En Chile, alcanzar la edad de jubilación o comenzar a recibir una pensión no significa necesariamente el fin de la vida laboral. Ya sea por la necesidad de complementar ingresos o por el simple deseo de mantenerse activos, es cada vez más común que los pensionados busquen reinsertarse o mantenerse en el mercado laboral. Para las empresas, la contratación o mantención de personal jubilado genera dudas frecuentes: ¿Hay impedimentos legales? ¿Se puede despedir a alguien solo por jubilarse? ¿Qué cotizaciones se deben pagar, especialmente con la nueva Reforma Previsional?
1. La Regla General: Trabajar estando pensionado es legal
En la gran mayoría de los casos, es perfectamente posible seguir trabajando después de haberse pensionado, especialmente si se trata de una pensión por vejez. La legislación chilena no impide que un pensionado continúe generando ingresos a través de un empleo remunerado.
Sector Privado: No hay impedimento legal para que el trabajador continúe laborando con su mismo empleador o busque un nuevo empleo después de pensionarse.
Sector Público: La situación es distinta. Existen normativas específicas y estatutarias que, por regla general, obligan a ciertos funcionarios públicos a cesar en sus cargos al obtener la pensión.
2. La jubilación no es causal de despido
Un error muy común en la gestión de recursos humanos es asumir que el contrato de trabajo termina automáticamente cuando el trabajador cumple la edad de jubilar o cuando comienza a percibir su pensión. La Dirección del Trabajo ha sido tajante al dictaminar que la jubilación no constituye una causal de término del contrato de trabajo. Asimismo, tampoco procede que un empleador invoque como causa justificada de despido el hecho de que un trabajador se haya acogido a una pensión de invalidez total o parcial.
Si el empleador decide poner término a la relación laboral, debe invocar alguna de las causales legales vigentes (como las necesidades de la empresa) y pagar íntegramente las indemnizaciones por años de servicio y aviso previo que correspondan. La ley no obliga a reservar el puesto tras una invalidez, pero prohíbe que el estado de pensionado sea el fundamento del despido.
3. Exenciones en el pago de cotizaciones: AFP y Cesantía
Al firmar un contrato con un jubilado, la estructura de su liquidación de sueldo tiene particularidades muy beneficiosas, ya que la ley los libera de ciertas cargas previsionales:
- AFP (Fondo de Pensiones): Una persona que ya está pensionada y vuelve a trabajar no está obligada a cotizar el 10% mensual en el sistema de AFP. Solo en caso de que el trabajador opte por hacerlo voluntariamente se le descontará, aunque debe tener precaución, ya que cotizar voluntariamente podría hacerle perder ciertos beneficios solidarios del Estado.
- Seguro de Cesantía: La normativa excluye expresamente a los trabajadores pensionados del Seguro de Cesantía (con la única excepción de los pensionados por invalidez parcial). Por lo tanto, ni el empleador ni el trabajador deben realizar aportes a la AFC por este concepto.
- Nota: La cotización del 7% para salud (Fondo Nacional de Salud) y el Seguro de Accidentes del Trabajo siguen siendo obligatorios.
4. El impacto de la Reforma Previsional (Ley N° 21.735)
Finalmente, todo empleador debe tener a la vista los recientes cambios introducidos por la Ley N° 21.735 de Reforma Previsional. Por primera vez desde 1981, los empleadores vuelven a aportar al sistema de pensiones con cargo a sus propios recursos.
A partir de las remuneraciones de agosto de 2025, los empleadores comenzaron a pagar un 1% adicional por sus trabajadores, aporte que subirá gradualmente durante los próximos 9 años hasta alcanzar un 7% adicional (destinado a cuentas individuales y al nuevo Seguro Social). Las empresas deben revisar cómo esta nueva carga impositiva interactúa con los contratos de su personal, incluyendo al personal pensionado que mantenga relación laboral vigente.
En aguilaycia.cl, le asesoramos en la correcta escrituración de contratos y liquidaciones de sueldo para personal pensionado, auditando el cumplimiento de las exenciones previsionales para optimizar sus costos laborales y asegurando que los procesos de desvinculación cumplan con todos los estándares exigidos por la Dirección del Trabajo.
Notas y referencias
Sobre la procedencia general de trabajar estando pensionado en el sector privado y las restricciones estatutarias aplicables al sector público, véase: Artículo "¿Puedo trabajar si estoy jubilado en Chile? Requisitos y Leyes". Sobre la doctrina administrativa que establece que la jubilación no es una causal de término del contrato de trabajo, véase: Dirección del Trabajo, Dictamen Ord. Nº 1.825/032 (2006) y Dictamen Ord. Nº 3.283/96 (2003). Sobre la improcedencia de justificar un despido por la obtención de una pensión de invalidez y la obligación de pagar las indemnizaciones legales respectivas, véase: Dirección del Trabajo, Dictamen Ord. Nº 13/06 (2004). Sobre la exención legal de cotizar en el sistema de AFP para el trabajador pensionado y los efectos de hacerlo voluntariamente frente a la Pensión Básica Solidaria, véase: SENCE, Preguntas Frecuentes sobre pensiones, contratación y adultos mayores. Sobre la exclusión expresa de los trabajadores pensionados (salvo invalidez parcial) de la obligación de cotizar para el Seguro de Cesantía, véase: Manual de Juicio del Trabajo (Castro y Moreno).

Tabla resumen de aspectos clave
| Área | Situación | Observaciones |
|---|---|---|
| Legalidad de trabajar | Permisible para privados; públicos pueden requerir cese en algunos casos | En general, sí es legal seguir trabajando |
| Causal de despido | No es la jubilación; se deben usar causales legales | Indemnizaciones correspondientes si se despide |
| Aportes previsionales | AFP y Cesantía exentos en muchos casos | Puede cotizar voluntariamente, con efectos |
| Reforma Previsional | Aporte adicional de empleadores | Comenzó 2025; gradual hasta 7% |