La geriatría es una especialidad médica centrada en la atención de personas mayores, que se enfoca en prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades propias de la tercera edad, siempre con el objetivo de mantener y mejorar la calidad de vida. Un geriatra es un médico especialista en adultos mayores que se encarga de prevenir y manejar los problemas de salud en las personas mayores y las acompaña en el proceso del envejecimiento, relacionando las enfermedades crónicas y degenerativas que puedan tener con esta etapa de la vida.
Importancia de la Geriatría en la Sociedad Actual
El envejecimiento trae consigo cambios físicos, cognitivos y emocionales. Muchas veces, estos se presentan de manera simultánea, lo que requiere una mirada integral. La geriatría considera no solo lo clínico, sino también lo emocional y social, adaptándose a las necesidades de cada paciente.
La transformación demográfica requiere una transformación en los recursos sanitarios que atienden al paciente, que en el entorno sanitario es mayoritariamente mayor. Es una población muy heterogénea y, por otra parte, en ellos, la enfermedad tiene un impacto negativo en su capacidad funcional y autonomía. A su vez, esta dependencia suele estresar el entorno social que lo atiende, generando una peor evolución de los procesos clínicos.
¿Cuándo Visitar a un Geriatra?
No es necesario presentar patologías asociadas a la vejez para ir a una consulta con el geriatra. "Una edad específica no existe, pero se podría pensar que edades cercanas a la jubilación (60 años para las mujeres y 65 años para los hombres) podrían ser un buen momento para organizar los cuidados. No es necesario estar enfermos para visitar al geriatra. Si nuestro objetivo es prevenir, mientras antes y más autovalente, será mejor.
Toda persona mayor de 65 años, o aquella que sienta inseguridad o inestabilidad para caminar, debería considerar una valoración. Las enfermedades, factores biológicos, genéticos y moleculares suponen una amenaza para la autonomía del paciente, para su capacidad funcional e independencia. Esta situación es variable entre individuos y no siempre se produce a la misma edad, aunque los expertos suelen considerar los 75 años como el momento a partir del cual existe mayor fragilidad y riesgo, y por tanto, en la que todo paciente debería disponer de una valoración geriátrica.
La frecuencia de las visitas es individual, pero un promedio de 1-2 veces al año en general es suficiente.
El Enfoque Multidisciplinario en Geriatría
Entrevista al doctor Aldo Sgaravatti, médico geriatra y directivo de la SUGG.
En el proceso de atención clínica de la persona mayor, los médicos especialistas en geriatría utilizan la herramienta llamada valoración geriátrica integral, la que incluye el abordaje de las áreas biomédicas, mental, funcional y social con el fin de lograr un diagnóstico y manejo lo más completo posible. Se trata de una herramienta de valoración multidimensional que incentiva el trabajo multidisciplinar para un objetivo común, que se resume en mantener la calidad de vida y autonomía funcional.
Esta valoración permite identificar múltiples procesos más allá de la enfermedad motivo por el que la persona mayor consulta al médico y, por tanto, amplía la intervención terapéutica mejorando los resultados en cualquier ámbito asistencial, tanto ambulatorio como, sobre todo, hospitalario.
Síndromes Geriátricos Comunes
El proceso de envejecimiento incrementa la incidencia y prevalencia de determinados procesos muy concretos y exclusivos del paciente mayor y que llamamos síndromes geriátricos. Estos procesos aparecen junto con la enfermedad principal que se está tratando en un momento determinado y muchas veces ocasionan que la evolución empeore. Otras veces aparecen de forma aislada. Uno de los más prevalentes es el deterioro cognitivo, dentro del cual se encuentra la demencia, que al carecer de tratamiento curativo, se beneficia de un diagnóstico y una intervención lo más precoz posible.
Entre los problemas asociados a la edad avanzada, se encuentran el deterioro cognitivo, siendo la enfermedad de Alzheimer la demencia más frecuente, afectando a un 30% de los mayores de 85 años y presentando problemas motores y de comportamiento. También es importante destacar que la ateroesclerosis tampoco es un proceso inherente a la edad.
Promoviendo un Envejecimiento Saludable

La prevención es esencial para un envejecimiento saludable. Promover un envejecimiento activo significa incorporar hábitos saludables desde ya. Para esto, existen algunas recomendaciones que son clave:
- Vacunaciones al día
- Controles médicos regulares
- Alimentación balanceada
- Actividad física moderada
- Estimulación mental
- Participación social
Además, estudios recientes señalan que consumir café de manera moderada puede reducir el riesgo de fragilidad en adultos mayores. Estos pequeños cambios pueden tener un impacto profundo en el bienestar.
Servicios Geriátricos y el Rol del Equipo de Especialistas
Los geriatras proporcionan una atención integral que aborda tanto las necesidades médicas como las emocionales y sociales de los adultos mayores. El equipo de geriatría está dispuesto no solo para tratar patologías, sino para acompañar a desarrollar estrategias que permitan llevar una vejez saludable, incluyendo aspectos físicos y de salud mental, los que mejoran significativamente la calidad de vida de los pacientes geriátricos.
Un equipo de especialistas en envejecimiento puede incluir:
- Médicos geriatras
- Psicogeriatras
- Fonoaudiólogos: Encargados de la educación, evaluación e intervención de los trastornos de la comunicación, alimentación oral y deglución en personas mayores, que estén cursando enfermedades agudas como accidente cerebrovascular o enfermedades neurodegenerativas (enfermedad de Parkinson, demencia, entre otros).
- Especialistas en rehabilitación musculoesquelética: Con experiencia clínica en tratamiento de dolor y lesiones del sistema musculoesquelético en el adulto y persona mayor.
Las evaluaciones ambulatorias en domicilio, en determinados contextos de fragilidad, son lo recomendado para personas mayores. Las consultas de especialista incluyen la evaluación y el tratamiento de condiciones médicas y psicológicas.