, estabilidad económica (vivienda, seguridad alimentaria, costos de atención médica), vecindario y entorno construido (transporte, calidad del aire), y contexto social y comunitario (fomento del compromiso social y el ocio).
- Ingresos Limitados o Fijos: Casi el 10% de los adultos de 65 años o más viven por debajo del umbral de pobreza, a menudo gastando más del 30% de sus ingresos en vivienda y viéndose obligados a elegir entre alimentos, medicamentos y otras necesidades básicas.
El sistema de respuesta a las personas sin hogar y la Red de Envejecimiento están posicionados para asociarse y abordar esta tendencia. La Alianza ha lanzado un nuevo curso en línea sobre la falta de vivienda en adultos mayores y está desarrollando estrategias y mejores prácticas para asociaciones entre las Agencias del Área sobre Envejecimiento (AAA) y los Continuos de Atención (CoC).
Comunidades para Mayores de 55 Años
A medida que las personas envejecen, mantener una casa puede volverse más exigente y aislante. Las comunidades para mayores de 55 años son vecindarios diseñados en torno a las necesidades y al estilo de vida típicos de los adultos mayores, ofreciendo eventos sociales, servicios compartidos y menos responsabilidades diarias que la propiedad tradicional de una vivienda.
Tipos y Servicios
Estas comunidades varían en forma y tamaño. Algunas están dirigidas a adultos mayores que disfrutan de un estilo de vida tipo resort, con servicios como campos de golf, restaurantes de alta cocina, clubes deportivos y tratamientos de spa. Otras se centran en quienes comparten una pasión común, como viajar en una casa rodante. Existen:
- Comunidades para aficionados al golf.
- Comunidades para adultos mayores activos, ideales para quienes quieren mantenerse ocupados y conectados.
- Comunidades para solteros mayores de 55 años, que permiten vivir entre personas con un estilo de vida similar.
- Comunidades cerradas, que ofrecen un mayor control de acceso y seguridad.
Regulaciones y Costos
Para vivir en estas comunidades, los residentes deben cumplir un requisito de edad, generalmente tener 55 años o más, aunque existen excepciones para adultos jóvenes que necesiten vivir con su tutor legal. El costo promedio mensual oscila entre $1,500 y $4,000, variando según la ubicación y el tipo de comunidad. Comprar una vivienda en estas comunidades puede ser una alternativa económica si se busca reducir el tamaño o los costos de vivienda.
Ventajas y Desventajas

Ventajas:
- Amplia Variedad: Opciones en todo Estados Unidos, incluyendo climas cálidos como Florida o Arizona.
- Seguridad: A menudo son comunidades cerradas con reglas estrictas para visitantes y seguridad en el lugar.
- Actividad Social: Oportunidades para mantenerse activo y socialmente involucrado, facilitando conexiones y un sentido de pertenencia.
- Menos Mantenimiento: Reducción de responsabilidades y costos de mantenimiento de la vivienda, aunque algunos residentes pueden ser responsables de parte del paisajismo o el mantenimiento interior.
Desventajas:
- Cuotas Elevadas: Muchas cobran cuotas de la HOA (Asociación de Propietarios) que cubren gastos y servicios compartidos, así como cargos adicionales por membresías o uso de instalaciones.
- Reglamentaciones Estrictas: Normas rigurosas sobre decoración, mascotas, horarios de silencio y visitas, lo que puede ser un factor disuasorio para algunos.
- Espacios Más Pequeños: Muchas propiedades están diseñadas para una o dos personas, ofreciendo menos superficie de la que los residentes están acostumbrados.
- Falta de Atención Médica en el Lugar: Las comunidades independientes no suelen ofrecer atención médica en el lugar, requiriendo proveedores externos. Algunas pueden asociarse con servicios de salud locales.
- Diversidad Generacional Limitada: Al menos el 80% de las viviendas deben tener un residente de 55 años o más, lo que limita la diversidad de edades en comparación con un vecindario tradicional.
- Desafíos al Vender: El grupo de compradores potenciales es más limitado debido a las restricciones de edad, requiriendo un enfoque de promoción hacia jubilados recientes y adultos mayores.
La idoneidad de vivir en una comunidad para mayores de 55 años depende del presupuesto y el estilo de vida buscado. Son ideales para quienes disfrutan de la compañía de otros en una etapa de vida similar y valoran las actividades organizadas o un fuerte sentido de comunidad. Sin embargo, si se busca una mayor diversidad de edades, menos restricciones, viviendas más amplias o atención médica en el lugar, es recomendable explorar otras opciones de vivienda.
Atención Médica en la Tercera Edad
Los adultos mayores gastan una cantidad significativa de dinero en el cuidado de la salud. De hecho, es la única categoría amplia de gastos que continúa aumentando junto con la edad de las personas. En 2021, los hogares de los baby boomers gastaron, en promedio, $6,600 anuales en el cuidado de la salud, y los hogares de personas de más edad gastaron $7,050.

Innovaciones en la Atención Sanitaria
Grandes minoristas como Amazon, Walmart y Target están realizando importantes inversiones en servicios y productos de salud, reconociendo el creciente mercado de los adultos mayores que desean mantenerse activos y sanos. La cadena de tiendas Dollar General está probando unidades móviles de atención médica, mientras que CVS ha expandido sus MinuteClinics, con profesionales capacitados en la atención de personas mayores.
La atención en el hogar con un nivel de excelencia hospitalario, como el programa de servicio hospitalario en el hogar de NYU Langone, está ganando impulso. La consultora McKinsey & Company estima que para 2025, los beneficiarios de Medicare recibirán servicios en el hogar por un valor de $265,000 millones. Este modelo lleva "todo -con excepción de la cama- desde el hospital hasta el hogar", ofreciendo la máxima comodidad y atención personalizada.