El Surgimiento de las Demandas del Movimiento No + AFP en Chile

El sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en Chile ha sido, desde su implementación, objeto de un intenso debate. Sin embargo, no fue hasta mediados de la década de 2010 cuando el descontento social se canalizó en un movimiento masivo que exigió el fin de la capitalización individual y la instauración de un modelo previsional distinto. Este artículo detalla el inicio de las demandas del movimiento "No + AFP", sus orígenes, los hitos clave y la reacción inicial del Estado.

Esquema comparativo del sistema de capitalización individual y un sistema de reparto solidario

El Sistema de AFP en Chile: Origen y Críticas Fundamentales

Para comprender el inicio de las demandas, es crucial entender el sistema de AFP, su génesis y las objeciones que generaba. Las AFP comenzaron a existir en 1981, como parte de la reforma previsional impulsada durante la dictadura de Augusto Pinochet. Esta reforma fue una de las "modernizaciones" que el régimen impuso para refundar el Estado chileno, ideada por José Piñera, entonces Ministro del Trabajo y hermano del candidato presidencial Sebastián Piñera.

Una Reforma de Dictadura y sus Promesas Incumplidas

El argumento superficial para la reforma de pensiones era que los sistemas de reparto, administrados por cajas previsionales y con apoyo estatal, eran impositivos e impedían multiplicar adecuadamente los recursos. Se sostenía que estos se tornarían insuficientes con el envejecimiento de la población. No obstante, lo que no se dijo en ese momento, y que los defensores de las AFP aún se niegan a reconocer, es que, en la práctica, se produjo una expropiación de los ahorros previsionales en beneficio de los grupos económicos, quienes desde entonces contarían con cuantiosos recursos de inversión.

El problema de las AFP, según Alejandra Matus, periodista y autora del libro "Mitos y verdades de las AFP", es de origen: es un sistema impuesto en dictadura, del que quedaron excluidos los miembros de las Fuerzas Armadas y cuyo fin no es la seguridad social. Matus recordó haber leído las actas de la dictadura de Augusto Pinochet, donde se dejó registro de las discusiones sobre la creación de este nuevo sistema, y en ellas quedó claro que Pinochet no quería que los militares ingresaran en él.

Entre las promesas del nuevo sistema estaba que sería más eficiente y otorgaría mejores pensiones, con José Piñera hablando de tasas de reemplazo del 70-80 por ciento. La otra promesa era que al Estado le costaría cero. Sin embargo, Pinochet, asesorado por sus expertos, entendió que los trabajadores saldrían perjudicados. En Chile, las Fuerzas Armadas disfrutan de un sistema de reparto que aumenta las diferencias y enciende el malestar ciudadano. Según cifras de la Fundación Sol, el Estado pagó 2.080 millones de dólares para subvencionar las pensiones básicas de 1.571.000 chilenos, y 2.399 millones para el sistema previsional de 174.650 militares pensionados. Los primeros reciben en promedio 180 euros de pensión, mientras que los militares, en cambio, reciben entre 1.000 y 2.300 euros mensuales.

La Realidad de las Pensiones y el Financiamiento Empresarial

El sistema de AFP ha terminado siendo un mal negocio para el Estado, que ha debido seguir financiando el pago de pensiones para evitar que los jubilados queden en la absoluta miseria. Además, este sistema descansa únicamente en el aporte del trabajador, liberando al empleador de esa responsabilidad, y "monopoliza ganancias y socializa pérdidas". Por ser de ahorro personal, también castiga a las mujeres, que suelen realizar trabajos de cuidado familiar sin remuneración. Una persona que cotizó toda su vida con un buen sueldo obtiene una pensión, en el mejor de los casos, de un 35 por ciento de lo que ganaba, muy por debajo del 50 por ciento que paga el peor sistema de reparto del mundo. El promedio que pagan las AFP es, de hecho, de un 20 por ciento de lo que ganaba el jubilado cuando estaba activo.

De cada 100 pesos que reciben las AFP, 30 pesos se utilizan para pagar pensiones y el resto se acumula, haciendo que el fondo siempre aumente, sumando actualmente el equivalente al 80 por ciento del PIB de Chile. Este enorme fondo financia a la banca, el retail y los supermercados, permitiendo a las grandes fortunas realizar sus negocios y prestar dinero a los mismos trabajadores, cobrándoles intereses más altos. El movimiento No + AFP ha comprendido que no es la falta de recursos lo que genera pensiones de miseria, sino que los fondos acumulados por miles de trabajadores alcanzan para una pensión digna, pero no se están utilizando para tal fin.

La Coordinadora No + AFP: Un Actor Clave en la Demanda Social

De la Formación a la Visibilidad Pública

La Coordinadora Nacional de Trabajadoras y Trabajadores "No más AFP" se formó en el año 2013, integrando sindicatos tanto del sector público como del sector privado. Si bien habían pasado algunos años desde su fundación, no fue hasta el año 2016 cuando comenzó a ser más visible. Esta mayor exposición se dio como consecuencia del destape de las pensiones millonarias de Gendarmería y el surgimiento de las movilizaciones de "indignados Chile". En octubre de ese año, cuando el tema previsional no estaba en la agenda pública, Orietta Fuenzalida, entonces dirigente, lo definía como “muy sensible y urgente”, y llamaba a la ANEF a “liderar un proceso de transformación y luchar con independencia de los partidos”. Lucía Vega, presidenta regional de la CUT en ese momento, señaló que el desafío más importante del incipiente movimiento era “concientizar a toda la ciudadanía para que nos apoyen y en conjunto podamos tener las fuerzas que se necesitan para terminar con este sistema de pensiones”.

El Caso Myriam Olate: Catalizador de la Indignación

Un evento específico actuó como catalizador de la indignación pública: a la ex subdirectora técnica de Gendarmería, Myriam Olate, le cupo el triste mérito de desbordar el dique cuando trascendió que gozaba de una pensión superior a los cinco millones de pesos. Tras este hecho, y la exitosa marcha pacífica y familiar del 24 de julio, los "timbres de alarma" comenzaron a sonar con fuerza.

Las Primeras Grandes Movilizaciones y su Impacto

La Primera Marcha Nacional del 24 de Julio

El movimiento "No + AFP" convocó a la primera marcha masiva en contra del actual sistema de pensiones un 24 de julio. Ese día, hace un año en Plaza Italia, desde las 11:00, miles de personas de todas las edades, incluyendo familias completas, se reunieron para protestar. El alcance de la marcha fue tal que medios internacionales siguieron atentamente lo ocurrido. A nivel nacional, en más de 40 ciudades a lo largo del país, miles de personas se reunieron de manera simultánea para exigir un cambio en el sistema de reparto. Desde el movimiento aseguraron que asistieron alrededor de 750 mil personas, y otra fuente indicó que un millón de chilenas y chilenos marchó ese día.

Fotografía aérea de la multitudinaria marcha

La ciudadanía, con esta movilización, recordó una vez más la urgencia de abordar las pensiones. La Presidenta Michelle Bachelet, al día siguiente, aseguró en entrevista con T13 que "la ciudadanía nos ha recordado una vez más que tenemos un desafío enorme en relación a las pensiones. (Tenemos que) asegurar que las pensiones sean justas y reconozcan la dignidad y el esfuerzo laboral de las personas".

La Consigna por un Nuevo Sistema de Pensiones

La consigna central del movimiento era clara: un sistema de reparto, solidario, tripartito y administrado por el Estado. Luis Mesina, vocero de la Coordinadora No + AFP, reafirmó "la voluntad de luchar contra el sistema de AFP que se ha instalado en Chile, que solo ofrece pensiones miserables, avanzar en un sistema previsional nuevo, solidario, tripartito, que es la gran demanda del mundo del trabajo. Nos hemos unido a través de un objetivo que para nosotros es vital".

Estrategias de Presión y Reacciones Gubernamentales

Desde que apareció el movimiento No + AFP, el debate sobre la reforma en el sistema de reparto quedó instalado no solo en la agenda de los medios, sino también en la agenda del Gobierno. Autoridades de gobierno, miembros de la oposición, dueños de administradoras de fondos de pensiones y el creador del sistema, José Piñera, entre otros, han querido ser parte del debate.

Llamados a Cambiar de Fondo y a la Salida de AFP

La segunda marcha convocada por la coordinadora de trabajadores dio inicio a la llamada "segunda fase", que buscaba debilitar a las administradoras de fondos de pensiones. Su vocero, Luis Mesina, pidió a los asistentes cambiarse masivamente hacia el fondo E. Esta medida fue duramente criticada por el titular de Hacienda, Rodrigo Valdés, quien declaró: "Lo que está haciendo el señor Mesina con su llamado es castigar las pensiones de mucha gente. Si él cree que va a armar una catástrofe el sistema a través de tener incluso menores pensiones que las que tenemos ahora, está completamente equivocado; está usando a la gente como carne de cañón".

En la tercera marcha, el llamado fue aún más específico: salir masivamente de dos administradoras, Cuprum y Provida. Durante el acto, se señaló que "estas dos AFPs estafaron a los chilenos con la evasión tributaria en más de US$ 420 millones. Llamamos a salirse masivamente y prepararnos con todo para el gran paro nacional del 4 de noviembre". Las reacciones no se hicieron esperar; Provida envió un correo masivo a sus clientes para persuadirlos de no salirse, asegurando que trabajaba "bajo el amparo de las leyes vigentes y con los más altos estándares éticos". Rodrigo Pérez Mackenna, presidente de la Asociación de AFP, calificó estas recomendaciones de "muy irresponsables" y llamó a dar "seriedad" al debate.

La Propuesta de Reforma de la Presidenta Michelle Bachelet

Como respuesta a la creciente presión, en abril de ese año, la Presidenta Michelle Bachelet anunció, mediante cadena nacional, una reforma al sistema de pensiones. Esta propuesta incluía una cotización adicional del 5% en un nuevo sistema de ahorro colectivo que estaría a cargo del empleador. El discurso de la Presidenta el 9 de agosto fue en rigor un rechazo a la demanda de "No + AFP" desde el momento en que descartó el retorno a un sistema de reparto para las pensiones, proponiendo en cambio un pilar solidario relativo, que representaría un tercio del ahorro previsional, aumentado del actual 10% a 15% del sueldo.

El Debate Político y la Resistencia al Cambio Estructural

En las cúpulas políticas y empresariales, también se opinó acerca del impacto del control sobre las comisiones ocultas de las administradoras privadas. La crisis de las pensiones se convirtió en el gran tema del momento, discutiéndose en consejos de ministros, donde trascendían diferencias entre la Ministra del Trabajo, Ximena Rincón, que abogaba por un fondo solidario para recaudar y redistribuir el 5%, y sus colegas de Hacienda, Rodrigo Valdés, y de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre, proclives a la capitalización individual. La Presidenta Bachelet conversó sobre las reformas al sistema de pensiones con la Confederación de la Producción y el Comercio. Ministros se reunían con ejecutivos de las AFP, y desde el Gobierno, el Congreso y los partidos se comenzaba a esbozar la implementación de reformas en el marco de un "gran pacto nacional". Sin embargo, resultó sintomática la virtual exclusión de las voces disonantes entre los interlocutores del Gobierno, y la gran prensa tampoco dio un trato equitativo a planteamientos críticos dentro de la coalición gobernante, como los del ex senador democratacristiano Ricardo Hormazábal, quien dijo que los anuncios presidenciales sobre las pensiones fueron “mucha paja y poco trigo”. Incluso se llegó a decir que la resolución de la crisis de las pensiones quedaba como tarea para el próximo gobierno.

Masiva convocatoria a la marcha "No + AFP"

La Esencia de la Demanda: Fin a la Capitalización Individual

La consigna "No más AFP" se ha mantenido clara, impulsando un movimiento que busca el fin de la capitalización individual para dar paso a un sistema previsional nuevo, solidario y tripartito. La contradicción de un sistema que da pensiones escuálidas y al mismo tiempo es un pilar irrenunciable del modelo neoliberal fue el motor principal de estas demandas iniciales.

Un año después de la primera marcha, el movimiento No + AFP hizo un llamado a manifestarse nuevamente bajo el lema "Hace un año Chile despertó". Desde la coordinadora buscaron que los ciudadanos se sumaran a diversas actividades pacíficas en una Jornada Nacional de Protesta, incluyendo asambleas en lugares de trabajo, concentraciones en plazas y un cacerolazo masivo. El objetivo era claro: "dar una señal al Gobierno, que los trabajadores/as de Chile estamos demandado un Reforma de Pensiones Estructural y no de maquillaje, que ya nos cansamos de los llamados mejoramientos al actual sistema de pensiones, que de mejoramiento no ha resultado nada".

tags: #comienzo #de #las #demandas #no #mas