El Acceso a Escuelas Efectivas: Un Panorama Nacional y Regional
Un estudio desarrollado por el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la U. de Chile y el Centro de Inteligencia Territorial (CIT) de la U. Adolfo Ibáñez, con financiamiento FONIDE del Ministerio de Educación, analizó el acceso de los escolares a establecimientos educacionales efectivos en un total de veintidós ciudades del país.
Este estudio construyó un Índice de Acceso a Escuelas Efectivas (IAEE). Este índice considera el acceso potencial a escuelas efectivas, definidas en la investigación como aquellas donde más del 30% de los alumnos está en nivel adecuado en Simce 4° básico de Lenguaje y Matemáticas. Además, el IAEE considera en este cálculo la disposición a desplazarse de los estudiantes según edad y grupo socioeconómico. La disposición a desplazarse, según cada nivel socioeconómico, se calculó en base a los desplazamientos reales de los estudiantes, variando dependiendo de cada ciudad analizada.
El experto agrega que "durante los primeros años de escolaridad, la cercanía al establecimiento educacional es crítica, especialmente para aquellos estudiantes de grupos medios y vulnerables, puesto que si están rodeados solo de escuelas de bajos estándares, casi con certeza los niños pobres en esos barrios asistirán a esos establecimientos, generando un círculo vicioso de fracaso escolar."
El análisis encontró que entre las ciudades con un menor acceso para los niños de menores recursos se encuentran San Antonio (71%), Gran Valparaíso (62,6%), Antofagasta (52,5%), y Iquique y Alto Hospicio (41,8%). Otras ciudades en esta categoría son Chillán y Chillán Viejo (37,8%), Gran Santiago (32,6%), Arica (28,5%) y Quillota-La Calera.
En general, lo que ocurre es que las escuelas efectivas se concentran en zonas específicas de la ciudad, como el centro histórico y los barrios de altos ingresos, que además tienen una baja densidad de población en edad escolar. Por el contrario, hay pocas escuelas de alto estándar en aquellas zonas donde hay más población en edad escolar, pobre y vulnerable, haciendo insuficiente la oferta para estos grupos.

No obstante, existe un grupo de ciudades que tienen menos del 10% de los niños más pobres en zonas de bajo acceso a escuelas efectivas. Estas son Curicó (9,7%), Temuco y Padre Las Casas (8,9%), Valdivia (8,7%), Rancagua y Machalí (8,1%), la conurbación de La Serena y Coquimbo (2,6%), Talca (0,9%), y Puerto Montt y Puerto Varas (0,2%). En estas localidades, las zonas con bajo acceso a escuelas efectivas están en general muy acotadas dentro de cada ciudad y poseen una baja densidad de estudiantes.
La gran conclusión del estudio es que "el territorio es una dimensión crítica para abordar las políticas educativas orientadas al mejoramiento de la calidad de la educación para los niños y que estos análisis han estado ausente de la política educativa hasta hoy."
Presión de Matrícula y Saturación en Tarapacá
Un estudio encargado por UNICEF al Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) reveló que, de mantenerse las actuales tasas de crecimiento poblacional y migratorio, Iquique y Alto Hospicio enfrentarán una saturación crítica en su sistema educativo hacia el año 2030. El sonido de las campanas escolares podría convertirse en eco de alerta para Tarapacá.
Este estudio tuvo como contrapartes al Mineduc -a través del Centro de Estudios, la Coordinación Nacional de Reconocimiento y Admisión Escolar y la Dirección de Educación Pública-, en colaboración con los SLEP Iquique y Tamarugal y la Seremi de Educación de la Región de Tarapacá, entre otros actores locales. Sus resultados fueron presentados en un taller que contó con la participación de la Seremi de Educación (s) Carmen Barrera, junto a actores clave del sistema educativo regional, entre ellos representantes de SEREMI, DEPROV, Servicios Locales de Educación Pública y otras instituciones.
"El objetivo principal del estudio fue fortalecer los mecanismos de planificación educativa en la región, la cual enfrenta una presión de matrícula sostenida debido al crecimiento demográfico y la alta migración." El documento incluyó también un diagnóstico de los nudos críticos institucionales presentes en la planificación y gestión de la oferta educativa en la Región de Tarapacá, basado en entrevistas semiestructuradas.
El estudio buscó responder preguntas fundamentales para la planificación educativa regional: ¿Cuántos niños y niñas en edad escolar hay en la Región de Tarapacá? ¿Cuál ha sido el crecimiento de la población escolar migrante? ¿Cuál es la oferta educativa existente en educación parvularia, básica y media y qué grado de ocupación tienen los establecimientos escolares? ¿Existen brechas geográficas en cuanto a oferta y demanda?
Según explica Gabriela Rebagliati, coordinadora del estudio, el pronóstico de la evolución de la población estudiantil indica una saturación crítica del sistema educativo de Iquique y Alto Hospicio hacia 2030 en el segundo ciclo básico y enseñanza media. Por ello, este estudio propone avanzar en resolver los nudos críticos institucionales detectados.

El diagnóstico del CIAE no se limita a los números. "Si no se fortalece la institucionalidad, seguiremos parchando el sistema en lugar de planificarlo", advirtió Xavier Vanni, investigador del CIAE y uno de los autores del estudio. Desde UNICEF, la alerta se centra en garantizar que ningún niño o niña quede fuera del sistema por falta de cupo o infraestructura. "Estamos a tiempo de evitar el colapso, pero el reloj corre", concluye Rebagliati. Tarapacá se mira en el espejo del futuro y ve una verdad incómoda: sus escuelas podrían quedarse sin espacio para todos sus niños. El desafío no es solo construir más aulas, sino repensar un sistema que debe ser tan dinámico como la realidad que lo rodea.
Amenazas y Seguridad en Establecimientos Educacionales
En dependencias de la PDI se realizó una reunión de trabajo entre el jefe de la Región Policial de Tarapacá, Prefecto Inspector Mauricio Jorquera, y autoridades regionales, donde establecieron protocolos para enfrentar la ola de amenazas que afectan a establecimientos educacionales de la Región.
Fueron al menos cuatro los puntos más relevantes que se trataron en la reunión. El primero de ellos es que las amenazas son un delito y se están investigando como tal, por lo que además se sancionarán sin importar quiénes sean los autores. "Hay delitos graves involucrados, por lo cual, establecidas responsabilidades, la fiscalía va a perseguir la responsabilidad de los autores, ya sean estos adultos o adolescentes."
Otro de los puntos tratados fue el despliegue policial y cómo se ha ido desarrollando esta investigación. "Desde que se recibió la primera denuncia de un colegio de la zona, la PDI dispuso la concurrencia al lugar de una brigada especial para iniciar el proceso investigativo." Hasta ahora, se han recorrido todos los sitios del suceso en compañía del Laboratorio de Criminalística, donde se realizaron fotografías de las escrituras y el levantamiento de elementos utilizados para cometer la amenaza, los que están siendo periciados científicamente.
Respecto de la importancia del trabajo mancomunado entre los distintos organismos, el Prefecto Inspector Jorquera afirmó que se están generando todas las estrategias para un trabajo exitoso: "Si bien las causas están unificadas en la PDI, seguimos trabajando colaborativamente con Carabineros de Chile para tener un accionar concreto, preciso y rápido en cualquier situación." Sobre esto, el coronel Diego Salas enfatizó que, desde Carabineros, están ocupados de la prevención: "Estamos vinculados con todos los colegios para de alguna u otra manera, entregar el mensaje."

La Convivencia Escolar y Nuevos Enfoques Pedagógicos
La convivencia escolar se ha instalado como una preocupación cada vez más frecuente en los colegios chilenos. Recientemente se registraron 22.680 denuncias ante la Superintendencia de Educación, de las cuales 17.076 estuvieron relacionadas con convivencia escolar. Esto es algo que profesores y equipos directivos vienen advirtiendo desde hace rato: más conflictos entre estudiantes, más dificultades para manejar la frustración y menos herramientas concretas para abordar lo emocional dentro de la sala.
En ese escenario, la robótica empieza a ganar espacio como una forma distinta de abordar el manejo de las emociones dentro del aula, ya no desde la teoría, sino desde la experiencia. Good Neighbors, organización que trabaja en Chile desde 2010 promoviendo el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes en contextos vulnerables, viene impulsando desde 2022 un programa de robótica educativa que busca justamente meterse en este problema.
Los estudiantes construyen y programan un robot, mientras trabajan habilidades como la empatía, el trabajo en equipo, el autoconocimiento y el autocontrol. Desde la primera clase, guiados por un monitor de Good Neighbors, se organizan en grupos de tres y se distribuyen funciones: uno se encarga de la construcción, otro de la programación y otro de ordenar y coordinar el trabajo del equipo. En cada sesión, esos roles van rotando, de modo que todos pasan por cada tarea.
"Hay conceptos socioemocionales que son muy difíciles de explicar en concreto a los estudiantes, como el autocontrol y la empatía. Muchas veces se hablan en abstracto y los chicos entienden la idea, pero no saben bien cómo verlo en la práctica." El programa termina con un proyecto donde los alumnos construyen un vehículo y un mapa de su entorno. En él, identifican lugares importantes de su barrio y los asocian a emociones: espacios donde se sienten seguros, otros que les generan miedo o incomodidad, otros que vinculan a experiencias positivas.
¿Qué son las habilidades socioemocionales? (#0)
Las clases están diseñadas para que lo técnico y lo emocional vayan completamente integrados. Por ejemplo, en una sesión sobre autocontrol, los estudiantes programan un vehículo robot que está "enojado" y que circula a alta velocidad por el mapa que desarrollaron. Luego, el robot baja la velocidad y se detiene antes de chocar. A partir de ese ejercicio, la conversación pasa directamente a cómo reaccionan ellos cuando se enojan y si son capaces de frenarse antes de actuar.
"Cada estudiante tiene un rol distinto y necesita del otro para avanzar. No es que uno pueda hacer todo solo, porque si falla una parte, el proyecto simplemente no funciona." El programa también apunta a desarrollar habilidades que hoy son claves en la educación, como el pensamiento crítico, la creatividad, la innovación y la metacognición.
Esta iniciativa hoy se está llevando a cabo en seis colegios, repartidos entre Valparaíso, Santiago y la comuna de El Carmen, en la Región de Ñuble. Desde 2022, el programa ha pasado por cerca de 30 establecimientos, logrando interesantes resultados. Por un lado, estudiantes que empiezan a interesarse por la tecnología y que incluso se proyectan en esa área. También hay efectos que se notan en la dinámica de los propios colegios. Algunos han generado sus propios espacios de robótica después del programa. Y en la sala, los profesores observan cambios en cómo los estudiantes trabajan en grupo. "Al final, lo que vemos es que cuando los estudiantes viven estas experiencias, empiezan a entender mejor cómo reaccionan, cómo se relacionan con otros y qué pueden hacer distinto."